Megapuerto de Chancay: Ositrán iniciará la regulación de tarifas tras informe de Indecopi

El Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositrán) anunció los próximos pasos para establecer la regulación tarifaria del Puerto de Chancay, operado por Cosco Shipping Ports Chancay. Esta decisión se produce tras el informe reciente del Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi), que concluyó que no existen condiciones de competencia entre este terminal y el Puerto del Callao.

El pronunciamiento de Ositrán se enmarca en la normativa vigente del sistema portuario nacional, que indica que en ausencia de condiciones competitivas, se deben aplicar tarifas reguladas. En este caso, la medida afectará a los servicios para naves portacontenedores y carga en contenedores en el terminal multipropósito de Chancay, según lo establecido por Indecopi.

Plazo para la propuesta tarifaria

Ositrán precisó que la Autoridad Portuaria Nacional (APN) tiene un plazo máximo de 70 días hábiles para remitirle una propuesta de régimen tarifario, contados desde el 10 de abril de 2025, fecha en la que Indecopi notificó su resolución a la APN. “Esto último se deberá dar, indicó ese organismo, en conformidad con el artículo 59 del Reglamento de la Ley del Sistema Portuario Nacional, aprobado mediante Decreto Supremo 003-2004- del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC)”.

En ese sentido, la propuesta deberá presentarse antes del 24 de julio de 2025. Una vez recibida, Ositrán elaborará su propia propuesta tarifaria, la cual se publicará dentro de un plazo máximo de 90 días hábiles. Esta fase busca garantizar la transparencia y participación de todos los agentes involucrados en el proceso.

La regulación tarifaria buscará asegurar que los servicios prestados en el puerto de Chancay se mantengan dentro de parámetros justos, especialmente ante la ausencia de una competencia directa en su zona de influencia.

Consulta pública y decisión final

Como parte del proceso regulador, Ositrán organizará una Audiencia Pública en la que presentará los fundamentos técnicos de su propuesta. “Siguiendo las buenas prácticas internacionales reconocidas por la OCDE, el regulador convocará a una Audiencia Pública, donde sustentará técnicamente su propuesta”, precisó el organismo.

Durante esta audiencia, usuarios, operadores logísticos, gremios empresariales y otros actores del sector portuario podrán emitir comentarios, observaciones o sugerencias. Esta etapa de consulta permitirá enriquecer la propuesta final con aportes provenientes de diversos puntos de vista técnicos y económicos.

Luego de evaluar todos los aportes recogidos durante la consulta pública, el Consejo Directivo de Ositrán adoptará una decisión definitiva sobre las tarifas reguladas que aplicarán en los servicios del Terminal Portuario de Chancay.

Compromiso regulador

Ositrán concluyó su comunicado reiterando su responsabilidad en la supervisión del sistema de infraestructura portuaria del país. “Ositrán concluyó su comunicado señalando que reafirma su compromiso con el cumplimiento estricto de su mandato legal y regulatorio y continuará informando sobre los avances de este procedimiento”.

Esta medida se vincula directamente con el actual proceso de implementación del puerto de Chancay, uno de los megaproyectos de infraestructura más importantes del país. La futura entrada en operación de este terminal ha generado expectativas en términos de inversión, conectividad y comercio exterior, por lo que su regulación tarifaria resulta clave para garantizar su funcionamiento equilibrado en el sistema logístico nacional.

Verónica Zambrano, presidenta de Ositrán, sobre tragedia del puente Chancay: “Con lluvia o sin lluvia, el puente se iba a caer”

El puente Chancay, ubicado en el kilómetro 75 de la carretera Panamericana Norte, colapsó cerca de la medianoche del jueves 13 de febrero de 2025, mientras un bus interprovincial de la empresa Cruz del Norte, con aproximadamente 40 pasajeros a bordo, lo cruzaba. Este trágico evento dejó un saldo de dos personas fallecidas en el momento, decenas de heridos y una tercera víctima que perdió la vida posteriormente debido a las secuelas del accidente. La concesionaria Norvial instaló un puente provisional el 24 de febrero, pero los detalles de la tragedia recién empiezan a revelarse.

En una entrevista con el programa “Sin Medias Tintas” de Latina, Verónica Zambrano, presidenta del Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositrán), calificó el incidente como un golpe para la institución, ya que el puente era parte de las infraestructuras supervisadas por el organismo. “Es una responsabilidad nuestra. Hubo muertos y heridos”, afirmó Zambrano, quien también detalló que Ositrán cuenta con toda la documentación digitalizada sobre el caso, lo que permitirá esclarecer los hechos.

El mea culpa del Ositrán: un puente con problemas estructurales desde hace décadas

Dos peritos han sido designados para investigar las causas de la tragedia: uno especializado en puentes y caminos, y otro en ingeniería hidráulica. El informe de ambos expertos se encuentra todavía en elaboración, pero ya se pueden conocer algunos detalles de manera anticipada.

De acuerdo con el peritaje en marcha, el puente Chancay, construido en 1938, presentaba problemas estructurales que lo hacían vulnerable, independientemente de las lluvias que afectaron la zona. En 1953, la estructura fue ampliada para pasar de un ancho de 3,5 a 8 metros, pero su diseño original no estaba preparado para soportar las cargas actuales. Además, la presidenta de Ositrán destacó que el puente ya había agotado su vida útil.

Desde 2004, se habían emitido advertencias sobre los problemas estructurales del puente. En 2019, el concesionario Norvial realizó un estudio más detallado y presentó un expediente técnico al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC). Sin embargo, este expediente quedó en manos de Provías, dentro del sistema de inversión pública Invierte.pe, y hasta la fecha no se habían realizado trabajos de mejora en la infraestructura.

Puente Chancay: factores que contribuyeron al colapso

Zambrano explicó que el puente presentaba múltiples deficiencias que contribuyeron a su colapso. Entre ellas, mencionó que los pilares y estribos de la estructura estaban ubicados dentro del cauce del río, una práctica que ya no se utiliza debido al riesgo de socavación. Además, el puente estaba situado en una curva, lo que aumentaba su vulnerabilidad frente a las corrientes de agua.

Otro problema identificado fue el llamado “recapeo”, un proceso de mantenimiento realizado por el concesionario que consistía en cubrir fallas visibles en la estructura. Según Zambrano, este procedimiento no solo ocultó los problemas reales del puente, sino que también generó un peso adicional, conocido como “carga muerta”, que comprometió aún más la estabilidad de la infraestructura.

La presidenta de Ositrán también señaló que las uniones del puente no contaban con los refuerzos de acero necesarios, lo que agravó su fragilidad. “Este puente tenía problemas estructurales y se iba a caer con o sin lluvia”, afirmó.El caso del Puente ChancayEl caso del Puente Chancay es un ejemplo de cómo la falta de coordinación y acción entre las instituciones responsables puede tener consecuencias trágicas.

La supervisión y las limitaciones de Ositrán: ¿Quién tiene la culpa?

Ositrán, creado en 1998, tiene como función principal supervisar la inversión en infraestructura de transporte de uso público. Sin embargo, Zambrano reconoció que el organismo enfrenta limitaciones en su capacidad de acción. Aunque Ositrán envía informes al MTC sobre las infraestructuras con problemas de seguridad, no tiene la potestad de exigir respuestas inmediatas ni de detener el tránsito en puentes en riesgo.

En el caso del puente Chancay, Zambrano admitió que no se advirtió a tiempo sobre su estado crítico debido a que el recapeo realizado por el concesionario ocultaba las fallas estructurales. Para la abogada, es una “autocrítica para Ositrán”, pues siempre envían comunicados al MTC, pero no presionan por respuesta.Raúl Pérez-Reyes, ministro de TransportesRaúl Pérez-Reyes, ministro de Transportes y Comunicaciones. El puente no estaba diseñado para soportar las cargas actuales y que su vida útil ya estaba agotada. Desde 2004, hace más de 20 años, se había advertido sobre estas deficiencias estructurales. Créditos: MTC

Hay más puentes en Perú con riesgo de colapso

El colapso del puente Chancay ha puesto en evidencia la situación de otras infraestructuras en el país. Según Zambrano, Ositrán ha identificado varios puentes con problemas de seguridad, como el puente Coscho, el puente Naranjillo y el puente Aguas Claras. Aunque algunos de estos casos están siendo atendidos desde 2019, otros aún no han recibido la atención necesaria, a pesar de contar con estudios técnicos que respaldan la urgencia de las intervenciones.

La presidenta de Ositrán subrayó que es fundamental determinar quién tenía la responsabilidad de detener el tránsito en el puente Chancay antes de su colapso. Este aspecto será parte de las investigaciones en curso, cuyos resultados preliminares, según Zambrano, estarán disponibles la próxima semana.

Ositrán: Puerto de Chancay está sujeto a la legislación peruana y a supervisión

La presidente ejecutiva del Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositrán), Verónica Zambrano Copello, reafirmó la autoridad del organismo para supervisar el megapuerto de Chancay, operado por Cosco Shipping Ports, pese a la demanda judicial interpuesta por la empresa. Zambrano calificó la acción legal de «inédita» y enfatizó que el Regulador actúa en estricto cumplimiento de la ley peruana, que le otorga facultades para supervisar y fiscalizar puertos privados de uso público.

«Para el Ositrán esta demanda es un hecho sin precedentes. Nunca un supervisado había solicitado una acción de amparo para que no se le aplique la ley», declaró Zambrano en una entrevista con Altavoz En Vital.

Explicó que la empresa interpreta erróneamente la normativa al argumentar que el Ositrán solo debe ocuparse de las concesiones, obviando sus funciones de regulación, supervisión, fiscalización y sanción. «Todas estas funciones están establecidas por ley», remarcó.

Recordó que Cosco Shipping fue informada de estas competencias desde 2017, mediante un informe del organismo. «No pueden alegar desconocimiento, ya que contaban con la información necesaria», sentenció.

Además, negó las afirmaciones que sostienen que la inversión en Chancay se realizó conforme al sistema portuario nacional, buscando la estabilidad jurídica necesaria para atraer la inversión, y, por tanto, el Organismo Supervisor estaría actuando en contra de ese principio.

«Si bien es cierto que la inversión se realizó bajo la Ley del Sistema Portuario Nacional, esto no los exime del cumplimiento del resto del marco jurídico peruano, que es obligatorio para todos los ciudadanos e inversionistas», aclaró.

Sobre la regulación en Chancay

Zambrano Copello reiteró el compromiso del Ositrán con la defensa de los usuarios y la garantía de un servicio portuario eficiente y con tarifas justas. «Nuestra prioridad son los usuarios. La regulación busca asegurar la competencia y un adecuado Reglamento de reclamos», dijo.

Aclaró que la función reguladora de tarifas del Ositrán aplica a monopolios u oligopolios, y que, en el caso de Chancay, Indecopi determinará si existe competencia en el mercado portuario tras la entrada en operación del terminal.

«Si Indecopi confirma la existencia de competencia, el Ositrán dejará de regular tarifas, pero mantendrá sus funciones de supervisión», precisó.

Finalmente, Zambrano instó a Cosco Shipping Ports a dialogar y a encontrar una solución que respete el marco jurídico peruano. “Creemos en el diálogo y en la solución de controversias a través de la conversación, no de los litigios”, expresó, exhortando a la empresa a reconsiderar su postura y a trabajar en conjunto para el desarrollo del sector portuario.

Ositrán reafirma su autoridad en la supervisión del Megapuerto de Chancay, operado por Cosco Shipping

Verónica Zambrano Copello, presidenta ejecutiva del Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositrán), reafirmó la autoridad del organismo para supervisar el Megapuerto de Chancay, operado por Cosco Shipping Ports. Ello pese a la demanda judicial presentada por la empresa.

Zambrano calificó esta acción como «inédita» y subrayó que el regulador actúa conforme a la ley peruana, que le confiere competencias para supervisar y fiscalizar puertos privados de uso público.

«Para el Ositrán esta demanda es un hecho sin precedentes. Nunca un supervisado había solicitado una acción de amparo para que no se le aplique la ley», declaró Zambrano en una entrevista con Altavoz En Vital. Según explicó, la empresa interpreta erróneamente la normativa al argumentar que el Ositrán solo debe enfocarse en concesiones, ignorando sus roles de regulación, supervisión, fiscalización y sanción, los cuales están claramente establecidos por ley.

A su vez, recordó que Cosco Shipping fue informada de estas competencias en 2017 mediante un informe oficial: «No pueden alegar desconocimiento, ya que se les proporcionó toda la información necesaria». 

Finalmente, desestimó las afirmaciones de que el proyecto en Chancay se realizó bajo el marco del sistema portuario nacional, buscando estabilidad jurídica para atraer inversiones, y que, por ende, el Ositrán estaría vulnerando dicho principio: “Si bien la inversión se desarrolló bajo la Ley del Sistema Portuario Nacional, esto no los exime de cumplir con el resto del marco jurídico peruano, obligatorio para todos”.

Regulación del Megapuerto de Chancay

La representante de Ositrán reiteró que el compromiso de la entidad es defender a los usuarios y garantizar un servicio portuario eficiente y con tarifas equitativas.

«Nuestra prioridad son los usuarios. La regulación busca fomentar la competencia y establecer un Reglamento de reclamos adecuado», señaló. 

Asimismo, precisó que la regulación tarifaria del Ositrán aplica a monopolios u oligopolios y, en el caso del puerto de Chancay, será Indecopi quien determine si existe competencia en el mercado portuario tras el inicio de operaciones del terminal: «Si Indecopi concluye que hay competencia, el Ositrán dejará de regular las tarifas, pero continuará supervisando las operaciones».

Finalmente, Zambrano instó a Cosco Shipping Ports a optar por el diálogo y buscar soluciones respetando la normativa peruana.

«Creemos en la solución de controversias a través del diálogo, no de los litigios», declaró, exhortando a la empresa a reconsiderar su postura y a colaborar para impulsar el desarrollo del sector portuario.