El domingo 21 de abril, Ana Estrada falleció tras acceder al procedimiento médico de eutanasia.
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Comunicado.
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El ministro del Interior, Walter Ortiz Acosta, realizó una visita de inspección a las obras del megapuerto de Chancay, ubicado a 80 kilómetros al norte de Lima, principalmente en el espacio donde se construirá un moderno complejo policial y una comisaría en este distrito de la provincia de Lima.
Durante el recorrido realizado el fin de semana por las futuras instalaciones portuarias, Ortiz Acosta subrayó el impacto de esta megaobra para el país, sobre todo en materia económica y social, por lo que consideró que debe ser sostenido el trabajo de seguridad ciudadana en la zona y sus alrededores.

Además de tomar conocimiento del avance de las obras, el titular del Interior realizó una proyección de cómo se darían las condiciones de seguridad y el trabajo con la Policía Nacional del Perú (PNP) en el área de influencia del megapuerto.
Asimismo, supervisó el predio donde se construirá el futuro Complejo Policial de Chancay, como un gran centro donde confluirán los diversos servicios que brinda la PNP a la ciudadanía.

Previamente, como parte de su agenda de trabajo en el norte chico, el titular del Interior visitó el distrito de Ancón, a pie y vía aérea, los terrenos donde se implementará el proyecto denominado “Ciudad Bicentenario”, que implica un plan de gestión multisectorial para el desarrollo urbano y ambiental sostenible y planificado.
Este ambicioso proyecto se desarrollará sobre una extensión que supera las 8100 hectáreas, en el balneario norteño, y se asentará en el último espacio de propiedad pública de gran escala que le resta a Lima, para contribuir con un adecuado ordenamiento territorial metropolitano. Walter Ortiz estuvo acompañado en este punto por el alcalde de Ancón, Samuel Daza.
Continuando con su recorrido en Ancón, el ministro Walter Ortiz visitó también el terreno donde se prevé construir un gran complejo policial y una comisaría. Asimismo, se evaluará la viabilidad de construir un penal en coordinación con el Ministerio de Justicia.
El titular del Mininter recorrió, además, las calles de Ancón, donde dialogó con los vecinos para conocer sus necesidades y expectativas. Allí, resaltó la importancia de trabajar unidos para fortalecer la seguridad en ese balneario limeño.
El megapuerto de Chancay en el Perú se proyecta como una infraestructura crucial que beneficiará económicamente al país con una contribución anual de 4.500 millones de dólares, lo que representa el 1.8% del Producto Interno Bruto (PBI) nacional, de acuerdo al nuevo ministro de la Producción, Sergio Gonzalez Guerrero.
El Gobierno sostiene que este proyecto marcará un antes y después, ya que apunta a fortalecer lazos comerciales con regiones donde reside el 55% de la población mundial y que representan el 22% de las importaciones y el 38% del PBI global, destacando principalmente a los mercados de China, Japón, Corea del Sur, e Indonesia.
Sin embargo, a pesar que la obra se perfila como un motor económico fundamental por su impacto directo en diversas industrias, también traería consigo importantes desafíos ambientales en el distrito, ubicado en la provincia de Huaral, que aún atraviesa las consecuencias del derrame de petróleo de Repsol, ocurrido en enero de 2022.
De acuerdo a especialistas, los impactos ambientales del megapuerto se dividen en tres categorías principales: calidad del aire, agua y suelo.
Estas abarcan 50 puntos críticos,presentados ante el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace), los cuales reflejan la tensión existente entre la incompatibilidad del proyecto y el entorno natural, que pone en duda la coexistencia armónica entre la infraestructura y la preservación de las áreas naturales valiosas de Chancay, como el Humedal Santa Rosa.
Dicho ecosistema es clave para la conservación de diversas especies, especialmente aves migratorias, así como para prevenir inundaciones y sequías. Además, su importancia se extiende a la cultura y la economía local por ser parte de la identidad de las comunidades chancayanas y sustentar actividades relacionadas con la pesca artesanal y el ecoturismo.
Pero, aunque la conversación acerca de los retos ambientales resiste, el impacto económico del megapuerto respecto al comercio peruano y su posición en el mercado mundial se contrapone sin mayor cuestionamiento.
Por ello, con el propósito de analizar a fondo estos desafíos, Infobae Perú conversa con diferentes expertos y una dirigente y miembro del Frente de defensa por la dignidad y libertad de Chancay, que congrega a diferentes organizaciones de la zona sur del distrito.
Entre ellas, la Asociación de Pobladores del Comité 10 y 12 de Santa Rosa, la Asociación de Pobladores del AA.HH. Santa Rosa, la Asociación en defensa de las viviendas y medio ambiente del puerto de Chancay, el Comité de Vigilancia Ambiental del humedal Santa Rosa, entre otras.
Humedal Santa Rosa. Foto: Mincetur
El megapuerto de Chancay continúa en la fase de su construcción, a cargo de la empresa Cosco Shipping Ports Limited (CSPL), con un avance aproximado del 76 % y estaría listo para fines de noviembre del 2024.
Sin embargo, a medida que avanza su ejecución, continúan sin abordarse las preocupaciones de los chancayanos para garantizar un desarrollo sostenible y responsable que mitigue los impactos negativos.
Antony Apeño, biólogo marino e integrante de la ONG CooperAcción, precisa que, además de la alteración de la biodiversidad en el Humedal Santa Rosa, se suman las consecuencias directas sobre la flora y fauna marinas, debido al dragado necesario (excavación submarina) para la operación del megapuerto.
Esto, específicamente, estaría generando un cambio en la composición de las playas cercanas y el fondo marino, afectando las especies que habitan en el área, así como produciendo alteraciones en las zonas de reproducción de especies importantes para la pesca artesanal.
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Asimismo, hay inquietudes por el estado de las playas de Chancay, sobre todo, por el riesgo de descarga de aguas contaminadas, y, en la misma línea, por la reducción del nivel de agua del Humedal Santa Rosa, un efecto que podría estar vinculado a las actividades de construcción del megapuerto, según Apeño.
“Los impactos son diversos. Hay impactos desde la producción del dragado que se hace para realizar el megapuerto, que va a generar un cambio en toda la biodiversidad que hay en estos espacios y también en espacios colindantes, como es el humedal Santa Rosa, que está pegado a la obra. La laguna del humedal ha disminuido en su altura, su profundidad, y esto ha generado bastante preocupación en los pobladores, que no se les ha dejado expresar su inconformidad respecto a los impactos que puede generar esta gran construcción”, resalta el biólogo marino.
“Se ha cambiado toda una estructura del bentos, que es el fondo marino de especies que vivían ahí, que eran zonas para reproducción de otras especies, las cuales eran comerciales para los pescadores artesanales. Ya no se van a poder desarrollar actividades de pesca alrededor de esta zona,si a esto le sumamos otro impacto, como el derrame de petróleo, el impacto es más grande”, agrega.
Esta situación, en particular, según el especialista, podría causar el desplazamiento forzado de los pescadores artesanales hacia otras zonas norteñas, y, por ende, la sobreexplotación de recursos incrementaría el surgimiento de conflictos sociales, disputas territoriales y hasta el crecimiento de la pesca ilegal.
Aquella situación tendría un impacto, a su vez, en los patrones alimenticios del distrito, como resultado de la disminución del acceso a recursos hidrobiológicos, impactando en la dieta y salud de la población.
Chancay se hunde por obra de megapuerto. (Emapa Chancay)
Además, hay un sinsabor debido al hundimiento de más de diez viviendas, que, aseguran, son producto de las vibraciones causadas por las excavaciones subterráneas necesarias para el desarrollo del puerto.
Y, al mismo tiempo, molestias por la dispersión de polvo y partículas que aumenta los riesgos de estrés y enfermedades respiratorias para la salud de los habitantes.
El sociólogo Alejandro Chirinos, quien también integra el equipo de CooperAcción, critica que los daños colaterales del proyecto han sido insuficientemente considerados por el Estado peruano, quien ha priorizado el avance económico del proyecto.
Estos daños se centran en la efectividad de los Estudios de Impacto Ambiental (EIA), cuestionados por su capacidad para reflejar fielmente los riesgos y por la facilidad con la que proyectos de gran envergadura superan estos “filtros”.
En el caso de Chancay, se subraya una percepción de que los procesos de evaluación actuales se ven más como requisitos formales que como herramientas de prevención y mitigación reales.
Así fue la sutil amenaza de Cosco Shipping hacia el gobierno peruano para permitir uso exclusivo chino de Megapuerto de Chancay. – Crédito Composición Infobae/Edwin Montesinos/Captura de Congreso
Sin embargo, la lucha en defensa del ambiente, encabezada por organizaciones de mujeres y pescadores artesanales, refleja la preocupación por la pérdida de sus medios de vida.
Pues, las comunidades chancayanas exigen no solo ser escuchadas, sino que se les brinden alternativas económicas viables y respeto por sus modos de vida, que, indican, ya son considerablemente afectados por la obra, entre esas personas está la dirigente y comunicadorasocial Miriam Arce.
“Las irregularidades del proyecto de todos estos años, desde el 2008, son inmensas, empezado por las resoluciones, autorizaciones y el estudio de impacto ambiental aprobado bajo la mesa y sin haberse enterado la población, sin mencionar las reales afectaciones. La empresa ha fragmentado a la población. El proyecto ha significado perder la pesca, áreas naturales, playas. Nosotros, como ciudadanos que estamos colindantes al proyecto, creemos que es más lo que se pierde que lo se gana”
Durante esta entrevista, Arce subraya en todo momento la falta de transparencia y consulta en la aprobación del estudio de impacto ambiental, el cual es fuertemente cuestionado, considerado incompleto y sesgado en el caso de la dirigente.
“Con la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y CooperAcción buscamos tener la opinión de un científico para evaluar el estudio de impacto ambiental. Obtuvimos 50 observaciones y las presentamos ante el Senace, pero, lamentablemente, no las tomaron en cuenta”, relata la dirigente chanchayana.
“Ya tenemos una base científica y compañeros que son profesionales que nos han ayudado a detectar estos impactos. Pero, no tener un marco legal y jurídico permite que la empresa acomode todo a su favor. No somos personas que nos oponemos, solo queremos lo mejor para el distrito de Chancay y vemos que este proyecto no va a favorecer de la manera en que se está dando al distrito y las personas que vivimos acá, es por eso que luchamos”, agrega.
Megapuerto de Chancay tiene un avance de 76%. Foto: Diego Vega
Asimismo, destaca que la lucha incluye el reclamo por servicios básicos y espacios adecuados para el crecimiento poblacional, en el marco de un proyecto que, según la dirigente y otras organizaciones de base Chancay, resulta desproporcionado para las características de la bahía.
“No existismos para el Estado, somos invisibles, mentirosos. Eso nos responden en documentos, que por qué reclamamos si nuestras casas son viejas y que era imposible que se cayeran por las explosiones de la obra. Hemos sido invisibilizados por años, esa es la realidad de Chancay. Es un proyecto que no calza con la ciudad, con la población. Es un proyecto demasiado grande para una bahía tan pequeña que lo único que va a ser es devorarla para favorecer a unos cuantos”, señala Arce.
Además, ratifica que el conflicto en Chancay se agudiza con las presuntas denuncias de Cosco Shipping contra más de 25 personas que participaron en protestas, según la dirigente, una táctica que la comunidad interpreta como intimidatoria.
“Tenemos más de 25 personas denunciadas por Cosco Shippingpor haber salido a una protesta en contra del proyecto. Su modalidad es denunciar a todos los que reclamen sus derechos, así actúa esta empresa, incumple sus propios compromisos socioambientales”, afirma la dirigente.
Megapuerto de Chancay tiene un 70% de avance. (Foto: gob.pe)
Siguiendo el diálogo con Arce, cuenta que, desde 2008, la construcción del puerto estuvo marcada por la falta de transparencia, ya que no se les informó adecuadamente sobre el alcance real del proyecto, sus impactos ambientales ni las compensaciones para aquellas personas afectadas.
Aún así, la comunicadora social ratifica que, tanto ella como otros ciudadanos de Chancay que han manifestado sus preocupaciones vinculadas al megapuerto, no están en contra del progreso, pero insisten en la necesidad de reevaluar los impactos de la infraestructura.
Esto con el fin de garantizar que los beneficios del proyecto no se logren a costa de las necesidades de la población y el medio ambiente.
Presidente chino, Xi Jinping, llegará al Perú para inauguración de megapuerto de Chancay en 2024. Foto:
Pero, si bien a lo largo del tiempo buscaron dialogar con el Gobierno y Cosco Shipping, hasta la fecha, estas conversaciones han tenido resultados limitados.
Bajo ese contexto, la Defensoría del Pueblo ha sido señalada por no registrar esta realidad como un conflicto social. Pues, la comunidad de Chancay, en su búsqueda de diálogo y soluciones, propuso la creación de una mesa multisectorial que incluyera a la sociedad civil para discutir los impactos ambientales y sociales del proyecto.
Sin embargo, a pesar de las movilizaciones y el apoyo de organizaciones como la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y CooperAcción, que ayudaron a evaluar el estudio de impacto ambiental, los reclamos permanecen, en gran medida, sin respuesta.
“Vivimos con ruidos con 24 horas del día, cuando el MEIA (Modificación del Estudio de Impacto Ambiental) dice que no debemos vivir así. Hemos intentado aperturar el diálogo, incluso con la Defensoría del Pueblo, y por eso propusimos una mesa multisectorial. Pero, la ciudad tiene que mirar y aguantar las afectaciones diarias”, afirma la dirigente Miriam Arce.
Megapuerto de Chancay tiene un 70% de avance. (Foto: gob.pe)
Sobre ello, el sociólogo Alejandro Chirinos advierte: “lo que está sucediendo en Chancay no ha sido registrado como un conflicto social por la Defensoría del Pueblo y nos preocupa, porque si esa es la lógica para promover inversiones, lo que vamos a tener, al final, es mucha resistencia a proyectos que, probablemente, tengan dificultades para operar con tranquilidad, porque la gente simplemente no verá los beneficios por un lado, pero, por otro, va a estar muy preocupada debido a que se van a afectar sus medios de vida”.
También, el especialista agrega que la falta de un adecuado mecanismo de participación ciudadana en la evaluación de impacto ambiental ha sido un obstáculo para garantizar que las inquietudes de la población sean escuchadas y atendidas correctamente.
“El megapuerto, sin duda, creemos que es muy importante geopolíticamente en términos económicos para el país, pero el proyecto no ha tenido una estrategia de negociación o contrato social con la gente que le permita tener una actitud favorable al megapuerto. En el país tiene que haber un proceso de reforma de las políticas ambientales, que no se está haciendo, para que este tipo de proyectos no tengan estas dificultades, porque finalmente la gente no percibe los beneficios y mucho menos la tranquilidad cuando llegan inversiones importantes como estas”, explica el sociólogo.
Megapuerto de Chancay tiene previsto culiminar en una primera etapa en noviembre de 2024. Foto: Composición Infobae/Aarón Ramos/Andina
Como bien se ha detallado antes, el proyecto portuario en Chancay plantea desafíos en varios frentes, desde la protección ambiental y la gestión de impactos sociales hasta la necesidad de fortalecer las normativas y los mecanismos de participación ciudadana.
Acerca de estos dos últimos puntos, se sabe que hay brechas en la normativa ambiental aplicada a la megaobra, ya que su EIA-d (Estudio de Impacto Ambiental Detallado), al momento de ser aprobado en 2013, no identificó todos los impactos adversos desde un comienzo, según un análisis elaborado por la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA).
Diana Suárez, asesora legal de la SPDA, detalla que cuando se aprobó el EIA-d (2013) no existía un reglamento ambiental sectorial enfocado en el sector Transportes y Comunicaciones.
El Puerto de Chancay tienen un avance del 45 %, y se podría inaugurar en el 2024 durante la celebración de la Cumbre Presidencial del Foro de Cooperación Económica del Asia-Pacífico (APEC). (MEF)
Por lo tanto, este instrumento, que busca prevenir y, de ser necesario, compensar posibles efectos negativos, se aprobó sin establecer medidas de manejo ambiental para verificar los riesgos de manera eficaz, completa y adecuada.
Esto, por ejemplo, se evidencia con las advertencias dadas por la ONG Mundo Azul. Pues, en una nota elaborada por este medio en mayo del año pasado, la organización expuso numerosas omisiones e inconsistencias en la Modificación del Estudio de Impacto Ambiental (MEIA) de la obra
Stefan Austermühle, líder de la organización, recalcó manipulaciones en el documento, sobre todo en aspectos críticos como la reducción de la línea de playa y el insuficiente registro de polvo tóxico en el área, en base a investigaciones de Convoca, y cuestionó el proyecto por no considerar adecuadamente el impacto acústico.
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En esa línea, la abogada de la SPDA, Diana Suárez, enfatiza que “los procesos de evaluación de impacto ambiental no deben ser solo un mero requisito legal a superar para ejecutar un proyecto, sino que deben ser mecanismos efectivos”.
Esto con el objetivo de garantizar derechos fundamentales, como el derecho a un ambiente sano y equilibrado, y derecho a la vida y a la salud, sobre todo, teniendo en cuenta que proyectos como este pueden tener impactos en el entorno social y económico de la población.
“Desde SPDA, a fines del año pasado publicamos un informe legal ambiental que da cuenta de la normativa bajo la cual se aprobaron los instrumentos de gestión ambiental del Megapuerto de Chancay. Nosotros para acceder a la información del proyecto e instrumentos de gestión ambiental, formulamos solicitudes de acceso a la información y la que recibimos no se encontraba en un lenguaje ni formatos accesibles para todos”, indica la abogada.
A inicios de mes, el expresidente de Chile, Eduardo Frei, llamó la atención a su país por la próxima puesta en marcha en el Perú del puerto de Chancay, a diferencia de su país que no cuenta con terminales de esa envergadura. (Andina)
Para obtener declaraciones sobre los efectos ambientales del desarrollo del megapuerto en Perú, Infobae Perú buscó comunicarse tanto con Cosco Shipping como con el Ministerio del Ambiente (Minam).
Por su lado, Cosco Shipping, la compañía multinacional a cargo del proyecto, respondió que este mes que no brindará declaraciones sobre el asunto.
Mientras que el Minam no proporcionó respuesta a las solicitudes de comentarios sobre los posibles impactos ambientales que podría tener el proyecto portuario.
El titular de Economía y Finanzas, José Arista, anunció hoy la posibilidad de conectar la selva peruana con el puerto de Chancay, debido al interés de Brasil por utilizar este megapuerto para exportar granos y carne.
Asimismo, señaló que países vecinos como Colombia, Ecuador y Chile están considerando utilizar el puerto de Chancay para sus exportaciones, y Brasil está en conversaciones con las autoridades peruanas para hacer lo mismo.
En una primera fase, se utilizarían las vías terrestres para el transporte, pero en función de la demanda, se proyecta la construcción de un tren que conecte directamente la selva con el puerto de Chancay en la costa.
Durante su exposición ante la Comisión de Fiscalización del Congreso, Arista resaltó que el megapuerto de Chancay cambiará el eje logístico del país, reduciendo significativamente el tiempo de transporte de mercancías hacia China y consolidando a Perú como un actor clave en el comercio internacional.
El ministro enfatizó que la construcción del megapuerto de Chancay generará oportunidades de inversión privada y promoverá el desarrollo económico en la zona norte de Lima, anticipando la creación de una zona económica especial para atraer empresas e impulsar la innovación tecnológica.
Sobre el progreso del proyecto, se informó que el Terminal Portuario Multipropósito de Chancay, ubicado en la provincia de Huaral, está en un estado avanzado, con más del 70% de las obras terminadas.
Este megapuerto, impulsado por inversionistas chinos y peruanos, se proyecta como un punto clave en el comercio entre Sudamérica y Asia, con un impacto significativo en la economía local, generando empleo directo e indirecto y con una inversión total que superaría los 3,400 millones de dólares.
El Megapuerto de Chancay, valorizado en US$3,400 millones, es sinónimo de crecimiento económico para el país, debido a que Perú podrá crear lazos comerciales con las principales economías de Asia-Pacífico e impulsará la inversión privada, lo que a su vez fomentará la contratación de más de 8,550 profesionales ligados a negocios portuarios, logísticos y otros.
Ingeniería naval es la carrera profesional que dará la hora, según expertos. De acuerdo a voceros de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), un egresado de esta profesión puede iniciar su recorrido laboral con un sueldo base de S/2,400 y, a medida que se especialice, podrá ganar más de S/12,000.
Cabe mencionar que se conoció que en el segundo trimestre del 2024 se iniciará la construcción de Chancay Park, un complejo logístico donde habrá depósitos, almacenes y otras. Dicho espacio contendrá zonas logísticas variadas, industriales, complejos de servicios y tecnología.
A esto se suma la necesidad de operar la logística y recepción de embarcaciones en el Megapuerto de Chancay, para lo cual también será útil contar con personal capacitado para cumplir con tareas específicas de la industria.
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones de Perú (MTC) presentó los proyectos de infraestructura vial para promover el desarrollo del eje logístico del Puerto de Chancay al resto del país.
Entre las principales obras está el mejoramiento de la Panamericana Norte (Red Vial N° 5), la vía Evitamiento Chancay–Chancayllo y la nueva vía que conformaría el par vial Variante-Serpentin-Pasamayo, que tienen como objetivo mejorar el tránsito vehicular. La inversión de estas obras es de aproximadamente 300 millones de dólares.
Con el propósito de potenciar la interconexión vial y de posicionar esta parte del país como el hub logístico estratégico y más importante en el Pacífico sudamericano, el MTC se ha propuesto implementar un sistema de ejes viales multimodales, a través del desarrollo de obras integradas en corredores viales como el Corredor Ambo-Oyón-Huaura, el ferrocarril Lima-Barranca y el mejoramiento de la Panamericana Norte.
En la reunión informativa participaron los regidores de la municipalidad distrital de Chancay Pedro Arana Rimac y Ranulfo Salazar Changanaqui y los funcionarios municipales, Cristhian Mendizabal Salvador e Hilda Bobadilla Mendoza.
Por parte del MTC, estuvieron los especialistas de la Dirección de Inversión Privada en Transportes, de la Dirección de Gestión en Infraestructura y Servicios de Transportes, de Provías Nacional y de la Oficina de Diálogo y Gestión Social.