El expresidente de Chile, Eduardo Frei, llamó la atención a su país por la próxima puesta en marcha en el Perú del puerto de Chancay, 80 kilómetros al norte de Lima, que será el más grande de América del Sur y permitirá desde el próximo año recibir naves de 18 mil contenedores, a diferencia de su país que no cuenta con terminales de esa envergadura.
Durante un evento público, dijo que el 28 de julio último, a través de un suplemento publicado en el diario El Mercurio con motivo de las Fiestas Patrias en el Perú, supo que el Perú se alista a inaugurar la primera parte de las obras del Megapuerto de Chancay en noviembre de 2024 durante la Cumbre de APEC a llevarse a cabo en Lima.
Criticó que ante la falta de una política portuaria de parte de los sucesivos gobiernos de Santiago, Chile ahora se encuentre en desventaja frente al Perú, que tendrá el mejor puerto de esta parte del continente que se construye con una inversión de mil 135 millones de dólares a través de un consorcio entre la empresa peruana Volcan y la china Cosco Shipping Port.
Precisamente, en el suplemento que menciona el expresidente Frei, un artículo del exembajador del Perú en Chile, Carlos Pareja, indica que el de Chancay es el proyecto de infraestructura portuaria más importante en la región con ingeniería y tecnología de punta, acompañadas de altos estándares de protección ambiental y capacidad para atender carga de países vecinos.
El artículo del embajador Pareja precisa que obras como las del puerto de Chancay que estará totalmente terminado en el 2026, son producto de la estabilidad jurídica de la que goza el Perú, la firme adhesión a la economía social de mercado, la estabilidad fiscal y monetaria y la labor de promoción de las inversiones nacionales y extranjeras.
Añade que incluso Chile podría beneficiarse con el puerto de Chancay, pues su carga podrá llegar con mayor rapidez y menos costo a puertos asiáticos, esto, además, producto de las excelentes relaciones políticas, económicas y comerciales plasmadas en diversos tratados e inversiones en ambos lados de la frontera.
Hace 39 millones de años, en el mar de Ica —ahora desierto—, habitó el animal más pesado de la historia de la Tierra. Ha sido bautizado como “Perucetus colossus” («el coloso cetáceo del Perú»), el cual —se estima— alcanzó unos 20 metros de longitud y cerca de 199 toneladas, más que una ballena azul moderna (130 a 150 toneladas). La Agencia Andina se lo cuenta todo en exclusiva.
Su nombre rinde homenaje al Perú, pues confirma que el registro fósil del territorio peruano es uno de los más ricos del mundo en animales marinos y que, gracias a estos fósiles, la labor de paleontólogos peruanos e internacionales cambia nuestra percepción de la evolución de los seres vivos.
“Este es nuestro regalo de Fiestas Patrias para el Perú, por eso decidimos llamarlo Perucetus colossus”, reveló en exclusiva a la Agencia Andina el investigador peruano Aldo Benites-Palomino, de la Universidad de Zúrich y el Museo de Historia Natural (MHN) de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), al comentar que Argentina tiene su Argentinosaurus y Chile su Chilesausus.
¿Cuál es la importancia de este animal marino?
Desde Suiza, vía telefónica, Benites-Palomino sostuvo que, para los biólogos y paleontólogos, la existencia de esta especie “biológicamente era imposible”. “Es un animal demasiado grande y pesado, que se salta muchas reglas de la biología en general, en lo que a vertebrados se refiere”, sostuvo.
Se sabe que los dinosaurios han sido animales gigantescos, pero el Perucetus colossus es realmente pesado, “algo que no se conocía en la naturaleza, totalmente sorprendente”, remarcó.
“Hemos reconstruido el esqueleto del animal; sin contar músculos u órganos internos, pesa 7 toneladas, casi el triple del peso del esqueleto de una ballena azul —considerado hasta hoy el animal más grande del planeta—”, señaló.
Benites-Palomino dijo que se pensaba que los seres vivos alcanzaron el gigantismo en los océanos –cuando empezó la era de hielo– con la ballena azul, en los últimos 3 millones de años. Ahora, con el descubrimiento, todo cambia y se sabe que el gigantismo se alcanzó, por lo menos, 35 millones de años antes.
“La megafauna marina era grande desde casi su inicio; en el caso de los cetáceos, hace 35 a 38 millones de años ya eran animales gigantescos. Lamentablemente, no hay fósiles del mar profundo o de mar abierto”, apuntó.
Para el paleontólogo peruano Rodolfo Salas-Gismondi, de la Universidad Peruana Cayetano Heredia y el MHN, quien también participó en las excavaciones e investigaciones, este descubrimiento “cambia totalmente nuestra idea de cómo eran los recursos del océano y el potencial que tenían”.
Se reescribirá la historia
¿Pero cómo se llegó a este conocimiento que revolucionará el mundo científico? Era el 2013 cuando el paleontólogo peruano Mario Urbina caminaba por la zona de Samaca (desierto de Ica) en busca de restos de cetáceos primitivos y descubrió las primeras vértebras del Perucetus colossus en rocas de 39 millones de años.
Urbina llevó al lugar a varios científicos para que identifiquen el fósil, pero las peculiares características de su forma y la extrema densidad generaron muchas interpretaciones y algunos hasta pensaron que ni siquiera era hueso.
“Mario [Urbina] descubrió el fósil, pero nadie creía que era un fósil. Nos mostró pedazos de las vértebras, que son durísimas, parecen rocas con muchas láminas adentro. Era imposible pensar que un vertebrado tuviera este tipo de anatomía”, narró Benites-Palomino.
Para el paleontólogo Salas-Gismondi, “este descubrimiento rebasó las expectativas” al calificar de “totalmente extraño y aberrante” al cetáceo primitivo del desierto iqueño.
“Ninguno de nosotros [los científicos que fueron al lugar del hallazgo] estaba en condiciones de decir qué cosa era y hasta dudamos de que se tratara de un hueso”, confesó a la Agencia Andina.
Sin embargo, agregó, Urbina siempre tuvo la certidumbre de que se trataba del fósil de un cetáceo gigante jamás antes visto.
“Eso fue determinante. Pasaron un par de años antes de poder hacer el análisis histológico a una muestra que llevamos para estar seguros de que era hueso y se comprobó que lo era. A partir de allí se empezaron a hacer las excavaciones” durante una década y varias expediciones para la colecta del material, afirmó.
El instinto y olfato no le fallaron a Mario Urbina, pues el tiempo le dio la razón. Ahora se tiene la certeza de que “el coloso cetáceo del Perú” es el animal más pesado de todos los tiempos y la historia deberá reescribirse y nuestro país ocupará un lugar privilegiado en ella.
Salas-Gismondi precisó que el material descubierto consiste en 12 vértebras, cuatro costillas y parte de la pelvis, que fue “definitivo”, porque es muy parecida a la de otros cetáceos.
Se desconoce el paradero del resto del esqueleto, aunque se cree que está dentro del cerro de donde se colectó los primeros fósiles, por lo que las excavaciones continúan.
Un animal de huesos compactos y pesados
El Perucetus colossus fue un cetáceo primitivo del grupo de los Basilosauridae, que habitó las costas del Perú durante el Eoceno medio, hace unos 39 millones de años.
Los basilosaurios fueron el primer grupo de cetáceos totalmente adaptados al medio acuático. Se caracterizaban por tener un cuerpo serpentiforme alargado o al menos eso era lo evidenciado hasta ahora.
Los huesos del Perucetus colossus se encuentran sumamente modificados en relación a aquellos de otros animales debido a que adquirieron una enorme densidad y un volumen descomunal de 350 % mayor que el de otros basilosaurios.
Los huesos de un vertebrado tienen dos regiones principales: la externa, que es dura o cortical, en la que se deposita y da la forma al hueso como tal; y la interna, que es porosa o esponjosa, donde está la médula.
En los animales acuáticos sucede que algunos empiezan a engrosar el hueso cortical para darle un poco más de peso y se puedan hundir en el agua, pero el Perucetus colossus lo llevó al extremo y, además, no tiene hueso esponjoso.
“Es como si cada uno de los huesos de este animal fuese un yunque, un lastre, excepcionalmente pesado. Si se compara con un animal de similar tamaño como la ballena azul moderna, cada hueso pesa cuatro veces más. Es algo que jamás se había visto en la evolución de los seres vivos”, expresó el paleontólogo.
Benites-Palomino, en tanto, sostuvo que el crecimiento de huesos está asociado a adaptaciones muy tempranas a la vida en el agua, pero en el caso del Perucetus “no tenemos idea del porqué creció así y alcanzó un tamaño descomunal”.
“Ambientes costeros con fósiles de ballenas, delfines y tiburones se conocen en todo el mundo, pero esta es la primera vez que uno de estos animales aparece. Qué sucedía en las costas de nuestro país para que un animal crezca tanto”, se preguntó.
¿Cómo se hizo la colecta del espécimen?
Como cada vértebra del Perucetus colossus pesa alrededor de 150 kilogramos, Mario Urbina dirigió decenas de expediciones para recoger una o dos vértebras por vez.
Las primeras vértebras se podían ver en la superficie del desierto y las otras estaban enterradas dentro de un cerro, y se tuvo que retirar con martillos para romper el concreto, “lo cual dificultó muchísimo la colecta”.
Para entender la magnitud del hallazgo, es bueno precisar que la excavación del Perucetus duró más de una década debido a lo masivo del material.
¿De qué se alimentó el cetáceo primitivo?
Durante el Eoceno medio, cuando los mares eran cálidos, la riqueza no estaba en la columna de agua o zona pelágica (aguas abiertas y libres alejadas de la Costa) como ahora, sino en el fondo marino gracias a las altas temperaturas en latitudes bajas y medias, gran cantidad de nutrientes, estratificación del agua y menor circulación de las corrientes oceánicas.
El fondo estaba dominado por organismos fotosintetizadores (pastos marinos y algas), moluscos, peces y sirenios. Las costas del Perú se parecían al mar del Caribe.
Como no se ha descubierto el cráneo ni los dientes del Perucetus no se sabe de qué se alimentaba. No obstante, debido a la densidad de sus huesos se piensa que era un animal costero que vivía cerca del fondo en aguas poco profundas.
Probablemente se alimentaba de animales que viven asociados al fondo, como crustáceos, moluscos o peces. También existe la posibilidad que haya sido herbívoro, aunque en este caso sería el único cetáceo herbívoro conocido.
Se cree que el Perucetus colossus debió ser un animal regordete, de nado muy lento. Las preguntas son múltiples.
“Ahora, es uno de los animales más enigmáticos. Sabemos que es un cetáceo, pero no sabemos qué comía; sabemos que vivía cerca del fondo marino, pero no sabemos cómo era su forma de vida porque nunca se ha encontrado un animal que haya aumentado su masa ósea en ese nivel”, refirió Salas-Gismondi.
Un equipo multidisciplinario
En la investigación, que contó con financiamiento europeo, participó un equipo multidisciplinario. Por ejemplo, especialistas para trabajar en la anatomía interna del animal, describir el fósil, reconstrucciones de tamaño, modelo 3D, etcétera.
Así, se crearon modelos en tres dimensiones de cada uno de los huesos con un escáner láser, con el fin de poder evaluar el tamaño real del espécimen, peso y capacidad de nado.
Con esta información y una serie de regresiones computacionales (análisis estadísticos), el equipo estima un peso en vivo del Perucetus colossus con una mínima de 86 toneladas y un máximo de 340, en promedio unas 199 toneladas.
Participaron los especialistas Giovanni Bianucci, Marco Merella y Alberto Collareta (Departamento de Ciencias de la Tierra, Universidad de Pisa, Italia); Olivier Lambert (Instituto Real de Ciencias Naturales de Bélgica), Giulia Bosio y Elisa Malinverno (Universidad de Milán-Bicocca, Italia), Claudio Di Celma y Pietro Pierantoni (Universidad de Camerino, Italia).
Además, Rebecca Bennion (Universidad de Liege, Bélgica); Klaas Post (Museo de Historia Natural de Rotterdam, Países Bajos); Christian de Muizon (Museo de Historia Natural de París, Francia); Igor Villa (Universidad de Berna, Suiza) y Eli Amson (Museo Estatal de Historia Natural de Stuttgart, Stuttgart, Alemania).
También los paleontólogos peruanos Mario Urbina (MHN), Rodolfo Salas-Gismondi (Universidad Peruana Cayetano Heredia y MHN) y Aldo Benites-Palomino (Universidad de Zúrich y MHN).
La investigación ha sido publicada hoy en Nature, la revista científica más prestigiosa del mundo, por un equipo internacional de paleontólogos.
En tanto, los restos del cetáceo primitivo, que fueron preparados y conservados por el técnico Walter Aguirre, serán los protagonistas de la exposición paleontológica “Perecetus colossus: el animal más pesado de la historia de la Tierra”.
La inauguración está prevista para hoy, a las 11:00 horas, en el Museo de Historia Natural (Av. Arenales 1256, Jesús María), y contará con la presencia de la rectora de la UNMSM, Jerí Ramón; y de los especialistas Mario Urbina y Rodolfo Salas-Gismondi.
El cazador de tesoros
Por más de 25 años, el investigador Mario Urbina ha recorrido el desierto entre Ica y Arequipa, en busca de fósiles que documenten la historia del antiguo mar peruano.
Entre sus hallazgos más relevantes se incluye el único cetáceo con patas descubierto en Sudamérica (Peregocetus pacificus); la ballena con dientes (Mystacodon selenensis) y decenas de fósiles de cetáceos, cocodrilos, perezosos, focas, pingüinos. Todos se encuentran en la colección del Departamento de Paleontología de Vertebrados del MHN. Un asombroso mundo a su alcance.
Por este crimen, solo superado por los casos de robo agravado, hay 10.742 personas recluidas en el país, lo cual representa el 11,78% de la población penitenciaria. Además, 2.693 reos purgan penas por actos contra el pudor de menores de 14 años.
En las cárceles peruanas hay 10.742 presos por el delito de violación sexual de un menor de edad, los cuales representan el 11,78% del total de la población penitenciaria. Además, se trata del segundo delito con mayor prevalencia entre los internos, solo por debajo del robo agravado, según el Instituto Nacional Penitenciario (INPE).
De acuerdo con el Código Penal, si la víctima tiene menos de 14 años, la sanción es la cadena perpetua. Si bien esta cifra es preocupante, hay otras igual de alarmantes: están encarceladas 4.064 personas (4,46% de la población penal) por violación sexual, y otras 2.693 (2,95%) por cometer actos contra el pudor en menores de 14 años.
También hay 1.062 reos por actos contra el pudor (1,16%), 1.000 por tocamientos, actos de connotación sexual o actos libidinosos en agravio de menores (1,09%), y 792 por violación sexual de persona en estado de inconsciencia o en la imposibilidad de resistir (0,86%).
En total, 20.353 internos (22,3% de la población penitenciaria) se encuentran encarcelados por delitos contra la libertad sexual. Estas cifras incluyen a personas procesadas y sentenciadas.
Al respecto, el exviceministro del Interior Ricardo Valdés mencionó que en el país “hay un nivel de impunidad muy alto”. “La cifra es mucho mayor porque muchos casos no salen a la luz ni se denuncian. Y, lamentablemente, se trata de delitos muchas veces relacionados con el entorno familiar”, agregó.
Frente a esta situación, el INPE asevera que “la población penitenciaria se inclina por la comisión de delitos en los que prima la vulneración y el menoscabo de los derechos de grupos vulnerables de la sociedad [menores de edad y mujeres]”.
El Comercio intentó comunicarse con la institución, pero al cierre de este informe no hubo respuesta.
PROMESAS VACÍAS
En los últimos años, candidatos presidenciales y congresistas de distintas bancadas y orientaciones políticas han propuesto sanciones como la pena de muerte y la castración química contra violadores de menores de edad.
Para Brenda Álvarez, abogada especialista en violencia de género, esto demuestra un gran desconocimiento de la magnitud real del problema. La experta resalta que la mayoría de estos proyectos están enfocados en sanciones más severas, pero no se enfocan en la educación ni prevención, claves para combatir esta problemática.
“Por más drásticas que sean las penas, no necesariamente tienen efectos disuasivos. En el Perú, las penas para casos de violación son muy altas, pero no por eso los índices de violación han descendido”, añadió.
En tanto, el abogado penalista Juan José Quispe, del Instituto de Defensa Legal, opinó que la cadena perpetua debería aplicarse en todos los casos de violación, no solo cuando la víctima es menor de 14 años.
PROBLEMA ESTRUCTURAL
Cuarenta y nueve de las 68 cárceles –el 72% del total– están hacinadas, es decir, albergan a por lo menos 20% más reos que los que su capacidad permite. Además, en 10 penales la situación es crítica: la sobrepoblación es superior a 300%, el cuádruple o más de lo que debería haber.
Actualmente, la población penitenciaria la conforman 91.187 personas. De estas, 34.651 –el 38%, casi cuatro de cada 10– cumplen prisión efectiva sin haber sido sentenciadas.
La abogada penalista Romy Chang, directora de la Maestría en Derecho Penal de la PUCP, considera que esto se debe principalmente a “un uso excesivo de la prisión preventiva”.
“En muchos casos, el plazo de prisión preventiva vence y la fiscalía no llega a presentar su caso. Los plazos de prisión preventiva no deberían ser tan largos. Para algunos delitos, esta puede llegar hasta a cuatro años”, cuestiona la abogada.
Percy Castillo, adjunto para los Derechos Humanos de la Defensoría del Pueblo, coincide en ese punto y explica dos factores adicionales: las penas son excesivamente largas y se aplican pocos beneficios penitenciarios.
“Con estos tres elementos, la gente que entra a la cárcel prácticamente ya no puede salir. Además, desde hace más de 10 años que en el Perú no se construyen nuevos penales”, añade Castillo.
La ministra de relaciones exteriores de Perú, Ana Cecilia Gervasi, viajó a Santiago con el fin de asistir a la ceremonia de traspaso de la presidencia pro tempore de Chile a Perú. Esta ceremonia se da luego de conflictos que se generaron con el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), quien se había rehusado a cederla al Gobierno de Dina Boluarte.
El pasado 28 de junio, el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alberto van Klaveren, asumió la presidencia pro tempore con la promesa de transferirla el 1 de agosto y cumplió con su compromiso al entregarla tal como se había acordado.
«Hoy, la canciller Gervasi recibió de manos de su homólogo chileno, el canciller Alberto van Klaveren, la presidencia pro tempore de la Alianza para el Pacífico en una ceremonia realizada en Santiago de Chile en presencia de altas autoridades de los cuatro países miembros», escribieron en la cuenta oficial de Twitter de Cancillería Peruana.
La delegación peruana logró dos nuevas medallas de oro en el Sudamericano de Atletismo que se disputa en Sao Paulo (Brasil), informó el Instituto Peruano del Deporte (IPD).
Una de las preseas doradas fue conseguida por la deportista nacional Mary Luz Andía en la Marcha Atlética 20,000 metros, categoría femenina, con una marca de 1 horas 29 minutos 7 segundos, consiguiendo su clasificación al Mundial de Budapest (Hungría).
Asimismo, el atleta Luis Henry Campos alcanzó la medalla de oro en la categoría masculina de la Marcha Atlética 20,000 metros, con una marca de 1 hora 21 minutos 25 segundos, logrando la clasificación al Mundial de Budapest.
La ciudad brasileña de Sao Paulo es la sede del Campeonato Sudamericano de Atletismo 2023, y es la quinta vez que la competencia regional se lleva a cabo en Brasil, con la participación de 393 atletas de 12 países.
El Ministerio de Economía y Finanzas de Perú anunció que creará una zona económica especial en el eje Chancay-Ancón-Callao.
La intención del gobierno es incentivar la inversión privada e impulsar la competitividad de Perú.
Durante el XIV Foro Internacional de Economía Quo Vadis Perú 2023, organizado por la Cámara de Comercio de Lima (CCL), el titular de esa cartera, Alex Contreras, destacó que el país será el centro portuario de América del Sur cuando inicie la operación la terminal marítima de Chancay.
El nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez se sumará a los esfuerzos de recuperación del posicionamiento en la región, abundó.
El ministro enfatizó que el objetivo es impulsar la inversión, orientada al comercio exterior, porque el mercado interno es limitado.
Aseguró a la agencia de noticias Andina que las exportaciones peruanas tienen en el mercado externo la posibilidad de absorber mayores compras.
“Por eso siempre la mirada al exterior es fundamental, porque vender afuera también eleva los estándares locales. Entonces, esta es una apuesta que queremos hacer en el muy corto plazo, invertir en este eje para exportar más”, sostuvo.
Puerto de Chancay y parques industriales
El nuevo Terminal Portuario Multipropósito de Chancay es un proyecto de inversión privada.
Se ubica en el distrito del mismo nombre (provincia de Huaral), a 80 kilómetros de Lima Metropolitana,
Sus accionistas son la empresa de capitales chinos Cosco Shipping Ports Limited (CSPL) y la peruana Volcan Compañía Minera.
Empezaría a operar desde el cuarto trimestre del 2024.
Apuestan a que sea un punto marítimo clave para el comercio entre Sudamérica y Asia, principalmente China (puerto de Shanghái).
Desde abril del 2011 se desarrolla el proyecto de diseño y construcción del puerto de Chancay, cuya inversión total superaría los 3 mil 400 millones de dólares.
Tan sólo mil 315 millones se invertirán en la primera etapa.