Consejo Regional de Lima no suspendió ni  inhabilitó a sentenciada gobernadora Rosa Vásquez y le permite seguir en el cargo

El Consejo Regional de Lima ha optado por la inacción frente a un hecho gravísimo: Rosa Vásquez Cuadrado, gobernadora regional en funciones, cuenta con una sentencia condenatoria vigente de nueve años por peculado doloso, y aun así continúa ejerciendo el poder sin restricción alguna.

Lejos de asumir su rol fiscalizador y político, el Consejo Regional decidió no suspender ni inhabilitar a la autoridad condenada, escudándose en supuestas limitaciones de competencia y trasladando la responsabilidad al Jurado Nacional de Elecciones (JNE).

La decisión no solo resulta cuestionable, sino que evidencia una conducta evasiva. En lugar de actuar con firmeza ante una sentencia judicial, los consejeros regionales optaron por solicitar “opiniones legales” al JNE y al Juzgado de Ate, prolongando una situación que socava la legalidad y normaliza la impunidad. La gobernabilidad regional queda así atrapada en un limbo administrativo que beneficia exclusivamente a la autoridad condenada.

Más preocupante aún es que durante la sesión se intentó instalar la narrativa de que la sentencia habría sido suspendida por el Poder Judicial. Esta versión es falsa. La condena no ha sido suspendida, se encuentra plenamente vigente y produce efectos legales. Por tanto, no existe vacío jurídico alguno que justifique la pasividad del Consejo. El único vacío evidente es el de voluntad política.

Han pasado más de dos meses desde que se dictó la sentencia y, pese a ello, Rosa Vásquez Cuadrado continúa gobernando, firmando documentos, tomando decisiones y administrando recursos públicos. Este escenario no solo representa una afrenta al principio de moralidad pública, sino que envía un mensaje devastador a la ciudadanía: en la práctica, una condena judicial no impide seguir ejerciendo el poder.

El Consejo Regional, al rehuir su responsabilidad, renuncia a su función de control y se convierte en un actor pasivo frente a una crisis ética e institucional. Mientras tanto, el Jurado Nacional de Elecciones es colocado como última instancia de resolución, en un contexto donde la demora favorece el desgaste de la legalidad y consolida la percepción de que el sistema protege a quienes detentan el poder.

Este caso ya no es solo un problema legal. Es una crisis política, una crisis moral y una muestra alarmante de cómo las instituciones pueden fallar cuando se trata de hacer cumplir la ley a una autoridad electa. La pregunta ya no es si corresponde la inhabilitación, sino cuántas veces más el Estado permitirá que una sentencia sea ignorada sin consecuencias.

La ciudadanía espera una respuesta clara, inmediata y contundente. Cada día de silencio y dilación no es neutral: es una forma de complicidad.

Consejo Regional de Lima en riesgo de denuncia penal por encubrir vacancia de gobernadora sentenciada

La población de las 9 provincias de Región Lima debe conocer que la gobernadora regional Rosa Gloria Vásquez Cuadrado cuenta con una sentencia penal condenatoria firme por delito de corrupción de funcionarios, además de mantener múltiples procesos penales activos en distintos distritos fiscales del país, varios de ellos con dictamen fiscal y en etapa de apelación.

De acuerdo con la Constitución Política del Perú, la Ley Orgánica de Gobiernos Regionales y la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, una sentencia condenatoria por delito doloso inhabilita automáticamente para ejercer función pública, lo que obliga al Consejo Regional de Lima a iniciar y resolver sin dilaciones el procedimiento de vacancia.

Advertimos a la ciudadanía que cualquier intento de encubrimiento, demora o negativa por parte de los consejeros regionales constituirá omisión de funciones y desacato al orden constitucional, generando responsabilidad penal individual. De persistir esta conducta, el caso será elevado al Jurado Nacional de Elecciones, instancia que tiene la decisión final y vinculante, además de la facultad de remitir antecedentes al Ministerio Público.

La ley no se negocia, se cumple.

La democracia se defiende con instituciones firmes y autoridades íntegras.

Rosa Vásquez deja fuera a alcaldes de Huarochirí y provoca dura reacción del congresista Guido Bellido

Una mesa de trabajo sobre obras clave, pero sin los alcaldes directamente afectados. Así resume el nuevo episodio de descoordinación política y desprecio institucional que se vive en el Gobierno Regional de Lima, luego de que la gobernadora Rosa Gloria Vásquez Cuadrado convocara a una reunión de seguimiento sobre importantes proyectos viales, excluyendo a varios alcaldes distritales de Huarochirí, actores centrales en el corredor vial alimentador N.° 27.

El hecho no pasó desapercibido. Mediante el Oficio N.° 2013-2024-2025-GBU/CR, fechado el 30 de enero de 2026, el congresista Guido Bellido Ugarte envió una carta directa y políticamente incómoda a la gobernadora regional, exigiendo la inclusión inmediata de los alcaldes omitidos en la convocatoria a la mesa de trabajo del 03 de febrero de 2026 en Huacho, donde se abordarán los proyectos de las rutas departamentales LM-116, LM-117 y LM-118.

Una exclusión que no es casual, es política

Bellido deja claro que no se trata de un simple error administrativo. Según el documento, tras revisar el padrón de autoridades invitadas, se detectó la omisión de diversos alcaldes distritales de la provincia de Huarochirí, pese a que:

  • Son actores fundamentales del proceso.
  • Participaron en reuniones previas de coordinación.
  • Forman parte directa del impacto territorial de los proyectos viales.

Es decir, se habla de carreteras sin invitar a quienes gobiernan los territorios por donde pasan esas carreteras. Una práctica que, más que torpeza, parece una forma de ninguneo político.

Los alcaldes excluidos:

El congresista solicita formalmente la inclusión de los siguientes burgomaestres, inexplicablemente dejados fuera por el despacho de Rosa Vásquez:

  • Eduardo Quintano Huamán, alcalde de Lahuaytambo.
  • Jorge Vidal Obispo Huapaya, alcalde de Santo Domingo de los Olleros.
  • Óscar Eladio Alvarado Campuzano, alcalde de Huampana.
  • Brayan Alonso Bullon Ruiz, alcalde de Ricardo Palma.
  • Mario Lacuta Alanoca, alcalde de San Damián.
  • Eber Lenin Joaquín Moreno, presidente del Comité de Desarrollo Sostenible de Huarochirí.

La lista es contundente: cinco alcaldes y un representante clave del desarrollo provincial, todos fuera de una mesa donde se decide el futuro vial de su propia provincia.

Democracia de papel, exclusión en la práctica

En su oficio, Bellido recuerda algo elemental pero que parece olvidado en el Gobierno Regional:

“El éxito de los proyectos de infraestructura depende directamente de un enfoque participativo y democrático.”

Sin embargo, la gestión de Rosa Vásquez parece optar por una versión recortada de la democracia: reuniones sin los directamente afectados, decisiones sin los alcaldes, obras sin territorio.

La pregunta es inevitable:

👉 ¿Qué se pretende cocinar en estas mesas de trabajo si se deja fuera a quienes conocen la realidad local?

👉 ¿Se trata de eficiencia técnica o de control político?

Huarochirí: provincia invitada solo para la foto

Este episodio vuelve a colocar a Huarochirí en el papel incómodo de provincia útil para discursos, pero incómoda para decisiones reales. Se habla de articulación, pero se practica la exclusión. Se predica participación, pero se convoca a puertas cerradas.

La carta de Bellido no solo es un reclamo administrativo. Es un jalón de orejas político que deja en evidencia una gestión regional que, una vez más, parece preferir manejar obras desde el escritorio y no desde el territorio.

El mensaje es claro

Si la gobernadora Rosa Vásquez insiste en armar mesas de trabajo sin los alcaldes de Huarochirí, el mensaje que envía es demoledor:

las decisiones se toman sin la provincia, no con la provincia.

Y eso, en cualquier democracia que se respete, no es gestión: es imposición.

Nuevo juicio por corrupción a gobernadora de Lima: fiscal pide 18 años de cárcel para Rosa Vásquez

El Segundo Juzgado de Investigación Preparatoria -Sede La Molina- aprobó el inicio de un nuevo juicio por corrupción contra Rosa Vásquez Cuadrado, actual gobernadora regional de Lima Provincias, ya condenada en primera instancia por otro caso.

“Peculado doloso, malversación y colusión agravada”, son los cargos que debe enfrentar la aún funcionaria. Esta vez, tiene cinco coacusados y cinco presuntos cómplices.

Pago irregular

Al igual que con los actos que le han valido una condena de nueve años (aún en apelación), los hechos delictivos se habrían cometido en el periodo 2012-2014, cuando Vásquez era alcaldesa de Huarochirí.

Esta vez no se trata de un centro de convenciones, sino del Mercado Municipal de Matucana-Huarochirí, ejecutado bajo la modalidad de administración directa.

Entre los hallazgos de la Fiscalía Anticorrupción, figuran la compra de 1,096 metros cuadrados de cerámicas, de los cuales solo se han encontrado 472 m2.

También se acusa un desvío de pagos que no correspondían a la construcción del mercado, sino al centro cívico de Matucana. Esto incluye una sobrevalorización de la obra, con un perjuicio de 712,813 soles.

Como si fuera poco, hay dos resoluciones diferentes con la misma fecha, y el mismo numero, pero con montos de pago diferentes.

En el Callao cierran filas contra Ciro Castillo y en Lima provincias prolongan el show para no suspender a la ‘choraza’

Mientras el discurso oficial habla de lucha contra la corrupción y respeto a la institucionalidad, la realidad política en el Callao y en Lima provincias exponen patrones distintos: En Lima Provincias el consejo regional se convierte en muralla de protección.

En el Callao, los consejeros regionales han optado por cerrar filas y bloquear, en la práctica, el ingreso de Ciro Castillo, gobernador suspendido, pese a que el Poder Judicial levantó medidas que le permitirían presentarse en la sede del GORE. La escena fue clara: seguridad impidiendo el ingreso, consejeros evaluando “procedimientos” y una institucionalidad que piensa en el daño político que generara que Castillo tome control del gobierno.

Pero si en el Callao el cerrojo es frontal, en Lima provincias la estrategia es más sutil: dilatar, alargar y marear.

El Consejo Regional de Lima viene estirando la sesión sobre la suspensión de Rosa Vásquez, gobernadora sentenciada por corrupción por el caso del Centro Cívico de Huarochirí, con condena de nueve años y cinco meses de prisión. En lugar de actuar con celeridad, el consejo parece apostar por el desgaste, el trámite eterno y la ambigüedad política.

La pregunta es inevitable:

👉 ¿Por qué tanta rapidez para bloquear y tanto cálculo para suspender?

👉 ¿Por qué el rigor depende del nombre, el color político o las alianzas internas?

Callao y Lima provincias muestran hoy dos caras del mismo problema: consejos regionales que ya no fiscalizan y otros en donde parece tener claras la lucha contra la corrupción. No es institucionalidad, es conveniencia. No es legalidad, es blindaje.

Y mientras tanto, la ciudadanía vuelve a mirar el espectáculo de siempre:

cuando la justicia toca la puerta, el poder regional corre a ponerle doble cerrojo.

Denuncian en Contraloría por irregularidades en procesos de selección convocados por el Gobierno Regional de Lima

Presentan denuncia ante la Contraloría General de la República por graves presuntas irregularidades en el uso del mecanismo de Obras por Impuestos (Ley N.° 29230) en procesos convocados por el Gobierno Regional de Lima, vinculados a la adquisición de pantallas para instituciones educativas, por un monto que supera los S/ 81 millones.

PROCESOS DE SELECCIÓN OBSERVADOS

1. Proceso N.° 001-2026-GRL-OXI-PANTALLAS-PRIMARIA

• CUI: 2681429

• Objeto: Ejecución IOARR – 477 II.EE. Primaria

• Monto: S/ 55 283 500

2. Proceso N.° 002-2026-GRL-OXI-PANTALLAS-PRIMARIA

• CUI: 2681429

• Objeto: Supervisión IOARR

• Monto: S/ 160 000

3. Proceso N.° 001-2026-GRL-OXI-PANTALLAS-SECUNDARIA

• CUI: 2697130

• Objeto: Ejecución IOARR – 224 II.EE. Secundaria

• Monto: S/ 26 060 000

4. Proceso N.° 002-2026-GRL-OXI-PANTALLAS-SECUNDARIA

• CUI: 2697130

• Objeto: Supervisión IOARR

• Monto: S/ 160 000

Observación crítica

Se advierte que los números de proceso N.° 001-2026 y N.° 002-2026 se repiten para distintos objetos contractuales y distintos CUI, lo cual vulnera las reglas mínimas de identificación y trazabilidad de los procesos de selección, generando confusión administrativa, riesgo de direccionamiento y falta de seguridad jurídica.

Esta duplicidad constituye un vicio de origen, por lo que los procesos devienen en no válidos, al incumplir los principios de transparencia, legalidad y predictibilidad que rigen la contratación pública y el mecanismo OxI.

Hechos adicionales denunciados

Procesos sin Términos de Referencia ni Especificaciones Técnicas.

Uso indebido de la modalidad IOARR para inversiones de alcance regional.

Fraccionamiento indebido por nivel educativo y por tipo de servicio.

Supervisiones sin objeto definido.

Presuntas responsabilidades

Los hechos descritos podrían configurar responsabilidad administrativa funcional, omisión de funciones y un riesgo cierto de perjuicio económico al Estado.

Se solicita a la Contraloría:

Disponer control concurrente o posterior.

Declarar la nulidad de los procesos observados.

Determinar y denunciar responsabilidades funcionales.

Emitir recomendaciones de cumplimiento obligatorio.

Obras por Impuestos no es carta blanca. Sin planificación, sin sustento técnico y con procesos duplicados, no hay inversión pública válida.