Las mentiras de OTASS

Por Dante Pacheco

En la última sesión de concejo insólitamente permitieron que casi de improviso se presentase el gerente de EMAPA OTASS, Juan Carlos Bueno Rivera, el mismo que sorprendió a los regidores con informes que no se ajustan a la verdad y que obviamente tienen alguna intencionalidad.

Como es de dominio público los señores de la EPS comunicaron que ese día en horas de la tarde se presentarían en la sesión de regidores, lo que efectivamente ocurrió, pero entregaron un informe plagado de imprecisiones y dejando muchos temas en el limbo puesto que el Gerente no respondió las preguntas de los regidores, demostrando una total falta de respeto; aunque en realidad nada extraño puesto que desde que tomaron la EPS de Huaral, hace más de siete años siempre se mostraron renuentes a  brindar información oficial  bajo el amparo de que la Municipalidad no tenía nada que ver con la empresa por encontrarse intervenida por OTASS.

Entre las mentiras más grande que el Estadio está el hecho de que comunicó que en Huaral ya se tenía un servicio continuo de agua por el orden de más de 21 horas por día, cuando todos sabemos que a duras penas se tiene un promedio continuo de seis horas, salvo la parte baja de la ciudad, la misma que recibe el servicio del pozo del Chilcal de agua subterránea. Dijo que la empresa ya es solvente en términos económicos especificando que se recauda un promedio de un millón doscientos mil soles mensuales, de modo que a diciembre la recaudación por cobranza de agua llegaría a los 16 millones de soles, no obstante, lo dicho por Bueno Rivera no se refleja en la mejora del servicio porque EMAPA OTASS no ha realizado obras de ampliación de servicio en ninguna parte, no se tiene continuidad de agua, los atoros del desagüe son permanentes, no se tiene nuevas fuentes de captación y lo único que se aprecia ahora son trabajos de colocación de tuberías de 18 pulgadas que son para entrar en servicio a futuro. Nadie sabe dónde están los doce millones recaudados en el presente año ni la millonada en presupuesto que vienen desde Lima.

De otro lado también se dijo que, en cuanto a metas, estas no se han cumplido por lo menos cuatro y de eso se aferra para no devolver a la Municipalidad de Huaral la administración de EMAPA y por último responsabilizan del problema a los trabajadores a quienes acusan de corrupción. Si el problema por el cual se intervino nuestra EPS, entonces ahora que ya salió de rojo, se debiera devolver EMAPA a todos los huaralinos ahora que está, supuestamente en verde.

El gerente de marras aprovechó la oportunidad para decir que él y sus gerentes de línea no cobran ni un sol de Emapa Huaral y que ellos reciben su sueldo de OTASS, pero habría que preguntarle dónde van a parar lo que se recauda por la cobranza del servicio… Es hora de que se recobre nuestra EPS, por las buenas o por las malas, es un derecho que no debemos mendigar, reclamo que deben hacer suyo todos los regidores y que no se muestren timoratos, pues fueron pocos los que se atrevieron a levantar su voz de protesta el día de la sesión, entre ellos Daniel Hernández y Julio Obando. Afuera los sinvergüenzas de OTASS, Huaral no los quiere, ni nunca los quiso.

El fracaso de OTASS en las 18 EPS persiste por los sueldos dorados de sus administradores

Cuando se creó el Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento (OTASS), nos vendieron el cuento de que sería la salvación de las EPS quebradas del país. Con el famoso Régimen de Apoyo Transitorio (RAT) se nos prometió agua las 24 horas, tarifas justas y modernización de los servicios. ¿El resultado después de siete años? Un fracaso monumental.

Hoy, el OTASS administra 18 EPS en todo el Perú y ninguna habría salido de la crisis. Lo que debía ser temporal se ha convertido en una especie de ocupación indefinida, un régimen burocrático que en vez de resolver problemas, los ha agravado. Y mientras tanto, los ciudadanos seguimos pagando caro por un servicio cada vez peor.

HUARAL: EL EJEMPLO DEL DESASTRE

Lo que ocurre en Huaral es un espejo del engaño nacional. Antes, con EMAPA bajo administración municipal, los vecinos recibían hasta 12 horas de agua al día. Hoy, con OTASS, ese tiempo es mucho menor. Y lo más indignante: lo que antes costaba entre 20 a 30 soles mensuales, ahora cuesta tres o cuatro veces más.

Pero el escándalo no termina ahí. OTASS ha instalado su propia élite de funcionarios, que tendrían sueldos de 15 a 20 mil soles mensuales como sería el caso del actual gerente general, cuando el último gerente de EMAPA HUARAl apenas ganaba 3,500 soles.

¿Cómo puede una empresa “en quiebra” darse el lujo de pagar sueldos dorados? ¿Qué clase de rescate financiero es este, donde los únicos rescatados son los bolsillos de los burócratas?

Cada año, el Estado transfiere millones a las EPS intervenidas. ¿Y en qué se ven? En nada. No hay obras de impacto, no hay proyectos que garanticen un mejor servicio, no hay horizonte de agua potable continua. Lo único que crece es la indignación ciudadana y la sospecha de que lo único que busca OTASS es quedarse indefinidamente para seguir disfrutando de los jugosos sueldos.

El problema de fondo es que OTASS nunca fue una solución técnica real. Fue una promesa de emergencia que se convirtió en un negocio burocrático perpetuo. Un organismo que se autodenomina “técnico”, pero que en siete años no ha demostrado capacidad, eficiencia ni resultados.

El balance es brutal: no mejoró el servicio, no salvó a las EPS, no cumplió con el agua 24 horas, no devolvió las empresas a las municipalidades. Nada. Solo fracasó.

ES HORA DE PONERLE FIN AL OTASS

Por eso, lo único sensato es que OTASS desaparezca. Que devuelva la administración a las municipalidades y que el Estado deje de financiar esta maquinaria costosa e inútil. El agua es un derecho, no un negocio para burócratas de escritorio.

Siete años de OTASS han sido suficientes para comprobar lo obvio: cuando la burocracia manda, el ciudadano pierde. Y en este caso, pierde pagando más, recibiendo menos agua y sosteniendo sueldos insultantes.

El pueblo no puede seguir de brazos cruzados. Es momento de exigir auditorías reales, fiscalización inmediata del Congreso y denuncias en la Contraloría. Es momento de que las calles se hagan escuchar, porque lo que está en juego no es un simple servicio, sino la dignidad y la salud de miles de familias.

Si OTASS no se va por voluntad propia, que se vaya por presión ciudadana. Porque el agua es vida, y la vida no se negocia.

SEÑORES AUTORIDADES ¿ Y AHORA QUIEN SE ATREVE A PONERLE EL CASCABEL AL GATO?

Fuente: Jaime Toledo

La argolla dorada de OTASS: funcionarios rotan de EPS en EPS sin dar cuentas a nadie

𝗣𝗼𝗿: 𝗖𝗮𝗿𝗹𝗼𝘀 𝗠𝗲𝘀í𝗮𝘀 𝗭á𝗿𝗮𝘁𝗲

A más de una década de su creación, el Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento (OTASS) no solo no ha salvado a las EPS intervenidas, las ha arrastrado aún más al colapso financiero, técnico y moral. Lejos de ser una solución, se ha convertido en un tumor enquistado en el sistema de agua y saneamiento del país. Lo más grave: los mismos funcionarios rotan entre empresas quebradas, como si fuesen piezas de una mafia protegida desde el Ministerio de Vivienda.

En Emapa Huaral S.A., la historia se repite como una pesadilla interminable. Juan CARLOS BUENO RIVERA, recientemente designado gerente general, no representa ninguna renovación ni esperanza de mejora. Hasta hace unos días, ocupaba exactamente el mismo cargo en EMAPAVIGSA, otra EPS bajo administración del OTASS.

Otro caso similar es el de SAMUEL LÓPEZ CHÁVEZ, ahora gerente de operaciones en Huaral. Proveniente directamente de la EPS Moyobamba S.A., donde también se desempeñaba como gerente de operaciones, fue rotado a su nuevo puesto mediante una resolución emitida apenas un día después de su salida anterior ¿Qué clase de institución puede seguir premiando el fracaso con nuevos nombramientos, como si no existieran más profesionales en el país?

El caso más grosero es el de Henry Hurtado Cruz, un funcionario blindado por la cúpula de OTASS. A pesar de las denuncias acumuladas, le encargaron dos cargos gerenciales simultáneos: gerente general de EMAPA Huaral y gerente general de EMAPA Barranca, como si fuera un “genio del agua” en un país sediento. En realidad, solo dejó un rastro de destrucción.

En Huaral, su gestión elevó las tarifas de manera insostenible, sin mejorar los servicios. Se contrató a “mercenarios de la comunicación” para que lo protejan de su incompetencia, se habrían ejecutados mantenimientos sobrevalorados sin resultados concretos y no dejó una sola obra de impacto para mejorar el servicio de saneamiento en la provincia.

Y como si fuera poco, una resolución de gerencia general de la propia OTASS reveló que en su paso anterior por EMAPAT (Madre de Dios) generó un perjuicio económico que hoy ha motivado un proceso administrativo con pedido de suspensión de 2 años para ejercer cargos públicos. ¿La respuesta de OTASS? Darle más poder.

El mal llamado «Régimen de Administración Transitoria» (RAT), que en realidad debería llamarse Régimen de Aniquilamiento Total, ha sido la bandera de intervención de OTASS, que solo habría reflotado una sola EPS intervenida en el país. Mientras que, en Pisco, Lambayeque, Barranca, Chiclayo, Huaral y otros, el fracaso se ha vuelto ley.

En EMAPISCO, los trabajadores denuncian que tras 8 años y medio de intervención no hay pozos nuevos, ni mejoras, ni obras de impacto, solo promesas rotas y abuso laboral. En EPSEL (Lambayeque), la situación es escandalosa: Más de S/ 60 millones sin ejecutar desde 2017, pérdidas de hasta S/ 5.9 millones mensuales, desacato a órdenes judiciales y caos administrativo. El sindicato exige la remoción total del directorio, por considerarlo incompetente y desconectado de la realidad local.

A nivel nacional, la Federación de Trabajadores de Agua Potable ha alzado su voz contra el OTASS, calificándolo como un completo fracaso y solicitando su expulsión inmediata de todas las EPS intervenidas. Las movilizaciones y protestas se han dado masivamente en Piura, Pisco, Chiclayo y más.

Lo que ocurre en las EPS no es un accidente: es un modelo de podredumbre institucionalizada. Una argolla dorada de funcionarios que rotan de empresa en empresa como si fueran inamovibles. Los fracasos no se castigan; se reciclan. Las malas gestiones no se investigan; se premian con más cargos. Basta ya de rotar incapaces como si fueran técnicos de élite.

OTASS, lejos de cumplir su rol técnico y transparente, se ha convertido en el verdugo del agua potable en el Perú. Los pueblos no solo siguen sin agua, sino que además están condenados a pagarle los suculentos sueldos a quienes hunden sus EPS y se llevan la plata, sin justicia, sin control y lo peor, sin esperanza.

Coqueteo innecesario

Por Dante Pacheco

Luego del cambio de gerente de Emapa OTASS en Huaral aparecieron algunos coqueteos innecesarios entre esta empresa y la Municipalidad Provincial de Huaral, cuyo alcalde, con la mejor voluntad, recibió al titular de la EPS y a su personal técnico, dizque para coordinar acciones en beneficio de la PTAR y de la Planta de Tratamiento de Agua Potable, lo que nos parece un cuento más, ello porque tendríamos que aceptar que al primer día de la llegada del nuevo titular a Emapa este señor ya conocía la problemática huaralina a fondo y estaba en condiciones de poder coordinar con el alcalde huaralino sobre las supuestos fórmulas para destrabar la ejecución de la obra de los más de cien millones de soles o lo que se viene…

Lo que desean los señores de OTASS es entretener a nuestras autoridades para que no estén empeñados en recuperar nuestra EPS y seguir administrando la empresa de todos los huaralinos, pues sabe Dios, cuantos años más, razón por lo que decimos que el coqueteo con esta gente resulta por demás innecesaria.

Lo que quieren los huaralinos es que OTASS se vaya de Huaral y nos sigan vendiendo humo, ello no cumplieron en mejorar la empresa ni el servicio en siete años que la manejan con el cuento del acompañamiento temporal… no podemos seguir aceptando el abuso de esa empresa ni permitirle coqueteos como ellos no nos permiten intervenir en su empresa al amparo de una ley que los favorece y que impide que la municipalidad tenga opción de ser informada sobre los manejos administrativos de la EPS huaralina. Con bueno o sin bueno, lo único bueno que podría ocurrir es que OTASS se vaya lo más pronto posible.

Municipalidad Provincial de Huaral y OTASS sostienen reunión clave para impulsar importantes proyectos de saneamiento

La Municipalidad Provincial de Huaral sostuvo una importante reunión de trabajo con representantes del Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento (OTASS), con la participación activa del alcalde provincial y funcionarios municipales. Este encuentro tuvo como objetivo coordinar acciones conjuntas para mejorar la calidad de vida de la población a través del fortalecimiento de los servicios básicos.

Durante la reunión, se abordaron dos proyectos fundamentales para el desarrollo de la ciudad: el avance del proyecto de la Gran Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) y el proyecto de mejoramiento del sistema de agua potable y alcantarillado de toda la ciudad de Huaral. Ambas iniciativas forman parte de la agenda prioritaria de la gestión municipal, dado su impacto directo en la salud pública, el cuidado del medio ambiente y la sostenibilidad urbana.

Las autoridades presentes coincidieron en la necesidad de articular esfuerzos institucionales para agilizar los procesos técnicos y administrativos que permitan la pronta ejecución de estos proyectos. La Municipalidad Provincial de Huaral continúa trabajando por el bienestar de los ciudadanos de manera coordinada con OTASS para garantizar el acceso a servicios de saneamiento dignos y eficientes para toda la población huaralina.

Los escándalos de Henry Hurtado Cruz que OTASS no quiere ver: EPS Emapat lo investiga y busca inhabilitarlo por dos años

Henry Hurtado Cruz es el rostro de la decadencia institucional que carcome al sistema de saneamiento del país. En lugar de responder por los millonarios perjuicios económicos que arrastra en su historial, ha sido protegido, promovido y blindado por el propio Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento (OTASS), como si los actos de presunta corrupción fueran méritos curriculares.

Hoy, documentos oficiales demuestran que Hurtado no solo sigue en el cargo como gerente general de EMAPA Huaral y Barranca, sino que además fue designado previamente en la EPS EMAPAT (Tambopata), donde dejó un agujero económico de S/ 477,558.00 durante su gestión en el año 2021. A pesar de ello, fue reciclado por OTASS y trasladado de plaza en plaza, como si el hedor de la corrupción no lo siguiera.

El historial de Hurtado Cruz es todo, menos intachable. Comenzó su carrera pública con denuncias en la Municipalidad del Cusco, donde la omisión en el seguimiento de papeletas de tránsito emitidas entre los años 2015 y 2017, condujo a la prescripción de multas que ascendían a más de medio millón de soles, privando así a la comuna provincial de importantes recursos. Sin sanciones firmes, fue rescatado por el aparato burocrático para continuar su camino en diferentes EPS del país.

Lejos de ser investigado penalmente o suspendido, fue transferido a EMAPA Huaral, y luego, sin explicación alguna, se le encargó también la gerencia general de EMAPA Barranca, manejando dos empresas al mismo tiempo, como si el agua y el alcantarillado fueran juegos de monopolio. En ambos casos, las denuncias por colapsos de redes de desagüe, falta de agua, posible malversación de fondos, mala gestión presupuestal y negligencia administrativa han sido constantes.

Durante su permanencia en Huaral, el Gobierno transfirió varios millones de soles para el mejoramiento de los servicios de saneamiento. ¿Dónde están los resultados? ¿Qué hizo Henry Hurtado con esos fondos? Vecinos de diversos sectores han denunciado el desabastecimiento de agua potable, el colapso del desagües y los reclamos son ignorados. En redes sociales, los usuarios lo califican como el peor gerente de la historia de EMAPA Huaral.

El último documento recibido por nuestro medio, la Resolución de Gerencia General N° 341-2024-GG-EPS EMAPAT S.A., donde se resuelve abrirle proceso administrativo disciplinario a Henry Hurtado Cruz por su ineficiente gestión en Tambopata. La resolución busca suspenderlo por dos años para ejercer cargos públicos, por haber generado un segundo perjuicio económico, esta vez, de 97 mil soles, que vulnera los principios de eficiencia y transparencia de la administración pública.

¿Y qué hace OTASS? Le sigue renovando la confianza y manteniéndolo al frente de las empresas de agua potable de Huaral -aunque ya se anunció su salida- y seguiría en Barranca. ¿Hasta cuándo se premiará la incompetencia y la corrupción? ¿Cuántas empresas más deben colapsar para que OTASS deje de blindarlo?

OTASS ha dejado de ser un ente técnico para convertirse en una agencia de colocación de funcionarios cuestionados. El caso de Henry Hurtado Cruz no es aislado, es el reflejo de un sistema podrido, donde se castiga al honesto y se premia al presunto corrupto. Ya no se trata solo de agua y desagüe, se trata de la dignidad de miles de ciudadanos que pagan tarifas elevadas por un servicio deficiente, mientras algunos gerentes hacen caja para sus fechorías.

La ciudadanía debe saber quién es este personaje que aún maneja los hilos de dos EPS: un funcionario con múltiples antecedentes de perjuicio económico, protegido políticamente, y que hoy enfrenta un proceso que podría -por fin- inhabilitarlo por dos años del Estado. No es suficiente. Henry Hurtado Cruz debería ser investigado penalmente. Y OTASS debe rendir cuentas al país.

Redacción: 𝗖𝗲𝗻𝘁𝗿𝗮𝗹 𝗱𝗲 𝗡𝗼𝘁𝗶𝗰𝗶𝗮𝘀