Hospital de Huaral informa estado de salud de adulto mayor que fue empujado por personal de Fiscalización

Un adulto mayor identificado como José Antonio Vásquez Soto (61) sufrió golpe en varias partes del cuerpo tras ser empujado durante una intervención en la avenida Cahuas, en la ciudad de Huaral, en un hecho que ha generado preocupación entre los vecinos.

De acuerdo con testigos, la víctima intentaba colocar un banner con escalera en mano, cuando fue intervenido por un fiscalizador municipal. En medio de la intervención, el trabajador habría sido empujado, lo que provocó su caída a nivel de piso y la pérdida del conocimiento.

Tras el incidente, personal de Serenazgo acudió rápidamente para auxiliar al adulto mayor, trasladándolo de emergencia al Hospital de Huaral, donde ingresó al servicio de Emergencia el miercoles 25 de marzo al promediar las 12:26 horas, siendo atendido por un equipo médico especializado.

Mediante un comunicado oficial, el Hospital de Huaral informó que el paciente recibió atención integral, realizándose exámenes de laboratorio, rayos X (muñeca, codo, hombro y columna cervical) y tomografías de columna cervical, cerebro, tórax y pulmones. Los resultados descartaron fracturas u otras lesiones de gravedad, confirmándose que el paciente presenta golpes producto de la caída. Actualmente, se encuentra fuera de peligro, hospitalizado en el área de cirugía, donde recibe tratamiento para el manejo del dolor, con seguimiento de las especialidades de Cirugía y Traumatología.

Por su parte, la Municipalidad Provincial de Huaral, a través de la Gerencia de Fiscalización y Control, expresó en un comunicado su más enérgico rechazo al accionar del fiscalizador involucrado, calificando el hecho como inaceptable. Asimismo, informó que se ha dispuesto su separación definitiva y reafirmó su compromiso con la protección de los derechos ciudadanos, anunciando el fortalecimiento de los mecanismos de supervisión y control.

Este hecho también pone en evidencia la importancia de cumplir con las medidas de seguridad en trabajos en altura. Especialistas recuerdan que para este tipo de labores es indispensable el uso de implementos de protección personal como arnés de seguridad, casco, líneas de vida y calzado antideslizante, a fin de prevenir accidentes y salvaguardar la integridad física.

Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer lo ocurrido y determinar las responsabilidades correspondientes.

Gore antepone intereses mezquinos al imponer director foráneo en hospital de Huaral

Por Dante Pacheco

Trabajadores del hospital de Huaral, sindicatos, Cuerpo Médico rechazaron la presencia del nuevo director acusando de arbitrariedad a la gobernadora regional, a quien no le importó que se le haya pedido que el reemplazo de Juan Diaz fuese un profesional idóneo y elegido dentro de los que ejercen en el hospital huaralino.

Apostados en las afueras del hospital, los trabajadores administrativos, enfermeros, médicos, entre otros impidieron el ingreso del Dr. Carlos Sánchez quien llegó acompañado por funcionarios de la DIRESA y de Recursos Humanos para que se haga cargo de la perspectiva dirección. El rechazo fue contundente exigiendo que la gobernadora respete el pedido del personal y que para solucionar el problema se instalase una mesa de diálogo, lo que al final no se pudo, razón por lo que los protestantes se mantuvieron firmes y no permitieron la imposición caprichosa que se pretendía.

Como se conoce, los trabajadores realizaron un plantón un día antes, donde planteaban que no se designase a dedo al nuevo director, pero resulta que esa misma tarde, mediante una Resolución se nombró al médico Carlos Sánchez, desoyendo el pedido de médicos y trabajadores en general. El personal argumentaba que, con la gestión del último director, obedeciendo a intereses políticos, el hospital huaralino entró en un periodo de debacle extrema, llegando al más completo abandono en atención médica, falta de medicamentes, equipos malogrados, médicos y tecnólogos especialistas que no cubrían las expectativas y ausencia de los mismos, además de un manejo irregular de los presupuestos, compras sobrevaloradas. La situación caótica se atribuye también a que los responsables de las áreas económicas, logística, etc. Han estado en manos de profesionales foráneos que al igual que el director solo obedecían a intereses particulares de Rosa Vásquez y su entorno cercano encabezados por su esposo Ramón Aldave.

La imposición evidencia que a la gobernadora y a la buena vecindad no le interesa el hospital de Huaral ni mucho menos la salud de la población, que antepone sus intereses a los de los pacientes y es probable que ella misma este tras el terreno de DONOSO, el mismo que se encuentra en litigio, a sabiendas de que como esta judicializado nunca se podría construir allí el hospital Regional, su mente nefasta elucubra cosas para hacerle daño a los huaralinos y por eso es que pretende imponer al nuevo Director que luego de salir de la dirección del hospital de Huarochirí, recaló en Huacho desde donde nos lo envía Rosa Vásquez con el propósito que sea igual a Diaz Amado, que se convierta en un títere y que diga si a todo lo que le diga la Gobernadora y su personal de confianza, también foráneos pero que dominan el nosocomio huaralino. Al cierre del presente comentario personal del Ministerio Público también intentaba forzar el ingreso del nuevo director y lo consiguieron para desgracia de Huaral.

Impiden ingreso de nuevo director y personal del Gobierno Regional de Lima a hospital de Huaral

Momentos de tensión se registraron en la puerta de acceso del Hospital de Huaral, tras la llegada del nuevo director, Carlos Guillermo Sánchez Castillo, y personal del Gobierno Regional de Lima Provincias (GORE), quienes —según denunciaron trabajadores del establecimiento— habrían intentado imponer decisiones mediante amenazas y actitudes prepotentes.

Ante esta situación, no se permitió el ingreso del nuevo director ejecutivo, generándose un fuerte malestar entre el personal de salud, que rechaza que la conducción del hospital sea utilizada como un botín político, en medio de la grave crisis que atraviesa el nosocomio.

El Hospital de Huaral enfrenta desabastecimiento de medicamentos, déficit de especialistas y falta de equipamiento, problemas que, de acuerdo con los médicos y trabajadores, requieren liderazgo técnico, capacidad de gestión y compromiso con la comunidad, y no imposiciones desde el poder regional.

La población y el personal médico exigen respeto a la institucionalidad y que las decisiones sobre la dirección del hospital se adopten priorizando la salud pública y no intereses políticos.

Gremios del hospital de Huaral rechazan designación de director ejecutivo proveniente de otra provincia

Diversos gremios y organizaciones del sector salud de la provincia de Huaral alzan su voz de protesta frente a la posible designación de un Director Ejecutivo proveniente de otra provincia para dirigir el Hospital de Huaral, una decisión que consideran perjudicial para la institucionalidad y la adecuada gestión del principal nosocomio de la jurisdicción.

A través de un pronunciamiento conjunto, el Cuerpo Médico del Hospital de Huaral, el Cuerpo Médico del Primer Nivel de Atención, el Sindicato de Trabajadores del Sector Salud de la Provincia de Huaral (FENUTSSA), el Sindicato de Enfermeras y los Sindicatos de ex trabajadores CAS COVID-19, expresaron su rechazo unánime a cualquier intento de imposición del Gobierno Regional de Lima ajenas a la realidad local.

Los representantes de estos gremios coincidieron en señalar que el Hospital de Huaral cuenta con profesionales capacitados, con trayectoria y conocimiento directo de la problemática sanitaria, administrativa y asistencial, quienes están en condiciones de asumir la conducción del establecimiento de salud. En ese sentido, advirtieron que designar a un funcionario foráneo significaría desconocer la experiencia acumulada del personal local y repetir prácticas que han generado conflictos y deficiencias en gestiones anteriores.

Asimismo, los gremios recordaron que, desde el inicio de la actual gestión del Gobierno Regional de Lima, se ha evidenciado la designación de funcionarios externos en áreas estratégicas, situación que ha debilitado la gestión interna y afectado el clima laboral en el Hospital «San Juan Bautista» de Huaral y su Establecimientos de Salud.

“El Hospital de Huaral no necesita imposiciones políticas, sino una dirección con conocimiento real del territorio, compromiso con los trabajadores y capacidad de respuesta ante las necesidades de la población”, señalan las organizaciones sindicales.

Finalmente, los gremios de salud de Huaral exhortaron a las autoridades regionales a respetar la institucionalidad del hospital y a considerar la designación de un Director Ejecutivo que pertenezca a la ejecutora 407 del Hospital Huaral y SBS, advirtiendo que de persistir esta intención, no descartan adoptar medidas de lucha en defensa de la salud pública y los derechos de los trabajadores.

Denuncian falta de atención a paciente pediátrico con crisis convulsiva por falta de especialista en el hospital de Huaral

Informaron que un paciente pediátrico permaneció en el área de Traumashock del hospital de Huaral tras sufrir una crisis convulsiva. Sin embargo, la emergencia no cuenta con médico pediatra en el rol de guardia.

Un médico de turno de apellido Torres, habría manifestado que “no es su campo” y que no acudirá a la emergencia, aun cuando se trate de una situación grave y crítica.

La falta de un especialista pediatra en el servicio de emergencia es responsabilidad del director ejecutivo del nosocomio, Juan Díaz Amado, quien deberá responder por la precariedad en la atención y la exposición de vidas en riesgo.

Rosa Vásquez y el hospital de Huaral: el engaño sistemático y el desprecio por una provincia olvidada

Por: Carlos Mesías Zárate

Promete, miente, se exhibe… y luego desaparece. Esa es la secuencia repetitiva con la que Rosa Vásquez Cuadrado ha conducido la región Lima desde hace casi tres años. Y Huaral, una de las provincias más golpeadas por su gestión, vuelve a ser víctima de este patrón vergonzoso: el proyecto del nuevo Hospital de Huaral —una necesidad crítica, impostergable y de carácter vital— ha sido, nuevamente, sepultado por la inoperancia administrativa y el cinismo de una autoridad que ha hecho de la mentira una herramienta de poder.

En lugar de cumplir con los requerimientos básicos exigidos por el Programa Nacional de Inversiones en Salud (PRONIS), como la entrega de un terreno debidamente saneado, Rosa Vásquez ha optado por la simulación: una resolución sin efectos jurídicos, un acto simbólico sin sustancia legal y una fotografía cuidadosamente dirigida a sus medios afines. Nada más. El plazo venció en junio. No hay terreno. No hay expediente. No hay avances. Solo hay desidia, desprecio y una burla institucionalizada.

Resulta insultante que, mientras miles de huaralinos reciben atención en un hospital obsoleto, colapsado y carente de condiciones mínimas, la máxima autoridad regional juegue a las apariencias, recurra al falso protagonismo mediático y se escude en declaraciones vacías para encubrir lo evidente: no tiene voluntad política de cumplir con Huaral. Nunca la tuvo.

Este comportamiento no es casual. La gobernadora ha institucionalizado el incumplimiento. Promete obras que no ejecuta, traslada responsabilidades que le corresponden y se victimiza cuando se le exige rendición de cuentas. Ha perfeccionado la política del simulacro: donde todo parece avanzar, pero nada se concreta.

Pero lo más grave es su capacidad para mentir con total frialdad. Lo hace con cinismo, incluso en temas tan sensibles como la salud pública. Y mientras tanto, ensaya un salto político hacia el Congreso, como si haberle fallado a toda una provincia fuera parte de un currículo electoral aplaudible. La desvergüenza ya no tiene límites.

Huaral ha sido paciente. Ha esperado con esperanza. Ha confiado. Pero el tiempo ha pasado y la realidad es innegable: Rosa Vásquez no ha hecho absolutamente nada por esta provincia. Ni en salud, ni en educación, ni en infraestructura. No hay una sola obra emblemática. No hay legado. Solo hay frustración y abandono. Y, lo más indignante, no hay consecuencias. Eso es lo que ya no tiene perdón.

Esta editorial no es solo una crítica: es un llamado a la memoria colectiva y a la acción cívica. No podemos permitir que la mentira institucionalizada sea premiada con más poder. La ciudadanía merece respeto, no una gobernadora que solo aparece para posar y desaparece cuando hay que responder.

Para colmo, el Gobierno Regional de Lima anuncia ahora que esta semana se anunciarán avances significativos en el hospital de Huacho. Una inversión también necesaria y merecida, sí. Pero el contraste es brutal. La discriminación estructural hacia Huaral queda en evidencia una vez más. Mientras una provincia avanza, otra queda sumida en la postergación sistemática. Y lo peor es que esa discriminación viene desde el mismo corazón del Ejecutivo regional.

Esto, señora Vásquez, no solo es imperdonable. Es inaceptable.