A través de un contundente pronunciamiento oficial emitido por el Rectorado y Vicerrectorado Académico, la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión (UNJFSC) salió al frente para desmentir las acusaciones vertidas en plena contienda electoral. La casa de estudios apuntó con firmeza contra Javier Alvarado, a quien acusó de intentar desprestigiar la calidad académica al tildarla de «obsoleta» y de lanzar la grave acusación de que se obligaría a los alumnos a apoyar partidos a cambio de notas, recordando además que este candidato ya hizo caso omiso a una carta notarial enviada previamente por la institución.
En la misma línea, las autoridades universitarias condenaron enérgicamente las declaraciones de Marino Llanos, quien aseguró públicamente que la universidad se encuentra sometida a una familia y que financia agrupaciones políticas; señalamientos tajantemente rechazados tras recalcar que los recursos de la institución son públicos y estrictamente auditados por la Contraloría.
Asimismo, el documento de las autoridades de la UNJFSC cuestionó el accionar del candidato Pompeyo Vergara, a quien señalaron de incurrir en oportunismo político al intentar capitalizar la reciente anulación del examen de admisión bajo el argumento de la corrupción institucional, precisando que dicha medida respondió justamente a una política interna de tolerancia cero.
Frente a este panorama, la universidad demandó la inmediata rectificación y disculpas públicas a los candidatos por mezclar el quehacer de su campaña proselitista con la academia, advirtiendo que, de persistir estas imputaciones falsas y agraviantes, ejercerá las acciones legales pertinentes ante las instancias judiciales.