Zuliana Lainez, presidenta de la ANP: “Este es el año más letal contra el periodismo”

En entrevista con La República, Zuliana Laines, presidenta de la Asociación Nacional de Periodistas (ANP), advierte sobre el grave deterioro de la libertad de prensa en el país, marcado por el asesinato de cuatro periodistas en lo que va del año, la impunidad en las investigaciones y un Estado que —según afirma— no está respondiendo con la urgencia ni la contundencia que estos crímenes exigen. Laines analiza los patrones detrás de estos ataques, cuestiona la actuación de la Fiscalía y el Gobierno, y alerta sobre el mensaje de miedo y silenciamiento que hoy enfrentan, especialmente, los periodistas de regiones.

Ya son cuatro periodistas asesinados por ejercer su profesión. Es un número realmente preocupante, creo que desde los 90 no veíamos esta escala de violencia contra la prensa

Sí, de hecho, creo que el siglo reciente es la cifra más alta de periodistas asesinados en Perú. No teníamos asesinatos desde hace ocho años. Y claro, tener cuatro hace que la cifra sea la más elevada desde el inicio de este siglo. Y eso complica mucho y más entrando a un año electoral.

Sobre todo, porque hay un patrón que se está siguiendo: son periodistas que se dedicaban a investigar actos de corrupción en sus provincias

De hecho, nosotros decíamos, con los tres primeros casos, ahora se suma el de Mitzar, que tiene la misma tipología de que había cuatro cosas comunes entre todos los casos: una, de que era sicariato. En ninguno de los cuatro casos podrían decir de que ha sido delincuencia, que le han querido robar. El móvil del robo está descartado en los casos, porque ni a Gastón Medina, ni a Raúl Celis, ni a Fernando Núñez, ni a Mitzar Castillejos, no les han quitado los vehículos donde se desplazaban, ni sus móviles, nada.

El robo está absolutamente descartado. Dos, son periodistas de regiones, los cuatro eran periodistas en activo, estaban haciendo periodismo y de hecho eran muy críticos con las autoridades locales, regionales de sus zonas. Solo basta mirar sus plataformas informativas para constatar y testimoniar que eran muy críticos que es lo que le toca hacer el periodismo.

Tres, los cuatro fueron asesinados o saliendo de sus domicilios, como en el caso de Mitzaar, a conducir su programa informativo, o volviendo de una cobertura periodística, como fue el caso de Fernando Núñez. Y cuarto, en ninguno de los casos hay resultados concretos de las investigaciones, las fiscalías de Derechos Humanos en ningún momento han dicho, se está investigando este móvil del crimen.

En el caso de Fernando Núñez detuvieron un menor de edad que dijeron que había sido el que apretó el gatillo y luego lo tuvieron que liberar. Y hace un par de días lo han vuelto a detener por mandato judicial. En el caso de Gastón Medina hay un sicario preso. Pero dijeron que habían ubicado a otros de la red de sicarios en Chile y nunca se supo nada del proceso de extradición. Entonces, son como apariciones muy para la pantalla, pero no hay resultados concretos ni de las investigaciones, ni del móvil del crimen.

Y en esos casos, quienes pagan a sicarios para asesinar a colegas, tienen claro que no van a pagar ante la justicia o se van a sentar frente a un tribunal porque no hay una investigación diligente.

¿Y a qué podría deberse esto? Que la Fiscalía no esté actuando tal vez conforme debería hacerlo

Yo creo que hay procesos demasiado burocratizados en el país. De verdad, cuando se dice que Perú es un estado fallido, no falta razón en eso. Por ejemplo, la actuación de la Fiscalía en el caso de Mitzar: su cuerpo lo sacaron del hospital anoche, lo llevaron a la morgue de Lima. Y son las 11 de la mañana y su familia no se puede llevar el cuerpo. Y esto es actuación de la Fiscalía. Hemos hablado con la Fiscalía en Lima, pidiéndoles que por favor prioricen el caso. Es un cuerpo que va a ser desplazado a Aguaytía, y lo que te dicen es: pero este caso lo está llevando la Fiscalía de Derechos Humanos de Ucayali y aquí va a haber un personal que lo va a apoyar, pero depende de Ucayali. Entonces te preguntas, ¿no tienen protocolos para actuar de emergencia ante estos casos? O con el propio traslado de Mitzar a Lima tras ponerse grave en Tingo María. Lo trasladan aquí por la presión que hemos hecho sus colegas, porque si no, te aseguro que hubiera fallecido en Tingo María al segundo o tercer día que hicimos el reclamo. Y cuando lo trasladan lo hacen por tierra, porque te dicen que la pista del aeropuerto de Tingo María estaba en mantenimiento todo el mes de diciembre. Se hicieron 11 horas en ambulancia, cuando lo más lógico hubiera sido que lo trasladen a Huánuco y que del aeropuerto de Huánuco lo trasladen a Lima. Y lo que nos decían era: no,
pero para que pueda salir de Huánuco la referencia la tendría que aceptar el hospital de Huánuco, y recién ahí puede pedir avión desde Huánuco.

Entonces es un nivel de burocracia que estanca absolutamente toda la posibilidad de, primero salvarle la vida a alguien y que un proceso de investigación funcione. La Asociación Nacional de Periodistas, el Consejo de la Prensa Peruana y el IPYS; cuando llegaron a asesinar a Raúl Celis, el segundo periodista este año; tuvimos una reunión con la fiscal coordinadora de las Fiscalías de Derechos Humanos. Y le dijimos que queríamos saber en qué están las investigaciones sin vulnerar el secreto sumario. Pero tienen que decirnos e informarle a las familias por lo menos en qué van las investigaciones y si no avanzan, decir que está fallando para que no avance.

Ellos en un momento nos dijeron: es que a veces nosotros pedimos alguna diligencia y la policía no tiene personal capacitado para llevar adelante este tipo de diligencias. Entonces es un problema estructural en el Estado. Y a veces hacen cosas que son mucho más lesivas, que son conferencias de prensa para decir ya atrapamos a este sicario, está pasando tal cosa, cuando no hay en realidad una evolución clara del proceso de investigación por falta de personal, falta de asignación de recursos.

La fiscal de Derechos Humanos que estaba viendo el caso de Gastón Medina en ICA nos decía: bueno, pero para mí a veces es difícil porque yo en realidad opero desde Pisco, entonces cada vez que hay diligencias tengo que trasladarme hasta ICA, y eso hace que la respuesta a veces no sea tan inmediata. Si yo pudiera operar desde ICA sería diferente.

O en el caso de Raúl Celis nos decían: bueno, es que el caso lo asumió primero una fiscalía penal y luego la trasladó a una fiscalía de derechos humanos, que es la que corresponde cuando se trata de periodistas. Y claro, ya se había perdido un montón del proceso entre el traslado. El nuevo fiscal empezó casi en el aire y por eso probablemente esa sea la investigación que tiene el menor avance de todas las demás. Entonces hay un estado fallido frente a estos casos. Hay falta de personal especializado y hay como un temperamento de querer mostrar resultados cuando no son resultados reales de esos procesos de investigación y eso le hace peor a los casos. Porque ya con lo de Fernando Nuñez, la propia familia del periodista de Pacasmayo nos decía a este menor de edad que lo han detenido. En realidad, lo han detenido por otras cosas. Lo han tenido que liberar días después, ahora lo han vuelto a capturar. Pero eso le genera muchas dudas a la familia de si la investigación está avanzando de manera seria o no.

¿Y el Gobierno cómo está actuando ante esta situación?

Creemos que hay una desafección absoluta del Estado frente a estos casos. Perú tiene cuatro periodistas asesinados, dos de ellos en el gobierno del señor Jerí. Yo no he escuchado al presidente de la República decir una palabra sobre el asesinato de periodistas. El asesinato de periodistas, aunque sea es un acto simbólico, es un hecho grave. El mensaje cuando asesinas a un periodista y no pasa nada es grave. Perú en este momento solo está detrás de México. México es el país donde más periodistas asesinan en un año. Pero este 2025, detrás de México está Perú. Perú está por arriba de Centroamérica, está por arriba de Haití, está por arriba de Ecuador, está por arriba de Colombia. Estamos en un nivel catastrófico para el ejercicio del periodismo en el país.

Si tienes un estado que pareciera que no se entera que estas cosas están pasando o que no le da la importancia que debería darle. Además, que han asesinado periodistas de muy alto perfil en cada una de sus provincias.

Acá también viene una parte muy importante. El Congreso aprobó darle facultades legislativas al Ejecutivo. Y dentro de estas que solicitó el señor José Jerí se encuentra una que pide la creación de delito vinculado a la revelación de información reservada en investigaciones fiscales y policiales, una clara limitación para la labor periodística. Y durante todo el año se ha intentado desde el Legislativo y Ejecutivo promover leyes que limitan el trabajo de la prensa. ¿Podría tener relación con el hecho de quienes mandan a asesinar periodistas se sienten seguros de que no les va a pasar nada?

Sí, el mensaje que te dan cuatro asesinatos a periodistas en un año es primero el nivel de desprotección en la que ejercen especialmente periodistas en regiones. Porque además estas cuatro víctimas han sido periodistas de regiones, pero además se demuestra que el Estado no hace nada frente a estos hechos. En cualquier otro país el asesinato de un periodista te genera un nivel de movilización desde el gobierno central, equipos especiales para la investigación, se dispone prioridad absoluta.

Ayer a la familia de Mitzar le decían que probablemente el cuerpo esté en tres o cuatro días para poder trasladarlo a Aguaytía. Una sociedad democrática no puede permitirse ese tipo de tratamiento y ya no digo solo a un periodista, no debería permitírselo a ningún ciudadano del país. Pero el mensaje que se da es claro. Para nosotros, si es ya grave la vulneración al derecho a la vida de un periodista. Para nosotros lo que reviste igual gravedad es el mensaje que se le da a los otros colegas: no te metas con nosotros, no te metas a terrenos incómodos. Pagar o contratar a un sicario y que asesine a alguien como en el caso de Fernando Núñez, nos lo decían colegas en Pacasmayo, cuesta en la zona 300 o 400 soles.

Entonces el mensaje colectivo de querer generar miedo, temor, silencio en las y los periodistas es quizás el mensaje más grave después de la violación del derecho a la vida de estos actos. Y si el Estado no está en capacidad de responder, de responder dotando de equipos especializados, identificándose a quien sea, es porque potencialmente los autores intelectuales de estos crímenes podrían ser gente que en este momento detenta poder político en esos entornos regionales y locales.

Y a los operadores de justicia no debería temblarles la mano una vez que han cerrado sus investigaciones para señalar si el que está detrás de estos crímenes es un alcalde o es un proveedor de un gobierno local o regional. Creo que si, por lo menos se llegara a garantizar justicia en alguno de los casos, otro enemigo de la libertad de prensa se lo pensaría dos o tres veces antes de contratar un sicario. Si supieran de que el aparato del Estado es capaz de identificar a quienes mandan a asesinar a nuestros colegas.

Respecto a la represión policial que se ha visto en las movilizaciones sociales de colegas que estaban en pleno ejercicio de sus funciones, ¿qué podría comentarnos?

Cada vez que hay una convocatoria a movilización social, siempre activamos nuestro observatorio de libertad de prensa. Porque, desgraciadamente, en los últimos tres años, y habló el periodo de la señora Boluarte, el de ahora el señor Jeri; cada vez que se produce alguna movilización siempre el nivel de riesgos para quienes están en cobertura es mayor. Entre las tres jornadas que convocó la Generación Z, se registró alrededor de 50 agresiones a periodistas, perdigones, el uso de láser para intentar dañar los lentes de las cámaras, varios casos. En cobertura hay gente que a pesar de que tenía la identificación de prensa, la tiraban al piso, lo agredían o lo empujaban contra los fierros que están cercanos al Palacio Legislativo. Hay evidencias, muchas de estas cosas están en evidencia videográfica. Todos nuestros colegas, cuando un efectivo policial viene con intención de impedir el trabajo periodístico, lo primero que hace es ponerle la credencial en la cara y decir que eres prensa. Nadie podría decir que no estaban identificados. Nosotros dijimos que había un ataque deliberado a quienes estaban haciendo cobertura periodística porque era claro que lo que querían impedir era que quede registro de lo que podían ser potenciales situaciones de abuso de la fuerza. Y en su momento la policía además, y creo que eso es lo más indignante, más allá de reconocer, lo que decía era de que si los periodistas fueron golpeados no era su responsabilidad porque los periodistas no estaban en las zonas propicias. Y la policía se ha inventado esta figura de las zonas propicias en las que ellos quieren escapar a su propia responsabilidad, que es garantizar la seguridad de los periodistas en cobertura diciendo: mira, si tú no te paras en el lugar que yo dispongo o detrás nuestro, o en el espacio que yo te marco, yo ya no soy responsable de tu seguridad. Y eso es inaceptable porque el Estado está obligado a garantizar la seguridad de los periodistas en cobertura, y el Estado no te puede decir, ponte a cinco kilómetros, porque el periodismo se necesita hacer en primera línea.

El periodismo, desde siempre y para siempre

Por Dante Pacheco:

El arte de informar, nació con la civilización y sencillamente porqué la noticia se convirtió en una necesidad, razón por lo cual, con el devenir de los años se afinan las formas, los estilos y se rodea la noticia con objetividad y veracidad; convirtiéndose todo este conjunto de acciones en lo que hoy llamamos PERIODISMO, actividad que tiene como razón de ser la LIBERTAD DE EXPRESION.

Desde los avisos colocados en pórticos, pasando por los mensajeros, incluidas cartas púbicas y hasta crónicas, todo formó parte de la base del periodismo moderno hasta que aparecieron los periódicos, los mismos que adquieren dicha denominación porque tenían un periodo de aparición hasta llegar a la época de la imprenta, lo que facilitó la impresión de medios informativos escritos incluyendo la presencia de los DIARIOS, matutinos o vespertinos que propalaban las noticias del día. Han pasado muchos años hasta lograr ingresar al mundo de la modernidad, pasando por la tipografía hasta llegar al mundo de la computación y a la impresión ófset, pero en paralelo surge la RADIO y también la TELEVISIÓN, siendo el periodismo hablado el más relevante e importante complementado por la TV donde la noticia es acompañada por las imágenes y ni que decir ahora cuando se trata de llegar con inmediatez a través de las redes sociales.

La noticia y el periodismo en sí, ha evolucionado con el correr del tiempo, pero lo que no cambiara será la esencia, es decir que la NOTICIA seguirá siendo noticia, la objetividad y la verdad seguirán siendo únicas y se espera que el hombre de prensa o el periodista mantenga también en su esencia la virtud de considerar el periodismo como una profesión a la que se debe llegar por vocación, cualquiera sea la especialidad que se aborde o se elija, el periodismo deberá mantenerse como la mejor de las profesiones, siempre digna, disfrutando de la libertad de expresión sin cometer abusos o excesos, sin cruzar la línea hacia el libertinaje.

En el DIA DEL PERIODISTA, queremos reflexionar sobre lo que hacemos por el pueblo porque hemos sido llamados a ser la voz de quienes desean mantenerse bien informados o de aquellos a quienes se le niega ser escuchados, somos y seguiremos siendo la voz del pueblo y para ello solo debemos mantenernos firmes en nuestra misión de defender la verdad y elevar el estandarte de la verdad como el más preciado galardón. ¡Felicidades!

Congreso resucita proyectos de ley que criminalizan el ejercicio del periodismo

El ejercicio del periodismo en el Perú vuelve a ser amenazado con dos proyectos de ley presentados en el Congreso de la República, lo que ha despertado las alarmas en todos los reporteros del país en medio de un contexto desafiante en donde la libertad de prensa estaba siendo siendo coaccionada incluso por las fuerzas policiales y militares como ocurrió en durante las protestas contra el régimen de Dina Boluarte,.

En tal sentido, las iniciativas mencionadas han sido presentadas por los parlamentarios Segundo Montalvo y Segundo Quiroz, de Perú Libre y la Bancada Magisterial, respectivamente, han resucitado o reciclado anteriores iniciativas legislativas orientadas a criminalizar la actividad informativa. Esto último ha sido alertado por la Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP).

El PL 6718/2023-CR, del congresista Segundo Toribio Montalvo Cubas, pretende mediante una modificación al Código Penal elevar las penas por difamación de tres a cinco años.

Este proyecto busca que la pena de cárcel disuada a los periodistas que investigan el poder. Cabe recordar que un proyecto de ley de idéntica naturaleza, presentado por el mismo parlamentario, en agosto del 2022, fue archivado en la anterior legislatura al vulnerar las garantías para el ejercicio del periodismo en el país.

«La propuesta no solo afectaría con la penalización de fuentes periodísticas, sino que también busca alcanzar “a quien se aproveche o continúe difundiendo dicha información por medio del libro, la prensa u otro medio de comunicación social. Queda clara la voluntad del legislador de sancionar a las y los periodistas», mencionó la ANP a través de un comunicado.

En dicha línea, el PL 6714/2023-CR, del legislador Segundo Teodomiro Quiroz Barboza, plantea “incorporar el artículo 409°-C que tipificará el delito de «revelación y difusión de información clasificada por ley como reservada, secreta o confidencial en una investigación y proceso penal» y modificar el artículo 409° del código penal que regula el delito de ‘falsedad en juicio’”, esto, con la finalidad de sumar la figura de “revelación y difusión de información clasificada por ley”.

«Estos proyectos de los congresistas Montalvo y Quiroz violan lo prescrito en la Convención Americana de Derechos Humanos y se suman a la lista de amenazas legislativas planteadas por congresistas de distinto signo político que subsisten para debate», señaló el gremio periodístico.

Por último, la ANP señaló que más de 150 periodistas han sido llevados a tribunales en todo el territorio nacional en los últimos cinco años.

95 años: La ANP tiene un lugar propio y único en la historia del periodismo peruano

Instituciones gremiales como la Asociación Nacional de Periodistas del Perú, escriben su historia épica todos los días. Estos 95 años, encuentran a la ANP vital, vibrante, vigente y convocante en costa, sierra y selva. La primera organización de periodistas del país ha sabido hacer de su compromiso con el pueblo el norte de su andar gremial. Ese caminar que inició aquel histórico 21 de julio de 1928 y que la convertirían en la gloriosa ANP.

Sus fundadores, entre ellos el Amauta, José Carlos Mariátegui, Luis Alberto Sánchez, Germán Lazarte, Fernando A. Franco, Edgardo Rebagliati y el ilustre tacneño, Federico Barreto, entre otros, supieron sentar sólidos pilares de una institución que nació predestinada a convertirse en la voz de las y los periodistas. Sin discriminaciones de ningún tipo, convencidos de la defensa del derecho a informar y a saber, sin condicionamientos que la conviertan en privilegio de unos pocos. Los fundadores marcaron el camino a seguir.

Desde ese día la ANP sabe y ha hecho suya la responsabilidad con los periodistas y el periodismo, pero también con la institucionalidad y la democracia. Una organización casi centenaria no puede rehuir ni ponerse de costado en circunstancias en las que peligra la democracia, en la que se debilita la institucionalidad del país. Las etapas más difíciles de la vida republicana del Perú han tenido a la ANP como institución baluarte en la defensa de derechos y libertades. Ello a costa, muchas veces de la vida e integridad de quienes fueron dirigentes y afiliados a la matriz histórica del periodismo peruano. Mártires del periodismo que ofrendaron su vida en la búsqueda de la verdad, que utilizaron la pluma para darle voz a los más desvalidos, a los invisibilizados, a los marginados.

¿Qué dirían ahora esos regímenes autoritarios que intentaron silenciarnos? ¿Qué dirían aquellos que en más de una ocasión intentaron avasallar con su autoritarismo, sus tanques, insultos y estigmatización? ¿Qué dirían quiénes pretendieron desvanecer la voz de las y los periodistas en su condición de trabajadores y trabajadoras? Hoy, a todas esas voces, les decimos que la ANP cumple sus 95 años más viva que nunca para defender los derechos de los hombres y mujeres de prensa.

La ANP tiene una vocación genuina de lucha contra la impunidad, batalla por mejores condiciones de vida y trabajo de las y los periodistas, defiende la libertad de expresión por principio, apuesta por la formación como instrumento de movilización y acción, sustenta su hacer en la fraternidad y la solidaridad.

El andar en clave colectiva, sigue siendo el motor de una institución que ha sabido anclar su verbo y su acción en más de un centenar de provincias del país. Reconociendo las diferentes manifestaciones culturales de los pueblos del Perú y a los periodistas locales que relevan los usos y costumbres históricas en cada región. De frontera a frontera, la impronta de la ANP se impone.

El nervio de la ANP se hizo sentir con rotundidad tanto en las décadas del 80 al 2000 en que perdimos más de 60 periodistas; como en la pandemia que nos arrebató a casi 200 colegas. En momentos en los que el Estado esquivaba su responsabilidad, la ANP supo estar ahí.

Este aniversario nos encuentra en circunstancias adversas para la democracia, el periodismo, para las y los periodistas. No solo por la innegable crisis de confianza en el sector, que debe ser enfrentada con amplio espíritu autocrítico, sino además por la envalentonada acción de los enemigos de la libertad de prensa que vienen por nuestros derechos, nuestras libertades, nuestra dignidad. El creciente autoritarismo nos necesita unidos y unidas como trabajadores, trabajadoras del periodismo, consecuentes y coherentes con nuestros principios y valores.

La ANP, en esta fecha aniversaria, entendiendo el periodismo como instrumento de la defensa de los derechos humanos, se solidariza con las familias de los peruanos asesinados en el contexto de protestas y con los más de 180 fotoperiodistas, reporteros, reporteras atacados en Lima y regiones en la cobertura de las movilizaciones. A ellos y ellas les recordamos que este gremio se mantendrá firme en la lucha por sanción, reparación, y condiciones seguras para la cobertura periodística.

El 21 de julio no es una fecha estelar exclusivamente para quienes formamos parte de la ANP. Es una fecha que está inscrita en la historia del periodismo peruano. El nacimiento de la primera organización de periodistas, la primera expresión vigente de la organización colectiva de periodistas, debe ser motivo de júbilo para todos quienes desarrollamos esta noble actividad. Sin mezquindades, reconociendo el sitial que cada institución ha sabido ganarse a pulso a lo largo del tiempo.

La ANP son sus bases, hoy sus 117 filiales. La ANP son sus afiliados y afiliadas que lucen orgullosos y orgullosas el escudo gremial de la ANP reclamando lo que es justo. Por ello es ingente la necesidad de asumir, sin dubitaciones, lo que significa ser parte de esta casa gremial histórica. La ANP presente y futura será tan coherente, fuerte y vigente como lo sean sus afiliados y afiliadas.

Que la vocación de servicio de esta institución, de la ANP, de nuestra querida ANP, esté siempre vigorosa por el bien del periodismo, de las y los periodistas y del Perú.

¡Qué viva la familia ANP!

¡Kausachun ANP ayllu!

¡Jallalla ANP wila masinaka!

¡Noa beneshaman non kaibobo ANP!