Víctor Zanabria, comandante general PNP, disfrutaba de celebración en Hotel Bolívar durante secuestro de mineros en Pataz

En medio de la creciente crisis por el secuestro de 13 mineros en la provincia de Pataz, el comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP), Víctor Zanabria, fue captado en un video mientras disfrutaba de una celebración en el Hotel Bolívar de Lima.

Según una revelación del programa Panorama, las imágenes muestran a Zanabria en el bar del hotel, vestido con un polo y pantalón blanco, en lo que parecía una fiesta de cumpleaños, mientras en el Perú se desataba una emergencia de seguridad en la región liberteña.

El material audiovisual, muestra al alto mando policial en compañía de la fiscal de Lima Norte, Nélida Torres Sánchez, y otros exfiscales de la misma jurisdicción.

Según fuentes cercanas al evento, la celebración comenzó cerca de las cinco de la tarde del miércoles 30 de abril y se extendió hasta cerca de las 11 de la noche.

Durante ese tiempo, la situación de los mineros secuestrados en Pataz, llevados por un grupo armado el sábado 26 de abril, se complicaba aún más sin que se lograra una solución efectiva.

Las autoridades recibieron reportes sobre el secuestro liderado por Miguel Rodríguez Díaz, conocido como ‘Cuchillo’, quien había solicitado una suma millonaria a cambio de la liberación de las víctimas.

No obstante, la falta de comunicación y la aparente inacción de las fuerzas de seguridad aumentaban la tensión en la zona, mientras el comandante Zanabria permanecía en la capital, aparentemente ajeno a la urgencia de la situación.

Fuentes anónimas señalaron que Zanabria se mostró relajado durante la celebración, aparentemente sin tomar en cuenta la gravedad de los hechos en Pataz.

Incluso se mencionó que en la fiesta se habrían consumido bebidas alcohólicas, como pisco sour, mientras miles de ciudadanos clamaban por una respuesta efectiva ante la crisis.

PNP rechaza que Víctor Zanabria haya ordenado suboficiales trabajar como albañiles en su horario laboral

La Policía Nacional del Perú respaldó al comandante general de esta institución, Víctor Zanabria, ante la acusación de seis testigos protegidos que relataron ante la Fiscalía que Zanabria les ordenó trabajar como albañiles durante horario laboral cuando se desempeñaba como jefe policial de la macro región Arequipa.

Esta declaración fue revelada por Panorama en un reportaje emitido el último 27 de abril. En el material se observa la audiencia reservada en la que uno de los seis testigos protegidos brinda detalles del caso. Lo hace con el rostro cubierto y la voz distorsionada para evitar represalias.

De la misma forma, el reportaje presenta el testimonio de la oficial en retiro Claudia Del Castillo, quien explicó que Zanabria le pidió que consulte a los efectivos del Escuadrón Verde si tenían experiencia en construcción. «Se acercaron a la formación por la parte posterior el General Víctor Zanabria Angulo y del coronel Francis Alarcón Gallegos, que solicite entre todo mi personal voluntarios que sepan labores de construcción albañilería, electricidad gasfitería, y en ese momento 15 suboficiales levantaron la mano», contó.

Comunicado de la PNP. Foto: PNP/X

PNP asegura que el trabajo de albañilería no significó la omisión del servicio policial

En repuesta, la PNP emitió un comunicado rechazando estas acusaciones. Señalaron a Del Castillo de tener «aparentes motivaciones extraprocesales» y que además fue motivada por la reportera, quien brindó «apreciaciones personales orientadas a insinuar la utilización irregular de fondos públicos».

Respecto a la obra de construcción en la que supuestamente participaron los 15 suboficiales, la institución aseguró que se trata de la capilla castrense «Virgen de Chapi» que está dirigida para el personal policial y al público en general.

La misma, según el comunicado, se construyó con «donaciones voluntarias de personas naturales y jurídicas sin ocasionar ningún gasto al erario nacional». Además, para su edificación se contó con la participación de mano de obra del personal policial, «sin perjuicio» del servicio que realizaban.

Asimismo, comunicaron que Zanabria tomará acciones ante lo sucedido. «El señor General de Policía a título personal iniciará las acciones legales que correspondan; y la Policía Nacional del Perú en tanto se trate de un espacio de bienestar, respaldará al Alto Mando policial conforme a ley», se lee.

Fiscalía justifica haber liberado a 16 detenidos: «PNP quería vender humo»

La madrugada del miércoles 23 de abril, efectivos de la Policía realizaron un operativo en el que se detuvo a 21 personas en un edificio de seis pisos en Ate. La detención se justificó en que los intervenidos, todos venezolanos, eran presuntos microcomercializadores de drogas y proxenetismo. Horas más tarde, la cifra de detenidos se redujo a 16. La Policía informó que en el operativo se halló un revólver, municiones y marihuana.

Poco tiempo después de que los intervenidos fueron puestos a disposición del Ministerio Público, los sujetos fueron liberados por la Fiscalía. La fiscal Jéssica Gomero, de la Tercera Fiscalía Provincial Penal de Santa Anita, justificó su liberación.

HUMO, HUMO

La representante de la Fiscalía acusó a la Policía de «vender humo». Además, aseguró que la Fiscalía recién fue avisada cuando se llevó a cabo la detención.

«En todo operativo debe, necesariamente, participar el Ministerio Público para acopiar las pruebas y que no hayan cuestionamientos posteriores», dijo a TV Perú.

Gomero señaló que cada uno de los 6 pisos del inmueble intervenido tenía varias habitaciones, pero cada compartían un baño por piso. En ese sentido, indicó que el arma se encontró en el baño del segundo piso.

«No solo han intervenido a las personas que están habitando en ese piso, sino a todos los varones del edificio», afirmó.

Asimismo, señaló que las personas intervenidas fueron todos los hombres del edificio y cuestionó que no se los haya detenido con los presuntos delitos que justificaban el operativo, sino por el hallazgo del arma. En ese sentido, consideró que hubo falta de pruebas.

«Tendría que justificarse ante un juez por qué razón estas personas tendrían que estar privadas de su libertad por el hallazgo de un revólver, una cacerina y unas tres municiones en un ambiente común en donde también habían niños, adolescentes, mujeres», indicó.

El coronel PNP Henry Chingay cuestionó la decisión fiscal: “Un arma de fuego y droga decomisada no son elementos probatorios siquiera para una investigación de quince días, como dice la ley. Creo que necesitaría ver a la persona ejecutando una muerte para recién iniciar una investigación”, manifestó.

Identifican a 7 policías en actividad como integrantes de banda de ladrones de oro

El teléfono celular del suboficial PNP Edgar Morales García, quien murió a balazos durante un atraco en el Callao el pasado 30 de marzo, dio la pista para la identificación de otros colegas de armas que conformaban una organización dedicada a asaltar a empresas que transportaban barras de oro para su exportación.

Se creía que eran tres, pero la División de Investigación de Homicidios identificó plenamente a un total de 7 suboficiales involucrados, todos en actividad, liderados por el efectivo Víctor Hinostroza Luque, “Rayo”.

 Los policías implicados compartían una cuenta grupal de WhatsApp que abrieron expresamente para coordinar el robo de 6 kilos de oro en la noche del domingo 30 de marzo. En un primer momento, además de Víctor Hinostroza, “Rayo”, fueron reconocidos los suboficiales PNP Edu Rojas Wong, detenido, y Edgar Morales García, fallecido.

El mensaje registrado en el chat confirma que todos los policías identificados tuvieron algún grado de participación en el atraco del cargamento de oro de propiedad de la empresa Diconsa Ingenieros. Edgar Morales llegó a sustraer un costal donde estaba la barra de 6 kilos del metal precioso, pero fue descubierto por dos efectivos de la Marina de Guerra del Perú, que se encontraban resguardando el transporte en su día de franco. Los militares consiguieron herir al suboficial Edgar Morales García, quien se desplomó y murió cuando pretendía escapar de la escena.

Además, las cámaras de video de vigilancia de la zona filmaron todos los movimientos de los policías durante el atraco, en medio de una lluvia de balas. Sus rostros quedaron registrados. Para la División de Investigación de Homicidios quedó establecido que Luis Roa, Mario Cervera, Rafael Arrascue y Luis Durand, intervinieron en el atraco bajo la conducción de Víctor Hinostroza Luque, “Rayo”.

 Del total de 7 policías identificados, uno ha fallecido, otro se encuentra encarcelado y los otros 5 están en situación de no habidos.

Compañeros del crimen

De acuerdo con los testimonios y evidencias recogidas por la División de Investigación de Homicidios, Víctor Hinostroza fue quien se encargó de captar a otros suboficiales de su institución para conformar la banda criminal y dedicarse exclusivamente al robo de oro. Para dicho fin recurría a los medios logísticos de la Policía Nacional, como vehículos, armas y uniformes para sus actividades ilícitas.

Víctor Hinostroza figuraba en el WhatsApp grupal con el apelativo de “Rayo” y fue señalado como el cerebro del grupo de policías atracadores.

 Los agentes policiales que tuvieron acceso a la memoria del teléfono celular del fallecido Edgar Morales García, hallaron conversaciones comprometedoras sobre la planificación del robo del lingote de oro.

Incluso horas antes del atraco del metal precioso, “Rayo” Hinostroza convocó en clave al resto de la banda.

“¡Hoy se juega la pichanga (robo)” ¡Alisten sus zapatillas (armas)! ¡Todos con sus polos (chaleco policial)!”, instruyó por chat el “Rayo” Hinostroza.

Durante la visualización del teléfono celular de Edgar Morales, todos los implicados aparecían con apelativos, los que permitieron identificarlos.

 En la lista figuraban Mario Cervera Romero, “Chili”; Luis Roa Mancilla, “Thony Roa”; Rafael Arrascue Pantoja, “Culi”; y Luis Durand Mendoza, “Bam”.

El administrador del WhatsApp grupal, era el suboficial de tercera Luis Durand Mendoza, brazo derecho del “Rayo” Hinostroza. La cuenta la creó el 23 de marzo y la eliminó el 30 de ese mes, minutos después del asalto. Luis Durand había planeado celebrar a lo grande su cumpleaños número 28 el primero de abril. Es decir, al día siguiente del asalto.

Nacido en Lima, Luis Durand laboraba en la Unidad de Servicios Especiales (USE) de la Séptima Región Policial Lima y egresó de la Escuela de Suboficiales de la PNP el 31 de agosto de 2017.

Rafael Arrascue Pantoja, de 28 años, natural del distrito de San Marcos, de la provincia ancashina de Wari, cumplía funciones de contención en la banda. El día del asalto estaba encargado de repeler el ataque ante una reacción de los miembros de seguridad que custodiaban el cargamento de oro.

Sorprendentemente, el suboficial Rafael Arrascue estaba asignado al Departamento de Inteligencia de la Dirección de Investigación Contra la Corrupción (Dicocor) de la Policía Nacional. Al igual que su compañero de armas Luis Durand, pertenece a la Promoción 2017.

Por su parte, el suboficial de segunda Mario Cervera Romero, de 29 años, también cumplía funciones de contención en la banda del “Rayo”. Cervera prestaba servicios en la comisaría de Payet, en el distrito de Comas, cuya unidad pertenece a la División Policial Norte 2 de la Séptima Región Policial Lima.

Cervera al igual que sus colegas Durand y Arrascue egresó de la Escuela de Suboficiales de la PNP Promoción 2017.

Otro de los efectivos que tenía que repeler el ataque en el asalto, era Luis Roa Mancilla, de 30 años. Egresó de la Escuela de Suboficiales de la PNP con sede en Huancavelica, en 2016. Nacido en Comas, Lima, Roa prestaba servicios en el Escuadrón de Emergencia de Ventanilla, en el Callao.

Se hicieron humo

El fiscal Orlando Intor Ríos, de la Octava Fiscalía Provincial Penal Corporativa del Callao, dispuso abrir investigación contra los suboficiales PNP Víctor Hinostroza Luque, Edu Rojas Wong, Luis Durand Mendoza, Rafael Arrascue Pantoja,Mario Cervera Romero y Luis Roa Mancilla. Les imputa el delito de robo agravado en banda en agravio de la empresa de transportes Atanea & Hera y de la compañía Diconsa Ingeniero, esta última propietaria del lingote de oro de 6 kilos.

Sin embargo, cuando los agentes de la División de Investigación de Homicidios fueron a notificar a los suboficiales Víctor Hinostroza, Luis Durand, Rafael Arrascue y Luis Roa Mancilla, estos no se encontraban en las dependencias policiales donde cumplen funciones. Han hecho abandono de destino.

Por ejemplo, el “Rayo” Hinostroza, que prestaba servicios en la Central 105, salió de vacaciones al día siguiente del asalto, no regresó más a su unidad. Según sus superiores, Hinostroza tenía que presentarse el 21 de abril, pero nunca retornó.

“Rayo” Hinostroza ya era conocido como atracador de barras de oro.

En los archivos policiales contaba con un rosario de denuncias por robo y secuestro. Sin embargo, con estos antecedentes continuaba vistiendo el uniforme. Este caso deja en evidencia que la Policía Nacional no cuenta con adecuado sistema de fiscalización de sus integrantes.

En agosto de 2021, “Rayo” Hinostroza cayó en la ciudad de Arequipa, luego que el fiscal Willam Montes Malpartida, de la Décima Fiscalía Provincial Corporativa del Callao, lo denunció por participar en el robo de 15 kilos de oro, equivalente a S/5 millones, de propiedad de la empresa Balaji, en el Callao.

La jueza Gissella Huaytalla Pillaca del Tercer Juzgado de Investigación Preparatoria del Callao, dictaminó 9 meses de prisión para Hinostroza y lo envió al penal Sarita Colonia. Pero al poco tiempo salió en libertad por “exceso de carcelería”.

 En el 2023, Hinostroza logró que el Tribunal Administrativo Disciplinario del Ministerio del Interior le revocara una suspensión temporal, impuesta por la Inspectoría General de la Policial Nacional, precisamente por el robo de un lingote de oro.

El “Rayo” Víctor Hinostroza Luque regresó a la institución policial para seguir delinquiendo con el uniforme de la PNP.

Policía captura a peligroso ‘Wacris’ en Los Olivos: delincuente venezolano secuestró a familia y exigía 10 mil dólares

Mientras creía que pasaba desapercibido en el Perú, un peligroso ciudadano venezolano que dirigió el secuestro de una familia en Chile fue atrapado en Los Olivos. La Policía no descarta que haya dirigido los plagios express registrados últimamente en el Perú. A sabiendas de que la Policía chilena lo buscaba, Wacris Ricardo Cabarcas Piña, de 30 años, alias ‘Wacris’, viajó al Perú para esconderse.

Su ardid solo le dio resultados unos meses. Detectives de la División Antisecuestros de la Dirincri, al mando del coronel PNP Franco Moreno Panta, detuvieron a ‘Wacris’ en la Panamericana Norte, metros antes del cruce con la avenida Angélica Gamarra.

Ficha de búsqueda de 'Wacris'.
Ficha de búsqueda de ‘Wacris’.

Sin vergüenza alguna arguyó que era inocente. Pese a su defensa, tenía orden de captura internacional con código rojo (alta peligrosidad).

Información de la Policía chilena sindica a ‘Wacris’ de haber plagiado a los integrantes de una familia, el 14 de febrero del 2024, por la que pidieron 10 mil dólares de rescate.

COMPATRIOTA ARMADO

La detención permitió la captura del también venezolano Kender Alexander Pacheco Manzo (30) en una vivienda del pasaje Las Ventas, Los Olivos, que compartía con ‘Wacris’.

En la casa, los investigadores encontraron una pistola con su cacerina de 14 municiones, también una caja con 20 municiones para arma de fuego.

La captura de ‘Wacris’ podría dar pistas de los últimos plagios express.

Policía de día, guardaespaldas de noche: el asesinato del brigadier Ángel Belleza

La noche en que mataron al brigadier de la Policía Nacional, Ángel Belleza Zapata, era su día libre.

Sus compañeros que llegaron al lugar del crimen creyeron que estaba de servicio como efectivo de la División de Protección de Dignatarios de la Dirección de Seguridad del Estado. Luego constataron que se encontraba conduciendo la camioneta Porsche de un empresario agroexportador, a quien resguardaba cuando estaba de franco, la fatal noche del viernes 11 de abril.

Mataron al brigadier Ángel Belleza Zapata cuando cumplía con un trabajo extra para completar los ingresos mensuales de su familia. El homicidio de Belleza, quien el 16 de febrero había cumplido 55 años, y estaba por jubilarse con 35 años dedicados a la institución policial, expuso un aspecto poco conocido de la crisis de seguridad en el país: en sus días libres los policías también enfrentan a los criminales.

Conforme se expanden las actividades de los extorsionadores en la capital, personas dedicadas a actividades económicas importantes cada vez más recurren a los servicios de efectivos policiales con experiencia, como el caso del gerente de la empresa Estratégicas Company, Rafael Herrera Zúñiga, conocido en el mercado de agroexportación de frutas. Herrera contrató a Belleza.

Una de las hipótesis de los compañeros del brigadier Belleza es que los asesinos presumieron que quien estaba al volante de la camioneta Porsche era Rafael Herrera Zúñiga, cuando en realidad se encontraba el brigadier Ángel Belleza Zapata. Podría tratarse de un caso de extorsión.

Policía por tradición

Nacido el 16 de febrero de 1970 en Lima, Ángel Belleza Zapata formó parte de la Promoción “Luis Alberto Morales Palacios” 1989 de la Policía Nacional, y perteneció al Batallón “Los Tigres”, de la Escuela de Suboficiales de la PNP, con sede en Puente Piedra.

Ángel Bellez era el segundo de cinco hermanos y desde muy niño siempre quiso vestir el uniforme de la Policía Nacional por una vocación que heredó de su padre, Víctor Belleza, un veterano miembro de la Benemérita Guardia Civil. Es así que, a los 19 años, ingresó a la Escuela de Suboficiales de la Policía Nacional.

Ni bien se graduó como suboficial de tercera en 1989, Ángel Belleza fue destacado a las zonas calientes del Alto Huallaga y Ucayali, donde pululaban los terroristas de Sendero Luminoso y las “firmas” de poderosos narcotraficantes.

En el 2000, pasó a la División de Protección de Dignatarios de la Dirección de Seguridad del Estado, a la que perteneció 25 años como resguardo de importantes personalidades del Poder Judicial, Ministerio Público y del Jurado Nacional de Elecciones. Sus colegas lo conocían como “Nerito”, en su barrio de Pachacámac.

Justamente, en la mañana del día del asesinato, el viernes 11, el brigadier Ángel Belleza integraba la escolta de protección del coordinador del Equipo Lava Jato, el fiscal superior Rafael Vela Barba. Le tocaba turno al día siguiente, el sábado 12.

De acuerdo con fuentes de la Dirección de Seguridad del Estado, Ángel Belleza Zapata trabajaba 24 x 24. Es decir, un día de trabajo por un día de franco.

El brigadier Belleza hacía trabajo extra para pagar la universidad de sus dos hijos. Los cerca de 4 mil soles mensuales que percibía no le alcanzaban.

Ángel Belleza | PNP | Policía Nacional del Perú

Una tragedia policial

“Era un padre ejemplar y amoroso. Y lo más importante, muy cristiano. Siempre estuvo pendiente de sus hijos y de su familia”, relató Sara Espichán, viuda del brigadier Belleza. La República la encontró en la Morgue Central de Lima. Esperaba los restos de su esposo.

Acompañaban a la desconsolada Sara Espichán los hermanos de Ángel Belleza y sus compañeros de promoción de la Escuela de la Policía Nacional, quienes corrían de un lugar a otro tramitando el retiro del cuerpo del infortunado policía para trasladarlo a su vivienda en Pachacámac, al sur de Lima. Lo esperaban además de sus familiares, decenas de vecinos del barrio, donde era muy respetado y querido.

“Como todo policía, nosotros no tenemos horario de salida. Un ejemplo es el caso de nuestra promoción Belleza, que era un profesional a carta cabal y muy responsable en la misión encomendada por el Comando Policial”, afirmó el presidente de la promoción Luis Morales Palacios, Joaquín Grados Otárola.

“Ángel era una persona muy creyente y ese día viernes salió a las 4 de la mañana para dirigirse a su base de Seguridad del Estado en el Rímac. Se despidió como siempre, con una oración”, rememoró su esposa Sara Espichán. No imaginaba que el padre de sus dos hijos, no regresaría nunca más.