José Caico: El consejero que blindó a Rosa Vásquez mientras la salud en Cañete se cae a pedazos

Otro de los consejeros regionales que habría salido a blindar políticamente a la gobernadora regional sentenciada, Rosa Vásquez, es José Caico Fernández, representante de la provincia de Cañete. Su defensa cerrada ha despertado serios cuestionamientos, sobre todo porque no existirían argumentos técnicos ni políticos que expliquen su respaldo “a capa y espada” a una autoridad duramente cuestionada.

Según información proveniente de fuentes consideradas fidedignas, la verdadera razón de este blindaje estaría en el manejo del sector Salud en la provincia de Cañete, el cual de manera irregular estaría siendo controlado por la esposa del propio José Caico Fernández. El hecho resulta aún más grave si se considera que el consejero preside nada menos que la Comisión de Salud del Consejo Regional de Lima Provincias, configurándose un presunto y escandaloso conflicto de intereses.

La figura de José Caico no es ajena a la polémica. El consejero registra antecedentes públicos por haber sido intervenido en presunto estado de ebriedad, para luego darse a la fuga, motivo por el cual fue declarado reo contumaz. Pese a ello, hoy tiene en sus manos la responsabilidad de fiscalizar un sector tan sensible como la salud, mientras la población sufre las consecuencias de su inacción.

Los resultados están a la vista: puestos de salud en condiciones inhabitables, servicios colapsados y un Hospital Regional de Huacho que habría sido convertido en un establecimiento ineficiente, incapaz de responder a las necesidades mínimas de la población. Esta situación mantiene a los ciudadanos de Cañete y de toda la región Lima Provincias en una alarmante precariedad sanitaria.

Fuentes cercanas señalan que esta falta total de fiscalización tendría un trasfondo netamente político. José Caico Fernández buscaría postular nuevamente en las próximas elecciones, presuntamente bajo el paraguas del partido Alianza para el Progreso (APP), el mismo al que pertenece Rosa Vásquez, lo que explicaría su silencio cómplice y su nula acción fiscalizadora.

Además, se ha difundido un discurso desde su entorno que intenta desacreditar las protestas ciudadanas que exigen la salida de Rosa Vásquez, afirmando que estas marchas estarían financiadas con intereses ocultos. La pregunta es inevitable: ¿a qué le teme José Caico? ¿A perder el poder político que habría acumulado durante esta gestión?

De confirmarse las denuncias, José Caico Fernández y Rosa Vásquez serían responsables políticos directos del colapso del sistema de salud regional. Mientras se repite el argumento de que “no hay presupuesto”, la población se pregunta si los recursos estarían siendo desviados a otros fines ajenos al bienestar ciudadano.

Finalmente, información en poder de este medio señala que la esposa del consejero Caico estaría “haciendo y deshaciendo” en el sector Salud de Cañete. Asimismo, se anunciaría la pronta revelación de presuntos actos proselitistas en favor de Ramón Aldave, que incluirían la entrega de dádivas utilizando recursos del propio Gobierno Regional de Lima, hechos que, de comprobarse, configurarían graves delitos.

Consejo Regional de Lima no suspendió ni  inhabilitó a sentenciada gobernadora Rosa Vásquez y le permite seguir en el cargo

El Consejo Regional de Lima ha optado por la inacción frente a un hecho gravísimo: Rosa Vásquez Cuadrado, gobernadora regional en funciones, cuenta con una sentencia condenatoria vigente de nueve años por peculado doloso, y aun así continúa ejerciendo el poder sin restricción alguna.

Lejos de asumir su rol fiscalizador y político, el Consejo Regional decidió no suspender ni inhabilitar a la autoridad condenada, escudándose en supuestas limitaciones de competencia y trasladando la responsabilidad al Jurado Nacional de Elecciones (JNE).

La decisión no solo resulta cuestionable, sino que evidencia una conducta evasiva. En lugar de actuar con firmeza ante una sentencia judicial, los consejeros regionales optaron por solicitar “opiniones legales” al JNE y al Juzgado de Ate, prolongando una situación que socava la legalidad y normaliza la impunidad. La gobernabilidad regional queda así atrapada en un limbo administrativo que beneficia exclusivamente a la autoridad condenada.

Más preocupante aún es que durante la sesión se intentó instalar la narrativa de que la sentencia habría sido suspendida por el Poder Judicial. Esta versión es falsa. La condena no ha sido suspendida, se encuentra plenamente vigente y produce efectos legales. Por tanto, no existe vacío jurídico alguno que justifique la pasividad del Consejo. El único vacío evidente es el de voluntad política.

Han pasado más de dos meses desde que se dictó la sentencia y, pese a ello, Rosa Vásquez Cuadrado continúa gobernando, firmando documentos, tomando decisiones y administrando recursos públicos. Este escenario no solo representa una afrenta al principio de moralidad pública, sino que envía un mensaje devastador a la ciudadanía: en la práctica, una condena judicial no impide seguir ejerciendo el poder.

El Consejo Regional, al rehuir su responsabilidad, renuncia a su función de control y se convierte en un actor pasivo frente a una crisis ética e institucional. Mientras tanto, el Jurado Nacional de Elecciones es colocado como última instancia de resolución, en un contexto donde la demora favorece el desgaste de la legalidad y consolida la percepción de que el sistema protege a quienes detentan el poder.

Este caso ya no es solo un problema legal. Es una crisis política, una crisis moral y una muestra alarmante de cómo las instituciones pueden fallar cuando se trata de hacer cumplir la ley a una autoridad electa. La pregunta ya no es si corresponde la inhabilitación, sino cuántas veces más el Estado permitirá que una sentencia sea ignorada sin consecuencias.

La ciudadanía espera una respuesta clara, inmediata y contundente. Cada día de silencio y dilación no es neutral: es una forma de complicidad.

Rosa Vásquez deja fuera a alcaldes de Huarochirí y provoca dura reacción del congresista Guido Bellido

Una mesa de trabajo sobre obras clave, pero sin los alcaldes directamente afectados. Así resume el nuevo episodio de descoordinación política y desprecio institucional que se vive en el Gobierno Regional de Lima, luego de que la gobernadora Rosa Gloria Vásquez Cuadrado convocara a una reunión de seguimiento sobre importantes proyectos viales, excluyendo a varios alcaldes distritales de Huarochirí, actores centrales en el corredor vial alimentador N.° 27.

El hecho no pasó desapercibido. Mediante el Oficio N.° 2013-2024-2025-GBU/CR, fechado el 30 de enero de 2026, el congresista Guido Bellido Ugarte envió una carta directa y políticamente incómoda a la gobernadora regional, exigiendo la inclusión inmediata de los alcaldes omitidos en la convocatoria a la mesa de trabajo del 03 de febrero de 2026 en Huacho, donde se abordarán los proyectos de las rutas departamentales LM-116, LM-117 y LM-118.

Una exclusión que no es casual, es política

Bellido deja claro que no se trata de un simple error administrativo. Según el documento, tras revisar el padrón de autoridades invitadas, se detectó la omisión de diversos alcaldes distritales de la provincia de Huarochirí, pese a que:

  • Son actores fundamentales del proceso.
  • Participaron en reuniones previas de coordinación.
  • Forman parte directa del impacto territorial de los proyectos viales.

Es decir, se habla de carreteras sin invitar a quienes gobiernan los territorios por donde pasan esas carreteras. Una práctica que, más que torpeza, parece una forma de ninguneo político.

Los alcaldes excluidos:

El congresista solicita formalmente la inclusión de los siguientes burgomaestres, inexplicablemente dejados fuera por el despacho de Rosa Vásquez:

  • Eduardo Quintano Huamán, alcalde de Lahuaytambo.
  • Jorge Vidal Obispo Huapaya, alcalde de Santo Domingo de los Olleros.
  • Óscar Eladio Alvarado Campuzano, alcalde de Huampana.
  • Brayan Alonso Bullon Ruiz, alcalde de Ricardo Palma.
  • Mario Lacuta Alanoca, alcalde de San Damián.
  • Eber Lenin Joaquín Moreno, presidente del Comité de Desarrollo Sostenible de Huarochirí.

La lista es contundente: cinco alcaldes y un representante clave del desarrollo provincial, todos fuera de una mesa donde se decide el futuro vial de su propia provincia.

Democracia de papel, exclusión en la práctica

En su oficio, Bellido recuerda algo elemental pero que parece olvidado en el Gobierno Regional:

“El éxito de los proyectos de infraestructura depende directamente de un enfoque participativo y democrático.”

Sin embargo, la gestión de Rosa Vásquez parece optar por una versión recortada de la democracia: reuniones sin los directamente afectados, decisiones sin los alcaldes, obras sin territorio.

La pregunta es inevitable:

👉 ¿Qué se pretende cocinar en estas mesas de trabajo si se deja fuera a quienes conocen la realidad local?

👉 ¿Se trata de eficiencia técnica o de control político?

Huarochirí: provincia invitada solo para la foto

Este episodio vuelve a colocar a Huarochirí en el papel incómodo de provincia útil para discursos, pero incómoda para decisiones reales. Se habla de articulación, pero se practica la exclusión. Se predica participación, pero se convoca a puertas cerradas.

La carta de Bellido no solo es un reclamo administrativo. Es un jalón de orejas político que deja en evidencia una gestión regional que, una vez más, parece preferir manejar obras desde el escritorio y no desde el territorio.

El mensaje es claro

Si la gobernadora Rosa Vásquez insiste en armar mesas de trabajo sin los alcaldes de Huarochirí, el mensaje que envía es demoledor:

las decisiones se toman sin la provincia, no con la provincia.

Y eso, en cualquier democracia que se respete, no es gestión: es imposición.

Nuevo juicio por corrupción a gobernadora de Lima: fiscal pide 18 años de cárcel para Rosa Vásquez

El Segundo Juzgado de Investigación Preparatoria -Sede La Molina- aprobó el inicio de un nuevo juicio por corrupción contra Rosa Vásquez Cuadrado, actual gobernadora regional de Lima Provincias, ya condenada en primera instancia por otro caso.

“Peculado doloso, malversación y colusión agravada”, son los cargos que debe enfrentar la aún funcionaria. Esta vez, tiene cinco coacusados y cinco presuntos cómplices.

Pago irregular

Al igual que con los actos que le han valido una condena de nueve años (aún en apelación), los hechos delictivos se habrían cometido en el periodo 2012-2014, cuando Vásquez era alcaldesa de Huarochirí.

Esta vez no se trata de un centro de convenciones, sino del Mercado Municipal de Matucana-Huarochirí, ejecutado bajo la modalidad de administración directa.

Entre los hallazgos de la Fiscalía Anticorrupción, figuran la compra de 1,096 metros cuadrados de cerámicas, de los cuales solo se han encontrado 472 m2.

También se acusa un desvío de pagos que no correspondían a la construcción del mercado, sino al centro cívico de Matucana. Esto incluye una sobrevalorización de la obra, con un perjuicio de 712,813 soles.

Como si fuera poco, hay dos resoluciones diferentes con la misma fecha, y el mismo numero, pero con montos de pago diferentes.

JNE programa audiencia de vacancia contra Rosa Vásquez en medio de cuestionamientos y presión ciudadana

El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) fijó para el 09 de febrero de 2026 la audiencia pública en la que se evaluará la solicitud de vacancia contra la gobernadora regional de Lima, Rosa Vásquez Cuadrado, una decisión que llega en un contexto marcado por la desconfianza ciudadana y fuertes cuestionamientos a la gestión regional.

Durante la audiencia se escucharán los argumentos a favor y en contra del pedido de vacancia; sin embargo, la expectativa no solo gira en torno al resultado, sino también a si el máximo ente electoral actuará con firmeza e independencia, priorizando el interés público por encima de cualquier cálculo político.

En la región Lima, el caso ha reavivado el malestar ciudadano y la exigencia de autoridades íntegras, capaces de responder a las necesidades urgentes de la población. La audiencia del 09 de febrero no solo definirá el futuro político de Rosa Vásquez Cuadrado, sino que pondrá nuevamente a prueba la credibilidad del JNE y su real compromiso con la lucha contra la corrupción.

¿Justicia o complicidad? El manto de impunidad que protege a Rosa Vásquez y Santiago Cano

La pregunta que recorre las calles de nuestra región es un grito desesperado por justicia: ¿Por qué la Fiscalía y el Poder Judicial parecen avanzar a paso de tortuga cuando se trata de Rosa Vásquez y Santiago Cano? Mientras otros casos se resuelven con una celeridad envidiable, los expedientes de estas autoridades duermen el «sueño de los justos». ¿Es ineficiencia o estamos ante una red de nexos y arreglos bajo la mesa?

La Sombra de los «Intocables» y el Factor Ramón Aldave

Los rumores son cada vez más fuertes. Se especula que las investigaciones por presunta corrupción no avanzan debido a vínculos directos dentro del sistema judicial. En el ojo de la tormenta aparece Ramón Aldave, señalado como el presunto operador en la sombra. Se dice que el caso de «Los Intocables» podría alcanzar no solo a consejeros regionales, sino a la propia gobernadora Rosa Vásquez y a su esposo.

Vásquez, a quien muchos comparan con el estilo político de César Acuña, enfrenta hoy cuestionamientos por el financiamiento de la campaña al Congreso de su esposo. ¿De dónde sale el dinero? La falta de respuesta de la pareja solo alimenta las sospechas de una gestión que parece haber aprendido las peores mañas de la política tradicional.

Santiago Cano: ¿Alcalde o Intocable?

Por otro lado, el alcalde provincial Santiago Cano se jactaría en reuniones privadas de ser «inmune» a la justicia. Allegados a su círculo íntimo sugieren que su modus operandi sería idéntico al de Aldave. Con antecedentes como la cuestionada venta de terrenos en Hornillos durante su primera gestión y sus presuntos nexos en el caso «Los Emperadores del Norte Chico», la pregunta es inevitable: ¿Quién sostiene a Cano? ¿Es respeto institucional o un temor fundado hacia los contactos que el alcalde ostenta en el mundo de lo ajeno?

Un Poder Judicial bajo sospecha

La Contraloría ha emitido informes, existen evidencias y casos documentados, pero la acción fiscal sigue dilatándose. Incluso, la reciente sentencia contra Rosa Vásquez ha sido interpretada por analistas como un «salvavidas» legal para permitirle mantenerse en el cargo, dejando la pelota en la cancha de un Consejo Regional que, según fuentes internas, ya habría sido «alineado» por la pareja regional.

¿Hay arreglos bajo la mesa? ¿Cuánto cuesta el silencio de quienes deben impartir justicia?

Estamos recibiendo información relevante sobre fiscales y jueces que estarían involucrados en estas demoras estratégicas. En los próximos días, revelaremos las pruebas de estos presuntos pactos que mantienen a la región secuestrada por la impunidad.