El papa León XIV aceptó este miércoles 15 de julio la renuncia de monseñor Antonio Santarsiero Rosa al gobierno pastoral de la Diócesis de Huacho, poniendo fin a más de 22 años de ministerio episcopal en esta jurisdicción eclesiástica. La decisión fue oficializada por la Oficina de Prensa de la Santa Sede mediante su boletín diario.
Santarsiero, de nacionalidad italiana y miembro de la congregación de los Oblatos de San José, cumplió 75 años el pasado 13 de junio, edad en la que el Código de Derecho Canónico establece que los obispos deben presentar su renuncia al Santo Padre para que este decida si la acepta o no.

Sin embargo, la aceptación de su renuncia también ocurre en un contexto delicado. En abril de este año salieron a la luz denuncias por presuntos abusos sexuales y maltrato psicológico que fueron remitidas a las autoridades eclesiásticas competentes. Tras conocerse estas acusaciones, monseñor Santarsiero solicitó apartarse temporalmente del cargo de secretario general de la Conferencia Episcopal Peruana para facilitar las investigaciones, rechazando públicamente los señalamientos en su contra. Hasta el momento, el Vaticano no ha indicado que la aceptación de la renuncia esté relacionada con dichas denuncias ni ha emitido comentarios adicionales sobre el caso.
Antonio Santarsiero llegó al Perú en 1973. Fue ordenado sacerdote en 1980, nombrado obispo prelado de Huari en 2001 por San Juan Pablo II y, posteriormente, designado Obispo de Huacho en febrero de 2004, asumiendo oficialmente el cargo el 25 de abril de ese mismo año. Desde entonces lideró la diócesis que comprende las provincias de Huaura, Barranca, Huaral, Oyón, Cajatambo y Canta.
Con esta decisión, la Diócesis de Huacho queda en sede vacante, a la espera de que el Papa León XIV nombre a un administrador apostólico o designe al nuevo obispo que asumirá el gobierno pastoral de una de las jurisdicciones eclesiásticas más importantes del norte de la región Lima.