Ositrán insiste en regular el puerto de Chancay: apelación ya está en el Poder Judicial

Como se recuerda, el Poder Judicial (PJ) determinó, en primera instancia, que el regulador no podía supervisar al terminal de Cosco Shipping, salvo en lo referido a tarifas si es que el Indecopi determinaba que competía con el puerto del Callao.

Ahora, según Ositrán, su defensa se sustenta en la competencia regulatoria basada en el uso público de la infraestructura. Argumenta que su intervención no depende de la existencia de un contrato de concesión, ni de la titularidad del puerto, sino del carácter de uso público de su infraestructura.

“Constituye un precedente relevante al tratarse de una infraestructura con habilitación portuaria similar a la del terminal portuario de Chancay y respecto del cual, el Ositrán sí viene ejerciendo sus competencias”, afirmaron.

De acuerdo con el regulador, este caso resulta clave para el análisis jurídico, al evidenciar que infraestructuras de similar calificación se encuentran sujetas al marco regulatorio vigente, precisando que la normativa debe ser uniforme y que ninguna empresa puede pretender interpretaciones particulares de la ley, que generen excepciones al régimen regulatorio establecido.

Enfatizó que su labor se orienta a verificar que los servicios se brinden en condiciones idóneas y de igualdad de trato, que los usuarios sean debidamente informados y cuenten con mecanismos para presentar reclamos en casos de disconformidad elementos claves para asegurar la calidad del servicio y la protección del interés público.

Balcázar: presidente sin autoridad moral

Por Francisco Diez-Canseco Távara (*)

La República está siendo puesta a prueba. Y el Congreso ha decidido mirar a otro lado.

Hoy el Perú tiene un Presidente formalmente investido, pero rodeado de acusaciones fiscales, procesos judiciales y antecedentes disciplinarios que cualquier democracia seria obligaría a evaluar sin contemplaciones. Existen denuncias por presunta apropiación ilícita vinculada a fondos del Colegio de Abogados de Lambayeque, institución que resolvió su expulsión. Hay una sentencia penal con reparación civil por difamación agravada. Se han abierto investigaciones por presunta falsa declaración en procedimiento administrativo. La Fiscalía de la Nación lo ha denunciado por presunto cohecho pasivo. Y años atrás fue separado del Poder Judicial tras graves cuestionamientos en el ejercicio de la función jurisdiccional.

No estamos hablando de especulaciones. Son actuaciones formales del sistema institucional.

Frente a este cuadro, el Congreso calla. El mismo Congreso que invocó la “incapacidad moral permanente” cuando le convenía hoy aplica un doble estándar intolerable. Para unos, la moral es causal inmediata. Para otros, desaparece.

Ese silencio no es neutral. Es complicidad política.

La Presidencia no es un trámite. Es la encarnación de la autoridad ética de la Nación. Cuando quien la ocupa arrastra cuestionamientos de esta magnitud, la legitimidad se erosiona desde el primer día.

Un país que normaliza esto acepta que el estándar moral sea negociable. Y cuando el estándar cae en la cúspide del Estado, la corrupción deja de ser excepción y se convierte en sistema.

No se trata de revancha. Se trata de dignidad republicana.

El Congreso tiene la obligación constitucional de actuar con coherencia. Debe evaluar, debatir y asumir su responsabilidad histórica sin cálculos ni pactos ocultos. Y si no lo hace, será la ciudadanía quien lo juzgue políticamente.

Convoco a los peruanos a no resignarse. A exigir transparencia. A reclamar que el artículo 113 de la Constitución se aplique con el mismo rigor para todos. A defender la moral pública como condición indispensable para gobernar.

La estabilidad no se construye sobre silencios. Se construye sobre principios.

El Perú necesita liderazgo limpio, firme y valiente. No puede conformarse con poder formal sostenido por conveniencia política.

Sin autoridad moral en la cima del Estado, no hay República fuerte.

Hay solo poder precario.

Y el Perú merece mucho más que eso.

(*) Presidente de Perú Acción

Presidente del Consejo por la Paz

Ministros presentan renuncias masivas tras elección de José María Balcázar: Ernesto Álvarez confirma salida colectiva

Todos los ministros del Gabinete ministerial presentaron sus cartas de renuncia la noche del miércoles, horas después de que el Congreso eligiera a José María Balcázar como presidente en el marco del gobierno de transición.

La censura contra José Jerí dejó vacante la conducción del Legislativo y obligó al Parlamento a definir con rapidez a la autoridad que asumirá la jefatura del Estado por encargo constitucional. Tras la elección de Balcázar, los integrantes del Consejo de Ministros formalizaron su salida para permitir la conformación de un nuevo Gabinete.

“Todas las renuncias han ingresado al sistema anoche”, detalló mismo premier Ernesto Álvarez.

La representación nacional eligió al congresista José María Balcázar, integrante de la bancada de Perú Libre, como presidente del Congreso de la República para completar el Periodo Anual de Sesiones 2025-2026. En consecuencia, Balcázar asumió la Presidencia conforme a lo establecido en el orden constitucional vigente.

El proceso de elección se desarrolló en una segunda votación reñida, según lo estipula el inciso d del artículo 12 del Reglamento del Congreso. Balcázar Zelada obtuvo 64 votos, mientras que su contendora, María del Carmen Alva Prieto, de la bancada de Acción Popular, alcanzó 46 votos. El escrutinio registró tres votos viciados.

De acuerdo con el Reglamento del Parlamento, la votación se dio- de manera presencial con la participación de 113 congresistas. La sesión se inició a las 8:38 de la noche y concluyó a las 9:41, mientras que el conteo de votos se completó en 23 minutos. Tras finalizar el escrutinio, Fernando Rospigliosi Capurro proclamó a José María Balcázar Zelada como ganador de la lista 4.

La elección de Balcázar activó el mecanismo de transición política, lo que llevó a los ministros a poner sus cargos a disposición para facilitar la conformación de un nuevo equipo ministerial. El Ejecutivo procederá ahora a designar a los nuevos titulares de las carteras ministeriales que integrarán el Gabinete del gobierno de transición.

Entre acuerdos y traiciones: la elección de Balcázar que se dio en medio de peleas RP, FP y movidas de APP

José María Balcázar ha sido elegido nuevo presidente del Perú. Con 64 votos, el congresista asociado a Perú Libre venció en una segunda vuelta a Maricarmen Alva, quien solo recibió el apoyo de 46 parlamentarios. Entre los presentes, la gran mayoría de bancadas había anunciado su respaldo a Alva por afinidades políticas —Renovación Popular y Fuerza Popular, entre ellas—. La izquierda, en teoría el único apoyo de Balcázar, no se daba abasto para posicionar al perulibrista: solo entre Juntos por el Perú y el partido del lápiz, los votos alcanzaban un tope de 21. Inclusive, sumando a Podemos Perú, los números siguen quedando chatos: llegan a 33 sufragios favorables.

¿Cómo entonces ganó Balcázar? A ciencia cierta, nada puede confirmarse con suficiente rigurosidad. Sin embargo, las teorías apuntan a una sola posibilidad: la existencia de un voto secreto por parte de partidos de derecha a favor del actual presidente del Perú. De fondo, un hecho podría dar una pista sobre la jugada política: la reciente pelea entre Renovación Popular y Fuerza Popular.

Con la victoria de Balcázar, el partido fujimorista puede jactarse de no ocupar el Gobierno. Ante cualquier fallo del nuevo mandatario, la narrativa se mantiene: Fuerza Popular fue quien se opuso a estas figuras y Renovación Popular, su principal competidor en este tramo de las elecciones generales, fue “quien los puso en el poder”.

Una pelea de hace varias semanas a poco de las elecciones

Desde la explosión del ‘chifagate’ —la filtración de las reuniones clandestinas de José Jerí con empresarios chinos—, el clima de vacancia empezaba a asomarse. Cuando se comenzaron a solicitar las firmas para una sesión de pleno extraordinaria, los partidos ya dejaban claras sus posiciones respecto a la vacancia. Los dos partidos más representativos del conservadurismo peruano, Fuerza Popular y Renovación Popular, tenían posturas disímiles.

La bancada liderada por Rafael López Aliaga fue una de las fuerzas que se posicionó con mayor firmeza a favor del pleno extraordinario y de la moción de censura contra Jerí. “Exigimos que José Jerí acuda al Congreso del Perú y brinde las explicaciones necesarias frente a los serios cuestionamientos sobre su conducta en el ejercicio del cargo”, señalaban en una de sus publicaciones en la red social X (antes Twitter), antes de que el ahora expresidente fuera removido.

A menudo, Fuerza Popular Renovación Popular han votado de forma similar. Pero en esta ocasión no fue así: Fuerza Popular fue la fuerza que más se rehusó a que se convocara el pleno extraordinario, con Fernando Rospigliosi desempeñando un papel importante en su rol de presidente del Congreso al retrasar este proceso. En primera instancia, Rospigliosi mandó a subsanar las firmas para convocar al pleno. Una vez convocado, los congresistas naranjas fueron, junto a algunos miembros de Somos Perú y poco más, los únicos defensores del expresidente censurado.

Al exponer sus motivos, los fujimoristas señalaron que el objetivo era “mantener la estabilidad democrática” y anunciaron su confrontación con los celestes, a quienes acusaron de “ayudar a los caviares” en la salida de Jerí. La narrativa ya estaba planteada: Fuerza Popular no apoyaría una “desestabilización”, mientras que Renovación Popular no solo la promovía, sino que jugaba un rol activo en ella. Esto, en la disputa por el voto conservador, sería clave.

Movimientos de APP y una narrativa que se mantiene

Previo a la elección de Balcázar, ambas bancadas parecían mantener su posición: los dos grupos parlamentarios aseguraban que votarían a favor de Maricarmen Alva para que fuera la nueva presidenta de la Mesa Directiva del Congreso y, con ello, se convirtiera en la nueva presidenta del Perú.

Pero la elección pasó y trajo sorpresas: Balcázar se impuso en primera vuelta por tres votos de diferencia frente a Alva. En una segunda vuelta, todo parecía indicar que Alva resultaría vencedora, pues las bancadas que la apoyaban eran mayoría. Sin embargo, no fue así: Balcázar se impuso por más de diez votos.

Los cálculos no mienten: una de las bancadas señaladas como pro-Alva debió depositar sus votos a favor de Balcázar. Las teorías apuntan principalmente a dos frentes: Fuerza Popular y Alianza para el Progreso.

Desde Fuerza Popular han señalado que la bancada acuñista, a través de Richard Acuña, mantuvo comunicaciones con allegados al congresista Balcázar. “Según lo que he escuchado, a mí no me consta, pero según lo que se ha visto en los pasillos, aparentemente ha habido negociaciones entre el hijo de César Acuña, el señor Richard Acuña, y la gente que estaba manejando la campaña del señor Balcázar”, declaró el fujimorista Ernesto Bustamante para un canal de televisión.

La otra hipótesis apunta contra el grupo fujimorista, señalando que habrían votado a favor de Balcázar para poder señalar, en los próximos meses, a las fuerzas políticas alineadas ideológicamente con la izquierda como responsables de eventuales escándalos de la nueva administración. Fuerza Popular, acostumbrado a enseñar sus votos en estos escenarios, apostó por la discreción en esta ocasión.

Bajo esta estrategia, Fuerza Popular va contra dos frentes: primero, señala a Rafael López Aliaga como uno de los responsables de la situación que pudiera venir; y segundo, dirige sus críticas contra otra candidatura recientemente en alza, ubicada entre el tercer y cuarto lugar y asociada al sector de la izquierda: la de Ahora Nación, con Alfonso López Chau a la cabeza. Los fujimoristas no suben mayores puntos en las encuestas; la hipotética estrategia va contra sus rivales directos.

Como dato no menor, Balcázar estuvo inscrito en Ahora Nación por un breve periodo. Sus destitución se dio tras sus declaraciones sobre las relaciones sexuales en menores de edad.

José María Balcázar: quién es el nuevo presidente del Perú, su perfil político y cuestionamientos

José María Balcázar es el nuevo presidente del Congreso y, por mandato constitucional, de la República del Perú, en lugar del censurado José Jerí. Por mayoría de votos, el Parlamento lo eligió como el mandatario de transición hasta julio del 2026.

Balcázar asumirá las riendas del país luego de vencer en la votación a sus contrincantes Edgar ReymundoHéctor Acuña y a María del Carmen Alva en segunda vuelta.

En la primera vuelta, Balcázar consiguió 46 votos; su lista fue la que más respaldo consiguió, por delante de la de Alva (43). Ya en la otra elección, obtuvo 64 votos sobre los 46 de la congresista de Acción Popular.

El ahora presidente de la República ha prometido indultar al sentenciado Pedro Castillo, quien cumple una condena de 11 años de prisión por el intento de golpe de Estado en diciembre del 2022.

Cuestionamientos a José Balcázar

José María Balcázar, exmagistrado y vocal supremo provisional de la Corte Suprema, fue elegido congresista en 2021 por la región de Lambayeque, representando al partido Perú Libre.

En junio de 2023, durante el debate en la Comisión de Justicia sobre la prohibición del matrimonio infantil, Balcázar afirmó que las relaciones sexuales a una edad temprana «ayudan al futuro psicológico de la mujer», siempre que no haya violencia.

Según su perspectiva, el matrimonio se ha vuelto «disfuncional» y prohibir estas uniones no soluciona el problema de los embarazos adolescentes, los cuales atribuye más a la falta de educación sexual que a la estructura legal del matrimonio.

“En las ciudades grandes, las uniones de hecho son tempranas, las relaciones sexuales son tempranas, y la medicina legal sabe perfectamente que, mientras no haya violencia, las relaciones sexuales tempranas más bien ayudan al futuro psicológico de la mujer. El problema es cómo prohibir el embarazo; falta educación sexual ahí. Pero el matrimonio es disfuncional, ¿qué hacemos con las personas que ya tienen hijos y que están conviviendo sin violencia siendo menores de 18 años?», expresó.

El último 17 de febrero, al ser consultado sobre sus declaraciones luego de presentar su candidatura, Balcázar no se rectificó de sus dichos y manifestó que no tiene de qué arrepentirse.

Según comentó, sus palabras fueron sacadas fuera de contexto.

Por otro lado, a pocas horas de la elección del nuevo presidente, el ilustre Colegio de Abogados de Lambayeque emitió un comunicado titulado: «Por qué el congresista José María Balcázar no puede ni debe ser elegido como presidente del Congreso».

El CAL mencionó que les ha producido una «profunda preocupación, indignación, malestar, dolor y tristeza» la candidatura de Balcázar. «Rechazamos de manera categórica la posibilidad de que, aunque sea de forma interina, se elija entre 130 personas a alguien que ha causado y continúa causando, con su inconducta, un grave perjuicio a su propio colegio profesional», dice el comunicado.

Según el CAL, al presidente se le imputaron cargos éticos, civiles y penales, tales como la apropiación de fondos de la institución, cambio de titularidad en sus cuentas en distintas entidades financieras, querellas, defraudación de persona jurídica, etc. Todo ello, según el CAL, cuando Balcázar era decano de la institución.

Por esas razones, se decidió expulsarlo de la institución. Asimismo, el CAL indicó que existen denuncias penales contra el presidente y que aún no pueden resolverse por su investidura congresal.

 Comunicado

José María Balcázar es elegido presidente del Congreso de la República

La representación nacional eligió esta noche al congresista José María Balcázar, de la bancada de Perú Libre, como presidente del Congreso de la República para complementar el Periodo Anual de Sesiones 2025-2026 y, por ende, asumir, por encargo, la Presidencia de la República del país.

La elección se realizó en una reñida segunda votación, tal como lo establece el inciso d del artículo 12 del Reglamento del Congreso. Balcázar Zelada obtuvo 64 votos, su contendor, María del Carmen Alva Prieto (bancada de Acción Popular) 46 votos; se emitieron 3 votos viciados.

De acuerdo con el artículo 12 del Reglamento del Parlamento, el acto de elección se llevó a cabo de manera presencial y sufragaron 113 congresistas. La votación se inició a las 8:38 de la noche y se extendió hasta las 9: 41. El conteo de votos se realizó en 23 minutos.

Tras concluir el escrutinio, Fernando Rospigliosi Capurro proclamó como ganador a José María Balcázar Zelada de la lista 4.

Cabe precisar que José María Balcázar Zelada, nacido en Cajamarca, es representante por el departamento de Lambayeque. Es abogado por la Universidad Nacional Pedro Ruíz Gallo. Fue miembro de la Corte Suprema magistrado y se desempeñó como catedrático.