Huaral alcanza su mejor inversión pública en una década: gestión de Fernando Cárdenas supera a Kobayashi y Uribe

𝗟𝗮 𝗽𝗿𝗼𝘃𝗶𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗛𝘂𝗮𝗿𝗮𝗹 𝗿𝗲𝗴𝗶𝘀𝘁𝗿𝗮 𝗲𝗹 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿 𝗱𝗲𝘀𝗲𝗺𝗽𝗲𝗻̃𝗼 𝗲𝗻 𝗶𝗻𝘃𝗲𝗿𝘀𝗶𝗼́𝗻 𝗽𝘂́𝗯𝗹𝗶𝗰𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝘂́𝗹𝘁𝗶𝗺𝗼𝘀 𝗱𝗶𝗲𝘇 𝗮𝗻̃𝗼𝘀, gracias a la gestión liderada por el alcalde provincial Dr. Fernando Cárdenas Sánchez, quien en su tercer año de gobierno ha logrado cifras históricas de ejecución y monto devengado, superando ampliamente a administraciones anteriores.

De acuerdo con los reportes oficiales, la actual gestión municipal muestra un crecimiento sostenido y ascendente en la ejecución de inversión pública: 54.9 % en 2023, 72.2 % en 2024 y 81.1 % en 2025, consolidando a Huaral como una de las provincias con mejor desempeño presupuestal en la región.

En el análisis comparativo, la gestión de Fernando Cárdenas supera los resultados obtenidos por las administraciones de Ana Kobayashi (2016–2018) y Jaime Uribe (2019–2022), tanto en porcentaje de ejecución como en monto total devengado, aun cuando el actual alcalde se encuentra solo en su tercer año de gobierno y entrando a la etapa final de su mandato, con importantes proyectos en proceso de ejecución e inauguración.

Durante el periodo de la exalcaldesa Ana Kobayashi, la inversión pública inició con un 81.9 % en 2015, pero posteriormente registró un descenso progresivo: 74.2 % (2016), 75.6 % (2017) y 42.9 % (2018).

Por su parte, la gestión de Jaime Uribe Ochoa no logró superar el 50 % de ejecución durante sus cuatro últimos años de gobierno, alcanzando 38.0 % (2019), 35.7 % (2020), 32.5 % (2021) y 44.4 % (2022).

𝗠𝗮𝘆𝗼𝗿 𝗺𝗼𝗻𝘁𝗼 𝗱𝗲𝘃𝗲𝗻𝗴𝗮𝗱𝗼 𝗲𝗻 𝗺𝗲𝗻𝗼𝘀 𝘁𝗶𝗲𝗺𝗽𝗼
En cuanto al monto total devengado, los resultados también favorecen a la actual administración:
• 𝗙𝗲𝗿𝗻𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗖𝗮́𝗿𝗱𝗲𝗻𝗮𝘀: S/ 260’570,793 en solo 3 años de gestión
• 𝗝𝗮𝗶𝗺𝗲 𝗨𝗿𝗶𝗯𝗲: S/ 249’886,950 en 4 años de gobierno
• 𝗔𝗻𝗮 𝗞𝗼𝗯𝗮𝘆𝗮𝘀𝗵𝗶: S/ 184’299,170 en 4 años de gestión

Estos resultados reflejan una gestión orientada a resultados, que ha permitido dinamizar la inversión pública en beneficio del desarrollo de la provincia de Huaral, marcando un hito en la administración municipal reciente.

Gestión municipal de alcalde Edwin Valdivia logra el casi 100% en ejecución de inversiones públicas a nivel nacional

La Municipalidad Distrital de Aucallama alcanzó el primer lugar en ejecución de inversiones durante el año fiscal 2025, al registrar un 99.9 % de avance, lo que equivale en términos prácticos al 100 % del presupuesto destinado a inversiones públicas, según datos del Portal de Transparencia Económica del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

De acuerdo con la información oficial, este nivel de ejecución sitúa a Aucallama entre los gobiernos locales con mayor eficiencia en el uso de recursos públicos a nivel nacional, en un contexto donde muchas municipalidades no logran alcanzar el promedio de ejecución anual.

En la entrevista sostenida con nuestro medio de comunicación, la autoridad distrital destacó el compromiso y la planificación puesta en su gestión con el cual vienen logrando los objetivos, asimismo, destacó al equipo comprometido con el que cuentan. “Nosotros apuntamos a ser los mejores … Este es el resultado de todos”, manifestó.

El resultado cobra relevancia al compararse con otras municipalidades de la provincia y del país, evidenciando una adecuada programación y cumplimiento de los proyectos de inversión previstos para el ejercicio fiscal 2025.

Las cifras publicadas por el MEF reflejan el desempeño de la gestión municipal en la ejecución del gasto de inversión, indicador clave para evaluar la capacidad operativa y administrativa de los gobiernos locales.

Valdivia Santiago explicó que para el próximo año tienen planificado realizar la audiencia del Presupuesto Participativo, además, de iniciar desde enero con las inversiones a fin de culminar con las inversiones al 100 % antes de fin de año. Proyecta hacer una entrega de cargo a la próxima gestión con total transparencia. 

El grito de la sed: cuando el cristal de la vida se vuelve espejismo

Por Emerson Jara Silva

En el corazón de Huaral, donde el río Chancay canta una melodía de abundancia, la garganta de su gente se agrieta bajo el peso de una ironía cruel, mientras la naturaleza desborda su generosidad, la mano del hombre —atrapada en laberintos de papel y burocracia— ha decidido cerrar el grifo de la esperanza.

​La Navidad, que debería ser un oasis de luz y limpieza espiritual, se transformó este año en un desierto de indignación. El agua, ese derecho elemental que fluye como sangre por las venas de la tierra, ha sido secuestrada por la inoperancia.

​​Resulta un misterio filosófico y una tragedia técnica cómo, tras ocho años de promesas bajo el manto del OTASS, la solución propuesta sea el retroceso. Nos hablan de «reflotar», pero el pueblo siente que se hunde en el polvo de los años setenta.

¿Cómo puede la ley pretender saciar la sed con cisternas cuando la ingeniería debería estar construyendo reservorios?

​El gerente, un hombre de leyes en un mundo que clama por flujos y presiones, confiesa el fallo de su plan. Pero el fallo no es solo una logística de camiones; es el fallo de una visión que mira el agua como una cifra contable y no como el pulso vital de una comunidad. En tal virtud, ​»La política que ignora la necesidad básica se convierte en un eco vacío; no se puede gobernar la sed con decretos, se gobierna con obras que honren la dignidad del hombre.»

​​Mientras el agua del río corre libre hacia el mar, perdiéndose en el horizonte, los ciudadanos ven cómo se escapa también el tiempo bajo un régimen que se dice «transitorio» pero que parece eterno. Ocho años son un siglo cuando no se tiene con qué lavar el rostro de un hijo o refrescar el calor de la injusticia.

​La sospecha se instala en el silencio de los grifos secos: ¿Es la ineficiencia un error, o es la permanencia en el cargo el verdadero objetivo? La ausencia de control es el caldo de cultivo donde la esperanza se pudre.

​Finalmente, ​el agua tiene memoria, y el pueblo también. El grito de «¡Fuera OTASS!» no es solo un reclamo administrativo; es el despertar de una provincia que se niega a vivir de rodillas ante un tanque de agua. Es la exigencia de devolver la soberanía de lo esencial a quienes realmente la cuidan.

​»Quien controla el agua, controla la vida; pero quien niega el agua, despierta el espíritu de la justicia que ningún desierto puede apagar.»

​Huaral no pide milagros, exige el retorno de la lógica y el respeto. Porque la sed, cuando es compartida por miles, se convierte en el fuego que purifica las instituciones.

MTC extiende cierre del Serpentín de Pasamayo hasta 2028: vehículos de transporte público no podrán circular

El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) anunció la ampliación de la restricción temporal vigente desde 2018, que limita el acceso y la circulación de vehículos de transporte de pasajeros por el Serpentín de Pasamayo, en el tramo comprendido entre los kilómetros 44 y 75 de la Panamericana Norte. La medida se aplicará las 24 horas del día y permanecerá vigente hasta 2028, afectando una de las principales rutas del litoral central del país.

La disposición, establecida mediante la Resolución Directoral N.º 041-2018-MTC/15 por la Dirección General de Transporte Terrestre (DGTT), tiene como objetivo reforzar la seguridad vial y reducir los riesgos para los usuarios. El cierre del Serpentín de Pasamayo regirá desde el 1 de enero de 2026 hasta el 31 de diciembre de 2027, periodo durante el cual se evaluará su continuidad.

Estos vehículos no podrán circular tras cierre del Serpentín de Pasamayo

La medida alcanza a microbuses, minibuses y ómnibus de las categorías M2 y M3 que prestan servicios de transporte de pasajeros, los cuales no podrán circular por el Serpentín de Pasamayo. Estas unidades deberán utilizar de manera obligatoria la Variante de Pasamayo, vía de doble calzada y carriles segregados, diseñada para el tránsito de vehículos de transporte de personas en todas sus modalidades.

El cumplimiento de la restricción estará a cargo de la Policía Nacional del Perú (PNP), con el apoyo de la Superintendencia de Transporte Terrestre de Personas, Carga y Mercancías (Sutran), que coordinará las acciones de control en la zona. Asimismo, las autoridades regionales y provinciales deberán aplicar la medida de acuerdo con las autorizaciones otorgadas dentro de sus competencias.

El MTC precisó que la restricción será evaluada de manera permanente durante su periodo de vigencia, a fin de disponer modificaciones, ampliaciones o medidas complementarias si fueran necesarias. Para ello, la DGTT recabará información de las autoridades nacionales y locales, así como de la empresa concesionaria encargada de la vía. La medida podrá complementarse con señalización adicional, cuya implementación estará a cargo del sector competente del ministerio.

Restricción responde a fallas estructurales no resueltas

Para Luis Quispe Candia, presidente de la ONG Luz Ámbar, la restricción del tránsito de pasajeros por el Serpentín de Pasamayo no es una medida reciente, sino una norma vigente desde 2018, emitida tras uno de los accidentes más trágicos registrados en esta vía. El especialista recordó que el 2 de enero de ese año un camión colisionó con un bus interprovincial en una curva, provocando que la unidad se desbarrancara hacia el acantilado. “Murieron más de 50 personas”, precisó, hecho que obligó al MTC a restringir la circulación de buses y combis.

Quispe explicó que las investigaciones evidenciaron fallas graves tanto en el comportamiento de los conductores como en las condiciones de la vía. Según indicó, el conductor del camión no redujo la velocidad pese a la señalización existente. “El conductor del camión, pese a que advirtió una señal restrictiva que debió disminuir la velocidad a 40 km/h, no lo hizo. Continuó la marcha y al llegar a la curva se ve obligado a invadir el carril contrario”, afirmó.

Advirtió que esta conducta no es un hecho aislado y se repite en diversas carreteras del país, especialmente en tramos de doble sentido con curvas cerradas, como el Serpentín de Pasamayo. A ello se suma la ausencia de guardavías adecuados, pese a tratarse de una vía concesionada. “Este tramo de la vía no tenía guardavías suficientes bien instalados”, sostuvo. También alertó sobre el desprendimiento constante de arena del talud, lo que obliga a una limpieza permanente de la calzada y aumenta el riesgo de invasión del carril contrario.

Pese a ello, el especialista consideró que la restricción vigente es una medida acertada, aunque insuficiente si no va acompañada de una solución estructural. En ese sentido, propuso que el Serpentín sea utilizado solo por vehículos de carga y en un solo sentido, previa evaluación técnica. “Ese tramo solamente debe ser de utilidad para vehículos de transporte de carga y debería ser en un solo sentido, no en dos”, indicó, sin descartar un esquema reversible con horarios definidos. Mientras tanto, destacó que la Variante de Pasamayo ofrece mejores condiciones, aunque advirtió que durante la temporada de neblina también se requiere mayor control y prudencia por parte de los conductores.

Conferencia de prensa convocada por Carlos Bueno Rivera, gerente general del OTASS–Emapa Huaral, no solo fue un acto fallido: fue una vergüenza pública

Una puesta en escena improvisada, carente de autocrítica real y plagada de excusas, que terminó por confirmar lo que la población Huaralina ya sabe y sufre desde hace años: en Huaral no hay agua potable porque el OTASS ha fracasado rotundamente.

Mientras miles de familias pasaban una Navidad amarga, sin agua para cocinar, asearse o vivir con dignidad, el gerente del OTASS al día siguiente convocó a una conferencia de prensa, para explicar seguro su incapacidad y al final terminó dándose una lavada de manos, culpando DE LA CARENCIA DE AGUA a la empresa de electricidad y al estiaje. Una explicación tan cómoda como indignante.

¿De verdad después de ocho años de intervención ese es el nivel de respuesta que merece la población?

Entre el 22 y el 28 de diciembre, OTASS–EMAPA Huaral volvió a demostrar su absoluta incapacidad. El agua potable simplemente desapareció. No fue un accidente, fue la consecuencia directa de una gestión ineficiente, sin planificación, sin obras estructurales y sin respeto por la población.

Presionado por una marcha de protesta anunciada en su contra, Carlos Bueno salió a declarar lo evidente:

—Que su plan de contingencia falló.

—Que no hubo suficientes cisternas.

—Que recién ahora están “implementando soluciones”.

La pregunta cae por su propio peso:

-¿A eso vino el OTASS a Huaral?

-¿A repartir agua en cisternas, como en los años 70, en una provincia que tiene un río caudaloso como el Chancay?

UN GERENTE SIN PERFIL Y UN OTASS SIN RUMBO

No pasó desapercibido un dato clave, Carlos Bueno es de profesión abogado, no ingeniero sanitario. No se trata de discriminar profesiones, sino de ser claros: la gestión de una empresa de saneamiento exige conocimiento técnico especializado, experiencia en infraestructura hídrica y capacidad para resolver crisis. Nada de eso se ha visto.

El resultado está a la vista: ocho años de intervención y cero soluciones de fondo.

El OTASS fue creado con un objetivo claro: rescatar a las EPS en crisis financiera mediante el Régimen de Apoyo Transitorio (RAT), ordenar las cuentas, invertir en infraestructura y garantizar agua potable las 24 horas del día. Ese fue el discurso con el que intervinieron EMAPA Huaral y otras 16 EPS (EMAPAS) a nivel nacional y en todas habrían fracasado, entonces se genera la pregunta de los 10 millones : ¿EN LA ACTUALIDAD SE JUSTIFICA LA EXISTENCIA DEL OTASS QUE SOLO GENERA BENEFICIOS PARA UN GRUPO DE AMIGOS DE SUELDOS DORADOS?

Hoy, ocho años después, la realidad es demoledora:

-No hay nuevos reservorios construidos por OTASS.

-No hay obras de captación.

-El agua del río Chancay se pierde en el mar.

-La población sigue sin agua.

¿QUÉ HIZO EL OTASS DURANTE ESTOS ÚLTIMOS 8 AÑOS EN HUARAL, CON UNA RECAUDACIÓN DE 14 MILLONES DE SOLES AL AÑO?

-¿Dónde están las inversiones?

-¿Dónde están los proyectos?

-¿Dónde está la rendición de cuentas?

La sospecha crece y la indignación también. El OTASS parece más interesado en perpetuarse en EMAPA Huaral que en resolver el problema. Sueldos elevados, procesos de contratación “interesantes” y, lo más grave: la ausencia de un Órgano de Control Institucional (OCI).

La pregunta es inevitable:

¿DONDE ESTÁ CONTRALORÍA GENERAL DE LA REPÚBLICA?

-¿Quién fiscaliza al OTASS?

-¿Quién defiende a la población Huaralina?

Huaral no es un caso aislado. El OTASS habría fracasado en 16 provincias del país, donde la población lleva años sin agua potable. Por eso, el descontento ha llegado hasta el Congreso de la República, donde ya se exige la derogatoria de la norma que crea el OTASS y la devolución de las EPS a las municipalidades.

EL AGUA ES UN DERECHO HUMANO, NO UN FAVOR

Conviene recordarle al cuestionado CARLOS BUENO RIVERA,GERENTE GENERAL DEL OTASS-EMAPA HUARAL, algo elemental:

El acceso al agua potable es un derecho humano fundamental, reconocido por la Constitución Política del Perú y por tratados internacionales. No es un favor, no es una dádiva, no es una promesa electoral. Es una obligación del Estado.

Negarle agua a un pueblo es una forma de violencia institucional.

HUARAL HABLÓ CLARO: ¡FUERA OTASS!