La catastrófica derrota del esposo de “la cholita”, la muerte de Acuña y Alianza para el Progreso, cuando la “plata como cancha” no es suficiente para ganarse el cariño del pueblo

Por «pepe» Ramos

Saben cuánto ha gastado el candidato de la “A” don Ramón Arístides esposo de “la cholita”, en su fastuosa campaña electoral para ser diputado, según cálculos de especialistas no baja de un millón de soles y me quedo corto.

Saben ustedes dilectos lectores, cuántos votos preferenciales ha obtenido el esposo de la gobernadora regional, 3699 votos, es decir cada voto le ha costado un promedio de S/. 270.00 soles.

El pueblo, nuestro querido, doliente, noble y amado pueblo de la región Lima, ha castigado a don Ramón con el látigo de su desprecio y con el chicote de la indiferencia política, nunca antes vista.

Don Ramón y el Dr. Juan Díaz Amado, pensaron que todo se puede comprar con dinero y eso no es así, hay cosas, en la vida, Dr. Díaz, que no se compran con dinero, verbi gracia: el amor, el tiempo, la lealtad, la amistad, el cariño del pueblo, la inteligencia, eso se gana con amor y respeto al soberano.

La demostración más abyecta de su soberbia, fue ver al candidato utilizar personal y recursos de la región Lima y del hospital de Huaral, para su propia campaña, eso fue vergonzoso y merece ser sancionado.

Que, esta catástrofe de Alianza Para el Progreso sirva a todos aquellos candidatos que gastan dinero a diestra y siniestra, regalando por doquier, violando la ley que prohíbe otorgar donaciones; que el dinero no lo es todo en la vida, es necesario en una campaña, si, es un factor importante, sí, pero no el único, no es determinante, no te asegura el triunfo.

Cuando un candidato les regale cosas caras, artefactos, muebles, tengan la absoluta certeza, que detrás del hay un grupo de mafiosos empresarios y proveedores dispuesto a asaltar la municipalidad, o los gobiernos regionales.

El pueblo debe estar atento, el candidato que más promete es el que no va a cumplir y el que más invierte es porque más va a robar.

¡No lo olviden nunca!

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