Keiko Fujimori posterga para el 2027 promesa de duplicar pensión 65

La presidenta Keiko Fujimori dijo que las mejoras al programa Pensión 65 llegarán a partir del próximo año. «Por eso ministro, auguramos que a partir del próximo año, porque hoy hemos recibido al país con cifras estadísticas terribles, pero a partir del próximo año vamos a ir viendo mejorías», declaró, dirigiéndose al ministro de Economía y Finanzas. La frase marca un cambio de plazo frente a lo que había prometido un mes antes.

La mandataria pidió que el éxito de la gestión económica se traduzca en un beneficio tanto para quienes ya reciben una pensión como para quienes nunca accedieron al sistema. En ese punto mencionó de forma directa a Pensión 65, el programa que en julio prometió duplicar. Esta vez no dio una fecha, sino una expectativa: «auguramos», dijo, y no «cumpliremos».

La presidenta cerró su intervención con una promesa adicional: una pensión «garantizada», «más justa» y «más humana», con más facilidades de acceso. No precisó plazos ni la fuente de financiamiento para ese ofrecimiento, igual que tampoco lo hizo un mes atrás con la duplicación de Pensión 65.

Keiko Fujimori en su discurso del 28 de julio: «Iniciaremos duplicando el monto de Pensión 65»

El 28 de julio, en su primer Mensaje a la Nación, Fujimori anunció ante el Congreso la duplicación del subsidio. «Iniciaremos duplicando el monto de Pensión 65, de S/350 bimestral a S/700 bimestrales para los adultos mayores en situación de pobreza extrema», dijo esa vez. El verbo «iniciaremos» no vino acompañado de ninguna fecha ni de ninguna mención a una posible limitación presupuestal.

Además indicó que dicha promesa sería el primer paso hacia una pensión universal para los adultos mayores en situación de pobreza. Anunció además el despliegue de brigadas móviles de afiliación en zonas rurales, amazónicas, altoandinas y fronterizas, como parte de la misma estrategia.

La urgencia que el Gobierno no está atendiendo

Para Noelia Bernal, docente de Economía de la Universidad del Pacífico, la demora tiene un costo que no es solo fiscal. Consultada sobre qué tan urgente es el aumento, fue directa: «Si me preguntas para quién es urgente, bueno, para los adultos que son los más avanzados en edad. Porque, digamos, ya les has postergado bastante el recibir una buena prestación.» La frase apunta a un grupo que no tiene margen para esperar hasta el 2027: cada año de espera es, para ellos, un año menos de vida para beneficiarse del aumento.

La economista identificó un segundo grupo urgente, ausente hasta ahora del discurso presidencial: los adultos mayores en pobreza extrema que ni siquiera están inscritos en el programa. «Los que están ubicados en pobreza extrema y que aún no son beneficiarios de Pensión 65, habría que ahí buscarlos», dijo. Mientras el Gobierno posterga el aumento del monto, ese padrón pendiente de identificar tampoco figura entre las prioridades anunciadas por Fujimori ni el 28 de julio ni este 26 de agosto.

Bernal remarcó que la decisión sobre cuándo y cómo aplicar el aumento depende, en última instancia, del Ministerio de Economía y Finanzas. «La decisión final va a venir fundamentalmente del Ministerio de Economía, para que evalúe este nuevo gasto y cómo afecta sus finanzas junto con todos los demás gastos», explicó.

Esa dependencia coincide con lo que dijo la propia presidenta este miércoles, cuando condicionó la mejora al desempeño futuro del titular del MEF, sin ofrecer ninguna fecha concreta ni explicar qué avances fiscales se necesitan para cumplir lo que prometió hace un mes.

Alfredo Thorne, exministro de economía: «Se les ve muy descoordinados»

Alfredo Thorne, exministro de Economía, vinculó la demora en el aumento de Pensión 65 con la herencia fiscal que recibió el Gobierno. «Lo que creo que le está preocupando al Gobierno son las presiones fiscales que han heredado de los gobiernos anteriores», explicó.

El exministro relacionó además la espera hasta el 2027 con cuatro leyes que el Colegio de Economistas envió al Tribunal Constitucional. «Yo me imagino que lo que está tratando de hacer el ministro de Economía es asegurarse que esas leyes sean revocadas por el Tribunal Constitucional, y eso le daría un espacio el próximo año para poder aumentar la Pensión 65», señaló. Para Thorne, el aumento del subsidio debería enmarcarse, además, dentro de una reforma integral de pensiones que el propio MEF ya estaría evaluando a través de una comisión de formalización.

Consultado directamente sobre la falta de una fecha concreta para el anuncio de julio, Thorne no evitó la crítica. «Lo que sí se les ve muy descoordinados en términos de lo que realmente quieren hacer», afirmó. Puso como ejemplo la seguidilla de anuncios sin ejecución: «Un día hablan de reducir los ministerios, otro día hablan de los días feriados, ahora hablan de la Pensión 65, pero en realidad no hay Pensión 65». Para el exministro, al Gobierno le falta «una ruta definida y un cronograma de qué es lo que se va a hacer en cada momento». «Yo creo que eso sí es una crítica válida», zanjó.

Sobre la urgencia del aumento, Thorne la calificó como una demanda justa, aunque advirtió que no puede resolverse de forma aislada. Mencionó que el Ejecutivo tiene sobre la mesa, al mismo tiempo, otras leyes relacionadas a la pensión de docentes, policías y militares. Además del debate sobre el aumento de la pensión de la ONP. «No puede aumentar Pensión 65 sin revocar la ley de pensiones de maestros y la ley de pensiones de los militares, porque si no, va a terminar pagándole a los militares pensiones más altas que a las personas que han contribuido veinte años para su pensión», advirtió.

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