Megapuerto crece, pero la ciudad colapsa: la alerta desde Chancay que expone falta de atención por parte del Estado nacional

La Municipalidad Distrital de Chancay anunció la próxima creación del Consejo Ciudad Puerto, una instancia de articulación y generación de propuestas técnicas que buscará coordinar acciones entre el gobierno local, el Ejecutivo, el sector privado y la sociedad civil, frente al acelerado crecimiento proyectado para el distrito que hoy enfrenta deficiencias en el desarrollo de proyectos de acceso a servicios básicos a cargo del Estado.

La medida se enmarca en las estimaciones del Plan de Desarrollo Urbano (PDU), que proyecta que hacia el 2056 Chancay deberá atender a aproximadamente 330 mil habitantes, impulsados por el impacto logístico y socioeconómico de grandes operaciones marítimas como el Terminal Portuario Multipropósito de Chancay.

“Ante el abandono del Ejecutivo y la falta de articulación, la Municipalidad impulsa la Agenda Chancay Ciudad Puerto y la creación inmediata del Consejo Ciudad Puerto como modelo de gobernanza para enfrentar el desafío global”, informó el alcalde distrital Juan Álvarez.

EL RETO URGENTE DE CHANCAY

Actualmente, el distrito cuenta con más de 70 mil habitantes y enfrenta el reto de ampliar y modernizar su infraestructura en sectores clave como agua y saneamiento, salud, educación, transporte, energía, desarrollo económico y movilidad urbana. Según la comuna, el crecimiento portuario no está siendo acompañado al mismo ritmo por inversiones en infraestructura social y servicios básicos.

«El megapuerto avanza a paso firme, pero la ciudad que lo sostiene y que al 2056 albergará a más de 330 mil habitantes enfrenta precariedad en salud, seguridad e infraestructura. Sin atención por parte del Ejecutivo ni inversión pública nacional, el mundo podría no encontrar en Chancay un verdadero ‘buen puerto’. El Ejecutivo requiere este espacio articulador para avanzar y atender nuestras verdaderas necesidades», señala el alcalde distrital.

UN MODELO CON REFERENCIA INTERNACIONAL

El modelo propuesto recoge experiencias implementadas en ciudades portuarias como Barcelona, Valencia y Liverpool, donde funcionan instancias de coordinación entre autoridades, empresas y ciudadanía para planificar de manera integrada el desarrollo urbano y portuario.

En el caso de Chancay, el Consejo tendría carácter consultivo y de acompañamiento técnico, sin interferir en las competencias municipales, y operaría como un espacio permanente de diálogo y planificación estratégica.

Para su implementación, la municipalidad informó que trabaja bajo los lineamientos de la Asociación Internacional de Ciudades Puerto, red internacional que brinda asistencia técnica a ciudades con actividad portuaria de gran escala.

De concretarse, Chancay se convertiría en el primer municipio del país en establecer formalmente un Consejo Ciudad Puerto, con la expectativa de que esta experiencia pueda replicarse en otras zonas portuarias del Perú.

Perú tacha de «inaceptable» que le prohíban fiscalizar megapuerto construido por naviera china Cosco

El presidente del Consejo de Ministros de Perú, Ernesto Álvarez, ha calificado de “inaceptable” que el estatal Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositran) no pueda supervisar el megapuerto de Chancay, después de que el Poder Judicial ordenara a este organismo regulador abstenerse de controlar esta infraestructura controlada por la empresa china Cosco Shipping Lines.

“Nos preocupa que siendo un puerto sumamente importante para el Perú y para el íntegro del comercio en el Pacífico, pueda haber algún aspecto de la actividad o una parte, ya sea del mar o del territorio mismo, de las instalaciones portuarias, que no puedan ser materia de supervisión por el órgano regulador”, afirmó en un comunicado publicado por el Gobierno peruano.

Ante esta situación, Álvarez avanzó que el Ejecutivo apelará el fallo, y si no consigue una respuesta favorable, analizará la presentación de un recurso ante el Tribunal Constitucional.

Tensión en Perú por megapuerto de Chancay, propiedad de naviera china Cosco

“El Tribunal Constitucional no solo se limita a las cláusulas de índole civil o de derecho marítimo, es el principal defensor de la Constitución y, por tanto, de la soberanía nacional. Además, hay que tener en cuenta un tema muy importante. No hay contrato civil alguno que pueda estar por encima de la Constitución”, recalcó.

El Primer Juzgado Especializado en lo Constitucional de Lima declaró fundado un recurso de amparo presentado en 2024 por Cosco Shipping Lines contra el Ositran por supervisar el puerto, puesto que consideraba que este vulneraba sus derechos de control.

El conocido como Megapuerto de Chancay está controlado por Cosco Shipping, que ostenta el 60% de la infraestructura, y por la minera peruana Volcan Compañía Minera.

Debido a la presencia china en un puerto tan relevante para la región, Estados Unidos expresó su “preocupación” por la posible pérdida de poder por parte de Perú para supervisar una de sus infraestructuras y advirtió de que “el dinero chino barato cuesta soberanía”.

Por su parte, un portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores de China afirmó que “China se opone firmemente y deplora las falsas acusaciones y la desinformación de Estados Unidos contra el Puerto de Chancay”.

Respecto a estas declaraciones, el presidente del Consejo de Ministros peruano resaltó que China es su “principal socio comercial en este momento” y Perú mantiene con Estados Unidos “una relación de estrategia y hemisférica” porque “encarna los valores y los principios en los cuales se construyó la sociedad peruana”.

El megapuerto de Chancay atrae inversión y crimen, advierte Bloomberg

La mirada internacional volvió a posarse sobre el megapuerto de Chancay, una de las obras más ambiciosas de la región que promete reconfigurar el comercio entre Latinoamérica y Asia. El prestigioso medio Bloomberg publicó un amplio reportaje en el que destaca que, junto con el desarrollo económico que debería traer esta inversión millonaria, también está emergiendo una ola de inseguridad y violencia que preocupa a empresarios, vecinos y especialistas.

De acuerdo con el informe, lo que debía ser un símbolo de progreso se ha convertido también en terreno fértil para bandas criminales que ven en la zona nuevas oportunidades. Extorsiones, tiroteos, amenazas con explosivos y un repunte de homicidios marcan el día a día de una ciudad que, hasta hace poco, era conocida por su tranquilidad y por la pesca artesanal.

“El papel del puerto en el futuro económico del Perú preocupa a expertos que temen que se convierta en un foco criminal tan notorio como el Callao, el principal terminal de contenedores del país”, advierte el reportaje, que narra cómo la sombra del crimen se superpone a las grúas y contenedores que reconfiguraron el horizonte de Chancay.

El reportaje de Bloomberg arranca con la historia de Vladimir Cantoral, un ingeniero eléctrico que recibió llamadas de la temida banda Los Pulpos de Trujillo. Los delincuentes le exigieron “apoyo logístico”, un eufemismo para pedir dinero bajo amenaza. Minutos después, le enviaron fotos de su DNI y videos con armas, dejándole claro que estaban vigilando cada uno de sus pasos. No fue el único: cuando acudió a denunciar a la comisaría, le dijeron que era la quinta extorsión registrada en un solo día.

Las cifras confirman el problema. Entre enero y agosto de este año se registraron 966 denuncias de extorsión en la región Lima Provincias, donde se encuentra Chancay. Esto representa un incremento del 25% respecto al mismo periodo del 2024. Además, la provincia de Huaral, que alberga al megapuerto, figura entre las cinco con mayor tasa de homicidios en el país, cuando hasta hace pocos años no aparecía en los rankings de violencia.

Los ataques armados se han vuelto recurrentes. Bloomberg recuerda que en una sola semana sicarios abrieron fuego en un garaje, dejando dos muertos y siete heridos, y días después balearon a un grupo en un complejo deportivo, con un saldo de otras dos víctimas mortales. Las autoridades reconocen que la extorsión digital y presencial es el delito que más crece en la zona, alimentado por pandillas como Los Monos de Quepepampa y Puros Hermanos Sicarios, además de facciones vinculadas al Tren de Aragua.

Los expertos citados en el informe advierten que los puertos son puntos estratégicos para el narcotráfico y la delincuencia organizada. Roberto De La Tore, presidente de la Cámara de Comercio de Lima, recordó que estas infraestructuras siempre generan un atractivo para mafias que buscan rutas de salida al exterior. Y aunque la empresa Cosco Shipping, administradora del terminal, asegura que opera con los más altos estándares internacionales y tecnología de control, la violencia se concentra en los alrededores, donde la población se siente cada vez más vulnerable.

Impacto social y económico del megapuerto: “Prácticamente no tenemos negocio”
El megapuerto de Chancay, inaugurado en noviembre pasado por Dina Boluarte y Xi Jinping, es una obra de US$ 1.300 millones que busca triplicar las exportaciones agrícolas del país y proyecta que, hacia 2034, la ciudad pase de 70 mil a más de 210 mil habitantes. Según el plan oficial, se crearían 58 mil nuevos empleos y se consolidaría un “crecimiento ordenado y sostenible”. Sin embargo, en paralelo a la promesa de progreso, los testimonios recogidos en Bloomberg muestran una comunidad que siente que los beneficios aún no llegan.

Los pescadores artesanales son uno de los sectores más golpeados. La construcción del puerto modificó las corrientes marinas y redujo drásticamente la pesca de especies como el bonito o el pejerrey. “Quince años atrás llenaba 15 cajones en un solo día, ahora apenas dos”, relató Julio César López, un pescador de 61 años que tuvo que reinventarse ofreciendo paseos turísticos en bote. Pero ni siquiera esa alternativa se sostiene: un accidente en altamar en febrero, donde murieron una madre y su hija, frenó el turismo y dejó a decenas de familias sin ingresos.

El comercio local también resiente los cambios. Dueños de restaurantes en la bahía aseguran que el agua está contaminada y que la afluencia de visitantes cayó en picada. “Prácticamente no tenemos negocio”, contó Socorro Rosa Trujillo, dueña de un conocido local de cevichería. Frente a esa crisis, muchos vecinos piensan en migrar, pero otros se resisten a dejar atrás años de esfuerzo invertido en sus negocios.

La presión sobre la infraestructura también ha quedado en evidencia. Uno de los carriles del puente de Chancay colapsó en febrero, causando un accidente con tres muertos. Para especialistas, este hecho refleja cómo las obras locales no se prepararon para soportar el tránsito masivo que traerá el puerto, un escenario que se repite en el terreno de la seguridad: sin un plan de contingencia claro, temen que la violencia continúe escalando.

¿Qué buscan los apristas y otros en el megapuerto chino construido en Chancay?

APRISTAS EN SU SEGUNDO GOBIERNO IMPULSARON RELACIONES COMERCIALES CON LOS CHINOS

FAVORECIERON A EMPRESA FORMADA CON 30 MIL SOLES DE CAPITAL DE EX COMANDANTE GENERAL DE LA MARINA

ALMIRANTE (R) JOSE NORIEGA LORES HIZO EL NEGOCIO PRIVADO DE SU VIDA EN MEGAPUERTO CHANCAY CON LOS CHINOS

En la fotografía se ve gente que ha pasado por la política cuestionados e investigados por presunta corrupción y otros que se «interesan» por el Megapuerto Chancay reuniéndose con el alcalde de Chancay Juan Alvarez ex Aprista.

En la foto destaca Antero Flores Aráoz, quien como Ministro de Defensa fue el que abrió la puerta al proyecto portuario en el 2008 con Alan García ambos firmaron una Resolución Suprema desafectando área del mar de la costa de CHANCAY destinada para la defensa nacional a zona comercial a favor de la empresa del Almirante (f) Juan Ribaudo.

Otro viejo conocido de la foto es el aprista Jorge Del Castillo que fue Presidente del Consejo de Ministros sumado a Enrique Cornejo ex Ministro de Transportes de Alan.

Alan García en su segundo gobierno impulso con fuerza el intercambio comercial con los Chinos mediante acuerdos entre los dos países y otorgo antes que culmine su mandato parte del mar territorial a la empresa del ex Comandante General de la Marina Almirante (r) José Noriega quien se asoció con Ribaudo formandola tres meses antes del final del gobierno Aprista con 30 mil soles de capital, para finalmente lograr su primer y único proyecto portuario en el papel coronando el Almirante José Noriega Lores sin experiencia empresarial el gran negocio de su vida entre privados peruanos con la empresa estatal China Cosco Shipping ejecutándose el Megapuerto Chino construido en el Perú.

En estos tiempos los apristas han ido a ver la cosecha de lo sembrado, pero siendo «grandes» políticos no comentan que el proyecto ha generado muchas dudas y preocupaciones en el ámbito que rige el mundo como lo es la Geopolitica Internacional, donde el Perú sin que se sepa el resultado final, sin ser dueño de nada y dejado sin participación por parte de los privados en el.proyecto portuario sin contemplar los intereses marítimos colocandolo en el ojo de la tormenta China -Peru- EE.UU. y, tampoco comentan que dentro del país el Megapuerto hasta hoy no refleja el inicio de las maravillas que anunciaron ni las que siguen anunciando en propaganda publicitaria a través de funcionarios (ex) y opinologos que comentan sin planificación y horizonte de tiempo a ejecutar sus rimbonbantes anuncios.

Comandante (r)
Gregory Paredes Saavedra
Armada Peruana 

Más allá del aeropuerto y el megapuerto: los multimillonarios proyectos que transformarán el Perú

El Perú no solo avanza con el nuevo Aeropuerto Jorge Chávez y el Megapuerto de Chancay. El país se prepara para ejecutar más de 18 megaproyectos de infraestructura que, en conjunto, superan los US$44.400 millones en inversión y prometen un cambio profundo en su competitividad económica y calidad de vida.

Estas iniciativas abarcan transporte público, carreteras, ferrocarriles, puertos, aeropuertos, energía e irrigación, y están repartidas por todo el país. Además de facilitar el comercio y la conectividad, se espera que estos proyectos impulsen el empleo y mejoren el acceso a servicios básicos.

Entre las obras más destacadas está la Línea 2 del Metro de Lima y Callao, con una inversión de US$5.346 millones, que conectará Ate y el Callao en solo 45 minutos. A este proyecto se suman las Líneas 3 y 4 del Metro, el Anillo Vial Periférico, la Nueva Carretera Central y el Ferrocarril Lima-Ica, que requerirá US$6.500 millones para unir ambas regiones en un corredor ferroviario de 280 kilómetros.

En el sur, se planea la construcción de un gasoducto de 923 kilómetros entre Ica y Moquegua con US$2.000 millones de inversión, mientras que en el sector turístico destaca el Aeropuerto Internacional de Chinchero, en Cusco, que espera mover más de 7 millones de pasajeros anuales y generar 5.000 empleos directos con una inversión de US$578 millones.

El Puerto del Callao también se transforma: APM Terminals elevará su inversión inicial de US$350 millones a US$600 millones para modernizar el muelle norte. Por su parte, el emblemático Ferrocarril Huancayo-Huancavelica, conocido como el «Tren Macho», será renovado con US$565 millones y administrado por un consorcio privado por 30 años.

En el ámbito agrícola, el Proyecto Especial Chavimochic III sumará 63.000 hectáreas al sector agroexportador y generará 150.000 empleos con una inversión de US$750 millones.

Otros proyectos relevantes incluyen:

  • Nuevo Terminal Portuario San Juan de Marcona
  • Autopista del Sol
  • Red Vial N° 4
  • Carretera Oyón – Ambo
  • Ferrocarril Chancay-Pucallpa
  • Ferrocarril Lima – Barranca
  • Majes Siguas II
  • Enlace Ica – Poroma

La ejecución oportuna de estos proyectos será clave para dinamizar la economía nacional, atraer inversión privada y reducir las brechas de infraestructura que aún persisten en muchas regiones del país. La mirada está puesta en cómo las autoridades gestionarán los plazos y la transparencia de estas obras cruciales para el futuro del Perú.

Chancay: El megapuerto que crece más rápido que su propia ciudad

En una franja costera al norte de Lima, donde aún escasean los servicios básicos y el crecimiento urbano carece de planificación, se erige un gigante: el megapuerto de Chancay. Con una inversión inicial de más de US$3.200 millones de capitales chinos, esta obra promete revolucionar la conectividad comercial entre Perú y Asia, posicionando al país como eje logístico regional. Pero mientras los buques ya atracan y las grúas se mueven al ritmo del comercio global, el distrito de Chancay todavía lucha por garantizar agua potable, electricidad, tratamiento de aguas residuales y un presupuesto digno para su población.

El contraste no podría ser más evidente. Con apenas S/1.000 anuales por habitante —una tercera parte del promedio nacional—, Chancay enfrenta una paradoja tan estructural como simbólica: convertirse en puerta de entrada al siglo XXI con los pies todavía anclados en el siglo XX.

El puerto avanza, el territorio no

La expansión del puerto ha disparado las expectativas económicas. Se estima que el distrito triplicará su población en la próxima década, y ya se proyecta un crecimiento exponencial de las agroexportaciones peruanas hacia Asia, impulsadas por la reducción de costos logísticos. Sin embargo, los beneficios siguen siendo promesas a futuro, mientras el presente muestra una ejecución presupuestal que no supera el 75% en la provincia de Huaral y una infraestructura urbana aún sin bases sólidas.

El Plan de Desarrollo Urbano 2024-2034, que plantea transformar la zona con viviendas, parques, centros educativos y una planta de tratamiento de aguas residuales, no cuenta aún con aprobación oficial. El cuello de botella burocrático impide otorgar permisos industriales sobre más de 7.000 hectáreas, trabando la llegada de inversiones que podrían financiar esa transformación.

Un nodo comercial atrapado en su laberinto logístico

El Terminal Portuario Multipropósito de Chancay ya ha movilizado más de 60.000 contenedores en su fase de “marcha blanca”, y se estima que llegará a 500.000 para 2027. Pero su integración logística al país es aún limitada. Los principales corredores económicos enfrentan serias restricciones: vías sin mantenimiento, tramos inconclusos, proyectos aún en idea o expediente técnico.

El caso más crítico: la conexión Callao–Chancay, apenas 80 km de distancia que pueden tomar hasta cuatro horas. Mientras tanto, corredores como el Chancay–Ucayali o el Sur IIRSA aún no cuentan con la infraestructura necesaria para soportar el flujo de carga.

El anhelo de ser hub regional enfrenta límites estructurales

Diseñado para absorber hasta la mitad de la carga portuaria del país, Chancay no podrá sostener su crecimiento solo con el comercio peruano. El gran objetivo es conectar con Brasil, aprovechando su volumen comercial con Asia (más de US$240.000 millones al año). Pero las barreras logísticas y ambientales de cruzar la Amazonía son enormes. Proyectos como el tren bioceánico o nuevas carreteras siguen en fase preliminar y enfrentan críticas por sus impactos en territorios indígenas y áreas protegidas.

Además, un estudio técnico reveló que transportar carga desde estados brasileños como Mato Grosso o Rondonia hasta Chancay puede costar entre 20% y 180% más que usar puertos brasileños del Atlántico. La eficiencia marítima no compensa aún la ineficiencia terrestre.

Un mercado portuario en disputa y bajo la lupa reguladora

La competencia entre el Callao y Chancay ya ha reconfigurado las rutas marítimas: navieras como Hapag Lloyd y Ocean Alliance han migrado operaciones al nuevo terminal. Sin embargo, el Indecopi ha determinado que aún no existen condiciones reales de competencia, habilitando al Ositrán a regular las tarifas del puerto operado por Cosco Shipping.

El debate se centra en los servicios a la carga en contenedores, donde Chancay aún no logra demostrar competencia efectiva. La respuesta legal de Cosco no se ha hecho esperar, y la tensión entre regulación, libre mercado y soberanía operativa apenas empieza.

La sombra de la Franja y la Ruta

Más allá del comercio, Chancay también es una pieza clave del tablero geopolítico. Para China, es el emblema de su Iniciativa de la Franja y la Ruta en Sudamérica. Para Estados Unidos, un posible riesgo de seguridad nacional. Washington teme que el puerto pueda usarse para monitoreo, control logístico o incluso fines militares.

Aunque expertos como Cynthia Sanborn matizan ese temor, recordando que Perú mantiene una relación principalmente comercial con EE.UU., otros como Pedro Francke advierten sobre el potencial riesgo de que el país se convierta en escenario de tensiones entre potencias.

¿Ecommerce chino en camino?

Más allá de las grandes cifras, una apuesta silenciosa también se gesta: convertir a Chancay en un centro logístico para el comercio electrónico chino. Plataformas como Alibaba, Temu o TikTok podrían encontrar en este puerto una base estratégica para expandirse en los países andinos, capitalizando su tecnología y cercanía a consumidores en crecimiento.