Partidos que utilizaron ‘fábrica de firmas’ no pueden ser “suspendidos” ni “eliminados” por ley del Congreso, dice presidente del partido Morado

El presidente del partido Morado, Luis Durán, se pronunció sobre la reciente polémica en la que se han visto involucrados algunos partidos políticos respecto a la presunta contratación de ‘fábricas de firmas’ para conseguir afiliados a sus filas.

En diálogo con Prueba de fuego de RPP TV, Durán responsabilizó de las presuntas firmas falsas y afiliaciones fraudulentas al Congreso de la República. Según detalló, el Parlamento aprobó en junio del 2024 la ley 32054, la cual establecía que “los partidos políticos no son sujetos de ningún delito penal”.

“Si se llegara a comprobar que ha habido fábricas de firmas, donde algunos dirigentes de algunos partidos han construido afiliaciones, no va a poder ser juzgado. ¿Y sabes quiénes votaron [por la ley 32054]? Fuerza Popular, Perú Libre, Podemos, APP y los restos de Acción Popular”, expresó.

“[Los partidos políticos] se mantienen en el sistema. No los pueden suspender ni eliminar. Otra cosa serán las consecuencias penales de los representantes, de los comités ejecutivos. Es una responsabilidad personal, pero el partido no sale del sistema”, acotó.

En esa misma línea, el presidente del partido Morado indicó que la ley aprobada por el Parlamento favorece “a las personas que entienden la política como una obsesión personal” y no “como un trabajo colectivo e institucional”.

“El sistema político peruano debería organizarse, ¿sabes alrededor de qué? De una idea. Los partidos son instituciones y los que militan en el partido tienen que asegurarle al país que van a llevar a sus mejores cuadros [opciones].  Y eso no ocurre”, manifestó.

“Los órganos electorales no están cuidados por el sistema legal para poder hacer bien su trabajo”

Al ser consultado sobre la responsabilidad del Reniec en la identificación de las presuntas firmas falsasDurán indicó que “hay una normativa” que no permite brindarles a los órganos electorales “instrumentos para que” realicen sus funciones correctamente.

“Los órganos electorales no están cuidados por el sistema legal para poder hacer bien su trabajo. […] Yo no puedo discutir […] si hubo dolo o no en el Reniec, tendrán que investigar, pero creo que, si han encontrado esa cantidad de firmas, quiere decir que han guarnecido en algún sentido. […] En todas las actividades, ante el Reniec hay un funcionario del Reniec y hay un personero del partido. Y están viendo y juntos, y discuten las firmas. [Posteriormente], el Reniec tiene que cotejar la firma de la ficha escaneada con la firma que aparece en el sistema. Eso es todo lo que pueden hacer. Si nosotros quisiéramos que hubiera peritos grafotécnicos, necesitaríamos darle más presupuesto al Reniec”, indicó.

Elecciones 2026: Partido Morado, Renovación Popular y Nuevo Perú ya tranzan alianzas para tumbarse a los partidos tradicionales

Con 43 partidos inscritos, el plazo para que las organizaciones políticas se presenten con miras a participar en las elecciones generales de 2026 ha concluido. La amplia oferta electoral fragmenta el voto peruano. Conscientes de ello, los partidos apostarían por aliarse con agrupaciones de ideología afín, con el objetivo de obtener un mayor respaldo popular en los resultados de los próximos comicios.

Izquierdas, derechas y centros tienen posturas diversas frente a la posibilidad de formar alianzas. Mientras algunos rechazan por completo la idea, otros ven con buenos ojos la posibilidad de unirse a otros contendientes, con la esperanza de que ello aumente sus probabilidades de alcanzar el poder.

La ciudadanía no tiene una visión clara sobre estas alianzas, pero, por experiencias previas, es probable que termine respaldando aquellas coaliciones que representen sus ideales de manera aproximada. Para el politólogo José Alejandro Godoy, esto podría ser un arma de doble filo: si bien puede ser beneficioso en ciertos casos, el electorado suele percibir estas uniones como acuerdos poco transparentes.

“Las alianzas podrían ayudar a reducir el número de partidos. Sin embargo, al público no terminan de agradarle, porque no siente que los acuerdos entre partidos sean sinceros. Y a las agrupaciones políticas les cuesta llegar a ellos, porque deben ceder en sus intereses particulares. Sin duda, habrá algunas alianzas en las próximas elecciones, pero no serán suficientes como para reducir a la mitad las opciones en la cédula de sufragio”, señaló en declaraciones para La República.

La izquierda en su laberinto

La izquierda peruana se ha caracterizado por su constante fragmentación. Las diferencias ideológicas entre las agrupaciones de esta parte del espectro político han sido más fuertes, en los últimos años, que la búsqueda de objetivos comunes. Como ocurre en otros sectores, no todas las izquierdas son iguales. Algunas, más cercanas al centro y con posturas liberales, podrían buscar alianzas con similares; mientras que las vertientes más tradicionales y conservadoras suelen mirar con recelo la posibilidad de pactar.

En un reciente informe, La República abordó el caso de Nuevo Perú, organización política a la que pertenece Verónika Mendoza, una de las principales figuras de la izquierda liberal. Enver León, secretario general del partido, aseguró que han iniciado conversaciones con agrupaciones y movimientos de distintas regiones del país.

Una fotografía reciente mostró a diversos representantes de la centroizquierda y el centro compartiendo un mismo espacio. En la imagen aparecen figuras de Nuevo Perú, como Sigrid Bazán e Indira Huilca, junto a Miguel del Castillo, de Primero La Gente, y Alfonso López-Chau, exrector de la Universidad Nacional de Ingeniería, quien aspiraría a la presidencia. Al respecto, el propio López-Chau comentó a este diario.

Pero dentro del espectro de la izquierda liberal también hay posibles rivales: la izquierda más tradicional o conservadora. Perú Libre, el partido que ganó las últimas elecciones y llevó al poder a Pedro Castillo, tiene una postura distinta frente a las alianzas electorales. Fuentes consultadas por La República señalaron que el partido mantiene como política no pactar con otras agrupaciones, y apuesta por la unidad interna. Algunos entrevistados explicaron que esta decisión responde, en parte, a la experiencia pasada con Castillo: “No nos gustaría volver a tener un candidato presidencial invitado”, señaló uno de ellos.

La negativa a formar alianzas parte de una idea extendida en Perú Libre: que Vladimir Cerrón podrá librarse de las acusaciones legales en su contra y postular como candidato del partido. Además, la organización sostiene que solo ellos representan una verdadera alternativa socialista, una crítica implícita a otras agrupaciones de izquierda.

El centro y las dudas electorales

El centro político también enfrenta desafíos. En las últimas elecciones, los partidos que no tomaron una posición clara entre izquierda y derecha obtuvieron bajos resultados. Julio Guzmán, del Partido Morado —quizás el partido de centro más reconocido—, apenas superó el 2% de los votos. Ante un panorama poco alentador, las alianzas podrían convertirse en una opción atractiva.

El Partido Morado considera posible unirse a sectores del centro o la centroizquierda. Francisco Sagasti, aunque no participará en los comicios, es una figura influyente dentro del partido, y ha mostrado disposición, al igual que Nuevo Perú, a respaldar una eventual candidatura de Alfonso López-Chau.

Otra agrupación que se declara alejada de los extremos es Libertad Popular, liderada por Rafael Belaúnde Llosa. El partido también contempla una alianza con López-Chau, quien postularía por Ahora Nación. De concretarse, el partido se sumaría como apoyo a esa candidatura. En caso contrario, Belaúnde Llosa postularía por cuenta propia. No obstante, ya se ha cerrado una alianza con el Movimiento Regional Agua, cuya figura más visible fue excandidato al gobierno regional de Ayacucho.

Las alianzas en el centro no se limitan a partidos de centroizquierda o centroderecha. Primero La Gente, grupo de Miguel del Castillo, ha anunciado una candidatura conjunta con la agrupación Lo Justo, liderada por la exministra de Justicia, Marisol Pérez Tello. No se descartaría que, a su vez, se unan a otras fuerzas de centro o centroizquierda.

¿Habrá alianzas desde la derecha?

Mientras que la izquierda y el centro evalúan alianzas, en la derecha y los partidos tradicionales predomina la idea de ir en solitario. Acción Popular, Fuerza Popular, el Partido Aprista Peruano y Alianza para el Progreso (APP) optarían por presentarse de manera independiente.

Acción Popular ya ha acordado postular sin alianzas. El excongresista Víctor Andrés García Belaúnde informó que el partido ha decidido no formar coaliciones para las elecciones de 2026. La interna del partido está marcada por pugnas entre diversas figuras, como Manuel Merino, Alfredo Barnechea, Edwin Martínez y el propio García Belaúnde, quienes suenan como posibles candidatos presidenciales.

Fuerza Popular, por su parte, aún no confirma si su lideresa, Keiko Fujimori, será candidata nuevamente. Sin embargo, los buenos resultados que ha obtenido en solitario en las últimas tres elecciones —suficientes para llegar a la segunda vuelta— serían una de las razones por las que no considerarían formar alianzas con otros partidos de derecha.

APP, liderado por César Acuña, también apostaría por su líder como candidato, sin contemplar una posible alianza.

En el Partido Aprista, la postura es clara: no se formarán alianzas. Diversos precandidatos lo han afirmado, señalando como antecedente negativo la fallida Alianza Popular con el PPC en 2016, que obtuvo pobres resultados.

Sobre partidos como Renovación Popular y Avanza País aún no hay definiciones claras. El partido liderado por Rafael López Aliaga no ha expresado oficialmente su posición, aunque fuentes de La República indican que habría conversaciones con el Partido Popular Cristiano (PPC). En el Congreso, Diego Bazán, parlamentario de Renovación Popular, ha propuesto reducir la valla electoral al 3 % para alianzas de más de cinco partidos, una medida que busca incentivar la formación de coaliciones y disminuir la fragmentación electoral.

Avanza País tampoco ha definido si competirá en solitario o en alianza. Sin embargo, Alejandro Cavero, uno de sus congresistas más visibles, declaró recientemente: “Yo pienso, de manera personal, que debemos tratar de buscar la unidad en la derecha en general, ya sea conservadora o liberal. Tratar de buscar un frente único”.

Francisco Sagasti sería el «candidato natural» del Partido Morado, comentó Mesías Guevara

El exgobernador regional de Cajamarca Mesías Guevara anunció, durante una entrevista a Exitosa, que el expresidente Francisco Sagasti es el «candidato natural» del Partido Morado porque tiene «credenciales personales, morales y profesionales» que serían ideales para los próximos comicios.

“En tema de precandidaturas, para nosotros en el Partido Morado el presidente Sagasti es nuestro candidato natural. De allí en adelante ya veremos porque todavía no se han convocado las elecciones», manifestó.

Asimismo, agregó: «En lo personal para mí y miles de militantes del Partido Morado, consideramos que (Francisco Sagasti) tiene las credenciales personales, morales, profesionales como para ser candidato”.

Respecto a la ausente voluntad de Sagasti de aspirar a las elecciones del 2026, el también precandidato del Partido Morado dijo que «sí hay que esperar hasta el último momento para obtener una decisión, habrá que hacerlo».

Además, indicó que el escenario político para el 2026 será «una timba». «Para mí, la cancha para el 2026 está pareja para todos. Hay un desapego de la política de parte de los ciudadanos. Habrá mucha violencia, será una carnicería esas elecciones», expresó.

Francisco Sagasti se inscribió al Partido Morado en marzo del 2019. Un año después, en el 2020, se convirtió en presidente de la República tras la renuncia de Manuel Merino, quien ocupó el cargo por solo cinco días, en noviembre de 2020, luego de la vacancia de Martín Vizcarra.

Elecciones 2026: ¿cuáles son los posibles candidatos a la presidencia?

Recientemente, la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, confirmó que su padre Alberto Fujimori postulará a las próximas elecciones de 2026, pese a su estado de salud, ya que hace algunas semanas sufrió un accidente en la cadera que lo dejó internado: «Mi padre y yo hemos conversado y decidido juntos que él será el candidato presidencial», publicó Keiko a través de X. Este anuncio se da luego de diversas opiniones de especialistas que han asegurado que el exdictador tiene impedimento de postular a la presidencia.

Al respecto, el abogado Andy Carrión explicó que cualquier persona, como un preso actual o que no ha cumplido su condena, tiene el derecho hábil para poder afiliarse a algún partido político; no obstante, los problemas surgen cuando esta persona que ha recibido una sentencia condenatoria intenta postular a un cargo de elección popular. En este caso, existe una imposibilidad jurídica, dado que lo establece la norma y muchos expertos en materia constitucional.

«Hay dos normas y una sentencia que lo impiden, siendo la más importante el artículo 34-A de la Constitución, que imposibilita que un sentenciado pueda postular a un cargo público. Es clarísima y tiene rango constitucional», dijo a La República.

Por otro lado, desde el partido Progresemos, informaron que el candidato presidencial para el 2026 será Hernando de Soto.

«Yo he tomado la decisión. Sí. Si es que todo va bien de aquí en adelante y si no hay ninguna sorpresa, yo seré candidato presidencial a los 83 años. A la edad de Biden, soy dos años mayor que Trump y cuatro años menor que el papa. En otras palabras, todavía no soy un caso extraordinario», expresó el político.