Por Dante Pacheco
La catadura moral de los consejeros regionales de Lima Provincias ha quedado demostrada a lo largo de la gestión de Rosa Vásquez, donde además demostraron el carácter servil de la mayoría de estos innombrables que solo se dedicaron a inclinar la cabeza y la cerviz a todo lo que disponía la cholita, hoy prófuga de la justicia por la sentencia que tiene en segunda instancia, sujetos que demoraron adrede la toma de posesión del cargo del señor Nicolás Barrera y que hora, una vez más se pintan de cuerpo entero al pretender vengarse de la consejera Regional Blanca Vicente porque siempre mantuvo oposición a los actos irregulares de la ex gobernadora.
La actitud censurable de estos consejeros se produce cuando deciden abusivamente suspender a la consejera aludida, sin que exista argumento sólido para determinar la sanción. Lo ocurrido recientemente resulta más que vergonzoso porque el presidente del Consejo Regional y su secretario tomaron una decisión unilateral quitándole la dieta a Blanca Vicente, bajo el argumento que no concurrió a una sesión donde ella no habría llegado a tiempo por la concurrencia a una invitación del Poder Judicial en Cañete. La consejera en referencia se encargó de desvirtuar la falacia inventada por estos sujetos, pero aun así han mantenido la postura de quitarle la dieta a la consejera cañetana.
Resulta más que evidente que en el Consejo Regional que llevó “la cholita” se respira sed de venganza, manteniéndose al brinco con todo lo que se opone a la gestión de quien fue la madrina de todos estos consejeros serviles que se sometieron a la delincuente a cambio de un plato de lentejas. Blanca Vicente no tuvo reparos en decir lo que todos conocían respecto a las irregularidades de la gestión de Rosa Vásquez, expuso sus cuestionamientos en el pleno del Consejo Regional, lo hizo sin temor y sin pelos en la lengua, lo que le ha costado ahora la venganza de mediocres que hoy, sin la protección de su mentora solo les queda revolcarse en su miseria moral… lamentablemente la Consejera cañetana está pagando solo por decir la verdad, pero su fortaleza y capacidad de resiliencia la lleva a soportar los dardos envenenados de sus colegas consejeros. Fuerza Blanca Vicente.