Por Andrés Tello
Respaldo a la población de Chancay y la decisión de su Concejo Municipal de rechazar la incorporación de EMAPA Chancay a Sedapal. La necesidad de agua no puede utilizarse para obligar a un pueblo a entregar la administración de su servicio.
¡Chancay necesita obras urgentes! Según el Observatorio de Chancay de la Universidad del Pacífico, casi tres de cada diez habitantes carecen de agua potable y casi cuatro de cada diez no tienen alcantarillado. El puerto crece, pero miles de familias siguen esperando lo más básico.
El Ministerio de Vivienda debe resolver esa necesidad. Si su respuesta es “se incorporan a Sedapal o no hay obras”, estamos frente a un chantaje. Los recursos públicos deben servir a la gente, no convertirse en una herramienta para imponer decisiones desde Lima.
La ley contempla, bajo determinadas condiciones, alternativas como las unidades de gestión municipal y los operadores especializados. Entonces, ¿por qué presentar a Sedapal como la única salida? El Ministerio debe evaluar las opciones y explicar públicamente su decisión.
EMAPA Chancay tiene superávit. Ese resultado debe tomarse en cuenta. Ser pequeña no significa ser incapaz. Si necesita más capacidad técnica y financiera, corresponde darle apoyo, exigirle resultados y mejorar su gestión.
Si el argumento es garantizar el pago del préstamo de CAF, que se diga claramente quién deberá pagarlo y por qué sería indispensable entregar la administración a Sedapal. Una deuda necesita garantías claras; no justifica por sí sola quitarle a Chancay el manejo de su servicio.
Sedapal también tiene problemas que resolver. Un reportaje de Punto Final, recogido por Infobae, señaló que el 35 % de las tuberías de Lima habría superado su vida útil. ¿Qué garantías concretas ofrece para atender mejor a Chancay?
Hay que buscar una solución, fortalecer EMAPA, asegurar una gestión profesional y financiar las obras. El Fondo Social de Chancay puede contribuir. La Ley 32278 le asigna el 20 % de los recursos provenientes de la Participación en Rentas de Aduanas de los terminales portuarios de Huaral. Debemos conocer cuánto tiene disponible y qué obras puede apoyar.
Defender la administración local también significa exigir cuentas claras y un mejor servicio. El Ministerio debe sentarse con las autoridades y la población para construir una alternativa viable.
Chancay merece agua potable, alcantarillado e inversión. Su necesidad no puede ser el precio para obligarlo a entregar el control de su servicio.