Por Dante Pacheco
A un promedio de veinticinco días de las elecciones municipales, ya se escuchan de componendas entre grupos políticos que empiezan a jugar con el “toma y daca”-te doy, pero qué me das- y en esas circunstancias se producen algunas negociaciones, compromisos de apoyo que finalmente podrían beneficiar a políticos reciclados en APP.
Recurren el voto disperso, pero que terminará favoreciendo al candidato de la fugitiva Rosa Vásquez, o sea a Díaz Amado que tiene un colchoncito que le dejó la cholita y que espera que otros se peleen y le limpien el camino. Lo que no se entiende es cómo es posible que los seguidores que le dejó la fugitiva no hayan asimilado el fracaso de este médico como director del hospital de Huaral, fue un fiasco, pero se olvidan de ello solo para satisfacer los requerimientos de una corrupta y sentenciada por delito de peculado.
Como se sabe, Juan Diaz, luego de su fracaso como director del nosocomio huaralino, fue reciclado por Alianza para el Progreso del impresentable César Acuña, donde se refugian todos los corruptos y fracasados del país, particularmente los sátrapas de la cholita y, varios de ellos postulan a cargos públicos, pretendiendo el voto de la población; felizmente que todos conocemos de qué pie cojean estos sinvergüenzas y por eso no recibirán respaldo popular, sin embargo, los lideres de los movimientos ya vienen arreglando ciertas posturas para negociar cargos pero a la vez están promoviendo la dispersión de votos, que en apariencia resulta positivo para el primero en las encuestas, no obstante también beneficia al segundo lugar, que cuando aún está lejos del primero podría ser el fracasado Diaz Amado.
Las componendas solo favorecen a los que negocian, pero también a quien no merece entregarle las riendas de Huaral, porque si no supo administrar un hospital, mucho menos podría con toda una provincia. Mucho cuidado con las componendas.