Crisis en el sector educación se agudiza y ya se exige la salida de la directora de la Ugel N° 10 de Huaral

La situación del sector educación en la provincia de Huaral atraviesa una de las peores crisis de los últimos años, producto de una cadena de incapacidad, desinterés e inacción de las autoridades responsables.

A la cabeza de esta problemática se encuentra la Mg. Roxana Camán Vigo, actual directora de la UGEL N.° 10 de Huaral, cuya gestión viene siendo severamente cuestionada no solo por su ineficiencia administrativa, sino también por decisiones que han puesto en riesgo el funcionamiento básico de varias instituciones educativas.

Una muestra clara de esta grave crisis es la deuda acumulada de varios miles de soles que la UGEL N° 10 mantiene con OTASS–EMAPA Huaral, por concepto del suministro de agua potable a diversos colegios de la provincia. La omisión en el pago de estos servicios pone en inminente riesgo de corte del agua a instituciones donde asisten cientos de estudiantes, afectando no solo la higiene y salubridad, sino también la continuidad del servicio educativo.

Pero este problema no es aislado. Se suma a una situación crítica de infraestructura educativa, con varios locales escolares que presentan un alto grado de deterioro estructural, con aulas que literalmente amenazan con colapsar sobre los alumnos.

Estos problemas lejos de ser atendidos con urgencia, más bien aparecen con un panorama que al parecer ha sido normalizado por las autoridades, mientras los estudiantes son obligados a recibir clases en condiciones indignas y peligrosas.

A ello se añade una total falta de liderazgo y fiscalización desde la Dirección Regional de Educación de Lima Provincias (DRELP), encabezada por Rufina Cisneros, quien ha demostrado incapacidad para ejercer su rol como ente supervisor de las UGEL de la región. Lejos de exigir soluciones o intervenir de manera enérgica, Cisneros guarda silencio y protege la continuidad de gestiones cuestionadas, gracias a su vínculo político con la gobernadora regional Rosa Vásquez Cuadrado, quien hasta la fecha no ha dado ninguna declaración ni respuesta concreta frente al colapso del sistema educativo en Huaral.

La situación se agrava cada día. La educación pública en Huaral ha sido relegada a un segundo plano por autoridades que no solo carecen de gestión técnica, sino también de empatía por el futuro de miles de niños y jóvenes. En lugar de asumir responsabilidades, se esconden tras el aparato burocrático, mientras los padres de familia, docentes y estudiantes claman por condiciones dignas.

Es urgente que el Ministerio de Educación y los órganos de control intervengan. La educación no puede seguir dependiendo de funcionarios improvisados ni de autoridades que han hecho del cargo público un espacio para la comodidad y el silencio. Los escolares de Huaral merecen más que promesas vacías: merecen una educación segura, digna y con autoridades competentes que verdaderamente velen por sus derechos.

Fuente: RADIO TV Digital-RTD