Alejandro Aguinaga expresa «total respaldo» al Gobierno de Dina Boluarte y a la PNP frente a protestas

El congresista de Fuerza Popular, Alejandro Aguinaga Recuenco, se pronunció este viernes en el marco de las protestas desarrolladas en el país y expresó su «total respaldo» a la actuación del Gobierno de la presidenta de la República, Dina Boluarte, y a los miembros de la Policía Nacional del Perú (PNP).

En esa línea, el legislador manifestó que los efectivos policiales, con profesionalismo, están defendiendo el Estado de derecho de los «vándalos y seguidores del terrorismo».

Tras ello, indicó que el Perú está en la búsqueda de tener paz, trabajo, estabilidad y crecimiento económico. Por eso, instó a que no se registren actos violentos en el país.

«Total respaldo al Gobierno de Dina Boluarte y a nuestra Policía Nacional del Perú, que con profesionalismo viene defendiendo el Estado de derecho de vándalos y seguidores del terrorismo. El Perú quiere paz, trabajo, estabilidad y crecimiento económico. No a la violencia Perú», escribió Aguinaga Recuenco en su cuenta oficial de Twitter.

Sobre la CIDH

El congresista Alejandro Aguinaga dijo que, en la reunión que sostuvo con la representación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), no le respondieron sobre si los hechos violentos ocurridos en las movilizaciones del país eran, o no, actos terroristas.

«La Corte Interamericana de Derechos Humanos, nos exige diálogo. Pero su delegación en reunión no fue capaz de responderme si el bloqueo de carreteras, incendio de comisarias, toma de aeropuertos, destrucción de equipos de control aéreo, ataques de ambulancias, muerte de civiles y miembros PNP. ¿Es terrorismo o no?», refirió el legislador Aguinaga en su red social oficial. 

Cabe recordar que, la delegación de la CIDH se reunió el 13 de enero con los representantes de las bancadas del Congreso, ello a fin de recoger información sobre las protestas sociales y la situación que atraviesa el Perú.

Perú: La presidenta Dina Boluarte no renunciará, enfatiza ministro de Desarrollo e Inclusión Social

La presidenta de la República, Dina Boluarte, no renunciará a su cargo, afirmó categóricamente Julio Demartini Montes, ministro de Desarrollo e Inclusión Social, al ser consultado sobre las manifestaciones que piden la renuncia de la gobernante.

“La presidenta Dina Boluarte y todo su gabinete de ministros están firmes en que no es una posibilidad ni una vía una renuncia, porque lo que están pidiendo algunos extremistas, justamente, es destruir el estado de derecho y la constitucionalidad y la democracia, por lo tanto, no podemos irresponsablemente caer en ese juego”, señaló durante una entrevista con RPP Noticias.

Demartini reiteró que no se puede discutir el tema (renuncia de la presidenta) “que sabemos muy bien que nos va a llevar a esa falta de democracia y esa ruptura del estado de derecho que tenemos que proteger”.

En ese marco, enfatizó que esa posibilidad (la renuncia) “no es una opción ni se ha hablado en el “Ejecutivo”.

Sostuvo que el objetivo del gobierno es tender puentes de diálogo para atender las demandas insatisfechas de un Estado que no ha cumplido con la población por años.

“La presidenta es firme al decir que Los ministros de cada sector tenemos la responsabilidad de priorizar el diálogo y jamás caer en estos extremistas que nos quieren dejar sin democracia y sin un estado de derecho”, subrayó.

“Tenemos que curar heridas y para eso necesitamos un estado firme con la primera mujer presidenta, y por ello devolverle la paz al Perú”, añadió.

CIDH “no encontró” peruanos que respondan “a algún tipo de organización”, como afirma Boluarte

Contraposición. Desde que comenzaron las movilizaciones que aclaman la renuncia de la clase política, la narrativa de la mandataria Dina Boluarte ha sido sugerir que los manifestantes son “manipulados” por “azuzadores internacionales”. El Congreso con 88% de desaprobación, que le otorgó la investidura al gabinete Otárola, replicó el discurso como si estuviese mimetizado. Se culpó a Evo Morales de injerencista y se pidió raciocinio a los demandantes. “No se dejen manipular”, dijo más de una vez la primera presidenta en la historia mundial republicana con casi media centena de muertes en contexto de protesta social, como escribió el historiador y analista internacional Isaac Bigio en Hildebrandt en sus Trece.

Estas acusaciones hechas por funcionarios no fueron expuestas con nombres que certifiquen ni descripciones de las articuladas mafias que supuestamente promovieron a las personas. Tanto Boluarte como su primer ministro insisten en que “ingresó armamento desde Bolivia” para equipar a los protestantes. Peor aún, este 2023, cada institución del Estado deberá encabezar sus documentos con “Año de la unidad, la paz y el desarrollo”, cuando hay 49 muertos por salir a las calles a demandar políticas.

En ese contexto fue que llegó un grupo de diplomáticos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). El 11 de enero arribaron el primer vicepresidente y relator para Perú, Stuardo Ralón, y el comisionado Joel Hernández, acompañados de la secretaria ejecutiva adjunta para monitoreo, cooperación técnica y capacitación, María Claudia Pulido, y el relator especial para la libertad de expresión, Pedro Vaca. Divididos en grupos para visitar Lima, Ica, Arequipa, Juliaca, Ayacucho y Cusco, pretendieron observar la situación de vulneración civil.

A Ralón le tocó ir a Juliaca, epicentro fúnebre de todas las ciudades del Perú en las que se han registrado fenecidos. En lugar de percatarse de la “manipulación” de “elementos externos”, Stuardo vio “mucho dolor y tristeza”, como recordó en “No hay derecho”.

“De los testimonios, no encontramos en las personas algo que dijera que están respondiendo a algún tipo de otra organización, sino una manifestación auténtica de un descontento por el abandono que esa región (Puno) ha tenido históricamente y que muchas veces, durante largo tiempo, sobre todo, cuando se acercan los procesos electorales, se ofrecen muchas cosas que posteriormente no se cumplen. Cuando se ven los resultados, sigue siendo una región, pareciera estar muy desconectada, digamos en un nivel de pobreza muy distinto al que (…) uno encuentra en la capital”, contó.

También percibió “un ambiente de estigmatización generalizada”, en el que se “pretende indicar que todas las personas que pueden estar manifestando su inconformidad podrían ser calificadas como terroristas o ‘terrucos’”. Este recurso discursivo invalida al señalado arbitrariamente, quitándole su condición de humano y volviéndolo un objetivo de la “insurgencia” a eliminar, según estudiosos de ciencias sociales.

A diferencia de la interpretación de Boluarte, “lo que hay en el ambiente es una generalización en el discurso, en las declaraciones de algunos funcionarios que alimentan un ambiente de molestia, indignación, que no ayudan a pacificar la situación, si no, alimentan la violencia”.

Quitan licencia a sacerdote argentino de Puno que pidió renuncia de Dina Boluarte: “Vaya a descansar a su tierra y reflexione”

La presidenta Dina Boluarte sostuvo una reunión con integrantes del Consejo Interreligioso del Perú y coincidió en la importancia de seguir fortaleciendo el diálogo y la paz social en el país. Esto en el marco de las violentas protestas que se viven al sur.

Al término de la reunión, el presidente del Consejo Interreligioso del Perú y representante de la Conferencia Episcopal Peruana, monseñor Salvador Piñeiro (arzobispo de Ayacucho), indicó que escuchó a la presidenta y se ha comprometido a trabajar por el Perú.

También confirmó que el sacerdote argentino Luis Humberto Béjar, cuestionado por intervenir en asuntos políticos peruanos y pedir la renuncia de Dina Boluarte, ya no podrá ejercer como párroco en Pucará (Puno) y se retiró a su país.

“El obispo de Puno, monseñor Jorge Carrión, le ha quitado la licencia (a Luis Humberto), ya no puede ejercer como párroco en Pucará, y le ha pedido un año vaya a descansar a su tierra para que reflexione, porque esas imprudencias nos hacen entender mal y crear todo este ambiente de desunión. Hoy más que nunca, los peruanos nos sentimos hermanos”, dijo monseñor Piñeiro.

Por su parte, el vicepresidente del Consejo Interreligioso del Perú, Guillermo Estrugo, señaló que esta reunión responde a una junta anual que se realiza cada mes de enero. “En este caso ha coincidido al momento social delicado en que vive el país”, comentó.

Promover el diálogo

Por su parte, la secretaria ejecutiva del consejo, Laura Vargas, expresó la disponibilidad que tienen para promover el diálogo, el perdón, y viajar con ese fin a la región donde sea necesario fortalecer la comunicación y la paz.

Participaron de la cita, representantes de la Unión de Iglesias Cristianas Evangélicas del Perú, Conferencia de Religiosos y Religiosas del Perú, Concilio Evangélico Nacional del Perú, Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Asociación Judía del Perú, Asociación Islámica del Perú y la Comunidad Bahá´í del Perú.

Padre de policía asesinado en Juliaca responsabiliza a Dina Boluarte por muerte de su hijo

Momentos de dolor mostraron los padres y hermanos de José Luis Soncco Quispe, suboficial de segunda de la Policía Nacional que la madrugada del martes murió calcinado por una turba en la ciudad de Juliaca, en la región Puno.

Los restos del agente fueron trasladados hasta Cusco y en la VII Macro Región Policial se le rindió un homenaje póstumo antes de ser trasladado a su natal Canas, lugar en el que ahora descansa.

El dolor de los padres del policía caído, Eulogio Soncco y Nicolasa Quispe, se convirtió en rabia e indignación. No concebían la forma cruel en que murió el mayor de sus hijos.

Los acongojados progenitores responsabilizaron a la presidente Dina Boluarte por la muerte del suboficial y las pérdidas de vidas que se contabilizan desde que empezaron las protestas contra el actual régimen. “Qué podemos decir, no hace caso a la población. Por culpa de esa presidenta, los peruanos estamos matándonos”, dijo don Eulogio.

El ataúd que guarda los restos del agente policial fue llevado hasta la lejana comunidad de Qolliri, en Canas. Posteriormente, fue velado y sepultado en el cementerio de Yanaoca, capital de dicha provincia cusqueña.

El cortejo fúnebre estuvo acompañado por una gran cantidad de personas, comuneros, amigos y familiares, quienes pedían justicia por el joven que acababa de subir de grado en la PNP tras cinco años y nueve días de servicio. A la cabeza del ataúd, don Eulogio volvió a prometer sobre los restos de su hijo que no descansará hasta hallar justicia por su vida.

“Yo le decía a mi hijo que la vida del policía y del militar no es comprada. Yo fui militar, y así es nuestra situación”, se despidió del féretro.

Pedirán prueba de ADN

Durante el funeral, una joven se presentó aduciendo ser la pareja sentimental del policía fallecido, con quien habría convivido desde hace buen tiempo en Juliaca. Este hecho causó sorpresa en la madre de José Luis Soncco, quien afirmó que su hijo no tenía ningún compromiso y estaba soltero, desconociendo a la mujer.

En los últimos días, publicaciones en las redes sociales pusieron en duda la identidad del cuerpo calcinado del policía e incluso se indicó que no correspondería al suboficial cusqueño. Por ello, los padres y familiares no descartan que este sea exhumado para un examen de ADN, debido a que el rostro está irreconocible por las quemaduras. “Por el momento, que se le entierre a mi hijo, quizá de aquí en algún tiempo pida que se haga la exhumación”, concluyó don Eulogio.

El 71% de peruanos rechaza el gobierno de Dina Boluarte que solo tiene un mes y días en el poder

La presidenta Dina Boluarte y el Congreso son muy desaprobados por la ciudadanía en el país y la mayoría cree que hubo excesos de las fuerzas del orden en el manejo de las protestas que rechazan al Gobierno y al Parlamento, según muestra la última encuesta del Instituto de Estudios Peruanos (IEP).

El estudio consultó a la población del sábado 7 al jueves 12 de enero y tiene márgenes de error de 2,8 puntos por encima y debajo de cada resultado al representar la situación nacional.

Aproximadamente, 71% de los peruanos desaprueba la forma como Boluarte está conduciendo su gobierno. Son más de dos tercios del país o siete de cada diez connacionales coincidiendo en esta calificación negativa sobre ella, grosso modo.

Solo un 19% de la ciudadanía aprueba cómo la mandataria dirige el Poder Ejecutivo: es una quinta parte del Perú, más o menos, que la favorece.

El Congreso está peor. Un 88% de la población reprueba su desempeño y apenas un 9% lo aprueba.

En un mes, agravó su situación, que ya era mala: en diciembre último, tenía a un 80% en contra y un 15% a favor en la misma evaluación.

El presidente de este poder del Estado, José Williams, es desaprobado por un 72% de los peruanos. Solo un 16% le da su aprobación.

Protestas y Castillo

Un 58% de la ciudadanía cree que hubo excesos de parte de las fuerzas de orden frente a las protestas recientes. Es una clara mayoría cuestionando la represión de agentes estatales.

Al contrario, un 26% de los connacionales, cerca de una cuarta parte del país, cree que las fuerzas del orden manejaron apropiadamente la convulsión.

Para una patente mayoría, estimada en un 60% de la población, se justifica que haya habido protestas en diciembre. En cambio, más o menos un tercio del país, 35% en el sondeo, considera que estas manifestaciones no tienen justificación.

Un 44% de los peruanos creen que los actores más importantes de esas movilizaciones fueron grupos de ciudadanos espontáneos u organizados. Un 27% atribuye esa responsabilidad a colectividades violentistas o vinculadas a terroristas y un 13% a agrupaciones relacionados con economías ilegales.

Un 50%, la mitad del país, se siente identificado con las protestas actuales. Un 46% no se siente identificado con estas.

Mayoritariamente, los peruanos no justifican atacar edificios públicos (un 90%), tomar aeropuertos (un 82%), agredir a fuerzas del orden (un 81%), paralizar negocios (un 74%) ni bloquear carreteras (un 68%).

Un 66% del país desaprueba que el expresidente Pedro Castillo haya intentado dar golpe de Estado. Un 30% sí lo aprueba.

Un 60% de los ciudadanos preferiría que Castillo no esté en prisión: un 41% cree que debe enfrentar juicios en libertad con restricciones, un 18% que debe hacerlo libre sin restricciones y un 1% que no debería afrontar esos procesos. Para un 34%, debe seguir sus juicios preso.