La verdad sale a la luz y los hilos invisibles del poder quedan al descubierto. Lejos de disimular, la red de complicidades opera a vista y paciencia de todos: Rosa Vásquez, la flamante madrina de Lucho Ueno quien encabeza el continuismo, lo ha vuelto a lograr. En una maniobra desesperada y al margen de los trámites correspondientes, se confabulan junto a los consejeros que buscan la reelección para tomar el control por la fuerza y a como dé lugar.
El engranaje familiar y político es evidente y alarmante. No es casualidad que la hija de Ramón Aldave postule a la vicegobernación por el partido de «la Cholita», evidenciando que el apetito voraz por el poder se hereda y se negocia. ¿Es acaso Lucho Ueno solo un títere en este ajedrez político manejado desde las sombras por su mentora y sus aliados?
Las piezas están sobre el tablero y las fuentes confirman lo que muchos sospechaban: Lucho Ueno, Rosa Vásquez y Ramón Aldave estarían ingresando únicamente a devolver favores políticos, perpetuando un sistema donde todos ellos representan exactamente lo mismo. El pueblo ya abrió los ojos: ¡Basta de los mismos rostros de siempre buscando saquear y blindar sus propios intereses!
Fuente: Diario el Chaski