¡Las emergencias por las lluvias y caídas de huaico se acrecientan cada día más! En la provincia de Huaral, la furia de la naturaleza golpea con fuerza y no da tregua a sus ciudadanos. A cada hora se viene reportando la inundación de viviendas, terrenos agrícolas, carreteras, puentes a consecuencia de las intensas lluvias que no cesan y por el contrario mantienen en zozobra a los huaralinos.
Huayán, Hornillos, el Tres, Cuyo, Lumbra, Palpa, Caqui, Cabuyal, la Esperanza Central, los pueblos altoandinos, entre otros, son los lugares que se encuentran – en estos momentos – en su hora cero.
Los ciudadanos a través de las redes sociales vienen reportando la magnitud de los hechos y claman ayuda a sus autoridades para poder salvar lo poco que les queda.
Por su parte el alcalde provincial Fernando Cárdenas viene articulando acciones en favor de los damnificados, enviando la poca maquinaria con las que cuenta la Municipalidad provincial de Huaral; sin embargo, ello no es suficiente para apaciguar la emergencia, por lo que se pide y se suplica ahora por la clemencia de la gobernadora regional de Lima, Rosa Vásquez, quien hasta el día de hoy no se ha pronunciado acerca de la desgracia que viven los huaralinos a causas de los embates de la naturaleza; sin embargo, sí ha acudido a otras provincias.

Por varias semanas, los alcaldes de los diversos distritos de la provincia han utilizado los distintos medios de comunicación para pedir maquinarias a la primera autoridad regional, pero no ha sido suficiente ya que, al parecer, el mensaje no habría llegado a la gobernadora.
Ahora, en esta tarde, cuando varios sitios han colapsado por los huaicos y desbordes de ríos, se espera la articulación inmediata de parte de la gobernadora regional y de paso recuerde las veces que dijo que en campaña que conocía los 12 distritos de la provincia y sus problemáticas, palabras que fueron creídas por los huaralinos, quienes le dieron su voto y confianza.
Al cierre de esta nota, la población sigue clamando ayuda, por lo que se les pide a las empresas privadas la dotación de maquinarias para la limpieza de las calles que han sido cubiertas por las aguas del desastre.