El último lunes, 13 de julio, el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) declaró la emergencia sanitaria por un plazo de 90 días en todo el territorio nacional tras confirmase un nuevo brote de influenza aviar de alta patogenicidad (H5N1) en aves de corral de un predio ubicado en el distrito de San Vicente de Cañete, en la región Lima.
La declaratoria de la emergencia ha generado dudas entre los consumidores respecto a la seguridad del consumo de este alimento y sus derivados. Al respecto, el médico veterinario Mario Bonifaz, director general de Sanidad Animal del Senasa, descartó que exista algún tipo de riesgo de transmisión de la influenza a través de la ingesta de pollo o huevos.
“De manera enfática, descartar que haya algún tipo de transmisión a través de carnes [o] de huevos, considerando, además, la cocción que estos productos a los que son sometidos durante el proceso de preparación. El virus es bastante débil, bastante sensible al proceso de cocción, por lo tanto, no hay ningún tipo de riesgo”, sostuvo en Ampliación de Noticias.
Asimismo, Bonifaz aseguró que los productos avícolas que llegan al mercado pasan inspecciones veterinarias exhaustivas, lo que garantiza que la carne comercializada proviene de aves sanas.
“También todos los productos aviares que llegan a la comercialización son sometidos a inspección veterinaria tanto por parte del Senasa, así también como veterinarios autorizados que tienen los establecimientos avícolas. Entonces, se garantiza que estas aves que van a dar justamente la carne, los huevos, no estén enfermas”, señaló.
“También es importante destacar que el brote que hemos tenido es en gallos de pelea, no hemos tenido presencia de esta enfermedad ni en pollos que producen carne, ni en gallinas de postura ni en otro tipo de ave comercial que usualmente nosotros consumimos”, agregó.
“Aves silvestres son portadoras naturales del virus”
El director de Sanidad Animal del Senasa, Mario Bonifaz, advirtió que la influenza aviar es altamente contagiosa entre las aves y puede causar una mortalidad de entre el 70 % y el 90 % en las granjas, además de importantes pérdidas económicas.
“Esta resolución tiene como principal objetivo, de manera preventiva, evitar cualquier tipo de diseminación, de movilización de aves que no estén certificadas, de que las personas se acerquen a las aves y, principalmente, también que ante la ocurrencia de enfermedades de aves de corral notifiquen inmediatamente al Senasa a fin de atenderlo, en caso sea algún tipo de influenza, por ejemplo, contener rápidamente estos episodios”, indicó.
En esa misma línea, Bonifaz precisó que el último brote en aves de corral se registró en 2024 y recordó que las aves silvestres son portadoras naturales del virus, por lo que recomendó evitar el contacto con ellas y reportar de inmediato al Senasa cualquier caso sospechoso para contener la propagación de la enfermedad.
“Las aves silvestres son portadoras de este virus de influenza aviar. Es importante hacer la vigilancia de estas aves silvestres. […] Otro mensaje importante también acá es evitar el contacto con las aves silvestres. Las aves silvestres son portadoras naturales, muchas de ellas, de este virus. Entonces, al tener el contacto nosotros nos hacemos más susceptibles a diseminar esta enfermedad desde un ave silvestre hasta un predio avícola”, concluyó.