Juan José Soto Bacigalupo, escritor de 63 años, fue asesinado de varias puñaladas en los exteriores de su vivienda, en Barranco, durante la tarde. El crimen ocurrió cerca de la plaza Butters, a pocas horas de una actividad cultural en la que iba a presentar una de sus obras. Tras el ataque, la Policía detuvo a su sobrino, Manuel Valera Soto, como principal sospechoso del homicidio, mientras las investigaciones continúan bajo la conducción del Ministerio Público.
El ataque ocurrió aproximadamente a las 3 de la tarde, cuando la víctima fue interceptada en una calle cercana a su domicilio. De acuerdo con la información preliminar, el agresor utilizó un arma blanca y le provocó heridas que terminaron siendo mortales.
Los pedidos de auxilio del escritor alertaron a los vecinos del sector, quienes salieron de sus viviendas para averiguar qué ocurría. Al llegar a la calle, encontraron a Soto Bacigalupo gravemente herido y solicitaron de inmediato la presencia de los servicios de emergencia.
Pese a la rápida intervención, el personal que acudió al lugar solo pudo confirmar el fallecimiento del autor debido a la gravedad de las lesiones. La noticia causó profunda consternación entre residentes de la zona y personas vinculadas al ámbito cultural, ya que el escritor tenía previsto participar al día siguiente en una actividad para presentar una de sus publicaciones.
SOBRINO ES EL PRINCIPAL SOSPECHOSO
Poco después del crimen, agentes de la comisaría de Barranco detuvieron a Manuel Valera Soto, sobrino de la víctima, quien es investigado como presunto responsable del ataque. Hasta el cierre de las diligencias iniciales, las autoridades mantenían en reserva el posible móvil del homicidio.
La Policía informó que la intervención del sospechoso se sustenta en los primeros testimonios recogidos entre los vecinos y otros elementos obtenidos durante las actuaciones preliminares. Sin embargo, será la investigación fiscal la que determine las responsabilidades penales que correspondan.
Mientras tanto, los familiares del escritor permanecieron en el lugar, aunque evitaron brindar declaraciones a la prensa debido al impacto que les causó el crimen.