Luego de estar contenida durante buena parte de 2025 y el primer mes de 2026, la inflación en Lima, el principal termómetro inflacionario del Perú, repuntó en febrero de 2026, al trepar 0,69%, el salto mensual más alto no visto desde marzo del año anterior (cuando fue 0,81%). El índice de precios fue impulsado principalmente por el fuerte aumento de los alimentos y las tarifas de agua potable.
Con este resultado, la inflación acumulada en los últimos 12 meses (marzo 2025 – febrero 2026) alcanzó 2,21%. Si bien aún está dentro del rango meta del Banco Central de Reserva (1%-3%), se muestra una clara aceleración no vista desde hace 15 meses (noviembre de 2024), cuando marcó 2,27%.
Golpe directo al bolsillo: alimentos suben 2,01%
En febrero, de los 586 productos que componen la canasta familiar, 303 subieron de precio, 122 bajaron y 161 no mostraron variación alguna. El alza estuvo concentrada en Alimentos y bebidas no alcohólicas (2,01%), la división de mayor peso en la canasta (22,97%). Algunos productos registraron incrementos fuertes:
- Arveja verde: +106%
- Fresa: +32%
- Perico: +28%
- Huevo de gallina: +18%
- Lechuga: +16%
- Camote amarillo: +13%
- Pollo eviscerado: +9%

Solo cuatro productos como la arveja verde, pollo eviscerado, huevo y el aumento del agua potable explicaron 0,604 puntos porcentuales del 0,69% total del mes. Es decir, casi toda la inflación de febrero se concentró en dichos bienes de consumo masivo.
En el caso del pollo, en lo que va del año, el kilo del ave pasó de S/11,24 el 27 de enero a S/12,42 al cierre del 24 de febrero, lo que evidencia un incremento de S/1,18, es decir 10,5% más. Mientras que en los huevos, su precio pasó de S/5,45 el 27 de enero a S/7,00 al 24 de febrero, lo que representa un incremento de S/1,55 en menos de un mes, es decir un 28,4% más, lo que suma presión a la canasta familiar.
Precio del agua sube 10,3%
En la división Alojamiento, agua, electricidad y gas (1,00%), destacó el alza del agua potable para los hogares peruanos, el cual registró un incremento de 10,3%, vigente desde el 1 de febrero.
Este incremento fue parcialmente compensado por la reducción en la tarifa eléctrica que consumen las viviendas (-2,8%), pero no evitó que el rubro aportara presión al índice general.




