Megapuerto de Chancay cumple un año como nuevo hub portuario del pacífico sur

Marcando un año de transformación para la conectividad marítima y el desarrollo económico del Perú, el Puerto de Chancay, operado por Cosco Shipping Ports Chancay Perú S.A. (CSPCP), celebra este viernes 14 de noviembre su primer aniversario desde su inauguración oficial.

El Terminal Portuario Multipropósito de Chancay (TPMC), durante sus primeros 12 meses de operación, ha recibido 289 naves (67% de carga en contenedores y 33% carga general), movilizando más de 270,000 TEUs hasta octubre de este año.

En ese mismo periodo, el puerto gestionó operaciones de comercio exterior por 1,880 millones de dólares (FOB) —1,161 millones de dólares en importaciones y 718 millones de dólares en exportaciones—, de acuerdo con cifras de Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat).

La entidad recaudadora reportó, además, que entre enero y octubre de 2025 percibió 821.6 millones de soles por tributos aduaneros en el puerto.

Entre los principales productos movilizados destacan minerales, harina de pescado, paltas, uvas y arándanos en exportación, y maquinaria pesada, paneles solares, electrodomésticos y granos en importación.

Actualmente, el puerto opera con tres servicios principales de línea —WSA3 y WSA5 de COSCO Shipping Lines y ACSA1 de CMA CGM—, además de tres servicios alimentadores de X-Press Feeders, con una ruta hacia el norte (WSX) y dos hacia el sur (CPX y CHX).

Para fines de 2025 se proyecta alcanzar un movimiento total de 352,591 TEUs, superando la meta inicial de 350,000.

IMPACTO ECONÓMICO

El impacto económico también se refleja en la reducción del tiempo de transporte entre Perú y Asia en 10 a 15 días, lo que ha incrementado la competitividad de los productos peruanos y abaratado los costos de importación.

La inversión total en la primera fase alcanzó los 1,300 millones de dólarese, con 7,500 empleos generados entre directos e indirectos durante la construcción y 830 en la etapa operativa.

En el ámbito local, más del 56% del personal operativo del puerto es chancayano.

En la fase de obras se generaron 2,100 empleos locales, y la empresa ha ejecutado más de 29.1 millones de dólares en inversión social, que incluye más de 20 acuerdos con asociaciones de pescadores, vecinales y comerciales.

Estas iniciativas abarcan la construcción de infraestructura urbana, proyectos de seguridad ciudadana, circuitos turísticos, escuelas deportivas, becas académicas, campañas médicas y compensaciones económicas durante la etapa constructiva.

FONDO SOCIAL PARA EL DESARROLLO DE CHANCAY

Además, el valor inmobiliario en la zona se ha multiplicado por más de tres desde la ejecución del proyecto y el desarrollo del puerto impulsó la creación del Fondo Social para el Desarrollo de Chancay, creado por ley en abril de 2025, que destinará el 20% de la renta de aduanas de la provincia de Huaral al cierre de brechas en infraestructura y servicios públicos.

Asimismo, se han entregado proyectos de Obras por Impuestos como el nuevo mercado de abastos y el polideportivo de Chancay, en beneficio de la comunidad.

El TPMC es el primer terminal privado de uso público del Perú, desarrollado íntegramente con financiamiento privado y bajo estándares internacionales.

Su operación, sujeta a la regulación de la Autoridad Portuaria Nacional (APN), ofrece servicios abiertos a todas las líneas navieras y se distingue por ser el primer puerto del país donde el 100% de la carga será escaneada, gracias a equipos donados por Estados Unidos.

“Este primer año confirma la visión con la que nació el Puerto de Chancay: ser un punto de conexión estratégico entre Sudamérica y Asia, y un motor para el desarrollo sostenible del país y su gente”, destacó Gonzalo Ríos, Gerente General Adjunto de Cosco Shipping Ports Chancay Perú.

Con miras a sus siguientes fases de expansión y a los proyectos públicos de mejora de conectividad, Ríos reafirmó que el Puerto de Chancay continuará consolidándose como un hub regional de comercio y un motor de desarrollo para el país.

Megapuerto de Chancay espera el reglamento de la ZEE para atraer a gigantes como Temu: El impacto en el bolsillo de los peruanos

A un día de conmemorar el primer aniversario de su inauguración, el Megapuerto de Chancay se posiciona como una infraestructura estratégica para Perú, con una inversión que supera los $ 1,300 millones. Sin embargo, este terminal, gestionado por Cosco Shipping, todavía está pendiente de la reglamentación de la Zona Económica Especial (ZEE)

Salvador Penagos, asistente legal del Megapuerto de Chancay, conversó con RPP y confirmó que la ZEE ya es una ley aprobada y que el gobierno dispone de 90 días para emitir el reglamento. Penagos proyecta que el reglamento estaría listo en aproximadamente dos semanas, lo que considera “bastante positivo para el país”.

En entrevista con RPP, Paola Fune, gerenta de relaciones institucionales y comunicaciones de Cosco Shipping, calificó la ZEE como «sustancial» y fundamental para atraer grandes empresas internacionales, ya que les permitiría almacenar su producción:

“Por ejemplo, Temu. Temu no tiene donde almacenar aquí. Si nosotros hacemos la ZEE almacenarían aquí y ahorrarían mucho más los costos de transporte y de almacenaje en los costos al usuario”.

Otro desafío urgente es la aprobación del Plan de Desarrollo Urbano (PDU) por la Municipalidad Provincial de Huaral. Fune subrayó la necesidad de esta herramienta para el crecimiento ordenado: “El puerto crece, la ciudad debe acompañar. El puerto acompaña la ciudad, la ciudad acompaña al puerto en el crecimiento”.

Capacidad operacional y productos estratégicos

Actualmente, el Megapuerto de Chancay se encuentra operando en la fase uno. Paola Fune, detalló la capacidad actual y las proyecciones de crecimiento:

“Nosotros tenemos un puerto que en este momento está trabajando con 350,000 TEUs. Nosotros recibimos naves muy grandes, más o menos de 500 metros. Son como cinco cuadras más o menos”.

Fune añadió que la proyección es gestionar “500,000 TEUs” para diciembre. A largo plazo, Salvador Penagos indicó que las proyecciones iniciales de esta fase involucran “1 millón de TEUs, 6 millones de toneladas”.

El Megapuerto de Chancay facilita el movimiento de una gran variedad de productos. Las exportaciones peruanas se centran en productos perecibles que requieren eficiencia en el traslado:

“Se está sacando mucha palta por acá. También estamos trabajando con granos que traen de Argentina”, señaló Paola Fune.

Penagos destacó que los arándanos, de los cuales Perú es el número uno mundial, son clave para el mercado asiático, junto con una gran variedad de frutas del norte del país. El acortamiento del tiempo de viaje permite que la fruta llegue con «mejor calidad».

En cuanto a la carga que ingresa, se incluyen productos de carga, vehículos menores y mayores, suministros para el sector minero y construcción. Fune resaltó la recepción de vehículos eléctricos que ha ampliado el mercado, y el uso del puerto como punto de conexión regional, trasladando vehículos recibidos en Chancay hasta Chile.

“Se está sacando mucha palta por acá. También estamos trabajando con granos que traen de Argentina”, señaló Paola Fune.

Penagos destacó que los arándanos, de los cuales Perú es el número uno mundial, son clave para el mercado asiático, junto con una gran variedad de frutas del norte del país. El acortamiento del tiempo de viaje permite que la fruta llegue con «mejor calidad».

En cuanto a la carga que ingresa, se incluyen productos de carga, vehículos menores y mayores, suministros para el sector minero y construcción. Fune resaltó la recepción de vehículos eléctricos que ha ampliado el mercado, y el uso del puerto como punto de conexión regional, trasladando vehículos recibidos en Chancay hasta Chile.

Automatización e inclusión laboral

El Puerto de Chancay es moderno, tecnológico y completamente automatizado. César Ausejo, jefe de software de Cosco Shipping, explicó cómo la automatización impacta la operación:

“Las grúas nos permiten hacer todo el proceso de carga y descarga de manera automática, sin que una persona las esté manejando. Las controlamos de manera remota”.

Esta modalidad ha transformado el tipo de empleo requerido, ya que la operación remota es un «trabajo de oficina» y es «muy amigable con el trabajador». Ausejo explicó que la automatización ha permitido «eliminar barberas de entrada» por capacidad física, género, edad e incluso para personas con capacidades diferentes.

Universidad de Lima compra 10 hectáreas cerca al megapuerto de Chancay

La llegada de la Universidad de Lima a Chancay marca un hito importante en el desarrollo educativo y económico de la región Lima. La institución adquirió un terreno de 10 hectáreas en las cercanías del megapuerto de Chancay con el objetivo de ofrecer carreras profesionales ligadas a las nuevas actividades económicas que se generarán con este gran proyecto.

Según lo expresó su rectora, Patricia Stuart, la universidad busca estar presente en los lugares donde se concentran las oportunidades de crecimiento, para formar profesionales capaces de responder a los retos del mercado. Esta decisión responde a la transformación que vive el país, donde el puerto se convertirá en un centro estratégico de comercio con Asia y otras regiones. La inversión no solo reforzará la oferta académica, sino que también impulsará el desarrollo social y empresarial en la zona de influencia del terminal marítimo.

MARCO REGULATORIO ESTABLE

El megapuerto de Chancay ha despertado el interés de empresas privadas, universidades e instituciones académicas. Vicente Tuesta Reátegui, director de la Maestría en Banca y Finanzas de la Universidad de Lima, destacó que la productividad del capital en el Perú aumenta gracias a este proyecto emblemático de más de 3,000 millones de dólares. Explicó que si el marco regulatorio es estable, el puerto atraerá más inversiones privadas al país. Este impacto no solo beneficia el comercio exterior, sino que también genera externalidades positivas en infraestructura, logística y desarrollo urbano.

Además, resaltó la necesidad de invertir en transporte rural y urbano para complementar esta gran obra. El déficit en conectividad supera los 55 mil millones de dólares, y cerrar esa brecha será clave para potenciar los beneficios del puerto en provincias y sectores productivos que necesitan integrarse al mercado internacional.

GRAN OPORTUNIDAD PARA LOS JÓVENES

El ingreso de universidades como la de Lima y otras instituciones académicas a Chancay ofrece múltiples beneficios para la región. En primer lugar, fortalece el capital humano, ya que los jóvenes podrán acceder a carreras alineadas con la nueva economía portuaria, logística e industrial sin tener que migrar a Lima Metropolitana. En segundo lugar, fomenta la creación de un ecosistema de innovación y desarrollo empresarial, donde la academia se vincula con las necesidades del sector privado.

Asimismo, la presencia de universidades incrementa el valor inmobiliario, genera empleo y contribuye a dinamizar el comercio local. A largo plazo, Chancay no solo será reconocido por su megapuerto, sino también por ser un centro de formación profesional y técnica de alto nivel. Esta sinergia entre inversión educativa y desarrollo económico consolida al distrito como un punto estratégico para el futuro del Perú.

Julio Demartini: «El objetivo es potenciar el impacto social del megapuerto de Chancay en las zonas de influencia»

La Autoridad Nacional Autónoma del Puerto de Chancay (AA Chancay), lidera la articulación entre los tres niveles de gobierno, el sector privado y la sociedad civil para consolidar un hub global de referencia en el Pacífico Sur, promoviendo un desarrollo sostenible que beneficie al Perú en las próximas décadas.

Con ese objetivo, el director ejecutivo de la AA Chancay, Julio Demartini, viene sosteniendo reuniones permanentes con ministerios, gobiernos locales, gremios empresariales y organismos internacionales.

En las úlimos días se reunió con el gerente de Cosco Shipping Port, Gonzalo Ríos, y los alcaldes de la provincia de Huaral, Fernando Cárdenas, y del distrito de Chancay, Juan Álvarez; además con representantes de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), Consejo Consultivo del distrito de Chancay y con los ministerios involucrados en el tema.

Todos los encuentros tuvieron como objetivo alinear los esfuerzos para potenciar el impacto del megapuerto y sus zonas de influencia.

PDU CHANCAY

Un avance clave es la pronta aprobación del Plan de Desarrollo Urbano (PDU) Chancay que tanto el alcalde como el equipo técnico de Huaral confirmaron que será aprobado en el corto plazo. Vale mencionar que el PDU es una guía para crecer de forma organizada: mejorando conexiones, infraestructuras y la vida diaria de la gente.

“Este plan es un paso decisivo para facilitar el desarrollo económico y social ordenado de las zonas de influencia directas e indirectas, permitiendo un interés de inversión pública y privada, alineado con los objetivos que apuntan a convertirnos en un Hub Global”, enfatizó Demartini.

Por su parte, el representante de Cosco destacó el rol articulador de la AA Chancay: “El éxito de la Autoridad es el éxito del megapuerto. Celebramos su creación y nos comprometemos a trabajar juntos para lograr la unidad que la población necesita”.

Esta colaboración público-privada busca optimizar la operación del puerto como hub logístico internacional, priorizando proyectos que generen beneficios inmediatos para las comunidades locales.

En la reunión entre Demartini y el alcalde de Chancay, Juan Álvarez, dialogaron sobre iniciativas específicas para las zonas de influencia del megapuerto, enfocándose en proyectos que promuevan el desarrollo social y económico a corto plazo. Estas acciones reflejan el compromiso de la AA Chancay por fomentar un desarrollo inclusivo y sostenible, posicionando al Puerto de Chancay como un referente regional.

Megapuerto de Chancay supera los S/530 millones en recaudación y bate récord con cargamentos de cemento y vehículos

La Intendencia de Aduana de Chancay recaudó más de S/530 millones en tributos entre enero y lo que va de agosto de 2025, según reportó Sunat. Solo en operaciones de comercio exterior, el valor FOB —precio de la carga en puerto de origen, sin considerar transporte ni seguros— ya superó los US$1.000 millones.

En ese periodo se registraron más de 2.800 importaciones, que generaron pagos de IGV, ad valorem, Impuesto Selectivo al Consumo, además de derechos antidumping, multas e Impuesto de Promoción Municipal (IPM).

La curva de crecimiento comenzó en abril, tras «los meses iniciales de aclimatación«. Según detalló Luis Acuña Willis, intendente de la Intendencia de Aduana de Chancay de la Sunat, en junio se recibió el cargamento más grande de granel de cemento importado por Cemex, con 70 millones de toneladas, y en julio ingresó la nave más grande portavehículos, de mayor capacidad en operar en el puerto, que no solo abasteció al Perú, sino también realizó trasbordos a otros países de Latinoamérica.

«Ya se ve el esquema que va proporcionando Chancay para la logística de Latinoamérica. No solo mercado nacional, sino como punto donde podemos distribuir a los demás países», mencionó.

Según la empresa Cosco Shipping, el terminal ya forma parte de una nueva ruta Ro-Ro que conecta Tianjin (China) con mercados de Sudamérica mediante operaciones de transbordo a Chile, Ecuador y Colombia. Este flujo especializado puede explicar el papel que busca Chancay como hub logístico en el Pacífico.

En lo que va de agosto, agregó, la recaudación ya supera los S/50 millones, debido al efecto de pagos garantizados del mes anterior.

La renta de aduanas y su nueva distribución

El impacto fiscal del puerto no solo se mide en cifras brutas de recaudación, sino también en la forma en que estos recursos se distribuyen a las arcas de los municipios. La renta de aduanas, que considera únicamente el IGV, el ad valorem y el ISC, pasó en abril de 2025 de una tasa de participación del 2% al 3% tras la Ley N° 32278 aprobada por el Congreso.

Javier Franco Castillo, superintendente adjunto de la Superintendencia Nacional Adjunta de Tributos Internos de Sunat indicó que con la norma anterior, entre noviembre de 2024 y marzo de 2025, se recaudaron S/187 millones, de los cuales se transfirieron apenas S/3,7 millones a la provincia.

Con la nueva tasa, entre abril y julio, la recaudación subió a S/310 millones y se transfirieron S/6,6 millones al Banco de la Nación. El desglose tributario en este periodo fue de S/212 millones que provinieron del IGV, S/9,7 millones, del ad valorem y S/7,3 millones del ISC.

Transferencias para Chancay y otros distritos

La ley que crea el Fondo Social para el Desarrollo de Chancay, destina un 20% de lo recaudado para el mencionado distrito. El 80% restante se distribuye entre las 12 municipalidades de la provincia de Huaral, según criterios de población, territorio y proporcionalidad.

En agosto, por ejemplo, se transfirieron S/1 millón 677.000. De este monto, S/335.000 fueron destinados al Fondo Social y S/1 millón 342.000 repartidos entre los municipios.

El MEF destacó que el incremento de la tasa de participación de la renta de aduanas permitirá montos de transferencia cada vez más prominentes en los próximos meses, en línea con la expansión de las operaciones del puerto.

¿Megapuerto peruano en riesgo?: la controversia detrás de la obra de Corío que Chile sigue de cerca

El Megapuerto de Corío, una de las iniciativas portuarias más ambiciosas del sur del Perú, quedó en el centro de una tempestad política, administrativa y técnica que elevó el pulso en el sector logístico regional.

En un reciente giro inesperado, la Autoridad Portuaria Nacional (APN) suspendió la autorización clave para la ejecución del megaproyecto tan solo cinco días después de otorgarla.

La noticia despertó el interés en Chile, que sigue de cerca el desarrollo de Corío por considerarlo una infraestructura capaz cambiar el mapa del comercio marítimo en Sudamérica, igual o más que el Megapuerto de Chancay.

Autorización fugaz de un nuevo megapuerto peruano

El 7 de agosto de 2025, el directorio de la APN aprobó la Viabilidad Técnica Temporal Portuaria (VTTP) para el Consorcio Hub Corio Megapuerto del Sur, compuesto por Leet Arquitectura Ingeniería & Construcción S.A.C. y Beton Terra Ingenieros S.A.C.

El documento habilitaba el inicio de los estudios y trámites estatales necesarios para levantar un megapuerto en el distrito de Punta de Bombón, provincia de Islay, región de Arequipa.

La decisión buscaba dar un impulso definitivo a un proyecto presentado originalmente el 26 de febrero de 2024, que aspira a convertir a Corío en el principal puerto de aguas profundas del Pacífico sur, con una capacidad de manejo superior a otros terminales de la zona, incluida Chancay o el mismo San Antonio.

Cinco días después, esa expectativa quedó en suspenso. El pasado martes 12 de agosto, tras una solicitud urgente del gobernador regional de Arequipa, Rohel Sánchez, la APN retrocedió.

A diferentes medios de comunicación, la autoridad regional denunció supuestas irregularidades en la concesión. “El ministro César Sandoval me llamó y se comprometió a anular la resolución”, afirmó la autoridad.

Entre los puntos destacados por Sánchez, destaca que uno de los miembros del consorcio fue creado en 2022 y el otro en 2017, con antecedentes principalmente en el sector inmobiliario, por lo que se cuestionó la experiencia portuaria de ambos.

El trasfondo institucional también pesó en la balanza. El gobernador sostuvo que la APN había procedido ignorando compromisos adoptados en el VIII Consejo de Estado Regional (CER), donde se había acordado aguardar la conclusión de un estudio de demanda de transporte marítimo para el sur peruano antes de avanzar en la planificación del Puerto de Corío.

La finalización del informe está programada para noviembre de 2025 y, según la autoridad regional, resulta fundamental para definir los lineamientos técnicos y comerciales de la obra.

Proceso de idas y vueltas administrativas

El derrotero de Corío no ha estado exento de trámites y obstáculos. Según recapituló BioBioChile, desde su presentación en 2024, el proyecto afrontó múltiples observaciones por parte de las direcciones técnicas de APN, especialmente en cuanto a la falta de proyecciones coherentes de tráfico marítimo.

En agosto de 2024, la Dirección de Planeamiento y Estudios Económicos (DIPLA) concluyó que el plan maestro carecía de la solidez técnica necesaria, por lo que sugirió negar la viabilidad solicitada.

El consorcio responsable de la propuesta contestó las observaciones y de inmediato recurrió a instancias superiores, logrando que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), mediante sucesivas resoluciones viceministeriales en diciembre de 2024 y marzo de 2025, anulara decisiones previas de la APN y ordenara retornar a etapas anteriores del proceso administrativo.

Esta intervención permitió la presentación de información complementaria, así como la subsanación de 25 observaciones técnicas pendientes hasta agosto de 2025.

Tras esa ronda de actualizaciones, la APN declaró conforme el plan en las áreas críticas de política portuaria nacional y desarrollo portuario para 2024-2030, validando su viabilidad jurídica.

Fueron esas revisiones las que llevaron al directorio a aprobar formalmente la viabilidad técnica el 7 de agosto. El escenario cambió rápidamente tras la intervención del gobernador y la notificación de la DIPLA sobre la necesidad de un análisis de costo-beneficio antes de cualquier avance en el área.

La autoridad portuaria resaltó la existencia de un “potencial vicio de nulidad trascendente” al haberse emitido la resolución sin este paso.

Interrogantes y demandas

La suspensión de la autorización para Corío dará paso a un nuevo proceso de revisión. Se deberá determinar si el proyecto conviene desarrollarlo bajo una modalidad de Asociación Público-Privada (APP) de iniciativa estatal o mediante habilitación portuaria administrativa, y si su impacto generará beneficios tangibles a nivel nacional y regional.

La resolución firmada por el presidente del directorio de la APN, Juan Ramón Arrisueño Gómez De La Torre, dejó en claro que la suspensión se mantendrá al menos hasta tener en la mano ese análisis pendiente.

Esta pausa retrasará la definición del futuro del proyecto, que prometía posicionar al sur del Perú como una plataforma clave de conexión marítima. A lo largo de este proceso, las perspectivas de articulación económica local y regional han estado en el centro de la discusión.

Corío bajo la lupa

La magnitud de la obra propuesta en Arequipa ha generado expectativas mucho más allá del ámbito peruano. El megaproyecto prevé una inversión de 7 mil millones de dólares, una profundidad de 28 metros (91,86 pies) que superaría ampliamente la de Chancay y una capacidad de hasta 100 millones de toneladas de carga anual.

Las cifras igualarían la movilización conjunta de las terminales de Callao y San Antonio, ubicada esta última en la costa del Pacífico chileno.

ProInversión calculó que la primera etapa requeriría 4 años para entrar en operaciones, con una finalización total proyectada entre seis y siete años y la generación de 50 mil empleos directos e indirectos en la región.

El potencial ha sido interpretado por analistas y exfuncionarios chilenos como una amenaza estratégica. En septiembre de 2024, el expresidente chileno Eduardo Frei afirmó públicamente que la modernización de puertos en su país había quedado rezagada y, tras la inauguración de Chancay y la inminente apertura de Corío, “vamos a quedar fuera, vamos a hacer cabotaje”, advirtió durante una exposición.

Las características técnicas y la ubicación geográfica de Corío lo proyectan como un “hub” para carga de Brasil, Bolivia, Argentina y el sur del Perú, consolidando a Arequipa como eje logístico.

En el entorno de negocios se difundió el interés de actores internacionales: tras la última edición de APEC, celebrada en noviembre pasado en Lima, representantes de China, Estados Unidos y Portugal detectaron el potencial de la obra e incluso mostraron “gran expectativa”, según la Cámara de Comercio e Industria de Arequipa.

El debate técnico

La Autoridad Portuaria Nacional consideró esencial un estudio de demanda para definir las proyecciones de carga y la conveniencia económica de la obra.

El secretario técnico de la Agencia de Desarrollo de Arequipa, Mario Zúñiga Martínez, expuso que “Corío va a consolidar el sistema portuario nacional, por la morfología que tiene el Perú de aguas profundas, cosa que no lo tienen países del sur ni del norte”.

Para el entonces titular de la APN, Juan Carlos Paz Cárdenas, el puerto representa una “pieza clave” para fortalecer la logística nacional, aunque la viabilidad definitiva descansará en la calidad técnica del plan maestro y en el resultado de los estudios de demanda.

Los desafíos logran ser tan claros como las oportunidades. El propio Paz Cárdenas reconoció la importancia de la profundidad de las aguas en Punta de Bombón, punto que podría elevar los costes de construcción, ya que en la mayor parte de los principales puertos mundiales los calados no superan los 16 metros (52,49 pies).

La variante de 28 metros (91,86 pies) elevaría sensiblemente la inversión requerida, aspecto que, aunque posible, necesita sustento financiero sólido para avanzar.

Red logística sudamericana

El Megapuerto peruano en Corío se integraría a un mapa más amplio de modernización portuaria del país, que abarca terminales en Chancay, Matarani y Callao, junto con nuevas iniciativas en Lambayeque y Tacna.

La articulación de redes viales y ferroviarias desempeña un papel clave, con planes para integrar zonas mineras de Cajamarca, Apurímac y otros puntos directos hacia los muelles más importantes del país, remarcan los expertos.

La proyección internacional va más allá del Asia Pacífico. Acuerdos de libre comercio permiten que productos peruanos lleguen a mercados que suman más de 3.000 millones de personas. Lograr que Corío se convierta en realidad podría fortalecer significativamente la posición del país en el comercio global, aumentando su conectividad y ampliando su oferta logística.

Por ahora, el futuro inmediato del puerto de Corío depende de la finalización de los estudios ordenados y del análisis de costo/beneficio que acaba de exigir la autoridad portuaria. El consorcio espera una determinación clara que podría definir el rumbo del proyecto más observado por la competencia portuaria chilena.