Reo condenado por secuestro fuga del Hospital de Puente Piedra mientras estaba bajo custodia del INPE: había sido trasladado al penal Ancón I

Jesús Rolando Romero Baldoceda (28), interno del penal de máxima seguridad Ancón I, sentenciado por el delito de secuestro, logró evadir la custodia penitenciaria y fugarse la madrugada del viernes 31 de enero del Hospital Carlos Lanfranco La Hoz, en el distrito limeño de Puente Piedra, donde permanecía internado desde el 2 de este mes bajo la custodia de dos técnicos del Instituto Nacional Penitenciario (INPE).

El preso había sido trasladado al centro de salud para ser sometido a evaluaciones médicas con el fin de descartar un cuadro de pancreatitis y colangitis. En la nota de información N008-2026, publicada por Epicentro, se menciona al director de seguridad que el reo formaba parte del pabellón 1, régimen A, ambiente 220 del establecimiento penitenciario.

Es decir, el sentenciado se encontraba clasificado dentro de la categoría de Extrema Seguridad, que corresponde para jefes o cabecillas principales de las organizaciones criminales o delictivas procesados por delitos de terrorismo, traición a la patria, contra la administración pública, tráfico ilícito de drogas o delitos contra la humanidad, según el Decreto Supremo N° 015-2003-JUS.

Días antes, la madrugada del sábado 24 de enero, el presidente José Jerí, guiado por la Policía Nacional, se apersonó al penal Ancón I como parte de un operativo para sorprender a un interno acusado de hacer llamadas desde su celda. Sin embargo, al llegar al lugar, no ubicó al reo en los pabellones y horas después se supo que habia sido traladado a Challapalca tres semanas antes.

 Documento del INPE remitido al Director de Seguridad del Penal Ancón I tras fuga del interno. Foto: Epicentro.

Documento del INPE remitido al Director de Seguridad del Penal Ancón I tras fuga del interno. Foto: Epicentro.

Custodios del INPE se encuentran detenidos

Tras confirmarse la fuga, las autoridades penitenciarias pusieron en conocimiento del hecho al destacamento policial del hospital y a la Fiscalía de Turno de Santa Rosa, que dispuso las primeras diligencias para esclarecer las circunstancias en las que el interno logró escapar pese a estar bajo custodia oficial.

Como parte de estas acciones, los dos agentes del INPE encargados de la vigilancia del recluso —identificados como Pedro Gálvez Ramírez y Iván Yacshua Horna— fueron intervenidos y quedaron en calidad de detenidos, mientras se desarrollan las investigaciones para determinar posibles responsabilidades administrativas y penales.

A través de un comunicado oficial, el INPE confirmó la evasión y señaló que su personal de seguridad fue puesto a disposición de las autoridades competentes, al tiempo que coordina con la Policía Nacional las labores de búsqueda y recaptura del interno.

Gobierno traslada a 45 reos de alta peligrosidad al nuevo pabellón de máxima seguridad en Ancón I

En un operativo ejecutado durante la madrugada, el presidente de la República, José Jerí Oré, lideró el traslado de 45 reclusos catalogados como de alta peligrosidad hacia el nuevo pabellón de extrema seguridad del penal Ancón I.

Este ambiente está destinado a internos sentenciados por graves delitos como sicariato, extorsión, homicidio calificado y robo agravado, y forma parte de las medidas anunciadas por el Ejecutivo para reforzar el control penitenciario y el principio de autoridad en el país.

Entre los presos trasladados destacan figuras vinculadas a organizaciones criminales, como Jhon Jairo Arancibia, presunto integrante de la banda Los Injertos del Norte, y Adam Smith Lucano Cotrina, alias El Jorobado, identificado como cabecilla de una red delictiva dedicada a la extorsión y ataques armados.

Durante la supervisión del operativo, el presidente estuvo acompañado por el ministro de Justicia, Walter Martínez, quien ratificó la implementación del nuevo régimen cerrado especial para los internos reubicados. 

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Este régimen contempla una reducción de visitas familiares a una vez cada 15 días, además del encierro obligatorio dentro de las celdas por 22 horas diarias. Las habitaciones carecen de enchufes o acceso a conexiones eléctricas, con el fin de impedir la comunicación y operación remota de actividades ilícitas.

El operativo estuvo a cargo del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) y contó con apoyo de 50 agentes de la Dirección Nacional de Operaciones Especiales (Dinoes) de la Policía Nacional del Perú. Según información oficial, todo el despliegue se realizó sin incidentes.

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La medida se enmarca dentro del estado de emergencia decretado por 30 días en Lima Metropolitana y el Callao, y busca reforzar el control directo dentro de los penales para impedir la continuidad de redes de extorsión y órdenes de asesinatos que, según investigaciones fiscales y policiales, se gestionan desde centros penitenciarios.

El presidente del INPE, Iván Paredes, así como representantes de la Defensoría del Pueblo, también estuvieron presentes en la supervisión del traslado, como parte de las garantías de transparencia y respeto a los protocolos de derechos humanos dentro del sistema penitenciario.