El Huaral que se nos va o que se nos fue

Por Dante Pacheco

En uno de sus escritos, el brillante Jorge Montalvo Cortez escribo una frase impactante en el Álbum de Oro de Huaral: “El Huaral que se nos va”, frase que se escribió por la década de los sesenta y que daba cuenta de una preocupación por la paulatina desaparición de tradiciones y costumbres.

Han pasado alrededor de seis décadas de esa preocupación y resulta por demás obvio que ese Huaral, al que evocaba Montalvo resulta desfasada porque creemos que ese Huaral ya se nos fue. Es en ese marco de preocupación cuando hoy celebramos los 136 años de la creación del distrito de Huaral, atrás quedaron las fiestas tradicionales de los barrios más conocidos como el de Los Naturales, tres días de jolgorio, campeonatos deportivos de vóley, fútbol, venta de dulces huaralinos y una larga procesión que llegaba hasta la actual Av. Jorge Chávez. Atrás quedaron los paseos traviesos de niños y adultos por la campiña donde sus caminos estaban flanqueados por árboles de nísperos, huayabas, frutas a los que todos tenían acceso, cogiendo estas frutas sin mayores problemas o prenderse de los pacaes, entre otros.

Lejos y casi en el olvido el antiguo Parque Infantil donde hoy es el Parque de la Cultura, la modernidad acabó con los famosos “picap”, pequeños aparatos que reproducían música de los discos de carbón con agujas descartables que permitían bailes en casas o en pampones donde se realizaban los famosos arbolitos; tampoco están los vendedores callejeros de turrones, maní o alfajores, como que también desaparecieron los recordados desfiles competitivos donde la victoria era de los que mejor marchaban y al final despedían a los alumnos regalándoles las riquísimas naranjas Huando… esos tiempos no volverán.

Esos recuerdos son los que hoy y siempre han alimentado nuestra identidad, pero nos aferramos a esa memoria colectiva para identificarnos cada vez más con nuestro querido Huaral; los que peinamos canas podemos recordar y volver a vivir, las nuevas generaciones debieron de nutrirse de este bagaje de recuerdos para aprender amar a su querida Patria chica. Parte de esos recuerdos lo resumimos ahora en la entrega del libro “Huaral de mil recuerdos”.

Deja una respuesta