Chancay tendrá más del doble de espacio que puerto del Callao una vez modernizado

Cosco Shipping Ports, que construye el futuro Terminal Portuario Multipropósito de Chancay, dio a conocer sus expectativas de operación en la primera fase de ese megapuerto, que planea inaugurar coincidiendo con el foro APEC que se celebrará en Perú en noviembre del 2024.

En una presentación para el Colegio de Ingenieros del Perú (CIP), el gerente general adjunto de la compañía, Gonzalo Ríos Polastri, informó sobre las bondades que ofrecerá el futuro puerto de Chancay, en comparación con el puerto del Callao, una vez concluida la modernización de este último.

El puerto del Callao, indicó, bajo la concesión de sus dos operadores, APM Terminals (en el Muelle Norte) y Dubai Ports World Callao (en el Muelle Sur), prevé movilizar 2.7 millones de contenedores de 20 pies (TEUS) por año.

En tanto que el puerto de Chancay empezará moviendo un menor volumen: 1 millón de TEUS anuales en la primera fase, además de 6 millones de toneladas de carga general y a granel.

Megapuerto en Perú se construye sobre quejas de la población afectada

“Siempre hemos vivido muy tranquilos aquí, pero todo cambió desde que hace unos años se inició la construcción de este puerto multipropósito”, dice  Miriam Arce, lideresa vecinal de este municipio a 80 kilómetros al norte de la capital de Perú, donde se ubica el que se proyecta como epicentro del intercambio comercial entre China y los países de América del Sur.

Chancay es uno de los 12 municipios de la provincia de Huaral y con una población de unos 63 000 habitantes. Se caracteriza por sus valles agrícolas, un mar pródigo para la pesca artesanal y la producción de harina de pescado, y olas muy atractivas para los practicantes de surf.

“Esta es una bahía idónea para vivir lejos de la vorágine de Lima, la gente venía porque encontraba esa calma y certeza de estar en un lugar seguro donde todos se conocen, sin temor a que te roben y poder disfrutar de una playa hermosa y platos con frutos marinos”, rememora a IPS Arce, presidenta de la Asociación en Defensa de las Viviendas y Medioambiente del puerto de Chancay.

Su bisabuela llegó en la década de 1930 a Perú huyendo de la guerra civil española, se asentó en aquel entonces pueblo costero del Pacífico y sus hijos siempre se mantuvieron vinculados a la pesca.

“Mi abuelo trabajó en la primera fábrica de harina de pescado y en el boom de los años 60 la empresa construyó estas casas como un campamento frente al mar y mi papá, que fue pescador, la compró posteriormente”, relata.

Sus recuerdos se relacionan con el dilema que le plantean algunas personas sobre irse y dejar atrás el conflicto generado por la construcción del Terminal Portuario Multipropósito de Chancay que abarcará 992 hectáreas en total y tendrá una inversión de capitales chinos de 1213 millones de dólares en la actual primera etapa, para alcanzar los 3600 millones cuando esté completada.

Esta inversión es parte de la Iniciativa de la Franja y la Ruta lanzada mundialmente por Beijing en 2013 como parte de su política económica mundial, que incluye el desarrollo de infraestructura vial, portuaria y de conectividad en diferentes países del planeta, incluyendo a los sudamericanos.

Miriam Arce, presidenta de la Asociación en Defensa de las Viviendas y Medioambiente del puerto de Chancay, muestra el lado mutilado del cerro El Cascajo como parte de las obras para la construcción de una megaterminal portuaria y logística que conectará comercialmente a China con América del Sur. Imagen: Marianela Jara / IPS

La mayor empresa naviera china, la estatal Cosco Shipping, entró en el proyecto en 2019, cuando adquirió 60 % de sus acciones. Cambió el diseño original de la obra iniciada en 2016, para reconvertirlo en el terminal multipropósito, con cuatro puertos planificados y hacerse responsable de la construcción. El restante 40 % quedó en manos de la proyectista inicial, la privada empresa minera peruana Volcan.

Se le denomina puerto multipropósito por las diferentes funciones que cumplirán sus terminales, donde se prevé movilizar un millón de contenedores al año de carga general, a granel no mineral, líquida y rodante, en una infraestructura con tres componentes diferenciados: el operativo portuario, el de acceso y logística y el del túnel vehicular, según explica la naviera china en la página digital del proyecto.

La primera etapa, que abarca 141 hectáreas, culminará con la construcción de un primer puerto que será inaugurado durante la próxima cumbre de países del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (Apec), que por tercera vez se realizará en Perú en noviembre del 2024, y a la que asistirá el presidente de China, Xi Jinping.

Según el gobierno peruano, esta megaobra colocará al país andino como el primer centro logístico del Pacífico en América Latina, dinamizará su economía, las exportaciones, incrementará las oportunidades de comercio, así como el empleo local. 

Proyección de cómo se verá el puerto multipropósito en construcción en la bahía Chancay en un área de 141 hectáreas. El primero de los cuatro terminales previstos se inaugurará en noviembre del 2024, ocho años después del inicio de la obra. Imagen: Cosco Shipping

¿Por qué debo desarraigarme?

Arce tiene 54 años y vive con sus padres en la casa que habitaron sus abuelos, tíos y primos. Desde el frontis se puede contemplar el mar y el muelle artesanal mientras que el lado posterior colinda directamente con las obras de Cosco Shipping, que le ha impuesto la convivencia permanente con el polvo, la contaminación y la intranquilidad.

“Esta no es solo una vivienda, es la historia de mi familia, por qué tendría que irme, desarraigarme, si yo he nacido aquí y amo este lugar. Yo no era luchadora social, pero defender la bahía de Chancay me ha hecho tomar conciencia del significado de la vida y de los intereses en juego en nuestro país, donde parece que el dinero vale más que los derechos de las personas”, expresa.

Su casa está en la zona de La Puntilla y junto con ella IPS recorrió el conjunto de viviendas que se alinean en el malecón y que llevan hasta una cumbre desde donde se avista el espigón construido, el movimiento de maquinaria y de algunos trabajadores.

Y lo que más llama la atención es la mutilación del cerro Cascajo en uno de sus lados, en cuya falda lateral están las viviendas de La Puntilla, y que da a la zona operativa portuaria donde se instalarán los muelles, espigones y las áreas para el ingreso marítimo, para el almacenamiento de contenedores y talleres de mantenimiento.

Arce señala cómo en la zona se ha erosionado la playa. También muestra los geotubos, unas mangas de lona de tres metros de diámetro rellenadas de arena con agua que la empresa ha colocado entre el mar y la arena como un muro de contención para contrarrestar la erosión.

“Las obras han cambiado las corrientes marinas, ya no tenemos olas y se ha perdido no solo la belleza característica de la bahía que era un atractivo turístico, sino se ha dañado el ambiente y los recursos naturales”, deploró.

En el 2016 empezaron las explosiones que tuvieron el efecto de ondas sísmicas entre las casas ubicadas a 50 kilómetros del área del proyecto. Las protestas dieron lugar a la firma de convenios entre pobladores afectados que recibieron pagos del equivalente de entre 260 y 75 dólares por las molestias causadas.

Desde uno de los cerros de La Puntilla se observa, en la ladera del cerro El Cascajo, la construcción del espigón del megapuerto peruano que operará como centro de comercio entre China y América del Sur. La primera fase de las obras será inaugurada en noviembre de 2024 por el presidente chino, Xi Jinping. Imagen: Mariela Jara / IPS

Una suma de improvisaciones

“Ese es el problema, que no nos reconocen como afectados, y los convenios prácticamente condicionan a las personas a no denunciar ni protestar”, cuenta a IPS Angely Yufra, de la zona de Peralvillo, parte también de Chancay, donde vive desde que nació hace 49 años.

Ahora reside solo con su pareja porque sus hijos ya se independizaron y asegura que no la amedrentan las amenazas de la empresa que ha criminalizado las protestas enjuiciando a varios de sus dirigentes.

En un recorrido por las calles del puerto hasta la carretera principal de acceso a llamada Panamericana Norte, Arce y Yufra muestran cómo la empresa ha tomado prácticamente áreas urbanas para el traslado de sus camiones con materiales hasta la boca de entrada a la zona de las obras, así como a una parte reparada por un hundimiento provocado por la  construcción del túnel que recorrerá Chancay.

En su página informativa, Cosco  Shipping indica que el túnel del viaducto subterráneo tiene una longitud de 1,8 kilómetros y es un corredor vial con tres carriles para el exclusivo tránsito de carga relacionada con las operaciones portuarias, y dos grandes fajas transportadoras.

“No ha habido análisis de suelos que son muy variados en Chancay para hacer este túnel, es que desde el inicio este proyecto nació mal porque para la envergadura de la obra debió pensarse en una zona desértica y no poblada”, explica Arce.

Angely Yufra, pobladora del área de Peralvillo, en la bahía peruana de Chancay, critica una megaobra portuaria que ha destruido la forma de vida de la comunidad y se queja en particular del eje vial elevado proyectado, del que señala los pilones de cemento que serán su base. Imagen: Mariela Jara / IPS

Al borde de la carretera Panamericana, una vía que separa en dos el municipio de Chancay, señala unos enormes pilones de cemento sobre los que se construirá un eje vial elevado para el paso de los camiones a la zona logística del puerto, que se prevé que sean al menos 4000 cada día, precisó.

“¿Y cómo va a quedar la gente que vive a los costados? Va a quedar enclaustrada, sin poder cruzar para ir al colegio, al mercado, a ver a un familiar. Lo que han dicho es que les van a construir una vía alternativa, pero eso puede demorar años”, indica la lideresa vecinal.

Arce manifestó que este proyecto tiene un origen marcado por la desinformación y trámites bajo la mesa. Y que involucra al segundo gobierno de Alan García (2006-2011) y a los que le sucedieron: los de Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski y Pedro Castillo. García se suicidó en 2019 cuando iba a ser detenido y los demás están procesados por diferentes delitos.

“Todos han dado su visto bueno pese a que las organizaciones de sociedad civil y de la población hemos presentado más de un centenar de observaciones a la Modificación del Estudio de Impacto Ambiental, necesario para la autorización de las obras”, refiere Arce.

Estas observaciones incluyen afectaciones a la vida y derechos de la población, a la naturaleza, así como procedimientos irregulares.

Una malla de raschel verde recorre diferentes zonas de la localidad portuaria peruana de Chancay. Es la división entre la zona de obras de un megapuerto y de las viviendas de la población, afectada por el polvo, las ondas sísmicas de las explosiones, la tensión y la inquietud permanente. Imagen: Mariela Jara / IPS

Entre las afectaciones se encuentran los impactos en la salud mental de la población. Es el caso de María Bautista “chancayana del puerto toda mi vida” y quien a sus 75 años dice no haber pasado por algo igual antes.

Con su hija y su nieta se hace cargo de un restaurante donde el ceviche, uno de los platos bandera de Perú, es de los preferidos, así como de un hospedaje en el piso superior, al que llegaban los surfistas. “Ahora ya no vienen porque no hay olas”, se lamenta.

Agrega que se siente mal psicológicamente y que se encuentra con el sistema nervioso casi colapsado.

“Tenemos además la contaminación de la tierra que nos afecta los bronquios y los malos tratos del personal de la empresa que atropella nuestra dignidad por darnos los montos pactados. Nos han dicho que por navidad recibiremos una canasta ´porque están arrancados´, como si estuviéramos mendigando dinero cuando somos una población trabajadora”, subraya Bautista.

En el recorrido de IPS por las calles del puerto de Chancay, el diálogo fue con vecinas y lideresas, porque los dirigentes varones se encontraban fuera en otras gestiones.

La Asociación en Defensa de las Viviendas y Medioambiente del puerto de Chancay y otras organizaciones de pobladores saben que no habrá marcha atrás en las obras porque “los intereses económicos y el lobby político son muy fuertes”, indica Arce.

Explica que ante ello están planteando la formación de una mesa multisectorial a nivel del gobierno para que se evalúe el Estudio de Impacto Ambiental y se reconozca a las personas como afectadas, pues será la única forma de poder luchar por una política de compensación que actualmente no tienen asidero legal para reclamar.

María Bautista, dueña de un pequeño restaurante de ceviche, que vivió tiempos mejores y que ha decaído por la ausencia de turistas y surfistas que ya no elijen las playas de Chancay como destino porque las obras del megapuerto han cambiado las características de las olas. Imagen: Mariela Jara / IPS

Arce advierte que la población se irá sumando a las protestas pues a medida que las obras avanzan se amplía el rango de los daños, como está sucediendo con la construcción del túnel bajo las calles urbanas.

Igualmente comienzan a percibirse los impactos del próximo eje vial superior que “generará un atolladero en el kilómetro 80 de la Panamericana Norte perjudicando no solo a nosotros sino a toda persona que intente ir o venir por esa vía”, afirma.

“Somos una piedra en el zapato de ese gigante”, resume.

¿Dinamizará la economía?

Para la economista Norma Canales, quien residió en el valle de Huaral en su infancia, existe la posibilidad de que con el desarrollo del puerto multipropósito de Chancay se incremente el producto interno bruto (PIB), tal como subrayan sus impulsores, lo que podría contribuir a mejorar la calidad de vida de la población.

Sin embargo, consideró que para ello es necesario tomar en cuenta los impactos que tendrá en el estilo de vida los habitantes al generarse un cambio radical en su infraestructura urbana y productiva.

“Será pasar de una ciudad de pescadores artesanales con vocación agrícola a una ciudad de mega puerto con el ingreso de embarcaciones navieras de gran capacidad”, dijo a IPS.

En ese escenario, adujo, no debe perderse de vista el posible crecimiento poblacional por la demanda de empleo que pueda darse, lo que obligará a una respuesta que garantice el acceso a servicios como agua, luz, vivienda, entre otros.

El megapuerto de Chancay brindará accesibilidad directa al mercado asiático

El proyecto del Puerto de Chancay estará equipado con terminales especializados, diseñados para gestionar una amplia gama de cargas, contribuyendo a la diversificación y la eficiencia en los procesos logísticos, impulsando la economía del país.

Al respecto, el ingeniero Roberto Refulio, expresidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Huánuco, manifestó que “las empresas chinas están a cargo de la construcción de este proyecto importante para el país, siendo el puerto marítimo más grande de Sudamérica. Entraremos en competencia directa con el canal de Panamá. Va a generar un realce económico a nivel nacional y nos dará acceso al mercado asiático, el cual tiene la tasa más alta de consumo del mundo”.

“Muchos de los países fronterizos están viendo el futuro puerto de Chancay como una ruta marítima directa al mercado asiático, por este motivo hay que dar importancia y apresurar la conectividad vial y ferroviaria en todas las regiones que son puntos estratégicos”, puntualizó Refulio.

Gerente general de STI sostiene que terminal tendrá “capacidad superior” al Megapuerto de Chancay

El gerente general de San Antonio Terminal Internacional, Rodrigo Galleguillos, afirmó que las inversiones desarrolladas por el concesionario le permitirán movilizar hasta 1.6 millones de TEU anuales. Esta, según describió, será una capacidad superior a la primera etapa del megapuerto de Chancay.

Galleguillos señaló a PortalPortuario que “a partir del próximo año vamos a tener mayor capacidad para poder manejar 1.6 millones de TEU –hoy en día tenemos una capacidad de 1.23 millones de TEU– lo cual es una muy buena noticia, ya que si se compara con lo mucho que se habla del Puerto de Chancay, el recinto portuario de Chancay en su primera etapa va a tratar 1 millón de TEU, es decir, STI va a tener una capacidad superior al Megapuerto de Chancay y con la capacidad de atender dos super naves Post Panamax de mayor capacidad. Son USD 67 millones y estamos terminando ya gran parte de las etapas”.

“San Antonio Terminal Internacional se encuentra en plena ejecución de un proyecto de más de 15 millones de dólares que dotará al terminal de 27 nuevas torres reefers. Entonces, a través de las inversiones que estamos desarrollando, junto al compromiso de nuestros trabajadores, vamos a poder lograr un servicio de calidad que sea seguro, eficiente, pero sobre todo que nos deje muy bien parado como país”, agregó.

Al respecto, el gerente general de STI detalló que se han incorporado al terminal dos grúas STS Super Post Panamax, con lo cual se podrá atender simultáneamente a dos naves de los tamaños más grandes en ser operadas en Chile. A lo tratado también se sumaría la incorporación de maquinas RTG, reachstakers y tractocamiones.

“Pero también hemos invertido en tecnología, somos el primer puerto de la costa este de Sudamérica en tener una red privada LTE, lo que significa que tenemos capacidad de abordar tecnologías para mejorar la automatización de procesos y de seguridad en un contexto muy desafiante que está viviendo nuestro país”, agregó el ejecutivo.

“Estamos invirtiendo en infraestructura para poder mejorar la capacidad y densidad de nuestras yardas, lo que nos permite pasar de estos 1,23 TEU de capacidad actual a estos 1,6 millones de TEU, lo cual nos está posicionando claramente como el terminal más grande e importante del país”, concluyó.

Juan Álvarez: “El distrito de Chancay siempre ha sido portuario”

A pesar de estar en el ADN del chancayano “el ser portuario”, este distrito y su puerto, ubicados a 80 kilómetros de la capital peruana, Lima, cayó en un letargo de décadas, dejando atrás la bullante actividad comercial del siglo XIX y comienzos del XX cuando las naves que tocaban las costas sudamericanas tenían que cargarse y descargarse por medio de lanchones.

Esa imagen, que muchos lectores podrán traer a la memoria si es que han visto una obra pictórica de algún maestro europeo o latinoamericano de la época, terminará de quedar en el recuerdo de los chancayanos una vez que Cosco Shipping Ports y  Volcan Compañía Minera, inauguren -a fines del año que viene- al megapuerto de Chancay.

En entrevista con PortalPortuario, el alcalde distrital de Chancay, Juan Álvarez, se refirió a lo que significa albergar en su comunidad una megainfraestructura y a una empresa multinacional china como Cosco Shipping Ports. 

¿Qué significa hoy, pero también qué significará mañana para Chancay tener un megapuerto? 

 El distrito de Chancay ha sido siempre portuario, pero la tecnología se quedó en el tiempo y Chancay dejó de ser puerto. Por este lugar se exportaba harina de pescado, algodón y hasta explosivos bajo el sistema anacrónico de lanchones. Ahora, como este lugar tiene las condiciones de ser un puerto de las dimensiones que vienen ahora para lo cual también ha habido voluntad política y para nosotros es una señal de cómo la inversión privada puede participar en el desarrollo del país, porque en el Perú algunas inversiones han quedado detenidas por falta de voluntad o por la convulsión social. He sido una de las pocas autoridades que apertura a que estas grandes inversiones vengan, porque van a generar divisas y empleos. Aquí en el distrito de Chancay tenemos un promedio de 1.000 alumnos que terminan su secundaria de forma anual ¿dónde se van?, entonces abrimos y este proyecto va a ser el inicio de la industrialización de Chancay y del Perú.

¿Qué tan complejo o cuánto demoró concretar la llegada de esta empresa china y el inicio de las obras?

Una cosa es la voluntad política del gobernante donde se ubica esta construcción. Este es mi cuarto periodo como alcalde y esa ha sido una fortaleza para el proyecto de encontrar una autoridad con tres periodos consecutivos y con predisposición al respecto, pero -a su vez- los goiernos nacionales desde Allan García, pasando por Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski y todos los que han venido, han tenido la voluntad de que esta obra se lleve a cabo en el distrito, donde -además- ha habido una oposición muy reducida. Esta ha sido una oportunidad en que no podíamos perder, que llegó en 2008 y que, en 15 años, estamos ya concretando con empresas locales del Perú y fue cuando llegaron los chinos cuando se aceleraron las cosas. La población, además, poco a poco lo ha ido asimilando y han tomado como suya esta gran obra.

¿Se siente portuario en habitante de Chancay o es identidad se perdió con los lanchones? 

Todos los auténticos chancayanos están convencidos de que el puerto tenía que quedarse, porque se trata de un tema histórico, pero como en el Perú hay mucha migración, son ellos los que se han instalado cerca del puerto y han sido afectados por este movimiento, pero ahora han asumido que esta obra es parte del desarrollo de nuestro distrito y del país.

¿Cuánto afectó la popularidad del proyecto el derrumbe en el túnel de acceso que afectó a varias casas aledañas a la Panamericana norte? 

Fue una preocupación, pero que se diluyó al breve tiempo. Fue un acontencimiento de esta subsidencia, pero que la empresa rápidamente pudo hacer su trabajo de responsabilidad social y en un plazo de 15 días se solucionó, porque la empresa reubicó a las personas y las ha indemnizado. Ya se solucionó la incidencia y solo están a la espera de que la Autoridad Portuaria Nacional les de la autorización para comenzar en ese lugar la construcción del viaducto. La incidencia fue más bien un ruido mediático, no ha sido un daño inmenso, no hubo pérdidas humanas ni personas accidentadas.

¿Cómo se percibe en una localidad, tal vez pequeña como la suya, la construcción de un puerto de tan grandes dimensiones? ¿cuáles son las expectativas?

Chancay se encuentra a 80 kilómetros al norte de la capital, Lima, con 65 mil habitantes, una población muy modesta, pero la gente está esperanzada en que una empresa como esta va a traer trabajo, divisa y desarrollo para el país. Los jóvenes están más esperanzados aún, porque cuando esta obra esté en funcionamiento, habrá negocios y remuneración. En Chancay se están dando la creación de nuevos servicios, restaurantes, hoteles y transporte, dando una señal de lo que sucederá cuando entre en funcionamiento este puerto.

Además hay otras áreas vinculadas al puerto como una zona franca ¿Qué antecedente puede aportar sobre esto? 

El Gobierno Nacional, a través del Congreso de la República, está destinando un área de 900 hectáreas para la instalación de una zona franca que queda  uy cerca del puerto. Esta zona franca atraerá industrias para Chancay y generación de empleo, además de divisas para el distrito, siempre que las autoridades que vengan sepan emplear este patrimonio. Hay un sentimiento de esperanza, de oportunidades y, por lo mismo, tenemos que capacitar a los jóvenes para que estén preparados para cuando esto comience.

La actividad portuaria también tiene una licencia social en base a la relación ciudad puerto ¿Hay algún modelo que le agrade? 

En eso estamos. Ha venido la AIVP, en la figura de Carlos Mondaca, que me está premuniendo de informaciones, porque esto para nosotros es absolutamente novedoso. Tenemos que recoger experiencia de otros países, porque este puerto va a abrir las fronteras, por lo que agradezco a Carlos su interés, porque aquí en Chancay necesitamos mayores conocimientos a efectos que podamos sacar adelante este puerto y que comulgue con la ciudad para que, después, no tengamos una situación de lamentos.

Desde el Gobierno central peruano se ha insistido que Chancay será el hub sudamericano, se ha dicho incluso que empresas chilenas estarían interesadas en mover su carga por ese puerto ¿Qué tan abierta es la mentalidad del chancayano para hacer negocios e interactuar con el mundo, incluso con los chilenos con los que -sabemos- existe cierta rivalidad? 

Creo que eso fue parte de la historia. Hoy es un tiempo en que tenemos que complementarnos todos, no de disputas. El Puerto de Chancay, al nivel de como se está presentando, creo que va a representar una oportunidad para Chile y para Ecuador, países que antes tenían que llevar y concentrar cargas en Manzanillo, en México, ahora podrán hacerlo en Perú. Los brasileños también han venido aquí con ánimo de hacer inversiones  y nosotros vamos a abrir las puertas para mantenernos todos en desarrollo. Esta infraestructura será muy beneficiosa para la comunidad latina.

Se dicen que este puerto estará listo el año que viene ¿Qué sabe usted?

En base a mi experiencia política, cuando se trata de una inversión pública un proyecto toma unos diez años, pero como esta es una inversión privada, además impulsada por los chinos, me ha sorprendido su velocidad, poque esto partió construyéndose en 2021 y creo que para la APEC, en un año más, estaríamos con un 95% de avance y para 2025 a pleno funcionamiento.

¿Cuánto se va a demorar Chancay en tomar el liderazgo portuario del Perú?

Creo que, por sus características, va a tener gran protagonismo en el Perú. Va a disputar con otros sitios, pero creo que en unos 20 años se tendrá total claridad.

Congresistas piden respetar acuerdos con la población en construcción de megapuerto de Chancay

Parlamentarios de diversas bancadas solicitaron a la empresa China, Cosco Shipping Ports Chancay Perú S.A, respetar los acuerdos establecidos y compensaciones con la población durante la construcción del megapuerto ubicado en el distrito de Chancay, provincia Huaral.

Esta fue una de las principales recomendaciones dadas a conocer durante la sesión de la Comisión Especial Multipartidaria de Impulso y Seguimiento del Proyecto Terminal Multipropósito de Chancay, que preside el parlamentario Roberto Sánchez Palomino (CD-JP).

Al respecto, el legislador Enrique Wong Pujada (Podemos), consideró necesario estar vigilantes para que la empresa China, cumpla con todos los acuerdos y compromisos asumidos con las autoridades y la población local durante todo el proceso de construcción del puerto en mención.

Manifestó que dicho proyecto ayudará a desarrollar y mejorar la economía de las provincias del norte chico como Huaral, Huacho, Barranca, y pueblos aledaños.

El congresista Luis Aragón Carreño (AP), resaltó la importancia de la construcción del megapuerto y dio a conocer su preocupación para el cumplimiento de compromisos asumidos por dicha empresa ante las autoridades y pobladores aledaños en términos de reconocimientos y compensaciones para este caso.

Su colega Kelly Portalatino Ávalos (PL), planteó la necesidad de establecer mecanismos que permitan exportar y trasladar minerales para mejorar nuestra economía regional y nacional.

También mostró su preocupación por el cumplimiento de la responsabilidad social de la empresa para con el Estado y la población aledaña donde se construye el megapuerto.

El titular del grupo de trabajo, Roberto Sánchez, reconoció que el Terminal Portuario Multipropósito de Chancay, permitirá al país mejorar su economía convirtiendo dicho lugar en uno de los puntos de redistribución de mercancías más importantes de Sudamérica.

“Desde esta comisión vamos a seguir de cerca todo el proceso de construcción de dicha obra en el marco de nuestras facultades y se respeten los procedimientos y compromisos asumidos por la empresa constructora”, remarcó.

Durante la sesión de trabajo, se presentó Chen Lihui, gerente general de la empresa Cosco Shipping Ports Chancay Perú S.A. quien estuvo acompañado de Carlos Tejada, gerente adjunto de la compañía quienes informaron sobre la infraestructura portuaria y civil, su financiamiento comercial, permisología administrativa y mitigación ambiental, social y de compensaciones. De igual forma, el estado actual del proyecto a la fecha, entre otros aspectos.

Se dio a conocer que el Terminal Portuario Multipropósito de Chancay, que construye la empresa china Cosco Shipping, es uno de los proyectos de infraestructura más esperados en el sector industrial, ya que permitirá el intercambio comercial entre Perú y Asia. Su inversión asciende a US$3.600 millones y generará miles de puestos de trabajo.