Nadine Heredia pide al Supremo Tribunal Federal de Brasil anular cooperación con Perú por pruebas ilícitas

La ex primera dama del Perú, Nadine Heredia, presentó una solicitud ante el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil para anular toda cooperación judicial entre ambos países en los procesos relacionados con el caso Odebrecht.

Según fuentes brasileñas, la defensa de Heredia sostiene que las pruebas empleadas por la justicia peruana son ilícitas, al haber sido obtenidas de sistemas internos de la constructora carioca Odebrecht, como Drousys y My Web Day, sin el consentimiento legal de la empresa.

El pedido busca que el STF determine que Brasil no puede participar ni avalar procesos extranjeros basados en información obtenida irregularmente, una medida que podría tener impacto en múltiples investigaciones del caso Lava Jato.

Argumento de la defensa: cooperación basada en pruebas ilícitas

Los abogados de Heredia afirmaron que el Poder Judicial peruano emitió una orden de arresto en su contra apoyándose en documentos y registros que carecen de validez jurídica en Brasil.

«Autorizar una acción cooperativa sería equivalente a cooperar con la continuación de un proceso penal basado en pruebas ilícitas», indicaron los representantes legales de la ex primera ministra, citando criterios previos del Supremo Tribunal Federal.

Aunque la orden aún no ha sido distribuida oficialmente dentro del STF, se informó que el caso no fue analizado por el ministro Dias Toffoli, quien anteriormente había intervenido en procesos vinculados a la validez de la información obtenida de Odebrecht.

Heredia también busca invalidar los resultados compartidos entre las fiscalías de Brasil y Perú, alegando que estos no contaron con la debida autorización judicial de las autoridades brasileñas.

Contexto político y judicial del caso

Nadine Heredia y el expresidente Ollanta Humala fueron condenados a 15 años de prisión por lavado de activos, acusados de recibir aportes económicos de Odebrecht y del entonces mandatario venezolano Hugo Chávez durante las campañas presidenciales de 2006 y 2011.

En abril de este año, el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva concedió asilo diplomático a Heredia, decisión que impide su extradición al Perú y la protege de cualquier orden de captura.

Por su parte, Humala fue liberado bajo fianza, aunque sigue vinculado al proceso por presunto financiamiento irregular de sus campañas.

Las investigaciones del caso Lava Jato revelaron una extensa red de corrupción y sobornos entre Odebrecht, Petrobras y gobiernos latinoamericanos, incluyendo el de Perú.

Este nuevo pedido de Nadine Heredia ante el STF podría redefinir el alcance de la cooperación judicial entre Brasil y otros países que se apoyaron en las evidencias del sistema financiero de Odebrecht.

Fiscalía pide 35 años de cárcel para Ollanta Humala y Nadine Heredia por caso Gasoducto

La fiscal Geovana Mori presentó al Poder Judicial la acusación contra el expresidente Ollanta Humala y su esposa Nadine Heredia, y pide al Poder Judicial que dicte 35 años de cárcel para ambos por la adjudicación irregular del megaproyecto Gasoducto del Sur en favor de la empresa Odebrecht.

La imputación recae en total sobre 19 personas, entre los que figuran el exministro de Economía, Luis Miguel Castillo; el extitular de Transportes y Comunicaciones, Carlos Eduardo Paredes Rodríguez; y los exministros de Energía y Minas, Jorge Merino y Eleodoro Mayorga.

Para Paredes se requiere 35 años de prisión, mientras que para el resto de altos funcionarios se solicita 29 años.

La tesis fiscal es que durante el gobierno humalista (2011-2016), la constructora brasileña coordinó la adjudicación de la obra, valorizada en US$7 mil millones, a través de su entonces superintendente, Jorge Barata, con Heredia y el propio mandatario.

La expareja presidencial, de acuerdo a la fiscal Mori, se habría sentido comprometida a colaborar con la compañía por los US$3 millones que esta abonó a su campaña presidencial del 2011. 

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gasoducto

En 2019, Barata confesó las coordinaciones con los Humala. Incluso detalló que preferían la comunicación con Heredia porque para el exmandatario era casi imposible comprender los procesos de licitación.

No obstante, como reveló Perú21, Barata cambió esa afirmación en junio de 2023. Sucedió durante un interrogatorio que le realizó la fiscal Geovana Mori en Sao Paulo. De pronto, el exejecutivo se desentendió de lo que declaró cuatro años antes y ahora ha perdido los privilegios de colaborador eficaz.

Esa es una de las razones por las que el exdirectivo es uno de los acusados en este proceso, donde la Fiscalía pide 9 años de cárcel en su contra por el delito de colusión.

Los Humala ya fueron sentenciados a 15 años de prisión en otro caso, por los aportes de campaña que recibieron de Odebrecht y del gobierno venezolano para financiar sus campañas presidenciales.

El exjefe de Estado cumple condena en el penal de Barbadillo, pero su cónyuge pidió asilo al gobierno de Brasil y consiguió la protección política. Heredia vive actualmente en Sao Paulo.

Nadine Heredia: Poder Judicial puede pedir su extradición de Brasil

El ministro de Relaciones Exteriores, Elmer Schialer, precisó que el asilo diplomático otorgado en Brasil de Nadine Heredia no la sustrae de la acción de la justicia peruana.

En declaraciones a los periodistas en el Hall de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo precisó que el Perú solo cumplió con lo que establece la Convención de Caracas en materia de asilos diplomáticos al otorgarle un salvoconducto que finalmente le permitió salir del país.

Sin embargo, aclaró que esta medida no ha sustraído de la justicia a Nadine Heredia. «Esto es algo que el Poder Judicial, en sus capacidades y poderes, podría luego interactuar con las autoridades judiciales y políticas de Brasil pidiendo, por ejemplo, una extradición, cosa que ya señalé», sostuvo.

El titular de la Cancillería reconoció que en estos momentos la situación de Brasil y Perú es compleja debido a la extradición a ese país de la esposa del expresidente Ollanta Humala. Ambos, se recuerda, fueron sentenciados la semana pasada a 15 años de cárcel por el delito de lavado de activos.

«Lo realista es sí, sin duda alguna; es una situación que no es fácil para los países, pero los dos hemos actuado de manera clara y prístina, respetando las obligaciones internacionales y el prestigio internacional de un país. En mi caso me concierne el prestigio del Perú que es lo que hay que preservar respetando los compromisos internacionales», indicó.

Interpelación al canciller

Schialer se refirió también a la información que da cuenta de un pedido de interpelación en su contra precisamente por haber aceptado la extradición de Heredia a Brasil.

«Este es un juego democrático y al asumir funciones estaba consciente de que una de las reglas doradas que hay que respetar, como que están discutidas en piedra, es la potestad de los poderes, y ahí tiene el Congreso la potestad de llamarme, invitarme, interpelarme si ese es el modo que consideran para venir acá», comentó.

En otro momento, asimismo, manifestó que no le teme a una eventual censura de parte del Parlamento.

La invertida ética del marxismo

Por Francisco Diez-Canseco Távara

La tinterillada mediante la cual Nadine Heredia logró fugar al Brasil no sólo ha puesto en evidencia la corrupción del gobierno de Dina Boluarte sino que también ha demostrado, una vez más, cómo las redes marxistas funcionan mediante una ética invertida que ampara sin ambages los actos de corrupción de los actores políticos que registran esa ideología.

Jamás debemos olvidar que Dina Boluarte viene de esa cantera y que fue instrumental en la recaudación de fondos para que Vladimir Cerrón no purgara en la cárcel su primera condena por corrupción. Lo cual es motivo de un juicio que sigue, sospechosamente, pasando inadvertido; así como el fracaso de la captura del propio Cerrón tiene un origen transparente.

Los marxistas, como lo he señalado con anterioridad, practican una ética invertida por la cual el fin justifica los medios: llevada esta tesis a sus extremos puede sustentar, por ejemplo, el “holodomor” la hambruna desatada por Stalin en 1932 que ocasionó la muerte de 6 millones de ucranianos ya que dicho genocida -digno antecesor de Putin- utilizó la cosecha de granos de Ucrania para financiar la industrialización de la Uniòn Soviética a costa de esos millones de vidas.

Lula, presidente del Brasil, con la estrecha colaboración de un vocal supremo que fue miembro de su partido político, ha salido ya libre de polvo y paja de la grave acusación de corrupción que lo tuvo varios meses en prisión y avanza en la tarea de limpiar a sus socios latinoamericanos involucrados con el corrupto cartel de la construcción que sigue encabezando Odebrecht con otro nombre.

El cuento de que el socialismo marxista es una transición al comunismo ya no lo creen ni los propios rojos, como lo puso en evidencia en su discurso inaugural, al asumir el Poder en Chile, nadie menos que   Salvador Allende. Pero un régimen socialista de esa naturaleza implica necesariamente un poder omnímodo que, como lo señala Lord Acton, corrompe absolutamente.

Es indispensable concientizar a nuestros compatriotas sobre esta inocultable verdad que, claro, lleva a toda clase de abusos y la absoluta impunidad de los actores marxistas simplemente porque son “revolucionarios” al servicio del pueblo y todo lo tienen permitido, incluyendo, como en el caso de Humala y Heredia, llenarse los bolsillos con el dinero de ese pueblo al que dicen servir.

Nuestro Señor Jesucristo perdona “a los que no saben lo que hacen”. Está claro: no perdona a los que sí saben lo que hacen.

Por tanto, Humala y Heredia no tienen perdón de Dios, como tampoco lo tienen la partida de sinvergüenzas que degradan la política en el Perú.

Nadine Heredia sabía que no pasaría un solo día en prisión: las últimas imágenes de la exprimera dama en Lima

Mientras Ollanta Humala enfrentaba una condena de 15 años de prisión por lavado de activos y era trasladado bajo custodia policial al penal de Barbadillo, Nadine Heredia ya se había adelantado a la sentencia en su contra. El dominical ‘Panorama’ ha revelado lo que serían las últimas imágenes de la exprimera dama en Perú, dentro de un club limeño y acompañada de su hijo.

La secuencia de fotografías revela a una mujer que no temía al fallo del Poder Judicial. Quizá porque, como indican fuentes diplomáticas y analistas políticos, su escape a Brasil estaba pactado con anticipación y apoyado por alianzas construidas desde hace años.

Nadine Heredia en reconocido club de Lima. Foto: Panorama

Nadine Heredia en reconocido club de Lima. Foto: Panorama

Nadine Heredia días previos a la lectura de adelanto de sentencia. Foto: Panorama

Nadine Heredia días previos a la lectura de adelanto de sentencia. Foto: Panorama

Nadine Heredia planeó su asilo días antes

Horas después de que el Poder Judicial condenara a Ollanta Humala y Nadine Heredia a 15 años de prisión por el delito de lavado de activos, la exprimera dama ya había abandonado el país. Lo hizo amparada por un salvoconducto emitido por el gobierno de Dina Boluarte, apenas unas horas después de haber solicitado asilo político en la embajada de Brasil. Así se concretó una de las fugas más cuestionadas de los últimos años en el Perú: una sentencia firme burlada con respaldo institucional.

La escena previa al fallo no mostraba a una mujer acorralada por la justicia. Al contrario, Heredia fue captada en un club limeño, relajada, en short y lentes oscuros, compartiendo tiempo con su hijo, con quien más tarde volaría a Brasil. Las imágenes reveladas por el programa ‘Panorama’ sugieren que Heredia no improvisó su salida del país, sino que ejecutó un plan previamente diseñado. “Ella seguro ya había conversado con Brasil. Mientras la atención estaba en la sentencia, ella ya caminaba hacia la embajada”, explicó el excanciller Miguel Ángel Rodríguez Mackay, quien calificó la maniobra como un acto de “astucia diplomática”.

Las imágenes de Heredia paseando sin preocupación, su ingreso a la embajada brasileña horas antes de la lectura de sentencia y la rapidez con la que obtuvo el salvoconducto del gobierno de Dina Boluarte exponen una operación que fue planeada minuciosamente. La justicia peruana la buscaba para capturarla; en paralelo, el Ejecutivo facilitaba su salida. Así, la exprimera dama no solo evitó la prisión, sino que lo hizo con una coordinación que deja al descubierto los vacíos de un sistema que dice combatir la corrupción.

Transparencia Internacional-Brasil criticó al Gobierno de Lula da Silva por otorgar asilo a Nadine Heredia

La organización no gubernamental Transparencia Internacional-Brasil, expresó su preocupación por la decisión del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva de otorgarle asilo diplomático a la ex primera dama Nadine Heredia, quien fue condenada a 15 años de prisión por el delito de lavado de activos.

La entidad indicó que la sentencia dictada por los tribunales peruanos “se basa en pruebas contundentes de que Heredia y su esposo, el expresidente Ollanta Humala, recibieron casi US$ 3 millones en contribuciones ilícitas” de la constructora brasileña Odebrecht y del gobierno venezolano para financiar sus campañas electorales del 2006 y 2011.

Asimismo, señaló que Brasil “plantea serias dudas” respecto a su compromiso en la lucha contra la ilegalidad y la impunidad en la región al concederle asilo “a una persona condenada por delitos de corrupción”.

“Brasil envía una preocupante señal de tolerancia hacia prácticas ilícitas que corroen las instituciones democráticas y perjudican el desarrollo de los países latinoamericanos”, mencionó en un comunicado.

“Es aún más alarmante que esta concesión ocurra mientras el propio Brasil profundiza una preocupante tendencia de desmantelamiento de sus marcos jurídicos e institucionales anticorrupción. Las pruebas del acuerdo de indulgencia de Odebrecht -las mismas que respaldaron las condenas de Heredia Humala en Perú- fueron anuladas en Brasil con base en acusaciones infundadas y nunca probadas”, añadió.

Finalmente, el organismo sostuvo que es “imperativo” que Brasil “reevalúe” su conducta tanto a nivel interno como internacional con el objetivo de que “la integridad del sistema de justicia y la credibilidad de la diplomacia brasileña” no se vea comprometida “protegiendo a agentes corruptos”.

“La lucha contra la corrupción requiere respeto a los marcos legales, cooperación entre naciones y responsabilidad hacia la sociedad”, concluyó.