Un año de desafíos

Por Dante Pacheco

Este nuevo año está lleno de desafíos, más aún cuando coinciden las Elecciones Generales en el mes de abril y las Regionales -Municipales en el mes de octubre, es decir que los gobiernos locales no solamente se juegan todo en su último año de gestión, sino que además tienen que poner su mayor esfuerzo para alcanzar los objetivos previstos.

En el caso de la provincia de Huaral se han producido cambios sustanciales en dos distritos, en Huaral como capital de la provincia y en el distrito de Aucallama donde las obras hablan por sí solas, nunca antes se vio tantos proyectos ejecutados en el distrito aucallamino y donde se le dio prioridad al tema de saneamiento, es decir al agua potable y alcantarillado y es en ese sentido donde se tiene que destacar el cumplimiento de metas que se impuso el alcalde distrital Edwin Valdivia que con el poco presupuesto que le asignan supo priorizar las obras complementadas con gran capacidad de gestión, complementando sus acciones con programas deportivos, turística, cultural y en beneficio de los productores.

En el caso de Huaral, con la gestión de Fernando Cárdenas, se han ejecutado tantas obras en materia de infraestructura urbana con decenas de pistas y veredas, centenares de calles que fueron objeto de obras con asfalto, veredas, áreas verdes, donde los vecinos beneficiados jamás imaginaron, pueblos olvidados por anteriores gestiones fueron atendidas en sus prioridades y cuyos detalles podrían ser materia de otro escrito. A todo ello se añaden obras en favor de niños y jóvenes con la construcción de numerosas losas deportivas de uso múltiple, con tribunas, parques y juegos infantiles; en el sector educación se intervenido con numerosas construcciones de aulas, servicios higiénicos, pisos, techos, cercos perimétricos y la actual construcción de un colegio inicial en El Trébol, además de módulos en más de once colegios para atención de la salud mental de estudiantes y padres de familia. Nunca se vio tanta dedicación en favor de la niñez y la juventud estudiosa con una academia Pre universitaria exitosa, convenios con universidades como la Mayor De San Marcos, Coro Y Orquesta sinfónica Municipal, Apertura de calles nuevas, además del destrabe de proyectos como la Planta de tratamiento de aguas residuales, entre otros.

Los gobiernos locales enfrentan grandes desafíos el presente año, el cumplimiento de metas y culminar con las obras ofrecidas en campaña, por lo que resulta obvio que apelarán a la experiencia ganada en los últimos tres años a fin de alcanzar con los objetivos previstos, sin embargo, los alcaldes tendrán que enfrentar también la andanada de cuestionamientos que harán aparecer los políticos que ingresarán  a la campaña electoral del mes de Octubre puesto que para los candidatos funciona bien aquello de que la mejor estrategia es el ataque, atacas al rival o tratas de bajarle la llanta a la actual autoridad y siempre bajo cualquier pretexto utilizando recursos vedados incluyendo mercenarios entre los que dicen ser periodistas y se atrincheran en las redes sociales para cumplir sus insanos propósitos… grandes desafíos que tendrán que enfrentar las actuales autoridades de los Gobiernos locales.

Aprueban PAT de Huaral 2024–2044: Las Salinas de Chancay ya no figura como zona arqueológica

El Concejo Municipal de Huaral aprobó el Plan de Acondicionamiento Territorial (PAT) 2024–2044, instrumento de planificación que definirá el crecimiento urbano y rural de la provincia durante los próximos 18 años. La aprobación se dio tras el Dictamen N.° 07-2025 de la Comisión de Desarrollo Urbano, Transporte y Seguridad Vial, en una sesión donde el principal punto de debate fue el futuro de Las Salinas de Chancay.

Durante la sesión, el regidor Julio Obando indicó que una de las observaciones al plan era que Las Salinas aparecían clasificadas como zona arqueológica, pese a que históricamente han tenido condición agrícola. Señaló que, tras coordinaciones entre el equipo técnico de la Municipalidad de Chancay y la Municipalidad Provincial de Huaral, se acordó modificar dicha clasificación, estableciendo el área como zona de amortiguamiento. Esta condición permitirá el uso agrícola y cultural del territorio, mientras que una parte quedará sujeta a estudios técnicos que determinarán su destino final.

Por su parte, el arquitecto Jabel Martín Ramos Ronceros, subgerente de Obras Privadas y Desarrollo Territorial de la Municipalidad Provincial de Huaral, precisó que el PAT fue compatibilizado con el Plan de Desarrollo Urbano (PDU), debido a diferencias previas en la zonificación, especialmente en el caso de Las Salinas. Añadió que, a partir de la aprobación del plan, será el equipo técnico de Chancay el encargado de desarrollar la zonificación específica conforme al nuevo marco normativo.

Con la entrada en vigencia del PAT, Las Salinas de Chancay dejan de figurar como zona arqueológica dentro del planeamiento provincial, una decisión que tendrá impacto en el ordenamiento territorial y en el escenario político local. El debate ahora se traslada a la aplicación del plan, en un contexto donde las decisiones técnicas y políticas serán determinantes para el desarrollo futuro de la provincia de Huaral.

Huaral alcanza su mejor inversión pública en una década: gestión de Fernando Cárdenas supera a Kobayashi y Uribe

𝗟𝗮 𝗽𝗿𝗼𝘃𝗶𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗛𝘂𝗮𝗿𝗮𝗹 𝗿𝗲𝗴𝗶𝘀𝘁𝗿𝗮 𝗲𝗹 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿 𝗱𝗲𝘀𝗲𝗺𝗽𝗲𝗻̃𝗼 𝗲𝗻 𝗶𝗻𝘃𝗲𝗿𝘀𝗶𝗼́𝗻 𝗽𝘂́𝗯𝗹𝗶𝗰𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝘂́𝗹𝘁𝗶𝗺𝗼𝘀 𝗱𝗶𝗲𝘇 𝗮𝗻̃𝗼𝘀, gracias a la gestión liderada por el alcalde provincial Dr. Fernando Cárdenas Sánchez, quien en su tercer año de gobierno ha logrado cifras históricas de ejecución y monto devengado, superando ampliamente a administraciones anteriores.

De acuerdo con los reportes oficiales, la actual gestión municipal muestra un crecimiento sostenido y ascendente en la ejecución de inversión pública: 54.9 % en 2023, 72.2 % en 2024 y 81.1 % en 2025, consolidando a Huaral como una de las provincias con mejor desempeño presupuestal en la región.

En el análisis comparativo, la gestión de Fernando Cárdenas supera los resultados obtenidos por las administraciones de Ana Kobayashi (2016–2018) y Jaime Uribe (2019–2022), tanto en porcentaje de ejecución como en monto total devengado, aun cuando el actual alcalde se encuentra solo en su tercer año de gobierno y entrando a la etapa final de su mandato, con importantes proyectos en proceso de ejecución e inauguración.

Durante el periodo de la exalcaldesa Ana Kobayashi, la inversión pública inició con un 81.9 % en 2015, pero posteriormente registró un descenso progresivo: 74.2 % (2016), 75.6 % (2017) y 42.9 % (2018).

Por su parte, la gestión de Jaime Uribe Ochoa no logró superar el 50 % de ejecución durante sus cuatro últimos años de gobierno, alcanzando 38.0 % (2019), 35.7 % (2020), 32.5 % (2021) y 44.4 % (2022).

𝗠𝗮𝘆𝗼𝗿 𝗺𝗼𝗻𝘁𝗼 𝗱𝗲𝘃𝗲𝗻𝗴𝗮𝗱𝗼 𝗲𝗻 𝗺𝗲𝗻𝗼𝘀 𝘁𝗶𝗲𝗺𝗽𝗼
En cuanto al monto total devengado, los resultados también favorecen a la actual administración:
• 𝗙𝗲𝗿𝗻𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗖𝗮́𝗿𝗱𝗲𝗻𝗮𝘀: S/ 260’570,793 en solo 3 años de gestión
• 𝗝𝗮𝗶𝗺𝗲 𝗨𝗿𝗶𝗯𝗲: S/ 249’886,950 en 4 años de gobierno
• 𝗔𝗻𝗮 𝗞𝗼𝗯𝗮𝘆𝗮𝘀𝗵𝗶: S/ 184’299,170 en 4 años de gestión

Estos resultados reflejan una gestión orientada a resultados, que ha permitido dinamizar la inversión pública en beneficio del desarrollo de la provincia de Huaral, marcando un hito en la administración municipal reciente.

El grito de la sed: cuando el cristal de la vida se vuelve espejismo

Por Emerson Jara Silva

En el corazón de Huaral, donde el río Chancay canta una melodía de abundancia, la garganta de su gente se agrieta bajo el peso de una ironía cruel, mientras la naturaleza desborda su generosidad, la mano del hombre —atrapada en laberintos de papel y burocracia— ha decidido cerrar el grifo de la esperanza.

​La Navidad, que debería ser un oasis de luz y limpieza espiritual, se transformó este año en un desierto de indignación. El agua, ese derecho elemental que fluye como sangre por las venas de la tierra, ha sido secuestrada por la inoperancia.

​​Resulta un misterio filosófico y una tragedia técnica cómo, tras ocho años de promesas bajo el manto del OTASS, la solución propuesta sea el retroceso. Nos hablan de «reflotar», pero el pueblo siente que se hunde en el polvo de los años setenta.

¿Cómo puede la ley pretender saciar la sed con cisternas cuando la ingeniería debería estar construyendo reservorios?

​El gerente, un hombre de leyes en un mundo que clama por flujos y presiones, confiesa el fallo de su plan. Pero el fallo no es solo una logística de camiones; es el fallo de una visión que mira el agua como una cifra contable y no como el pulso vital de una comunidad. En tal virtud, ​»La política que ignora la necesidad básica se convierte en un eco vacío; no se puede gobernar la sed con decretos, se gobierna con obras que honren la dignidad del hombre.»

​​Mientras el agua del río corre libre hacia el mar, perdiéndose en el horizonte, los ciudadanos ven cómo se escapa también el tiempo bajo un régimen que se dice «transitorio» pero que parece eterno. Ocho años son un siglo cuando no se tiene con qué lavar el rostro de un hijo o refrescar el calor de la injusticia.

​La sospecha se instala en el silencio de los grifos secos: ¿Es la ineficiencia un error, o es la permanencia en el cargo el verdadero objetivo? La ausencia de control es el caldo de cultivo donde la esperanza se pudre.

​Finalmente, ​el agua tiene memoria, y el pueblo también. El grito de «¡Fuera OTASS!» no es solo un reclamo administrativo; es el despertar de una provincia que se niega a vivir de rodillas ante un tanque de agua. Es la exigencia de devolver la soberanía de lo esencial a quienes realmente la cuidan.

​»Quien controla el agua, controla la vida; pero quien niega el agua, despierta el espíritu de la justicia que ningún desierto puede apagar.»

​Huaral no pide milagros, exige el retorno de la lógica y el respeto. Porque la sed, cuando es compartida por miles, se convierte en el fuego que purifica las instituciones.

Conferencia de prensa convocada por Carlos Bueno Rivera, gerente general del OTASS–Emapa Huaral, no solo fue un acto fallido: fue una vergüenza pública

Una puesta en escena improvisada, carente de autocrítica real y plagada de excusas, que terminó por confirmar lo que la población Huaralina ya sabe y sufre desde hace años: en Huaral no hay agua potable porque el OTASS ha fracasado rotundamente.

Mientras miles de familias pasaban una Navidad amarga, sin agua para cocinar, asearse o vivir con dignidad, el gerente del OTASS al día siguiente convocó a una conferencia de prensa, para explicar seguro su incapacidad y al final terminó dándose una lavada de manos, culpando DE LA CARENCIA DE AGUA a la empresa de electricidad y al estiaje. Una explicación tan cómoda como indignante.

¿De verdad después de ocho años de intervención ese es el nivel de respuesta que merece la población?

Entre el 22 y el 28 de diciembre, OTASS–EMAPA Huaral volvió a demostrar su absoluta incapacidad. El agua potable simplemente desapareció. No fue un accidente, fue la consecuencia directa de una gestión ineficiente, sin planificación, sin obras estructurales y sin respeto por la población.

Presionado por una marcha de protesta anunciada en su contra, Carlos Bueno salió a declarar lo evidente:

—Que su plan de contingencia falló.

—Que no hubo suficientes cisternas.

—Que recién ahora están “implementando soluciones”.

La pregunta cae por su propio peso:

-¿A eso vino el OTASS a Huaral?

-¿A repartir agua en cisternas, como en los años 70, en una provincia que tiene un río caudaloso como el Chancay?

UN GERENTE SIN PERFIL Y UN OTASS SIN RUMBO

No pasó desapercibido un dato clave, Carlos Bueno es de profesión abogado, no ingeniero sanitario. No se trata de discriminar profesiones, sino de ser claros: la gestión de una empresa de saneamiento exige conocimiento técnico especializado, experiencia en infraestructura hídrica y capacidad para resolver crisis. Nada de eso se ha visto.

El resultado está a la vista: ocho años de intervención y cero soluciones de fondo.

El OTASS fue creado con un objetivo claro: rescatar a las EPS en crisis financiera mediante el Régimen de Apoyo Transitorio (RAT), ordenar las cuentas, invertir en infraestructura y garantizar agua potable las 24 horas del día. Ese fue el discurso con el que intervinieron EMAPA Huaral y otras 16 EPS (EMAPAS) a nivel nacional y en todas habrían fracasado, entonces se genera la pregunta de los 10 millones : ¿EN LA ACTUALIDAD SE JUSTIFICA LA EXISTENCIA DEL OTASS QUE SOLO GENERA BENEFICIOS PARA UN GRUPO DE AMIGOS DE SUELDOS DORADOS?

Hoy, ocho años después, la realidad es demoledora:

-No hay nuevos reservorios construidos por OTASS.

-No hay obras de captación.

-El agua del río Chancay se pierde en el mar.

-La población sigue sin agua.

¿QUÉ HIZO EL OTASS DURANTE ESTOS ÚLTIMOS 8 AÑOS EN HUARAL, CON UNA RECAUDACIÓN DE 14 MILLONES DE SOLES AL AÑO?

-¿Dónde están las inversiones?

-¿Dónde están los proyectos?

-¿Dónde está la rendición de cuentas?

La sospecha crece y la indignación también. El OTASS parece más interesado en perpetuarse en EMAPA Huaral que en resolver el problema. Sueldos elevados, procesos de contratación “interesantes” y, lo más grave: la ausencia de un Órgano de Control Institucional (OCI).

La pregunta es inevitable:

¿DONDE ESTÁ CONTRALORÍA GENERAL DE LA REPÚBLICA?

-¿Quién fiscaliza al OTASS?

-¿Quién defiende a la población Huaralina?

Huaral no es un caso aislado. El OTASS habría fracasado en 16 provincias del país, donde la población lleva años sin agua potable. Por eso, el descontento ha llegado hasta el Congreso de la República, donde ya se exige la derogatoria de la norma que crea el OTASS y la devolución de las EPS a las municipalidades.

EL AGUA ES UN DERECHO HUMANO, NO UN FAVOR

Conviene recordarle al cuestionado CARLOS BUENO RIVERA,GERENTE GENERAL DEL OTASS-EMAPA HUARAL, algo elemental:

El acceso al agua potable es un derecho humano fundamental, reconocido por la Constitución Política del Perú y por tratados internacionales. No es un favor, no es una dádiva, no es una promesa electoral. Es una obligación del Estado.

Negarle agua a un pueblo es una forma de violencia institucional.

HUARAL HABLÓ CLARO: ¡FUERA OTASS!

Municipalidad Provincial de Huaral realizó sorteo de electrodomésticos entre los buenos contribuyentes

Con la participación del alcalde provincial de Huaral, regidores y funcionarios de la comuna huaralina, se realizó con éxito el sorteo “Tu Municipalidad Premia al Buen Contribuyente”, una iniciativa orientada a reconocer y agradecer el compromiso de los ciudadanos que cumplen puntualmente con el pago de sus tributos municipales.

En este sorteo participaron todos los contribuyentes que no registraron deudas por concepto de Impuesto Predial y Arbitrios Municipales hasta el año 2025, demostrando así su responsabilidad y aporte al desarrollo de la provincia.

Gracias a esta iniciativa, impulsada por la Gerencia de Administración Tributaria, un total de 27 contribuyentes resultaron ganadores de diversos premios, entre los que destacaron licuadoras, bicicletas, televisores, laptops, cocinas, refrigeradoras, entre otros electrodomésticos.

La Municipalidad Provincial de Huaral continuará promoviendo una cultura tributaria responsable, recordando a la ciudadanía que con el pago oportuno de sus tributos se contribuye a tener una ciudad más limpia, ordenada y segura.

¡Muchas felicidades a todos los ganadores!