Yarita Lizeth: Fiscalía iniciaría una investigación contra la cantante por apoyar en las marchas contra Dina Boluarte

Yarita Lizeth Yanarico, cantante folclórica muy popular en Puno, habría sido incluida en una investigación preliminar del Ministerio Público por haber ayudado con dinero y movilidad a los manifestantes que iban a Lima a exigir la renuncia de Dina Boluarte.

Tras ello, decenas de personas acudieron hasta el hotel de la cantante en forma de respaldo y exigiendo que Yarita Lizeth no sea investigada por la fiscalía. “Es de conocimiento que Yarita Lizeth ha ayudado a los pobladores. Frente a eso, le están haciendo una persecución política. Vamos a respaldar a la cantante por su corazón», dijo un manifestante.

Cabe detallar que los pobladores llevaron una bandera negra y blanca, de más de 300 metros de longitud, como representación de los fallecidos en las protestas contra Dina Boluarte y el Congreso. «A la cantante Yarita Lizeth todos la quieren y si siguen con esto, la protesta se va a hacer más contundente», señaló otro de los manifestantes.

Donaciones de Yarita Lizeth

Como se sabe, la primera vez que la cantante apoyó en la marcha fue en enero de este año. En esa época, Yarita Lizeth donó 50 mil soles a la familia de los heridos en las protestas y los 18 fallecidos en Juliaca.

Otra acción que realizó, fue la entrega de su bus de lujo para el traslado de pobladores de Puno a Lima. En una entrevista la cantante hace hincapié que ella ha realizado los donativos de forma voluntaria y que ella no respalda los actos vandálicos.

La última vez que se le vio a Yarita Lizeth apoyando en las marchas fue en Lima, donde entregó agua y alimentos a los manifestantes. Además, de realizar conciertos gratis para sus seguidores.

Por otra parte, Yarita Lizeth ha sido abierta sobre su postura en el gobierno de Dina Boluarte. Ella ha exigido la renuncia de la presidenta y la salida del Congreso.

Gobierno señala que brindará información a la ONU sobre acciones durante protestas

El gobierno de Dina Boluarte, a través del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (Minjus), anunció que brindarán la información solicitada por la Oficina del Alto Comisionado sobre Derechos Humanos de las Naciones Unidas por el accionar del Ejecutivo durante las protestas sociales en el país.

«El Estado Peruano tiene hasta 60 días para absolver estas consultas, las mismas que serán respondidas en el plazo establecido», se lee en el comunicado.

Asimismo, el gobierno señaló que el pedido de la ONU «no prejuzga sobre la exactitud de los hechos detallados en la mencionada comunicación conjunta».

«Es importante precisar que la comunicación suscrita por expertos independientes no refleja la opinión de Estados parte de la Organización de las Naciones Unidas ni de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos«, mencionaron.

En esa línea, argumentaron que la comunicación conjunta de la ONU «se enmarca en el mandato» de los autores que suscriben el pedido y que «no son funcionarios de Naciones Unidas». 

Además, precisaron que el gobierno -antes de ser notificado con el comunicado de la ONU- extendió una invitación a relatores de ejecuciones extrajudiciales y «al derecho a la reunión pacífica a visitarnos en los próximos meses».

Por otro lado, reiteraron que el gobierno brinda facilidades al desarrollo de las investigaciones por parte del Ministerio Público y lamentaron las pérdidas de vidas humanas durante las protestas ocurridas desde el mes de diciembre de 2022, cuando Dina Boluarte asumió la presidencia.

¿Qué decía el pedido?

En una carta enviada al representante de la Misión Permanente del Perú ante la ONU, Luis Juan Chuquihuara, la entidad de Naciones Unidas solicitó hacer llegar la canciller, Ana Gervasi, el documento suscrito por siete relatores de este organismo, en el que solicitan al Gobierno peruano pronunciarse sobre las siguientes denuncias.

En el documento, alegan un uso excesivo de la fuerza que ha provocado “un elevado número de muertes ilícitas”, la supuesta utilización abusiva de los tipos penales de terrorismo en contra de los manifestantes, detenciones supuestamente arbitrarias; así como un caso de desaparición forzada, estigmatización y violaciones al debido proceso en contra de los protestantes desde que iniciaron las marchas a nivel nacional.

Dina Boluarte designa a Mario Samanamud Soto como prefecto regional de Lima Provincias

A través de la Resolución Suprema N° 015-2023-IN, se designa a MARIO JESUS SAMANAMU SOTO en el cargo de Prefecto Regional de Lima provincias.

El ex candidato al municipio distrital de Santa María con el movimiento Unidad Cívica Lima representará a Dina Boluarte en las nueve provincias.

Gobierno de Dina Boluarte designó a 11 subprefectos militantes de Alianza para el Progreso

Nuevos cambios se dan en las subprefecturas de diferentes regiones y distritos a lo largo del Perú a medida que se termina de consolidar el Gobierno de la presidenta Dina Boluarte. Dichas instituciones, que durante la gestión de Pedro Castillo fueron copadas por militantes y personajes cercanos al vacado expresidente, ahora han sido aprovechadas en mayor medida por Alianza para el Progreso, agrupación de César Acuña.

Según el portal web Infobae, cuatro subprefectos provinciales y nueve subprefectos distritales, todos relacionados con el partido de César Acuña Peralta, habrían logrado hacerse de un puesto.

Los subprefectos provinciales cercanos a APP son Gleny Rocío Condori Alave, designada en la subprefectura de Tarata, en Tacna; Juan Crisólogo Berrios Castro, designado en Manu, Madre de Dios; Ever Hernán Ávalos Horna, designado en Julcán, La Libertad; y Braulio Javier Velasco Chirinos, a cargo de la subprefectura de Arequipa. Todos ellos militantes de Alianza para el Progreso, según el Registro de Organizaciones Políticas (ROP) del JNE.

Por otro lado, entre los subprefectos distritales designados se ubicó a los siguientes: Pablo Morales Yanac, designado en Olleros, Áncash; Isaías Siclla Tomaylla, designado en Mamara, en Apurímac; Freddy Campana Castañeda, designado en El Oro, Apurímac; Moisés Urbano Vizcarra Andamayo, designado en Chiguata, Arequipa; Hipólito Juvenal Tello Carbajal, designado en Lambrana, Apurímac; Santos Reyes Epquin Vigo, en Montevideo, Amazonas; Ana Verónica Benítes Romero, en Miraflores, Lima; Eudes Pisco Malqui, en El Agustino, Lima; y Dinela Canta Cullampe, en Puente Piedra, Lima.

El Congreso y Dina Boluarte con los más altos niveles de rechazo según última encuesta IEP

La desaprobación hacia el Congreso llega al 90%. Solo un 6% aprueba el desempeño parlamentario. En tanto, Dina Boluarte reporta un 77% de los ciudadanos que la rechaza y apenas un 15% la apoya. Un 69% insiste en elecciones para el 2023.

Tras oponerse al adelanto de las elecciones para el 2023 y en medio de nuevos escándalos, el Congreso de la República llegó en febrero al más alto porcentaje de desaprobación desde que iniciaron su mandato: un 90% de los peruanos rechaza el desempeño de los legisladores y apenas el 6% (la más baja cifra) respalda su trabajo, según la última encuesta del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), elaborada para La República.

El rechazo a los congresistas es incluso mayor en la macrorregión del sur, donde el 95% de los peruanos los desaprueba y apenas un 3% les da su respaldo.

La encuesta fue realizada del 18 al 22 de febrero. Es decir, luego de culminada la legislatura, sin la aprobación del adelanto de elecciones. Por estos días también se hizo pública la denuncia sobre los costosos buffets, además de otras gollerías.

El rechazo ciudadano también es alto para la mandataria Dina Boluarte. Si en la segunda quincena de enero tenía un apoyo de apenas 17%, la cifra bajó a un 15%. En tanto, el rechazo subió en un punto, de 76% a 77%.

En el caso de Dina Boluarte, el rechazo también es mayor en la macrorregión del sur. Un 86% desaprueba su gestión y solo un 7% la apoya. Un apoyo escuálido, muy similar al Congreso.

Gobierno de Dina Boluarte pretende modificar el Código Penal para endurecer las penas de los delitos por las protestas  

En la iniciativa extendida al Congreso, que ya reside en la Comisión de Justicia, se hace alusión a los crímenes que afectan “la vida, el cuerpo y la salud, así como los bienes públicos y privados”.

El Ejecutivo presentó un proyecto de ley para modificar el Código Penal y el nuevo Código Procesal Penal para “reforzar la respuesta del Estado” frente a diversos delitos en el marco de las manifestaciones.

La iniciativa lleva una carta firmada por la presidente de la república, Dina Boluarte, y el primer ministro Alberto Otárola. En el documento se saluda al titular del Congreso, José Williams Zapata, y se solicita considerar la aprobación de esta medida con carácter de “urgencia”.

“La presente ley tiene por objeto (…) establecer medidas inmediatas, urgentes y excepcionales para reforzar la respuesta del Estado frente a los delitos que afectan la vida, el cuerpo y la salud, así como los bienes públicos y privados, cometidos durante la vigencia de la declaratoria de un Estado de emergencia”, se lee en la propuesta.

De aprobarse el texto, aumentarían las penas de los siguientes delitos en los rangos mencionados:

• Lesiones leves: con una pena actual de 2 a 5 años, pasarían a aumentar en una sanción de 8 a 14 años.

• Formas agravadas de daño de bienes: con una pena actual de 1 a 6 años, pasarían a aumentar en una sanción de 4 a 8 años.

• Atentado contra medios de transporte: con una pena actual de 3 a 6 años, pasarían a aumentar en una sanción 8 a 20 años.

• Entorpecimiento al funcionamiento de Servicios Públicos: con una pena actual de 6 a 8 años, pasarían a aumentar en una sanción de 8 a 10 años.

• Disturbios: con una pena actual de 6 a 8 años, pasarían a aumentar en una sanción no menor de 15 años.

Para aplicar dichas medidas, el documento solicita la modificación de los artículos 121; 122; 159; 186; 189; 200; 204; 206; 273; 279; 279-A; 279-B; 279-G; 280; 283; 315; 365; 366 y 367 del Código Penal.

A la fecha, el proyecto ya se encuentra en la Comisión de Justicia y Derechos Humanos, presidido por el congresista Américo Gonza Castillo (Perú Libre), para su eventual evaluación.

“La presente propuesta normativa representa un beneficio tanto para la ciudadanía (en la medida que podrá verse protegida frente a tales actos, a través del establecimiento de medidas más disuasivas, en contextos de emergencia), como para el Estado (en la medida que le permitirá afrontar los problemas que pudieran presentarse y agravar los contextos de crisis que dan pie a la declaratoria de un Estado de emergencia)”, se puntualiza.