VES: madre de delincuente abatido por dueño de chifa pide «justicia»

Un presunto delincuente perdió la vida luego de ingresar a un chifa ubicado en la avenida Micaela Bastidas, en Villa El Salvador, para -según testigos- asaltar a los que se encontraban en este restaurante. Al momento que el sujeto irrumpe en este local comercial, según las personas que declararon a las cámaras de ATV, habría llevado consigo un arma blanca para intentar amedrentar a los comensales. Sin embargo, la madre de este hombre identificado como Jean, rechazó las imputaciones que le vienen sindicando a su primogénito, por lo que pide «justicia» por su muerte.

Se conoció que el presunto delincuente perdió la vida luego de que Ney Chávez Santillán, dueño del chifa, disparara contra él tras presenciar, supuestamente, su intento de asaltar en el negocio. Además, Chávez Santillán también habría realizado esta acción al ver en peligro a su esposa e hijo.

La madre de este hombre reveló que su hijo deja huérfanas a dos menores de edad y que ambos se dedicaban a la venta de anticuchos. «¿Qué defensa si mi hijo no ha tenido nada? ¿A la hora que han levantado el cadáver han visto alguna arma? No me quieren decir. Me dijo mamá ahorita vengo, voy a salir. Todavía le persigné. Todo el día no podía dormir (…) El señor sale a matar, no es así tampoco», manifestó a ATV.

«Me han dicho que tengo que ir a reconocer el cuerpo a la morgue, no puedo ir sola, yo sufro de presión alta, pero ahí (en la comisaría de Villa el Salvador) sí está detenido el hombre. Pido justicia. Solo vivíamos los dos. Mi hijo tiene 32 y trabaja eventualmente de albañil. A mí me donan comida. El señor sale a matar, no es así tampoco», agregó.

Familiares de estudiantes muertos en Apurímac demandan justicia

Los familiares de los estudiantes muertos durante las protestas en Apurímac protagonizaron ayer escenas de dolor en los exteriores de la morgue del hospital de Andahuaylas, donde pidieron que estos “crímenes” no queden impunes.

Ellos, Jonathan Arias y Wilfredo Lizarme, estaban en el cerro Huayhuaca, alejados de las manifestaciones, pero fueron alcanzados por disparos de armas de gran potencia, señalaron.

Jonathan (18) había subido al cerro con el enamorado de su hermana Maribel, quien cuenta que el joven estaba cursando el cuarto año de secundaria y tenía el sueño de ser policía.

“Mi hermano había ido por curiosidad, subió al cerro cuando empezaron los disparos. La policía le apuntó a él y mi pareja, quien estaba a su costado”, relata Maribel Arias. Un video que circula en las redes muestra este trágico momento.

Mientras que los familiares de Wilfredo Lizarme Barboza (18), estudiante del seminario de Abancay, denunciaron que él también fue impactado por un proyectil de largo alcance.

“Estábamos bajando pacíficamente del cerro para irnos a nuestra casa, los manifestantes estaban protestando en la ciudad. Desde la azotea de una casa, los policías dispararon contra mi hermano. Un francotirador le disparó”, señala Luis, hermano mayor de Wilfredo.

El estudiante tenía el sueño de convetirse en médico. Su madre y sus hermanos son de bajos recursos, por lo que pidieron apoyo económico (número de contacto 943508825). “Estábamos bajando con nuestra bandera. Mi hermano siempre marchaba por su país. Amaba el deporte”, agrega Luis.

Mientras que la mamá de D.A.Q. (15) acusó de asesinos a los policías. “Quiero justicia. Es mi hijo”. El menor falleció por un disparo en los enfrentamientos del último domingo 11. Sus compañeros de colegio exclamaron: “Entregó su vida para salvarnos a nosotros los andahuaylinos. Le costó la vida”.

El Gobierno Regional de Apurímac declaró duelo del 12 al 14 de diciembre para solidarizarse con los familiares de los fallecidos, entre ellos el menor R.P.M.LL., de 16 años, quien murió por una herida de bala, y Romario Quispe Garfias (18), muerto por fractura de cráneo.