Momentos de tensión se registraron en la puerta de acceso del Hospital de Huaral, tras la llegada del nuevo director, Carlos Guillermo Sánchez Castillo, y personal del Gobierno Regional de Lima Provincias (GORE), quienes —según denunciaron trabajadores del establecimiento— habrían intentado imponer decisiones mediante amenazas y actitudes prepotentes.
Ante esta situación, no se permitió el ingreso del nuevo director ejecutivo, generándose un fuerte malestar entre el personal de salud, que rechaza que la conducción del hospital sea utilizada como un botín político, en medio de la grave crisis que atraviesa el nosocomio.
El Hospital de Huaral enfrenta desabastecimiento de medicamentos, déficit de especialistas y falta de equipamiento, problemas que, de acuerdo con los médicos y trabajadores, requieren liderazgo técnico, capacidad de gestión y compromiso con la comunidad, y no imposiciones desde el poder regional.
La población y el personal médico exigen respeto a la institucionalidad y que las decisiones sobre la dirección del hospital se adopten priorizando la salud pública y no intereses políticos.