Una mesa de trabajo sobre obras clave, pero sin los alcaldes directamente afectados. Así resume el nuevo episodio de descoordinación política y desprecio institucional que se vive en el Gobierno Regional de Lima, luego de que la gobernadora Rosa Gloria Vásquez Cuadrado convocara a una reunión de seguimiento sobre importantes proyectos viales, excluyendo a varios alcaldes distritales de Huarochirí, actores centrales en el corredor vial alimentador N.° 27.
El hecho no pasó desapercibido. Mediante el Oficio N.° 2013-2024-2025-GBU/CR, fechado el 30 de enero de 2026, el congresista Guido Bellido Ugarte envió una carta directa y políticamente incómoda a la gobernadora regional, exigiendo la inclusión inmediata de los alcaldes omitidos en la convocatoria a la mesa de trabajo del 03 de febrero de 2026 en Huacho, donde se abordarán los proyectos de las rutas departamentales LM-116, LM-117 y LM-118.
Una exclusión que no es casual, es política
Bellido deja claro que no se trata de un simple error administrativo. Según el documento, tras revisar el padrón de autoridades invitadas, se detectó la omisión de diversos alcaldes distritales de la provincia de Huarochirí, pese a que:
- Son actores fundamentales del proceso.
- Participaron en reuniones previas de coordinación.
- Forman parte directa del impacto territorial de los proyectos viales.
Es decir, se habla de carreteras sin invitar a quienes gobiernan los territorios por donde pasan esas carreteras. Una práctica que, más que torpeza, parece una forma de ninguneo político.
Los alcaldes excluidos:
El congresista solicita formalmente la inclusión de los siguientes burgomaestres, inexplicablemente dejados fuera por el despacho de Rosa Vásquez:
- Eduardo Quintano Huamán, alcalde de Lahuaytambo.
- Jorge Vidal Obispo Huapaya, alcalde de Santo Domingo de los Olleros.
- Óscar Eladio Alvarado Campuzano, alcalde de Huampana.
- Brayan Alonso Bullon Ruiz, alcalde de Ricardo Palma.
- Mario Lacuta Alanoca, alcalde de San Damián.
- Eber Lenin Joaquín Moreno, presidente del Comité de Desarrollo Sostenible de Huarochirí.
La lista es contundente: cinco alcaldes y un representante clave del desarrollo provincial, todos fuera de una mesa donde se decide el futuro vial de su propia provincia.
Democracia de papel, exclusión en la práctica
En su oficio, Bellido recuerda algo elemental pero que parece olvidado en el Gobierno Regional:
“El éxito de los proyectos de infraestructura depende directamente de un enfoque participativo y democrático.”
Sin embargo, la gestión de Rosa Vásquez parece optar por una versión recortada de la democracia: reuniones sin los directamente afectados, decisiones sin los alcaldes, obras sin territorio.
La pregunta es inevitable:
¿Qué se pretende cocinar en estas mesas de trabajo si se deja fuera a quienes conocen la realidad local?
¿Se trata de eficiencia técnica o de control político?
Huarochirí: provincia invitada solo para la foto
Este episodio vuelve a colocar a Huarochirí en el papel incómodo de provincia útil para discursos, pero incómoda para decisiones reales. Se habla de articulación, pero se practica la exclusión. Se predica participación, pero se convoca a puertas cerradas.
La carta de Bellido no solo es un reclamo administrativo. Es un jalón de orejas político que deja en evidencia una gestión regional que, una vez más, parece preferir manejar obras desde el escritorio y no desde el territorio.
El mensaje es claro
Si la gobernadora Rosa Vásquez insiste en armar mesas de trabajo sin los alcaldes de Huarochirí, el mensaje que envía es demoledor:
las decisiones se toman sin la provincia, no con la provincia.
Y eso, en cualquier democracia que se respete, no es gestión: es imposición.






