El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) organizó una lujosa recepción privada tres días antes de la primera vuelta electoral del 12 de abril de 2026, con anterioridad a los cuestionamientos por las numerosas fallas logísticas —principalmente en la capital de la República— registradas durante los comicios.
Un reportaje del dominical Panorama denunció en la víspera que el evento se realizó el jueves 9 de abril en una exclusiva hacienda de Surco y reunió a miembros del Pleno del JNE, con su titular Roberto Burneo Bermejo y su alta plana gerencial.
¿Qué otros funcionarios de alto nivel asistieron? La jefa del Reniec, Carmen Velarde, y “funcionarios de la calamitosa ONPE”, señala el informe.
“Todos tuvieron el tiempo de conocerse, gozar de las delicias peruanas y de un espectáculo que hace perder la imparcialidad a cualquiera. Recreación para turistas que tal vez abrieron más los ojos con los caballos de paso que con lo que pasó en las urnas. Los documentos que sustentaron la comilona y el show señalan esto”, refiere el informe.
“Ahora que usted lo sabe, seguro se pregunta qué celebraban y qué hacían juntos y revueltos fiscalizadores y fiscalizados justo antes de un proceso electoral de suma importancia en nuestro país”, denunció Panorama.
Y es que la celebración incluyó show criollo, tondero, marinera, caballos de paso, buffet, bebidas alcohólicas y espectáculos en vivo, todo pagado con dinero del erario público.
De acuerdo con la información, unas cien personas participaron en la actividad, cuyo costo habría superado los 25 mil soles.
Cada cubierto costó aproximadamente 250 soles y el evento no figuraba en la programación oficial del organismo electoral.
Además, se denuncia que varios asistentes llegaron en vehículos del Estado, con resguardo policial y despliegue de seguridad.
La investigación pone énfasis en la cercanía entre los observadores internacionales, como los de la OEA, entre otros, y las autoridades electorales, cuestionando la imparcialidad de quienes debían fiscalizar el proceso.
El especialista anticorrupción Eduardo Herrera sostuvo que este tipo de encuentros afectan el principio de neutralidad y generan dudas sobre la independencia de los veedores.
El reportaje recuerda que las misiones internacionales sí reconocieron problemas durante la primera vuelta, como retrasos en la instalación de mesas, demoras en la entrega de material electoral y la postergación de votaciones en algunos locales.
Sin embargo, pese a esas observaciones, concluyeron que las elecciones estuvieron organizadas de manera adecuada, lo que fue considerado complaciente por los críticos.
Finalmente, Panorama cuestiona el contraste entre la fastuosa organización de la recepción y las deficiencias logísticas que marcaron los comicios.
El informe insiste en que mientras el proceso electoral estuvo rodeado de críticas, las autoridades electorales y los observadores internacionales compartían una celebración privada financiada con dinero público.