La intolerancia generalizada

Por Dante Pacheco

Los seres humanos están sujetos a debilidades, así como poseen virtudes, pero en los últimos tiempos prevalecen actitudes que solo destacan lo más negativo que pueden exhibir quienes viven respirando envidias e intolerancia, los mismos que se reflejan en insultos y comentarios que lo único que revelan es un tema de resentimiento social.

Es una pena decirlo, pero cuando estas personas no están de acuerdo con la postura de los demás, no son capaces de responder con argumento, ni mucho menos con altura, demostrando un carácter extremadamente intolerante. Así estas personas se pintan de cuerpo entero, dejando al descubierto sus frustraciones sin entender que las personas a quienes atacan con insultos no tienen culpa de sus resentimientos y entonces sueltan todo tipo de improperios.

Lamentablemente, estas críticas destructivas no aportan en nada a la construcción de una sociedad que espera de sus ciudadanos poner lo mejor para alcanzar el auténtico desarrollo de nuestros pueblos, pero con persona enajenadas jamás se logran objetivos comunes, convirtiéndose en verdaderos parásitos sociales. Lo incomprensible es que entre esta gente se encuentran profesionales que se supone tienen conocimiento, aunque el actuar no se condice con lo que son y prefieren hundirse en su propia miasma.

Ojalá que estas personas se recuperen de sus debilidades, que sepulten sus envidias y todo lo que los carcome y que saquen a relucir lo positivo que tienen en sus vidas, porque en el fondo son gente con virtudes pero que por alguna razón se dejaron ganar por sus debilidades y defectos… no olvidemos que lo que se siembra, se cosecha.

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