Comercio informal está prohibido por ordenanza vigente

Por Dante Pacheco

Mediante ordenanza municipal está prohibido el comercio ambulatorio en las calles de Huaral porque la norma está en vigencia, aunque su aplicación no es permanente, generando confusión entre los ambulantes que están en la creencia de que los operativos esporádicos, les dan derecho a reclamos y protestas.

El problema del comercio ambulatorio, no es algo nuevo y que tiene su origen en la falta de oportunidad de trabajo de modo que ganarse la vida vendiendo en las calles se ha convertido en una opción, sin embargo el comercio informal o ambulatorio tiene restricciones que en todas partes se aplica mediante normas reunidas en ordenanzas, contándose, en el caso de Huaral con una disposición especifica que se encuentra en vigencia y que en base a ella es que se ejecutan los operativos, incluyendo el decomiso de productos de ser necesario; lo malo es que en ocasiones funcionarios del área de fiscalización cometen excesos.

Si bien es cierto, la ordenanza no permite la presencia de ambulantes en nuestras calles, los ambulantes comercializan sus productos en carretillas o moviéndose de un lugar a otro, pero no todos tienen esta práctica y básicamente expenden productos comestibles en Cahuas, 28 de Julio, entre otras donde se estacionan como si fuesen dueños del lugar, de la calle y se creen con derecho cuando todos deben entender que las calles pertenecen al pueblo administradas por las autoridades ediles.

Este problema ha llevado a que los comerciantes formales de estas arterias sienten que sus derechos son vulnerados al permitir que los ambulantes ocupen el frontis o las fachadas  de sus negocios, entendiendo que se trata de una competencia ilegal por cuanto estos formales pagan sus impuestos, arbitrios y todo lo que les exige la ley, mientras que los ambulantes e informales en general no pagan absolutamente nada, es en ese sentido que se cautela el derecho de todos aplicando la ordenanza en referencia.

Sin embargo, para que se entienda correctamente esta problemática es necesario un intenso trabajo de sensibilización, que se entienda el porqué de las restricciones y prohibiciones a fin de que se cumpla con el objetivo máximo de mantener una ciudad ordenada, de esa manera se evitarán los enfrentamientos innecesarios, como lo ocurrido recientemente cuando un fiscalizador fue agredido físicamente por los ambulantes y obligando a que se lo traslade al hospital de Huaral, pero también para evitar abusos de parte de los fiscalizadores.

Lo correcto sería que los ambulantes puedan ser ubicados en un lugar específico, cosa que ellos no aceptan y básicamente porque encuentran en las calles el modo más fácil de comerciar, resultando un fenómeno de carácter social que involucra a informales y a las autoridades. Entiéndase que los operativos en contra del comercio informal tienen respaldo legal, avalado por una ordenanza que está vigente y que se tiene que cumplir, sin abusos ni maltrato de ningún lado.

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