El Ministerio Público y agentes de la Dirección contra la Corrupción (Dircocor) de la Policía Nacional (PNP) ejecutaron este viernes una orden de detención preliminar contra nueve efectivos de la Comisaría de Vitarte, en el marco de una investigación por presuntos actos de corrupción en dicha dependencia policial.
Además, se allanaron diversos ambientes de dicha comisaría y 10 viviendas de los investigados, ubicadas en los distritos de Independencia, Santa Anita, Ate, Pachacámac, Lurigancho-Chosica y La Perla (Callao),Todo ello, en el marco de las pesquisas por el presunto delito de cohecho pasivo propio en el ejercicio de la función policial.
¿Qué se sabe del caso?
Según información del Ministerio Público, los efectivos policiales detenidos son el alférez PNP Diego García, en calidad de supuesto cabecilla; así como de los suboficiales Vidal Guardamino, Johanny Vera, Jorge Meneses, Víctor Romero, Lishner Huaman, Giovani Cruz, Fredy Flores y Carlos López.
Las investigaciones apuntan a que los agentes habrían conformado un grupo criminal en la sección de patrullaje de la Comisaría de Vitarte, y se habrían dedicado a interceptar, de forma concertada, a conductores en la carretera Central para exigirles coimas a cambio de no imponerles papeletas de tránsito y obligándolos incluso a realizar retiros bancarios si no contaban con efectivo.
Las diligencias -a cargo del fiscal provincial Richter Eliseo Rengifo Ramírez, de la Fiscalía Provincial Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Lima Este- han incluido la incautación de equipos tecnológicos, teléfonos celulares, tarjetas SIM, memorias USB, soportes informáticos, dinero en efectivo y la documentación administrativa de la dependencia policial, así como cuadernos de registro de ingreso y salida de vehículos, actas de intervención y papeletas de tránsito.
Al respecto, la Dirección de Comunicación e Imagen Institucional de la PNP publicó, esta mañana, un comunicado en el que deslindó de los presuntos actos de corrupción y reafirmó «su respeto irrestricto al debido proceso y a la presunción de inocencia que asiste a toda persona mientras no exista una decisión firme de la autoridad jurisdiccional competente».
«Los hechos investigados no representan los valores ni el compromiso de los más de ciento cuarenta mil efectivos policiales que cumplen su labor con honor, sacrificio y respeto a la ley. Por el contrario, las acciones ejecutadas demuestran que la propia institución cuenta con mecanismos de control, supervisión e inteligencia que permiten identificar, investigar y poner a disposición de la justicia a quienes presuntamente traicionen la confianza depositada por la ciudadanía», señalaron.
«La lucha contra la corrupción no distingue grados, cargos ni funciones. Cuando existen indicios razonables y mandatos emitidos por las autoridades competentes, la Policía Nacional del Perú actúa con firmeza, objetividad y transparencia, contribuyendo al fortalecimiento de una institución cada vez más íntegra, profesional y cercana a la población», agregaron.
Finalmente, fuentes de RPP señalaron que los agentes detenidos ya pasaron los exámenes de médico legista de rigor.