Avances y retos en los municipios de la provincia de Huaral, según el MEF 

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) presentó los resultados preliminares del Programa de Incentivos a la Mejora de la Gestión Municipal (PI) 2025. El reporte muestra un panorama de contrastes en la provincia de Huaral, donde algunas comunas logran destacar mientras otras enfrentan importantes desafíos técnicos.

Liderando la gestión en la provincia, aparecen Huaral, Chancay y Aucallama. Estos tres distritos han logrado sobresalir al cumplir total o parcialmente con los rigurosos indicadores del Estado.

Estos municipios muestran una capacidad de gestión activa, posicionándose como los referentes provinciales en el cumplimiento de metas que buscan mejorar la administración pública.

Por otro lado, un grupo de distritos, donde predominan “No cumple” – aún tienen el desafío de alinear sus resultados con las exigencias del MEF para acceder a mayores incentivos. Estos son: Atavillos Alto, Atavillos Bajo, Ihuarí, Lampián, Pacaraos, San Miguel de Acos, Santa Cruz de Andamarca, Sumbilca y Veintisiete de Noviembre.

Para estas jurisdicciones, el panorama actual representa una oportunidad de mejora en la planificación interna y en el fortalecimiento de las capacidades de sus equipos técnicos.

El informe del MEF no solo es una evaluación, sino una hoja de ruta. El objetivo central es que la ejecución del presupuesto se traduzca en beneficios tangibles. Lograr las metas significa:

  1. Mayor eficiencia en el uso de los recursos.
  2. Mejor planificación a corto y mediano plazo.
  3. Acceso a más presupuesto para obras que impacten en la calidad de vida de los vecinos.

En conclusión, el camino hacia la modernización municipal en Huaral sigue en marcha. Con 3 municipios marcando la pauta y otros 9 en proceso de ajuste, el compromiso de las autoridades será clave para cerrar brechas y asegurar que ningún distrito se quede atrás en la captación de recursos estatales.

Hallan cuerpo de Juan Ipanaqué tras varios meses de desaparecido en el Hatillo

Tras meses marcados por la incertidumbre, el dolor y una esperanza que se resistía a apagarse, finalmente fue hallado el cuerpo de Juan Ipanaqué Cernaqué, quien permanecía desaparecido luego de quedar sepultado por un deslizamiento de arena en una zona de alto riesgo.

El trágico suceso ocurrió en el fundo Hatillo, en el distrito de Chancay, donde la fuerza implacable de la naturaleza cambió para siempre la historia de una familia y conmovió profundamente a toda la comunidad. Desde aquel fatídico día, la búsqueda no se detuvo. Cada jornada estuvo cargada de esfuerzo, fe y un profundo compromiso humano.

En esta incansable labor participaron brigadistas de Defensa Civil del Gobierno Regional de Lima, efectivos de la Policía Nacional del Perú, voluntarios y, sobre todo, los familiares de Juan, quienes nunca dejaron de creer que algún día podrían encontrarlo y darle el descanso que tanto anhelaban.

El hallazgo no solo representa el cierre de una larga y angustiante espera, sino también un acto de amor y dignidad. Es el resultado de la unión de muchas manos solidarias que, incluso frente a la adversidad, decidieron no rendirse.

Hoy, el silencio que deja esta pérdida se mezcla con la paz de haber cumplido una misión profundamente humana: devolver a Juan al seno de su familia. Su memoria vivirá en el corazón de quienes lo amaron y en el ejemplo de perseverancia que dejó esta historia.

Este hecho también invita a reflexionar sobre los riesgos que enfrentan muchas comunidades asentadas en zonas vulnerables, recordándonos que la prevención y la seguridad deben ser siempre una prioridad.

Que Juan Ipanaqué Sernaqué descanse en paz, y que su historia permanezca como símbolo de esperanza, unión y humanidad.

Actores de la Cuenca Chancay – Huaral agradecen al agua en una emotiva ceremonia por el Día Mundial del Agua 2026

A orillas del río Chancay-Huaral, autoridades, agricultores y directivos de comisiones de usuarios se reunieron en una ceremonia cargada de emoción y respeto para expresar su gratitud al agua, recurso fundamental para la vida y el desarrollo de la cuenca.

La actividad, liderada por la Junta de Usuarios del Sector Hidráulico Chancay-Huaral (JUSHCHH) y la Autoridad Nacional del Agua, a través del Consejo de Recursos Hídricos de Cuenca Chancay-Huaral (CRHCCHH), incluyó una escenificación de agradecimiento, danzas y la entrega de ofrendas como frutos y vinos al río, símbolos del trabajo del campo que solo es posible gracias a este valioso recurso.El secretario técnico del CRHCCH-H nos recordó que agradecer al agua evoca a las buenas prácticas que tenían los antiguos peruanos, acciones que debemos rescatar para reafirmar nuestro respeto por los ríos, lagunas y montañas que nos entregan el liquido esencial que dinamiza nuestras vidas.

Participaron representantes de las comisiones de usuarios de Huando, Pasamayo, Caqui y Chancay Bajo, quienes hicieron un llamado a la población a no arrojar residuos en los canales de riego, recordando que la contaminación afecta directamente la calidad de los cultivos que llegan a nuestras mesas.

Asimismo, representantes de la Municipalidad Provincial de Huaral, la Municipalidad Distrital de Chancay y la EPS Emapa Huaral S.A. reafirmaron su compromiso de trabajar de manera articulada por una mejor gestión de los recursos hídricos en nuestra cuenca.

Como agricultor, agradezco la participaión de todas las instituciones, y con esta misma motivación. Estoy seguro, que trabajaremos para tener siempre agua de calidad. Expresó el presidente de la JUSHCHH.

Condenan a alcalde de Chancay por entregar administración de baños públicos a terceros

La Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Huaura dictó una sentencia de cinco años de pena privativa de la libertad suspendida contra el alcalde distrital de Chancay, Juan Alberto Álvarez Andrade. El fallo responde a la comisión del delito de peculado doloso en agravio del Estado.

Contra el burgomaestre también se impuso la inhabilitación para ejercer cargos públicos durante el periodo de la condena y establece el pago solidario de una reparación civil de S/15.000 a favor del Estado peruano

Los hechos que motivaron la sentencia ocurrieron entre los años 2017 y 2018. Según la investigación, a cargo de la fiscal adjunta provincial Steefanny Cherres Pacora, Álvarez Andrade entregó la administración de servicios higiénicos públicos a personas particulares sin contar con la aprobación del Concejo Municipal, requisito establecido por la Ley Orgánica de Municipalidades (Ley 27972).

La fiscalía determinó que los baños, los cuales formaban parte de un proyecto turístico del Gobierno Regional de Lima, fueron gestionados por terceros para generar ingresos propios mediante el cobro por uso y la venta de productos. Este manejo se realizó sin que mediara un contrato oficial o resolución respecto de la concesión.

La entidad edil no percibió algún pago de rentas por la prestación del servicio, lo que derivó en un perjuicio económico. La tesis fiscal señaló que Juan Álvarez infringió los deberes funcionales de defender y cautelar los derechos e intereses del Estado al beneficiar por años a los terceros, con quienes mantenía un vínculo de amistad.

Junto al burgomaestre, fueron condenadas Julia Romero y Olinda Martínez a cuatro años de prisión suspendida, al ser identificadas como las beneficiarias directas de la administración de dichos bienes públicos.

Sentencia y despedida: el drama de Juan Álvarez Andrade, alcalde de Chancay

Por Jaime Toledo Maldonado

Lo ocurrido en la reciente “conferencia de prensa” del aún alcalde de Chancay, Juan Álvarez Andrade, no fue un acto informativo. Fue, en esencia, un intento desesperado por sostener una narrativa que ya se ha derrumbado en el terreno donde realmente importa: la justicia.

La confirmación de su condena por peculado doloso por parte de la Corte Superior de Justicia de Huaura no solo representa un golpe legal. Representa, sobre todo, una derrota moral.

Porque aquí ya no estamos ante un simple debate jurídico. Estamos frente a un problema de ética pública. Un alcalde condenado —no investigado, no procesado, sino condenado en segunda instancia— que insiste en aferrarse al cargo bajo el argumento de su “inocencia”, no está defendiendo principios: está negando la realidad.

Un verdadero liderazgo se mide en los momentos críticos. Y aquí es donde la figura de Juan Álvarez Andrade queda seriamente cuestionada. Porque la gran pregunta no es si aún le queda un recurso legal. La pregunta es: ¿Le queda autoridad moral para seguir gobernando?

Gobernar no es solo firmar documentos o inaugurar obras. Gobernar implica representar valores, dar ejemplo, sostener la institucionalidad. Y cuando un alcalde desacredita implícitamente a jueces, fiscales y tribunales con tal de sostener su versión personal, lo que está haciendo es dinamitar la confianza en el Estado de Derecho.

No hay discurso de “soy inocente” que pueda estar por encima de una sentencia confirmada. Persistir en esa postura no es valentía: es negación. Y en política, la negación es el primer síntoma de la caída.

El mensaje que dejó entre líneas es grave: todos se equivocan menos él. El juez, los fiscales, los magistrados de la sala… todos estarían errados. Esa narrativa no solo es insostenible, es peligrosa, porque si se instala la idea de que las sentencias judiciales son simples opiniones rebatibles desde el poder político, entonces entramos en el terreno del caos institucional. Y eso no es liderazgo. Es irresponsabilidad.

LOS PERIODISTAS: LA OTRA CARA DE LA CRISIS

Pero si el alcalde enfrenta hoy su propia crisis moral, hay otro grupo que comienza a vivir su propio derrumbe silencioso: Los periodistas cercanos del poder, aquellos que durante años cambiaron fiscalización por conveniencia.

En esa sala no se vio prensa. Se vio dependencia, se percibía en el ambiente algo más que tensión, miedo. No al alcalde, sino al futuro, porque cuando el poder cae, también caen los privilegios y quienes construyeron su rol no desde la independencia, sino desde la cercanía interesada, hoy enfrentan una verdad incómoda: sin el poder que los sostenía, quedan expuestos en su absoluta irrelevancia.

Sin Juanelo, la orfandad no es solo económica. Es moral y profesional, porque el periodista que no cuestiona, que no investiga, que no incomoda al poder, no es periodista: es operador.

En Chancay, lo que estamos presenciando no es solo la caída de una autoridad. Es el colapso de un ecosistema construido sobre silencios, favores y alineamientos.

Hoy, muchos de los que aplaudían a Juanelo, mañana buscarán nuevos referentes. Intentarán reinventarse, cambiar de discurso, acomodarse al nuevo poder que representará Giuliana Carrizales.

Pero hay algo que no podrán cambiar tan fácilmente: su historial.

El poder no corrompe de un día para otro. Se degrada progresivamente, en cada decisión equivocada, en cada silencio cómplice, en cada acto de soberbia y cuando finalmente cae, no solo arrastra a quien lo ostenta, sino también a quienes vivieron de él.

Lo de Juan Álvarez Andrade no es solo el final de una gestión. Es una advertencia, una advertencia de lo que ocurre cuando la política pierde el rumbo moral y cuando la prensa deja de ser contrapeso para convertirse en eco, porque al final, cuando se apagan los aplausos y se vacían las salas, queda lo único que realmente importa:  LA RESPONSABILIDAD DE HABER ESTADO SIEMPRE AL LADO DE LA VERDAD.

Ciudadana presentan petitorio de suspensión contra alcalde de Chancay, Juan Álvarez Andrade

 La ciudadana Judith Apolinar ha presentado formalmente un petitorio ante el Concejo Municipal para solicitar la suspensión en el cargo del alcalde del distrito de Chancay, Dr. Juan Alberto Álvarez Andrade.

Esta medida se produce en un contexto de alta tensión política tras confirmarse recientemente una sentencia judicial en segunda instancia contra la autoridad edil. Los puntos clave de la situación son:

  • Fundamento del pedido: El petitorio se sustenta en la situación legal del alcalde, quien enfrenta una condena por el delito de peculado doloso relacionada con irregularidades en la concesión de servicios higiénicos.
  • Ratificación de sentencia: El pasado 18 de marzo, la Sala de Apelaciones del Poder Judicial ratificó la sentencia contra Álvarez Andrade, lo que lo coloca en un escenario inminente de vacancia o suspensión según la Ley Orgánica de Municipalidades.
  • Reacción de la autoridad: El alcalde se ha pronunciado públicamente tras el fallo judicial, mientras que sectores de la población y el concejo debaten la sucesión del cargo, el cual recaería legalmente en la teniente alcaldesa.

El petitorio de Judith Apolinar deberá ser agendado y debatido por el pleno del Concejo Municipal en una sesión extraordinaria para determinar la continuidad de Álvarez Andrade al frente de la comuna chancayna.