La llegada de Rafael López Aliaga a Juliaca (Puno), como parte de su agenda de campaña, generó un rechazo generalizado entre los ciudadanos de la región sureña, quienes señalaron que el representante de Renovación Popular no es bienvenido debido a las posturas que adoptó frente a las protestas de fines de 2022 e inicios de 2023
López Aliaga ya estaba advertido de que su recibimiento no sería positivo. Semanas atrás, el Consejo de Autoridades Originarias, que agrupa a representantes quechuas y aymaras, le advirtió que sería expulsado de la peor manera si pisaba suelo puneño.
Videos registrados en sociales como un vehículo asociado a la comitiva del partido celeste estuvo cerca de impactar a uno de los protestantes.
“Muy atrevido este señor. En Lima cerró las plazas cuando fuimos a protestar contra Dina Boluarte y ahora viene a pedir votos a Puno. No olvidamos cómo pedía la muerte de Pedro Castillo, no olvidamos cómo pedía que suba el dólar para que los más pobres suframos la crisis, no olvidamos cómo pedía que se ‘carguen’ al periodista Gustavo Gorriti. Simple: no lo queremos. Los puneños tenemos memoria. No más racistas en el Perú”, dijo Claudio García, uno de los dirigentes puneños presente en la manifestación en contra del exalcalde de Lima.
Ciudadanos protestan por llegada de Rafael López Aliaga
El principal reclamo de los ciudadanos se centra en el trato que recibieron cuando viajaron a Lima para protestar. Uno de los voceros afirmó: “No sé con qué cara viene este señor. Cuando fuimos a reclamar justicia por los asesinatos del 9 de enero, nos trató de la peor manera y nos llamó terroristas”. Para ellos, las declaraciones de López Aliaga durante la crisis social fueron una falta de respeto hacia la región.
Además, los ciudadanos criticaron las restricciones que enfrentaron en el centro de Lima. Según indicaron, la gestión municipal les dificultó el acceso a hoteles y espacios públicos: “Nos puso cámaras y nos prohibió ir a la Plaza San Martín. Estábamos totalmente restringidos y nos lanzaban gases y balas de goma a diestra y siniestra”, recordaron los manifestantes sobre su experiencia en la capital.
Los ciudadanos locales consideran que la visita de López Aliaga es una muestra de insensibilidad ante el dolor de las familias puneñas. “Están provocando a Juliaca cuando todavía hay dolor por la sangre derramada. Él ha avalado todo esto y ahora viene aquí”, comentaron. Para los pobladores, la presencia del candidato reaviva el conflicto en lugar de buscar soluciones.