La Policía capturó en Lima Este a cuatro presuntos integrantes de una banda criminal dedicada a la extorsión de empresarios del rubro gastronómico.
Según informó el coronel Holger Obando, jefe de la División de Extorsión, los detenidos, entre ellos dos peruanos y dos venezolanos, exigían a sus víctimas el pago de una cuota inicial de S/5 000 bajo amenazas de atentar contra su vida, la de sus familiares y la de sus clientes.
La intervención se produjo tras la denuncia de un empresario que venía recibiendo mensajes extorsivos y que llegó a realizar un pago parcial, lo que permitió a los agentes activar diligencias de inteligencia y análisis de cuentas bancarias.
“Es así que se logra finalmente la detención de cuatro sujetos, luego de un trabajo de investigación criminal que implica inteligencia, análisis de pagos de cuentas y también de teléfonos incriminados”, señaló el alto mando PNP.
Las autoridades lograron identificar al sujeto que administraba la cuenta de ahorros donde se depositaba el dinero, confirmando además que existirían múltiples víctimas adicionales bajo esta misma modalidad.
Cómico involucrado
Entre los detenidos figura un conocido artista cómico, quien presuntamente cumplía el rol de «perfilador» de las víctimas. De acuerdo con las investigaciones preliminares, este sujeto habría aprovechado su acceso a los restaurantes del agraviado por motivos laborales para brindar información detallada a la banda sobre los negocios.
“El segundo sujeto intervenido era quien habría informado o perfilado a la víctima para que el primero pueda extorsionarlo. Este segundo sujeto se dedicaría, sería un artista conocido. Es un tema individual, es un tema personal de él, no se trata de poner de manifiesto a la comunidad de artistas. [Él] habría aprovechado que en una oportunidad conoció por una actividad personal o de trabajo uno de los restaurantes del agraviado y habría brindado información al primero de los detenidos para que sea sujeto de extorsión”, reveló.
Los otros dos implicados, de nacionalidad venezolana, eran los encargados de proveer chips telefónicos obtenidos mediante el uso de datos biométricos adulterados para evitar el rastreo de las comunicaciones por WhatsApp.
Los cuatro sujetos permanecen bajo custodia policial mientras se profundizan las investigaciones sobre el alcance de esta red criminal en los distritos de la zona este de la capital.