Puerto de Chancay busca carga y la Amazonía tiene el potencial: ¿qué frena el “viaje”?

Perú tiene una puerta disponible directo al Asia, pero algunas zonas del país requieren esfuerzos extra para llegar a ella. En 2024, San Martín, Ucayali y Huánuco colocaron productos por US$ 465.1 millones en mercados internacionales, aunque solo US$ 84 millones (18%) registraron como destino el continente oriental.

Así lo recogió previamente este diario, cuando analizó el reporte “Desde Chancay a la Amazonía: panorama de expectativas, retos y oportunidades”, a cargo del Centro de Estudios sobre China y Asia-Pacífico (Cechap) (de la Universidad del Pacífico), Clark University y DAR. Surge, entonces, una pregunta: ¿cómo sacar la producción de una geografía difícil para conectarla con la ruta comercial transpacífica?

Lazo entre costa y selva
Según el informe, el puerto de Chancay cerró el 2025 con 317,400 TEU —unidad equivalente a un contenedor de 20 pies— y apunta a movilizar entre 500,000 y 1 millón de TEU en sus primeros cinco años. El desafío no es solo atraer más barcos y configurarse como una área de transbordo, sino generar suficiente carga peruana para sostener ese crecimiento.

La Amazonía, frente a este escenario, aparece como una de las alternativas. Ericka Sandy, presidenta de la Cámara de Comercio, Producción y Turismo de San Martín, resalta que la conexión con el megapuerto es un trabajo en conjunto por razones logísticas, comerciales y de organización interna.

Identifica, así, dos rutas clave: un corredor que inicie en Loreto y que conecte con Yurimaguas, San Martín, La Libertad y llegue a Chancay; y otro que vaya desde Pucallpa (conectado con Brasil), Tingo María, Huánuco y Pasco hasta Chancay.

Incluso menciona que la misión plural trasciende fronteras: hay interés de los representantes de Brasil para coordinar, en el futuro, el traslado de soya, por ejemplo, hacia el Asia a través de estas vías, lo que le ahorraría al país vecino entre 10 y 15 días de viaje.

Sin embargo, aunque la región tenga gran disposición, Stephani Maita, economista sénior del Instituto Peruano de Economía (IPE), señala que esta área no cuenta con una oferta exportable suficiente ni competitiva para consolidarse de inmediato como un hinterland relevante.

Recuerda que, además, Loreto ocupa el último lugar en el índice de infraestructura desde hace más de una década y enfrenta también los costos de energía más altos del país al no ser parte del Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN).

A ello se suma el pésimo desempeño en el servicio del agua: “Tanto en la continuidad de las horas de servicio como en la calidad en términos de la cantidad de cloro. Eso impacta a la población, pero también a cualquier empresa que desarrolle, por ejemplo, productos destinados al consumo humano”, sostiene.

Recalca, asimismo, que las leyes de la promoción de inversión en la Amazonía no han generado impactos visibles en más de 25 años.
En esa línea, Sandy también reconoce que, para competir globalmente, se debe repotenciar la asociatividad e impulsar una carga a gran escala. Explica que mercados como el chino exigen volúmenes masivos, algo que ningún productor pequeño puede cumplir solo.

Más allá de la materia prima
Maita advierte que, si bien el café es un producto estrella en la región amazónica, aún acumula volúmenes de exportación bajos en comparación con sus competidores. Falta, aparte, adaptarlo a estándares internacionales y certificaciones ambientales.

La madera también es uno de los principales recursos, pero su aprovechamiento formal es limitado por la corrupción y la presencia de economías ilegales.

Hay productos “nuevos” o al menos con popularidad naciente que la experta considera en la lista: el aceite de palo rosa y las semillas de macambo están creciendo, pero carecen de resiliencia ante choques climáticos y de acceso de información sobre certificaciones para mercados de alto valor.

Por su parte, Sandy destaca que San Martín es líder en cadenas como la palma aceitera, cacao, tabaco y sacha inchi. Percibe, al respecto, que el gran reto es pasar de ser exportadores de materia prima a exportadores de producto transformado.

“Por ahora, el producto transformado que hay generalmente se va por aeropuerto. […] Sin embargo, somos los que más exportamos en materia prima de cacao, mas no en cacao transformado. […] El café es un commodity que busca generar mayor valor agregado”, argumenta.

Capital humano bajo la lupa
Para la vocera del IPE, además de todos los retos, “hace falta reforzar el capital humano”, argumenta. “Lamentablemente Loreto, Ucayali, Madre de Dios y San Martín están entre los últimos puestos en el ranking de competitividad, en los pilares, sobre todo, de salud y educación”, detalla. Sin una población capacitada y sana, el potencial productivo de las regiones se ve severamente restringido.

En suma, subraya, para que la Amazonía sea un foco de carga para Chancay, que opera principalmente con carga contenedorizada, es necesario incrementar drásticamente el volumen de su producción agrícola y luchar contra el “profundo abandono del Estado”, factores que hoy limitan la posibilidad.

“La situación de Loreto, San Martín, de Ucayali y Madre de Dios no va a mejorar si no tenemos mejores funcionarios a cargo, personas que tengan capacidad técnica”, expresa.
Sandy finaliza con el recordatorio de que algunas ideas y proyectos alrededor de la Amazonía ya fueron discutidos durante la gestión anterior en el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), pero aún no se ha retomado un diálogo formal con las autoridades actuales. Espera, por tanto, que la presente administración le vuelva a prestar atención a los planes ferroviarios, sobre todo.

Repsol completa con éxito su primera entrega de búnker en el puerto de Chancay

Repsol completó con éxito su primera operación de suministro de combustible marítimo en el puerto de Chancay, consolidando un paso estratégico en la expansión del mercado de búnkeres en el Perú. La operación implicó la entrega de 740 toneladas métricas de fuelóleo de muy bajo contenido de azufre (VLSFO) desde el buque petrolero Thomas B, con capacidad de almacenamiento de 20.000 toneladas métricas, hacia un buque de contenedores.

Expansión del mercado de búnkeres

Este hito refuerza el compromiso de Repsol con el desarrollo del mercado de combustibles marinos en el país, ofreciendo soluciones confiables y de alta calidad a sus clientes. El puerto de Chancay se perfila como uno de los centros marítimos más importantes de la costa del Pacífico, generando nuevas oportunidades para la industria naviera y el comercio internacional.

Actualmente, Repsol opera dos petroleros búnker en el Puerto del Callao: el Thomas B (20.000 DWT) y el Adrian (16.000 DWT). Con estas embarcaciones de alta capacidad, la compañía garantiza abastecimiento las 24 horas del día, los 7 días de la semana, ofreciendo una cartera diversa de productos al mercado peruano: HSFO 3,5% (fuelóleo con alto contenido de azufre), VLSFO 0,5% (fuelóleo de muy bajo contenido de azufre) y LSMGO 0,1% (gasóleo marino bajo en azufre).

La operación en Chancay no solo representa un avance para Repsol, sino también para la consolidación del puerto como un hub logístico clave en la región. Su crecimiento proyecta un impacto directo en la competitividad del comercio exterior peruano y en la capacidad de atender la creciente demanda de combustibles marinos en el Pacífico.

Puerto de Chancay recibe su primera estrella del programa Huella de Carbono Perú del MINAM

En su primer año de operaciones, COSCO SHIPPING Ports Chancay Perú marcó un hito clave en su estrategia ambiental al obtener su primera estrella del programa Huella de Carbono Perú, reconocimiento oficial otorgado por el Ministerio del Ambiente (MINAM). Este distintivo valida el compromiso del terminal con la medición, gestión y reducción de sus emisiones de gases de efecto invernadero.

Desde su concepción, el Puerto de Chancay fue diseñado bajo un modelo de vanguardia enfocado en la ecoeficiencia. La obtención de este galardón responde a la implementación de infraestructura y tecnologías limpias en el megapuerto, destacando:

  • Operación 100% eléctrica y automatizada: Equipamiento de terminal diseñado para minimizar el uso de combustibles fósiles directos.
  • Infraestructura energética de alta eficiencia: Sistemas optimizados para un consumo responsable en toda la cadena logística.
  • Gestión ambiental integrada: Procesos continuos de monitoreo para mitigar el impacto en el entorno local.

Desde la compañía remarcaron que la sostenibilidad no responde a una acción aislada, sino a un proceso de mejora continua e innovación diaria. Con esta primera estrella, el Puerto de Chancay sienta las bases para consolidarse como el hub portuario más moderno y ecológicamente responsable de la región.

Puerto de Chancay supera a Paita y alcanza el 10% del movimiento nacional de contenedores

El puerto de Chancay se consolida como el segundo terminal portuario del Perú con mayor movimiento de contenedores, de acuerdo con los últimos datos disponibles de la Autoridad Portuaria Nacional (APN), recopilados por ComexPerú. Entre enero y mayo, el megapuerto movilizó 164.221 contenedores de 20 pies (TEU), por encima de los 134.072 TEU registrados por el terminal de Paita.

Con este resultado, Chancay concentra cerca del 10% del movimiento nacional de contenedores y mantiene una ventaja sobre Paita que se observa, al menos, desde febrero. Sin embargo, todavía existe una considerable distancia respecto del puerto del Callao, que continúa liderando el mercado peruano con más de 1,4 millones de TEU movilizados durante los primeros cinco meses del año.

La diferencia también se observa al medir el movimiento en toneladas métricas. Mientras Paita registró 1,4 millones de toneladas y Chancay alcanzó 2,3 millones, el Callao mantuvo el liderazgo con 18,5 millones de toneladas, seguido por Matarani, con 3,5 millones. Esto evidencia que el crecimiento de Chancay resulta especialmente significativo en el segmento de carga contenerizada.

Especialistas consultados destacaron que el avance del terminal debe estar acompañado por una red logística capaz de absorber el incremento del flujo de carga. Daniel Bazán, especialista en comercio exterior de ComexPerú, consideró necesario reducir los riesgos de congestión en la Panamericana Norte y en las zonas urbanas de Chancay, además de desarrollar infraestructura para ordenar el ingreso y la espera de camiones y ampliar los servicios feeder entre puertos.

El crecimiento también está relacionado con la conexión internacional del terminal. Chancay ya cuenta con servicios directos con Asia, lo que permite reducir escalas, tiempos de tránsito y potencialmente costos logísticos en determinadas rutas, como la de Shanghái. Según Bazán, una parte importante de su movimiento corresponde al tránsito de carga, mientras que las operaciones de conexión y reexportación representaron el 63,1% del movimiento del terminal, una señal de que Chancay empieza a consolidarse como un punto de conexión regional.

Proinversión y APN señalan errores en la auditoría de la Contraloría sobre puerto de Chancay

Auditoría señala que los representantes de los inversionistas que firmaron el contrato no contaban con mandato legal y que la empresa cambió el trazo de túnel sin autorización sin estudio de impacto ambiental, pero documentos contradicen estas afirmaciones.

La Contraloría señala que los representantes de los inversionistas que firmaron el contrato con el Estado no estaban facultados para ello, pero documentos de la compañía acreditan la habilitación.

Las personas que en nombre de la compañía Terminales Portuarios Chancay (ahora Cosco Shipping Ports Chancay Perú, CSCPC), firmaron el contrato de inversión con el Estado peruano, José Picasso Salinas y Marco Rivera Noya, el 26 de agosto de 2016, no contaban con los poderes inscritos en los Registros Públicos, señala una auditoría de la Contraloría aplicada una década después de los hechos.

El informe de control señala que las autoridades que fueron parte del proceso no verificaron que los representantes de la contraparte privada contaran con el poder que acreditaba su legal habilitación para firmar. Por el Estado suscribieron el acuerdo la entonces viceministra de Transportes, Fiorella Molinelli Aristondo, y el director ejecutivo de la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (Proinversión), Carlos Herrera Perret.

La supuesta carencia de representación legal de los firmantes por parte de CSCPC es uno de los tres cuestionamientos de fondo que se consignan en la auditoría de cumplimiento denominada ‘Otorgamiento de la habilitación, suscripción del contrato de inversión y adendas, licencia portuaria y fiscalización ambiental al terminar portuario multipropósito de Chancay’, que emitió la Contraloría en la quincena de junio de este año.

“Proinversión validó, tramitó y suscribió un contrato de inversión con la empresa (CSCPC), cuyos representantes no contaban con el poder que acreditaba la capacidad para suscribir el contrato, requisito exigido por la normativa”, resalta la auditoría.

Puerto de Chancay La Republica
Documentos que acreditan que los representantes de la empresa inversionista estaban aptos para suscribir contrato con Provinversión y el MTC. Foto: La República

LOS REPRESENTANTES LEGALES
“No obstante, se continuó con el trámite y remitió dicho contrato al Ministerio de Transportes y Comunicaciones para su suscripción”, remata, dando a entender una presunta conducta en beneficio de la empresa inversionista.

Fuentes de Proinversión y de CSCPC señalaron que el informe de la Contraloría comete un error al concluir que José Picasso Salinas y Marco Rivera Noya no estaban habilitados como apoderados para firmar el contrato de inversión con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones y Proinversión.

El 7 de junio de 2016, antes de la suscripción del contrato, CSCPC remitió a Proinversión los poderes que facultaban a Picasso y Marco Rivera como apoderados del inversionista y, en consecuencia, estaban habilitados para rubricar el acuerdo.

Los auditores señalan que dicha información no existe, sin embargo, entre los documentos que presentó la empresa se incluyen las partidas registrales en las que constan los poderes otorgados a Picasso y Rivera. En el informe se indica que los poderes no están inscritos en el numeral 3.00 de la partida, pero sí aparecen en el numeral 5.08, como puede apreciarse, indicaron las fuentes.

El segundo cuestionamiento relevante de la Contraloría está dirigido a los funcionarios de la Autoridad Portuaria Nacional (APN), a quienes atribuye haber flexibilizado su mandato fiscalizador dejando pasar presuntas deficiencias en la construcción del terminal de Chancay en beneficio de los inversionistas.

EL CAMBIO DEL TRAZO
De acuerdo con el informe, la APN dio visto bueno al expediente técnico y concedió la habilitación portuaria de la Nueva Etapa 1 del terminal de Chancay en 2021, además de aprobar la segunda modificación en 2024, no obstante que:

(1) “El expediente técnico que dio lugar a las habilitaciones otorgadas no guarda concordancia con la certificación ambiental vigente respecto al trazo del túnel, ni incorporaba la medida de protección ambiental vigente respecto al trazo del túnel, ni incorporaba la medida de protección ambiental denominada Sistema de Geotubos”; y

(2) “Durante las inspecciones de avance de obra, no adoptó acciones oportunas frente a la ejecución del túnel por un trazo distinto al aprobado, lo que permitió el inicio y la continuidad de las obras y posterior operación del puerto de Chancay sin cautelar el cumplimiento de los requisitos legales y sin formularse acciones correctivas, lo que benefició al administrado (CSCPC).

Respecto al primer punto, fuentes de la APN resaltaron que los auditores se equivocan al señalar que el Expediente Técnico de Obra de 2021 incluyó un nuevo trazo del túnel, que no estaba comprendido en el expediente aprobado por el organismo en 2015.

“No, el expediente de 2021 no contempla cambios o modificaciones del túnel. En el expediente de 2021, no se solicitó la modificación del trazo del túnel. Es un grave error de los auditores”, indicaron las fuentes.

También precisaron que el Sistema de Geotubos es parte de la Modificación del Estudio de Impacto Ambiental Detallado (MEIAd), y no del expediente técnico que aprobó la APN.

“Los geotubos son un componente de remediación ambiental y no son parte de infraestructura portuaria. Las obras aprobadas por la APN corresponden a la infraestructura portuaria y equipamiento portuario, se enmarcan dentro del recinto portuario y no fuera del mismo”, subrayaron: “Los geotubos no son responsabilidad de análisis, control o supervisión por parte de la APN”, completaron.

LA VALIDACIÓN AMBIENTAL
Como tercera observación, los auditores llaman la atención a los funcionarios de la APN por no haber intervenido en la construcción de la variación del trazo del túnel ni tampoco adoptaron medidas correctivas y sin contar con certificación ambiental.

“Sin embargo, la habilitación del túnel se hizo sobre una servidumbre otorgada por la Superintendencia de Bienes Nacionales (SBN), por lo que ésta es la entidad que cautela las normas”, explicaron las fuentes.

“La APN no tiene la función de supervisor de obra, no cuenta con instrumentación que permita efectuar mediciones topográficas de los trabajos que se ejecutan. Tampoco la ley le faculta a paralizar una obra privada, salvo las públicas y de concesión”, dijeron.

El proyecto portuario recibió la aprobación del Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (SENACE) y, cuando se varió el trazo del túnel, no se exigió la presentación del Informe Técnico Sustentatorio (ITS), “porque no se desarrolló sobre un medio distinto”.

El cambio del trazo del túnel “no se desarrolló sobre un medio distinto, la magnitud de la intervención no cambió en nada, ni se presentaron nuevos impactos relacionados a la ejecución del mismo, por lo que tampoco cambiaron las medidas de mitigación impuestas.

Ante el reclamo de la Contraloría a la APN por no haber vigilado la ejecución de la obra, la entidad indicó que las supervisiones, tratándose de una inversión 100% privada, “el administrado (CSCPC) es el que contrata la supervisión y su ejecutor de obra y ambas cosas se ejecutaron”, expresaron.

La modificación no demandó el requerimiento de un nuevo estudio, porque no cambiaban los impactos ambientales.

“La APN no realiza labores de Supervisión de Obra, sino que efectúa inspecciones inopinadas de cómo viene avanzando la obra, es imposible y no es función de la APN estar las 24 horas todos los días en una obra privada”, según las fuentes consultadas.

Al respecto, según los inversionistas, ratificaron que no existió un nuevo proyecto ni una alteración sustancial del diseño originalmente certificado, cuando se varió el trazo del túnel.

“La empresa nunca ocultó el trazo ejecutado ni pretendió eludir el control administrativo; por el contrario, adecuó técnicamente el proyecto para cumplir con el nuevo sistema geodésico oficial y continuó ejecutando las medidas de manejo ambiental previstas en los instrumentos aprobados”, apuntaron las fuentes.

Por estos hechos la Contraloría recomienda que se evalúe la presunta responsabilidad de cuatro funcionarios de Proinversión y de la APN.

Un análisis comercial y geopolítico del puerto de Chancay

El megapuerto de aguas profundas en las costas peruanas, fondeado por China, así como su impacto en el comercio latinoamericano, fue analizado por Zhang Kun, investigador de la Universidad de Shanghái (SHU), en una nueva actividad del CONICET. Las claves fueron las inversiones china en la región, los debates centro-periferia y las disputas geopolíticas.

En el 7º seminario internacional “China desde China” preparado por el organismo argentino, Zhang consideró que el impacto del puerto de Chancay al norte de Lima no ocurre solo dentro de la zona específica de estibaje, sino como “núcleo y red logística continental, que llevará dos o tres décadas”, pero que “transformará la realidad local de ese territorio peruano y de un radio cada vez más extenso, en términos de carreteras, paisaje y mejoramiento urbano, conectividad, logística, etc.”.

Ubicó el proyecto del puerto (a cargo del grupo COSCO e inaugurado con presencia del presidente Xi Jinping a fines de 2024) en el contexto de un incremento comercial del “43% desde el año 2000 a la fecha” en las relaciones sino-latinoamericanos.

Según Zhang Kun, el puerto complementa un panorama que, por ahora, tiene como actores el disputado Canal de Panamá para el Caribe, rutas del Atlántico y otras del Índico, del Ártico o el pasaje de Magallanes/Cabo de Hornos. Pero “Chancay (por el Pacífico) diversifica, no sustituye por sí solo a Panamá”, dijo, y criticó la idea del gobierno del estadounidense Donald Trump de pretender “controlar” el comercio transpacífico o de enviar a militares a otro puerto peruano cercano, el tradicional de El Callao, en el marco de una política de la Casa Blanca que definió como de “prioridad hemisférica” a través de la “presión política y el reordenamiento de activos”.

Zhang Kun, de SHU y director del Instituto Confucio-Salvador de Bahía.

Expresó que “analizar la securitización exige separar hechos, inferencias y afirmaciones sin evidencias”, como la remanida narrativa de “presencia militar” china en el puerto peruano (como ha pasado con otras inversiones chinas en la región, por ejemplo en Argentina, nunca comprobada). Presentó el tema como la disputa entre securitización (postura de EE.UU.) versus cooperación en el Sur Global (postura de China).

Dijo que la primera fase de Chancay implicó 1.300 millones de dólares, de los cuales 60% correspondió a Cosco Shipping y el resto, al grupo empresarial de mayoría peruana Volcán. En cuanto al empleo, la inauguración del puerto creó 7.500 puestos de trabajo, informó.

Su ruta directa a Shanghái/Yangshan demora 23 días, 10 menos que el recorrido por otras rutas marítimas con trasbordos, y con 20% menos de costos, agregó.

El académico chino también distinguió entre “enclave exportador” (una red orientada al mercado exterior sin –o con pocas- conexiones locales) y “corredor de desarrollo” (con movilidad interna, desarrollo de servicios, etc.), el cual Chancay representaría.

Pero aclaró que “la participación china no garantiza por sí sola la ruptura con la lógica centro-periferia”. En este sentido, apeló al rol que debería tener el Estado en educación, salud, infraestructura, planificación, normas ambientales, participación ciudadana, etc. Y dijo que “no se trata de sustituir una dependencia por otra, sino de ampliar la capacidad sudamericana de elegir, conectar y negociar”.

El regreso del fujimorismo

¿El nuevo gobierno de Keiko Fujimori altera en algo las perspectivas del puerto?, le preguntaron varios asistentes. Para el conferencista, no, por varias razones: cierta comodidad que los actores chinos tienen con partidos de derecha (lo que se repite en toda América Latina), incluso de extrema derecha como el peruano; el apoyo de la comunidad sinoperuana al nuevo gobierno, y el pragmatismo de ambas partes (el académico de Shanghái recordó que el expresidente Alberto Fujimori, padre de la actual mandataria, fue impulsor de inversiones chinas en Perú y que incluso tuvo como primer ministro y ministro de Economía a un dirigente de origen chino, Víctor Joy Way, en 1999).

Integración ferroviaria

Zhang también abordó brevemente el corredor ferroviario entre Brasil y Perú, que debería articular con el sistema portuario, aunque aclaró que aún es un proyecto. El tren partiría de Bahía y según uno de las iniciativas atravesaría los estados brasileños de Goiás, Mato Grosso, Rondonia y Acre, pero “está en etapa de estudio” de factibilidad. Consideró que un triunfo de electoral de Lula Da Silva en octubre, facilitaría su continuidad. Además, informó que hay debates internos en Brasil acerca del trazado (por ejemplo, tironeos entre San Pablo y Bahía), que según el caso favorecería o postergaría a distintos territorios, empresas, instituciones brasileñas. “Pero China tiene paciencia”, indicó.

Sobre el seminario realizado, la SHU y el CONICET tienen una larga trayectoria de cooperación en el marco del Centro de Investigación Mixto Internacional Globalización y Sociedad (CIMI) cuyo director es Fortunato Mallimaci, presente en el debate que ocurrió el jueves 30. La actividad se realizó en modo virtual, fue presentada por Claudia Figari directora del CEIL del CONICETy moderada por Luciana Guido del CEUR, en una jornada a la que sumaron varios académicos del organismo científico técnico argentino como Pablo Lavarello director del CEUR, Andrés Musacchio y otros cientistas sociales o paricipantes independientes.