Por Dante Pacheco
Recientes declaraciones del candidato Roberto Sánchez lo colocan en una actitud intransigente que no le hace nada bien para su futuro político. Dice que no reconocerá el triunfo de Fuerza Popular mientras que el Jurado Nacional de Elecciones no atienda su pedido de nulidad de las elecciones en el extranjero; es decir, que solo aceptará el resultado que lo favorezca; intolerancia política de quienes no saben perder.
Lo vergonzoso de todo es que los abogados de Juntos por el Perú han solicitado una serie de impugnaciones pero sin ofrecer pruebas y tratando de presionar a las autoridades del JNE para que decida como ellos quieren; no obstante, solicitudes que se han ido cayendo uno a uno, precisamente por falta de pruebas, pero con el deseo de ganar tienen la audacia de pedir ahora la nulidad de las elecciones en el extranjero, cosa que igualmente se caerá por falta de pruebas y en algunos casos por haberlos presentado fuera de tiempo y no cumplir con el pago que corresponde a todo pedido de impugnación.
Ahora, como el señor Sánchez sabe que es perdedor, se olvida de lo que prometió y sale a decir que no reconocerá la victoria de Keiko y de modo infeliz promueve manifestaciones, protestas, pretendiendo levantar las masas para provocar disturbios… un perdedor que no reconoce sus errores y que por poco se convierte en presidente del Perú, pero que hoy, conociéndolo aún más, damos gracia que eso no ocurrió.