Gabriel Madrid, exalcalde de Piura y militante de Alianza para el Progreso (APP), no podrá postular a ningún cargo en las próximas Elecciones Distritales y Regionales del 2026. El Poder Judicial ratificó la sentencia contra el exburgomaestre por el delito de violencia física y psicológica ejercida contra su propia hija.
La Segunda Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Piura ratificó la decisión adoptada contra el exalcalde. En enero de este año, el Primer Juzgado Unipersonal de Piura condenó a Madrid Orué a dos años de pena privativa de libertad por el delito contra la vida, el cuerpo y la salud.
De acuerdo con el Registro de Organizaciones Políticas (ROP), Madrid Orué se encuentra afiliado a la organización de César Acuña desde el 2024. Pese a que APP perdió su inscripción en las Elecciones Generales 2026 al no pasar la valla electoral, el partido puede postular a las Elecciones Distritales y Regionales que se realizarán este año, en octubre. Madrid Orué era uno de los voceados para representar a APP en la elección de gobernador regional de Piura.
La ley establece que una persona con una sentencia condenatoria vigente en primera instancia, por cualquier delito, no puede postular a un cargo público de elección popular. En ese sentido, esta confirmación del Poder Judicial deja a Madrid Orué sin posibilidad de postular a un cargo de representación.
La denuncia contra Gabriel Madrid
De acuerdo con la imputación del Ministerio Público, en 2021 la agraviada presentó una denuncia contra la autoridad provincial cuando tenía 16 años. La adolescente, identificada con iniciales, quien había perdido a su madre, manifestó que durante el tiempo en que convivió con su padre fue víctima de maltrato físico y psicológico, incluidas amenazas, insultos y agresiones.
Entre los hechos consignados, se menciona un incidente ocurrido en noviembre de ese mismo año, en el que el burgomaestre habría ingresado al dormitorio de su hija y la habría increpado con insultos, hasta agredirla físicamente. Según la acusación, estos actos no fueron aislados, sino reiterados, y generaron un impacto negativo en la salud emocional y mental de la menor.