Adelanto de elecciones, por José Ramos

En la actual coyuntura política, se hace imprescindible, justo y necesario, el recorte del mandato PRESIDENCIAL Y CONGRESAL que otorgara el pueblo en el 2021.

Después del suicidio político de Pedro Castillo, no queda otra, pero lo que el pueblo debe saber y tener en claro es lo siguiente:

1.- El recorte del mandato pasa, necesariamente, por una serie de reformas constitucionales.

2.- Una reforma constitucional es aprobada en dos legislaturas con 87 votos mínimos.

3.- Una reforma puede ser aprobada con la mayoría legal de votos, pero requiere la aprobación vía referendum.

4.- Si la presidenta, presionada por las calles, toma la decisión, puede, mediante un acuerdo político, consensuado con el Congreso, presentar el proyecto de reformas y adelanto de elecciones , el mismo que tiene que ser aprobado en dos legislaturas.

5.- Si el Congreso es renuente a aceptar dicho acuerdo, la presidenta tiene en sus manos adelantar las elecciones, ¿Cómo?, presentando su renuncia, pero está posibilidad implicaría que el fujimorismo, a través del presidente del Congreso General en retiro José Williams, asuma la presidencia de la República y convoque a elecciones inmediatamente, y la congresista Martha Moyano asuma la presidencia del Congreso. Este camino sería una ignominia para el país, ya que sería entregarle el gobierno a quien perdió las elecciones, es decir a Keiko Fujimori, lo cual no sería tolerado por más de la mitad del pueblo peruano.

6.- En el peor de los casos, un nuevo proceso electoral se haría, a más tardar, en un año, por eso es que la salida más viable es que el pueblo presione al Congreso, para obligarlo a aprobar las reformas y el adelanto de elecciones.

Sin las reformas previas, estamos condenados a repetir la nefasta experiencia de Castillo y de un congreso despreciado por la ciudadanía.

¿Por qué voy a votar por José Carlos Bautista?

Por José Ramos:

Nos pasamos todo el tiempo diciendo que la corrupción es un virus que ataca, inmisericordemente, a nuestra sociedad, sin embargo, estamos dispuestos a elegir a una persona sobre la que pesan, no sospechas sino sentencia por girar cheques sin fondos e investigaciones formalizadas con investigación preparatoria por delitos graves de corrupción.

Que nos pasa, tenemos memoria selectiva, actuamos con doblez o solo nos importa la ética y la moral cuando se trata del fujimorismo, del cerromismo,el castillismo, pero cuando se trata de mi candidato, miro para el cielo y no me importa.

Voy a votar por mi colega Juan Carlos Bautista, porque es un hombre probo, y lo ha demostrado en sus 15 años en la fiscalía, me basta saber que es honesto, para votar por él, porque un gobernante honesto en el Perú , ya es toda una revolución.

Algunos intonsos, dicen que estoy buscando chamba, yo no necesito mendigar trabajo ni ser ganapan de nadie, por qué soy un profesional ,San Marquino, con experiencia, estudio jurídico propio y ahora pertenezco a la Procuraduría General del Estado, y tengo autonomía funcional y administrativa.

Voto por Carlos Bautista, porque estoy seguro que, cuando asuma el poder, tendrá el suficiente coraje para separar la paja del trigo y formar un equipo de gobierno de gente honesta y capaz.

Todavía no se vislumbra un ganador de esta segunda vuelta

Por José Ramos:

Es muy difícil saber quién va a ganar la segunda vuelta, y esto se debe a que la región Lima Provincias tiene una composición política, geográfica y económica totalmente suigéneris.

Para empezar, geográficamente estamos partidos en dos, y al medio tenemos la capital de la República Lima Metropolitana.

Por un lado, existen tres provincias en el norte: Huaral, Huaura y Barranca, con una gran población y dos provincias de la parte andina con una menor población: Cajatambo y Oyon; por el sur una provincia con una gran población: Cañete y dos provincias con menor población Yauyos y Huarochirí, en el centro la provincia de Canta con una menor población.

Desde un inicio del proceso de descentralización, y de la creación del Gobierno Regional de Lima, se ha puesto en evidencia la rivalidad entre el norte y el sur, y se ha manifestado en los procesos electorales, con un predominio del norte que ha ganado tres procesos electorales, dos con Chui y uno con Chavarría, mientras el sur ha ganado solo una vez con Javier Alvarado, no menciono a Mufarech, que fue el primer presidente regional, porque él fue por el APRA y vivía en Lima capital.

El sur y el norte no solo estamos escindidos geográficamente, sino que estamos separados y divididos en casi todo.

Este proceso electoral tiene una gran particularidad, los dos candidatos que han pasado a la segunda vuelta no están plenamente identificados con el sur y el norte, ¿por qué razón?, la Dra. Rosa Vásquez, si bien es cierto es de Huarochirí, pero no está identificada plenamente con Cañete, que es la provincia más poblada y el Dr. Carlos Bautista, si bien es cierto es de Huacho, pero paradójicamente va por el Torito, que es un movimiento regional identificado plenamente con Cañete.

Es decir, no se da la figura, por ejemplo: Chui vs Alvarado, que representaban el norte y el sur.

En este rompecabezas electoral, resulta muy difícil predecir o vaticinar un ganador, no sé VISLUMBRA, cómo en anteriores procesos, por ejemplo, cuando Cañete cerró con Alvarado, o Huacho con Chui o Huaral con Chavarría.

Ambos candidatos tienen apoyo en todas las provincias, cómo decidan los indecisos y los que están hartos de la política (en la cola), dependerá que el torito gane por segunda vez o que la cholita sea la primera mujer gobernadora regional de la Región Lima Provincias, ¡pago por ver!

Votar por “la cholita” o “el torito”, es todo un acto de fe

Por José Ramos:

Borges dice que el amor es crear una religión cuyo Dios es falible y Wilde que todo acto de amor es un acto de fe. Lo

En la actual coyuntura política de la Región Lima, debo manifestar que después de haber elegido durante más de 40 años, hoy puedo afirmar que votar, quizás, sea un acto de fe, un acto de creer en alguien a quien no conocemos a profundidad como ser humano, que no sabemos casi nada de lo que verdaderamente piensa en los más profundo de su alma y que pasiones y emociones dominan si espíritu.  Solo accedemos a una información superficial, sabemos de su hoja de vida de su experiencia laboral, política, administrativa, pero no sabemos qué demonios habitan en su ser, mi cuáles son sus verdaderas motivaciones, cuáles son sus sueños o sus pesadillas recurrentes, en otras palabras, solo conocemos la máscara del candidato y hay que recordar siempre que etimológicamente máscara en griego es hipócrita o persona.

Por eso digo que cuando votamos, solo nos queda confiar, tener fe, porque en nada se parece tanto el hecho de votar a una partida de póker, dónde confiados esperamos que la carta aleatoria que nos ha tocado, sea la que nos permita ganar la partida.

El 4 de diciembre, nuevamente votaremos, así nos digan que nuestro candidato preferido es de lo peor, igual votaremos por él, porque nadie vota racionalmente, todos, hasta los intelectuales más agudos, están dominados por la emoción, la simpatía, o los intereses propios de nuestra ideología, o también por los intereses subalternos que subyacen en cada elección o de repente por nuestra concepción del mundo.

Por esa razón es que muy pronto estamos defraudados, desilusionados del comportamiento político de nuestro candidato, espero que esta vez acertemos en esta aventura electoral y elijamos a la persona correcta.

Parte final de la carta abierta de César Hildebrandt a la OEA, por José Ramos

EL gran problema para Castillo es que quienes lo están acusando fueron funcionarios de su gobierno. Castillo está siendo embarrado por quienes estuvieron en su cercanía y ahora aspiran a la benevolencia. ¿Hubieran procedido a prestarse a delaciones muchas veces confusas si la fiscalía no los hubiese apresado cómo medida de coercion? Seguramente que no, pero no es dable suponer que una persona inocente pueda prestarse a contar lo que no es cierto para obtener concesiones que no necesita.

La Fiscal de la Naciòn es una persona que va de la ferocidad al ridículo con paso de polka y el abuso de la prisión preventiva ha desfigurado la justicia en el Perú, de eso no hay duda.Pero eso no cambia la situación comprometida del presidente en los hechos que son materia de investigación.

La democracia está en peligro permanente cuando los partidos políticos doctrinarios se extinguen y son reemplazados por vientres de alquiler dedicados a albergar oportunistas de toda ralea.

También está bajo amenaza cuando organizaciones de probado pasado criminal, cómo el fujimorismo, merecen el apoyo de un sector significativo de la población.La democracia se tambalea cuando el debate deviene en intercambios de insultos y la palabra consenso se deporta del léxico político. A la derecha es cierto, es cierto, jamás le interesó la democracia y le importaría un rábano el perfil ético de Castillo si este fuese un presidente conservador y anuente.

Pero la democracia también está en emergencia cuando el presidente de la república no honra el cargo y cree que el quinquenio de mando que le dieron los votos es un lustro de impunidad y blindaje.

Castillo tiene grandes enemigos que lo condenaron desde el primer momento.Eso está claro. Pero también me parece indispensable decir que el enemigo más grande que ha tenido Castillo en estos meses ha sido él mismo.Este complejo panorama es el que su organización deberá examinar.

La anécdota del padre pepe y el doctoreo en esta campaña electoral, por José Ramos

Me contó una vez, mi colombroño, el padre Pepe, que cuando estuvo en Colombia, todo el mundo le decía doctor, y él, muy preocupado, le dijo a un a amigo que porque le decían Doctor si él era sacerdote y el colombiano, muy suelto de hueso, le contestó: «no se preocupe padrecito que aquí a cualquier hijo de puta le dicen doctor”; me reí tanto con el padre Pepe, aquella mañana, que hasta ahora recuerdo, como si fuera ayer, esa deliciosa anécdota.

Pero, ¿por qué la traigo a colación?  es que me parece ridículo, absurdo e insensato que en cada campaña electoral se vuelva con el sambenito de que «fulanito no es doctor, que sutanito no es Doctor y que menganito no es Doctor, pero que sin embargo aparecen o se hacen llamar doctor ante la opinión pública».

Lo que no entienden, algunos mentecatos, es que, en el Perú y otros países de habla hispana, no solo se le dice doctor a quien tiene el grado académico del doctorado, bien merecido por supuesto, sino que en el habla popular e inclusive en el habla culta, se le llama de esa manera, principalmente, a los médicos, abogados, y también a las personas que tienen alguna autoridad, ya sea moral, eclesiástica, política o de alguna otra índole,

Por ejemplo, en mi caso, yo solo tengo el bachiller en derecho y el título de abogado, sin embargo, la gran mayoría de huaralinos me dicen Doctor, se imaginan ustedes, la tortura china que sería para mí, que desde que me levanto, a las 6 de la mañana, hasta que me acuesto, decirles a todos los que me saludan «un momentito yo no y soy doctor, dime abogado, o simplemente Pepe’, sería tan absurdo, tan estólido, tan insensato ir contra el habla popular.

Yo estoy seguro que, aquellos que critican al Dr. Díaz, al Dr. Cárdenas, al Dr. Lucho De La Lama, al Dr. Oriundo, al Dr. Roldán, porque le dicen doctor, o porque su propaganda dice Dr., estoy convencido que cuando se encuentran con un abogado o algún médico también le dicen, doctor. Y es que en el Perú todos nos doctoreamos, nos guste o no.

Pero así somos los huaralinos, queremos ser más papistas que el papa.

Como colofón, me da igual que me digan doctor, abogado o simplemente Pepe, pero si me gustaría, que algún día, me dijeran SEÑOR, es un título que pocos se lo merecen.