Mientras que algunos parásitos periodistas responsabilizan al alcalde Santiago Cano, la verdad es otra: Rosa Vásquez solo destinó S/ 20 mil de un presupuesto superior a los S/ 2,300 millones para seguridad ciudadana en el 2025.
El descaro político en la Región Lima ha llegado a niveles insospechados. Voceros mediáticos al servicio de “La Cholita”, se han dedicado a desviar la verdad, culpando de la inseguridad ciudadana en Huacho al alcalde provincial de Huaura. Pero la realidad es contundente y demuestra quien tiene la verdadera responsabilidad de garantizar políticas y recursos para enfrentar la criminalidad es el Gobierno Regional de Lima, presidido por Rosa Vásquez, y lo ha hecho con negligencia criminal.
De acuerdo con el portal de Transparencia Económica del MEF, el Gobierno Regional de Lima maneja para este 2025 un presupuesto que supera los S/ 2,366 millones. Sin embargo, para la categoría presupuestal 0030: Reducción de delitos y faltas que afectan la seguridad ciudadana, se destinó apenas S/ 20 mil soles, una cifra ridícula que representa menos del 0.001% del presupuesto total.
Lo más indignante es que esos S/ 20 mil ya fueron ejecutados en su totalidad. Según los reportes oficiales, el GORE Lima certificó, comprometió, devengó y giró esa suma. En otras palabras, para todo un año de lucha contra la delincuencia en una región de más de un millón de habitantes, Rosa Vásquez dispuso menos de lo que cuesta sostener a un subgerente de seguridad ciudadana en su propia sede regional.
La conclusión es ineludible: la inseguridad ciudadana que asfixia a la Región Lima no es consecuencia de falta de dinero, sino de la indolencia, el abandono y la absoluta falta de voluntad política de Rosa Vásquez, quien optó por priorizar otros intereses y dejar a la población a merced de la delincuencia y el sicariato.
Mientras tanto, los operadores mediáticos de la región, en lugar de fiscalizar a la verdadera responsable, se ensañan con las autoridades locales para desviar la atención, tratando de cargarle un muerto que no le corresponde. Lo hacen porque cobran mensualmente jugosos sueldos de la misma gestión que mantiene abandonada la seguridad ciudadana.